Un grupo de investigadores desarrolla una batería de respiración que podría reemplazar a la tecnología de iones de litio de los vehículos eléctricos actuales. El proyecto liderado por expertos de la universidad japonesa de Mie se presentó en la 247 reunión de la Sociedad Americana de Química, celebrada en Dallas, Texas.

Si se trata de incrementar la autonomía de los coches eléctricos de 150 a 500 kilómetros, las baterías de litio-aire son ligeras y ofrecen una gran cantidad de energía eléctrica, dijo Nobuyuki Imanishi de la Universidad de Mie.

La principal diferencia entre las baterías de iones de litio y litio-aire es que la segunda reemplaza el cátodo tradicional (componente clave de la batería implicado en el flujo de la corriente eléctrica) con aire. Eso da como resultado una batería de metal-aire recargable más ligera con el potencial para acumular más energía que su contraparte.

Mientras que las baterías de litio-aire se han promocionado como una tecnología novedosa, todavía tienen algunos problemas que necesitan ser resueltos, por lo que los investigadores avanzan en varios frentes para conseguir mejores dispositivos.

Argentina y Japón proyectan desarrollo de baterías de litio

Las potencialidades de desarrollo de baterías de litio fueron evaluadas en Buenos Aires por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) y el ministerio de Industria de Argentina, país que hoy posee la tercera reserva mundial del metal.

El análisis tuvo lugar durante una reunión de la titular del ramo Débora Giorgi con directivos de JICA, en la cual se anticipó que la materialización de estos proyectos estará articulada con el sector de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

De acuerdo con la cartera de Industria, en el desarrollo de este emprendimiento participarán además de empresas productoras de baterías, como Pla Ka y Probattery, las universidades nacionales y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), entre otros.

Estaba previsto fabricar hasta mediados de 2013 las baterías con celdas producidas en el país, lo cual demandaría una inversión de entre 20 y 30 millones de dólares, anticipó la propia fuente. Esta inversión permitirá incrementar la producción en el 150 por ciento y construir una nueva planta industrial en esta ciudad, indicó por su parte el presidente de Probattery Guillermo Freund.

Entre tanto, el gerente Nacional de Recursos Evaporíticos de Bolivia Luis Alberto Echazú afirmó que la industrialización del litio avanza gradualmente y estará lista antes del boom mundial de los vehículos eléctricos.

En la actualidad -señaló Echazú- el mercado de consumo de carbonato de litio, principal insumo para las baterías de ión litio está creciendo. Esto avanzará y se dice que en 2020 la demanda será mayor que la oferta, en este momento es al revés, fundamentó.

La autoridad comentó que Australia es el primer productor de carbonato de litio porque desplazó hace dos años a Chile, aunque este es el mayor productor del mundo en base a salmuera. La proyección es que Bolivia se convierta en el mayor productor del mundo, tomando en cuenta que tiene la mayor reserva de litio en el gigantesco Salar de Uyuni.

Con información de las corresponsalías de Prensa Latina en Washington, Buenos Aires y La Paz.