La Habana y Washington (PL).- En un mundo tan cambiante, donde las tecnologías informáticas dominan ya muchos sectores, no sería extraño augurar que las finanzas globales sucumban en breve ante las monedas electrónicas, ejemplificadas con el tan contradictorio Bitcoin.

Unos expertos aprecian esta posibilidad como beneficio a los delincuentes digitales, o a las grandes mafias del planeta, mientras otras voces la ven como una forma de independencia financiera de los bancos centrales y de la hegemonía de los gobiernos poderosos.

Una reciente noticia pone en la palestra la aceptación de los pagos en bitcoins, de parte de Overstock.com, compañía valuada en mil millones de dólares, la cual decidió ingresar al nuevo mercado de compradores que emplean la divisa en línea.

Pero además de la mencionada cybermoneda, existen decenas en la actualidad, quizás para ponerse a tono con la modernidad, el futuro o simplemente a fin de acaparar su pedazo de éter o nube en un mundo financieramente muy cambiante y peligroso.

Un ejemplo lo aporta el equipo de Jamaica a las Olimpiadas de Invierno de 2014 del 7 de febrero próximo en la ciudad rusa de Sochi, pues logró recaudar en unas pocas horas para su participación 25 mil dólares mediante la moneda virtual conocida como Dogecoin.

Dicha operación ocurrió por la falta de presupuesto de esos deportistas para asistir a la competencia, lo que llevó a los seguidores de los atletas a realizar la recaudación a fin de costear el viaje a Rusia. Esa divisa digital tiene la cara de un perro Shiba Inés, explicaron.

Para algunos analistas, se trata de un futuro debatido entre el éxito y el fracaso de este tipo de transacciones.

Hablamos de complejísimas transacciones que tienen claridad solamente entre expertos matemáticos, quienes incluso crearon un sistema para protegerlas de cualquier delito mediante algoritmos.

El Bitcoin surge en 2009 para evitar intermediarios como los bancos. El experto británico Jeremy Bonney resalta esta tendencia y confirma su seguridad mediante la tecnología.

Señaló que es difícil saber cuántas monedas electrónicas se abalanzan al mercado, pero además de las mencionadas existe el Litecoin, bajo el mismo sistema del Bitcoin, pero con diferencias en cuanto a confirmar la transacción con mayor rapidez, pues ocurre en menos de tres minutos.

El Litecoin llegó a cotizarse de 0,05 a 48 dólares y circula desde 2011; en la actualidad se encuentra a 23,48 dólares. También está el Dogecoin mencionado y empleado por los deportistas jamaicanos.

En esa lista se apunta desde el año pasado el Quark, con fuerza en la seguridad, de acuerdo con versiones publicadas en el periódico estadounidense Wall Street Journal.

Para el director de Overstock, Patrick Byrne, los grandes vendedores al menudeo perderán cuota de mercado si continúan dándole la espalda a monedas como el Bitcoin.

Los usuarios de bitcoins compran el dinero digital y lo cargan en una billetera virtual para comprar cosas en línea sin tener que introducir su información de tarjeta de crédito, comenta el experto.

Overstock comenzó a aceptar la moneda virtual el 9 de enero de 2013 y Byrne dijo que la compañía recaudó casi de inmediato 100 mil dólares en pedidos pagados con bitcoins.

Sin embargo, la compañía Amazon (empresa de comercio electrónico) se rehúsa a su empleo, tal y como lo dijo su vocera Julie Law, quien incluso insistió en no tener intenciones de emplearlo en el futuro.

La cibermoneda existe desde hace años como una rareza de Internet con seguidores entre amantes de la tecnología o los considerados frikis de las divisas, además de especuladores en línea. Esta moneda es creada, distribuida y autentificada independientemente de cualquier banco o gobierno, de ahí que muchos la consideren un producto de los programas libres y la búsqueda de la independencia tecnológica.

Moneda bien cifrada, cuya pieza clave del sistema lo constituye una red de nombrados “mineros”, se caracteriza con inmunidad a los fraudes.

Bitcoin (www.bitcoin.org) constituye una moneda electrónica o criptodivisa descentralizada y concebida en 2009 por una persona o grupo identificado bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto.

Se trata de un protocolo diseñado por este autor en el plano de la red P2P de Internet. La clave está en que dicha moneda no lleva respaldo de gobierno o banco alguno, y de igual manera no depende de un emisor central.

Por tanto, la referencia apunta a un proyecto relativamente nuevo y en evolución, ante el cual algunos son cautos y otros entusiastas, pero bien puede ser el signo de un futuro libre financieramente.

Bitcoin-Qt/Bitcoin es el único programa que implementa el protocolo y protege la red como referencia para los clientes y, por tanto, puede funcionar solo para usuarios avanzados.

Al margen de los tecnicismos, ya varias empresas y pequeños negocios adaptaron la moneda digital como medio de pago para servicios de todo tipo como telefonía, Internet, tarjetas de regalo, asesoría legal o turismo, con garantía de cierto anonimato.

Incluso, en 2011 el conocidísimo sistema Wikileaks solicitó asistencia en Bitcoins luego de ser bloqueados de cara a Visa, MasterCard y PayPal.

Solo en octubre del año pasado, en Vancouver, Canadá, un convencido de las tecnologías, nombrado Mitchel Remeter, y dos de sus compañeros pusieron en marcha un cajero automático que cambia dólares canadienses por bitcoins.

Ese cajero fue fabricado por la empresa estadounidense Robocoin, el primero de su tipo en el mundo y esperanza para los fanáticos de este tipo de moneda. Entonces la casa de cambio se nombró Bitcoiniacs y fijó una regulación de 200 dólares canadienses por cada bitcoin.

Como novedad, el 27 de noviembre de 2013 cada bitcoin superó los mil dólares al cambio, por primera vez, con un acumulado incremento de cuatro mil por ciento desde el inicio de ese año.

En los Estados Unidos, la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), agencia del Departamento del Tesoro de ese país, estableció que las casas de cambio que permitan esta moneda cumplan las regulaciones contra el lavado de dinero, por tanto las admite.

Un cronograma establecido por la Fundación Bitcoin (¿dónde se encuentra?, Âíquién sabe!) señala una cronología interesante que ubica a 2013 como desarrollo de la moneda ante la creciente inseguridad en la red.

Para ese año aparece un colectivo nombrado Bitcoin Magazine y los banqueros y políticos intentan contraatacar en países como Alemania o los Estados Unidos.

Ese relatorio incluso prevé para 2018 la explosión de una burbuja inmobiliaria y una nueva crisis económica mundial, cuando los banqueros intentarán conseguir otro rescate, y la sociedad responderá ignorándoles y pasando masivamente al bitcoin.

Con verdades, ilusiones, ciencia ficción y realidad financiera y económica, esta moneda puede muy bien formar parte de un futuro diferente para bien, pero quién sabe si para mal.

* Periodista de la redacción de Economía de Prensa Latina.