El papa Francisco ha sido proclamado “Personaje del Año 2013” por la prestigiosa revista estadounidense “Times”. Otros dos Papas, Juan XXIII y Juan Pablo II fueron galardonados con el mismo reconocimiento y por la misma revista pero por diferentes razones.

Angelo Giuseppe Roncalli, el “Papa bueno”, ha sido único italiano en recibir esta distinción de “Time” en 1962, cuarto año de pontificado. La paz en el mundo estaba en peligro, las tensiones entre las dos superpotencias., URSS y U.S.A., culminaron en la “crisis de los misiles en Cuba”, cuando la Unión Soviética trató de instalar mísiles nucleares de alcance medio en la isla de Cuba; el mundo entero estaba en peligro de una guerra mundial, Juan XXIII que estaba al vértice de su popularidad, se convirtió en un “tejedor” silencioso contribuyendo de modo determinante a la paz universal. Era también el año del Concilio Vaticano II y la víspera de una de las más importantes encíclicas papales, la “Pacem in Terris”, apreciada tanto al Este como al Oeste del continente, en tiempos que el universo estaba todavía a merced de la llamada “guerra fría”. Para “Time” no fue difícil proclamar a Juan XXIII “personaje del año”, era una persona que en esos años encarnaba una Iglesia Católica respetada y escuchada.

Karl Wojtyla, el Papa polaco lo recibió en 1994, 32° de su pontificado. La “guerra fría” ya no existía, el muro estaba derribado y el comunismo soviético había sido derrotado por la historia. Una verdadera revolución mundial que ha tenido en Juan Pablo II el mayor inspirador. Se ha querido premiar en este caso al principal timonel de una Iglesia Católica del siglo XX, capaz de combatir e incluso “ganar guerras y batallas” con la sola fuerza de la Palabra y la proclamación del Evangelio.

El reconocimiento para Jorge Mario Bertoglio es distinto: en el comunicado formulado por la comisión que ha otorgado el premio se lee: “Papa Francisco es “personaje del año 2013” porque habla de los pobres, de los desesperados, de los emigrantes, porque quiere una Iglesia como un hospital de campo para curar las heridas de quien sufre, de las víctimas de todas las guerras, de los últimos. Porque quiere una Iglesia pobre, porque denuncia continuamente el escándalo del hambre en el mundo, porque defiende los valores de la vida y de la familia y ha comenzado una labor de reconstrucción, de la credibilidad de la Iglesia Católica que estaba a punto de zozobrar por una crisis moral entre las más graves de los últimos años”. En poco más de nueve meses de su pontificado, Francisco se ha convertido en una guía indiscutibile de una nueva Iglesia, la Iglesia milagrosamente restaurada de escándalos financieros y de la vergüenza de los sacerdotes pedófilos.

Francisco ha sido el primero en remangarse las mangas para empezar un obra gigantesca de restauración de su Iglesia, para darle credibilidad y fuerza profética. Y el mundo lo ha seguido con entusiasmo haciéndole ganar una apuesta considerada sin esperanza. La revista TIMES, el semanario laico por autonomasia de los EE. UU. lo ha entendido, así como millones de creyentes que miran a Francisco con fe y esperanza.