El 2013 está cerrando con avances indiscutibles en los medios estatales, la inauguración de la “Radio Jallalla Coca” en Chulumani el 31 de diciembre, constituye evidencia plena de un proceso expansivo en cobertura provincial, hecho inédito hasta la llegada de Evo Morales al poder el 2006.

“Antes el Estado tenia medios de comunicación para humillarnos o los privados para defender sus negocios y para defender su industria o sus tenencias de tierra, para eso tenían medios de comunicación”: Evo Morales Ayma.

Hasta antes de Evo las provincias no existían para los medios estatales salvo para tener repetidoras de los medios urbanos y su programación (radio y televisión). Y no es alarde, sino la constatación de que la institucionalidad estatal en materia de información gubernamental y gestión de medios se ha fortalecido sustancialmente a la vez que ha logrado romper el cerco mediático impuesto por la hegemonía semántica neoliberal.

Y la hegemonía semántica neoliberal, no solo fue un modo de pensar –neoliberalmente- sino también una estructura empresarial (de medios independientes) que se enriquecía con los recursos estatales en desmedro de los medios estatales.

Esta ecuación política no era una falla de política comunicacional, sino un cálculo empresarial acorde con la ideología neoliberal de que la empresa estatal es deficiente y corrupta por definición. De esa forma, los modelos de pensamiento y las estructuras empresariales constituían el eje de la semántica del desprecio.

El 2013 es quizá, el epilogo de una primera etapa en la construcción de un nuevo modelo de institucionalidad en los medios estatales, pero a la vez en la construcción de un “nuevo modelo semántico emancipatorio”. Emancipatorio del racismo y la discriminación. Emancipatorio del individualismo y el auto-desprecio. Emancipatorio del consumismo y el extranjerismo. Emancipatorio del patriarcado y el machismo…

De este modo los medios estatales están alentando a los medios privados un nuevo modelo de hacer comunicación y de realizar el ejercicio profesional. Por ello es importante puntualizar que la descolonización de los medios estatales ha adquirido consistencia teórica, por un lado y desarrollo de políticas públicas por el otro…

La consistencia teórica descolonizadora tiene que ver con los desarrollos en la construcción conceptual de la actividad periodística y comunicacional y que se sustentan esencialmente en los valores indígenas: Ama Sua, Ama llulla, Ama Quilla.

La defensa de la verdad, por sobre todas las cosas, pueden abordarse desde el no robar, no mentir ni ser flojo… No malversar los hechos para convertirlos en manipulación, no mentirle al pueblo que tiene derecho a la información veraz y no ser flojos en la averiguación de la verdad…

Toda forma de distorsión de la verdad, constituye un agravio a la dignidad humana, por ello la gestión comunicacional ha estado dirigida a dosificar la verdad en todos sus componentes (formatos, contenidos y sujetos del hecho noticioso).

Por otro lado, no decir lo que se hace es como ocultar la verdad, por ello las políticas comunicacionales, han estado dirigidas a mostrar los hechos gubernamentales tal como son y no como un marketinero electoral quisiera que sean.

Dicho de otra forma, el viejo modelo de información gubernamental (encargado de dorar píldoras e inflar los hechos sin base real), cede su paso a un modelo donde los medios estatales se ciñen estrictamente a los códigos de ética periodística y la legislación nacional e internacional en materia del derecho a la información, libertad de expresión y fundamentalmente, la libertad de prensa.

El cerco mediático empresarial, que tenía casi todo el control de la circulación noticiosa y el control de los hechos a ser convertidos en noticia, hoy tienen que vérselas con una red de medios estatales que logran mayor cobertura y adhesión ciudadana. La crisis de hegemonía semántica neoliberal, no expresa debilidad de los medios independientes, sino la urgencia de cambiar los modelos estereotipados (formatos, contenidos, mensajes y sujetos de mediación que provenían principalmente de los programas comunicacionales foráneos).

Esta urgencia tiene que ver -muy principalmente- con la transformación cultural que está viviendo la sociedad boliviana en estos últimos casi ocho años.

Por todo lo señalado Bolivia ha iniciado -y con éxito-, la descolonización de la comunicación. es decir ha enfrentado con éxito tres niveles de acción comunicacional que provienen del orden colonial: a) racismo mediático, b) desinformación; y, c) manipulación.

Frente al racismo mediático, a la desinformación la manipulación, el mandato es la verdad a toda costa, la verdad desde el ama sua, ama llulla, ama quilla.

* Director general de Estudios y Proyectos del Viceministerio de Gestión Comunicacional.