Buenos Aires, La Habana, Santiago de Chile, Brasilia, Ottawa, Sydney, Madrid, Tokio, Beijing, Washington y París (PL y Bolpress).- Octubre de 2013 fue el séptimo mes de octubre más cálido desde que comenzaron los registros en 1880, con una media mundial combinada de las superficies terrestres y oceánicas de 0,63 grados centígrados por encima de los 14 grados promedio de 1901-2000. El año 2013 fue para Chile uno de los cinco más secos desde 1866. El 28 de diciembre el gobierno argentino decretó emergencia climática por la ola de calor.

El último octubre con temperaturas por debajo del promedio se produjo en 1992, cuando la temperatura global de la tierra estuvo 0,04 grados por debajo del promedio del siglo XX. Durante ese mes de 2013 la mayoría de las áreas terrestres del mundo registraron temperaturas más cálidas de lo normal. Al promediar la temperatura a través de las superficies de tierra de cada hemisferio, el norte experimentó su séptimo mes de octubre más caliente de la historia, con una desviación de la media de 1,01 grados, mientras en el hemisferio sur la temperatura de la superficie fue 0,90 por encima de la media, el octavo más caluroso de la historia. (1)

Australia experimentó temperaturas superiores a la media por 15 meses consecutivos desde agosto de 2012, y el mes de octubre de 2013 fue el séptimo más cálido desde que comenzaron los registros nacionales de temperatura en 1910, según la Oficina de Meteorología de Australia. (2)

El mes de octubre de este año también fue el sexto más cálido registrado en Francia desde 1900, con una media de dos grados por encima de lo normal, informó el instituto de meteorología Météo-France. La temperatura mínima promedio para este período del año suele ser de 13,5 grados centígrados, la que fue superada en todo el territorio francés. Tres de los otros meses de octubre más cálidos ocurrieron en esta centuria, en 2001, 2005 y 2006, y los dos restantes se remontan a 1921 y 1995, recordó Christine Berne del servicio climatológico de Météo-France. Además de la temperatura, las lluvias fueron igualmente superiores a lo normal con 10% de más en promedio, excepto en la cuenca del Mediterráneo y la isla de Córcega. (3)

Por otra parte, una ola de calor invadió al Distrito Federal de Brasilia en la última semana de septiembre, cuando los termómetros registraron 33 grados centígrados, lo cual constituyó un récord en este año, informó el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet). El 23 de septiembre fue el día más caliente de este 2013 en Brasilia, con una humedad relativa baja, del 26%, mientras que en la madrugada del 24 fue también de bastante calor, pues la temperatura subió hasta 20,5 grados centígrados. En 2012 el día más caliente fue el 31 de octubre cuando los termómetros marcaron 33,6 grados centígrados.

Calor excesivo en el centro y este de China, y 12 fallecidos en Japón

Hasta el 12 de julio de 2013 ascendió a 12 el número de muertos a consecuencia de la ola de calor que desde hace una semana azotaba a Japón. Fuentes del Ministerio de Salud informaron que la mayoría de los fallecidos eran mayores de 65 años y también escolares que participaban en actividades fuera de los centros docentes. La ola de calor provocó la atención médica de poco más de 380 personas.

Los termómetros superaron los 35 grados como promedio en todo el país y la temperatura más elevada (38,3 grados centígrados) fue registrada en la ciudad Kawanehon, en la prefectura de Shizuoka. En zonas de la costa del Pacífico del archipiélago la temperatura superó los 35 grados Celsius, en tanto que en Tokio el termómetro marcó 35,1.

El 12 de agosto la ola de calor propició un récord con la marca de 41 grados registrada en la ciudad de Shimanto, prefectura occidental de Kochi. En esa ciudad las temperaturas habían superado los 40 grados durante los últimos tres días. La plusmarca de calor en el país del Sol Naciente era de 40,9 hace seis años en Kumagaya, en el norte, y en Tajimi en el centro.

Informaciones divulgadas por la agencia meteorológica nipona aseguran que la ola de calor fue provocada por un sistema de alta presión del océano Pacífico que cubre la mayor parte de las islas japonesas. El abrasador calor desató los mayores indicadores del mercurio en los últimos seis años y los datos más relevantes se obtuvieron en las ciudades de Shimanto y Kofu, ambas con temperaturas de 40,7 grados.

En China la ola de calor iniciada en julio persistía el 13 de agosto, por vigésimo día consecutivo, en los territorios central y este, confirmó el Centro Meteorológico Nacional, que mantuvo la alerta naranja, el segundo nivel de tres, para definir las altas temperaturas en el país. Pronósticos de hasta 42 grados se preveían para las provincias de Zhejiang, Anhui, Jiangxi, Hubei y Hunan.

El calor asola a gran parte de España

Las altas temperaturas provocadas por una masa de aire cálido procedente de África continuaban el 12 de agosto en gran parte del territorio español, donde los termómetros rebasaron los 40 grados centígrados en algunas regiones. El calor amplió las alertas meteorológicas en siete comunidades autónomas, en algunas de las cuales el mercurio alcanzaría los 41 grados centígrados, como es el caso la ciudad de Badajoz (Extremadura, suroeste de la península Ibérica).

De acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la alerta naranja (riesgo importante) afectaría a Ciudad Real, Toledo, Ávila, Salamanca, Madrid, Badajoz y Cáceres. La amarilla (riesgo) se extendería a Córdoba, Huelva, Jaén, Sevilla, Gran Canaria, Albacete, Cuenca, Guadalajara, León, Zamora, Lugo y Ourense. Las temperaturas máximas se registraron en Badajoz (41), Cáceres (40), Toledo (40), Ciudad Real (39), Murcia (33), Cádiz (32) y Logroño (34), entre otras. Madrid, Sevilla y Granada (Andalucía, sur) y Tenerife (islas Canarias) fueron las urbes en las que el mercurio de los termómetros subió de forma asfixiante.

Argentina en emergencia climática

Desde el 13 de diciembre el centro de Argentina, y en particular la capital Buenos Aires, se encuentran bajo una ola de calor con temperaturas que han tocado y hasta sobrepasado los 38 grados Celsius. Este abrupto incremento causó un sobreconsumo energético, con picos récords, lo cual ha provocado apagones en diversas zonas de la región afectada. El jefe de Gabinete argentino Jorge Capitanich sugirió programar las interrupciones del servicio eléctrico y el gobierno intimó a las empresas privadas distribuidoras de energía a cumplir estrictamente el Plan Operativo de Emergencias y hacer uso de los recursos que tienen disponibles ante contingencias de este tipo.

Por su parte, el ministro de Planificación Federal Julio de Vido encomendó al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) la implementación en forma inmediata de un sistema de monitoreo permanente sobre el cumplimiento del Plan de Emergencias a cargo de las distribuidoras. La medida exigida a las compañías distribuidoras de electricidad Edesur y Edenor incluye hasta la aplicación de las sanciones correspondientes ante cualquier tipo de incumplimiento, en medio de los cortes de luz por la ola de calor.

El 25 de diciembre la ola de calor con máximas de hasta 44 grados Celsius en algunas zonas del país agobiaba a millones de argentinos. Esa máxima fue pronosticada para la norteña y mediterránea provincia de Santiago del Estero, mientras el barómetro oscilará en torno a los 38 grados Celsius en la mayoría de las comarcas del centro y norte de Argentina.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene desde el 24 de diciembre una alerta roja por las altas temperaturas en al área de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense y calificó las condiciones climáticas de altas o extremas. El Ministerio de Salud recomendó beber abundante agua durante todo el día, evitar el ejercicio físico y permanecer en lugares frescos para afrontar el denominado efecto golpe de calor que puede resultar mortal, difundió la agencia de noticias Télam.

El 28 de diciembre el gobierno argentino decretó la emergencia climática en Buenos Aires y en el cono urbano. La decisión la adoptó la presidenta Cristina Fernández y fue anunciada públicamente desde la sede de la Policía Nacional por el secretario de Seguridad de la Presidencia Sergio Berni y la ministra de Seguridad de la Nación María Cecilia Rodríguez.

“Estamos poniendo el cuerpo a estas situaciones y trabajando en cada área de atención, focalizándonos en ayudar a las personas con mayor vulnerabilidad y siguiendo instrucciones de la Presidenta”, afirmó la ministra Rodríguez. Es una operación coordinada en la que participan al menos 24 mil efectivos de los destacamentos de la Gendarmería Nacional, de la Prefectura Naval, de las fuerzas de Seguridad Aeroportuaria y de los Bomberos.

El operativo contempla básicamente asistencia a la población como repartición de agua y alimentos, además de protección y vigilancia, en las zonas donde son frecuentes los cortes eléctricos debido a los problemas de distribución energética que no han podido resolver las empresas privadas Edesur y Edenor. El Sistema Argentino de Interconexión registró otro récord de demanda de energética para un sábado a las 14:10 hora local, cuando el consumo alcanzó un pico de 21.264 megavatios. Los cortes de electricidad se vienen registrando desde hace 10 días, y en algunas áreas los vecinos llevan hasta cinco días seguidos sin fluido energético.

Este lunes el gobierno argentino dispuso dar asueto el 30 de diciembre al personal de la administración pública debido a la ola de calor y cortes de energía en localidades de Buenos Aires y el cono urbano. El asueto a partir del mediodía de este martes será otro mecanismo que permita la atención de la emergencia sanitaria. Desde hace 12 días barrios de la capital y localidades colindantes de la provincia de Buenos Aires vienen sufriendo cortes eléctricos debido al consumo récord de energía y la falta de inversiones que debieron realizar las empresas privadas Edesur y Edenor.

Este domingo la sensación térmica ascendió a 40 grados Celsius y se pronostican fuertes tormentas y granizadas, pero los meteorólogos alertan que eso no significará un descenso en las temperaturas, por lo que se mantendrá la ola de calor por los menos durante toda la primera semana de enero.

Notas:

1. El 29 de junio de 2013 una fuerte ola de calor afectaba gran parte del oeste estadounidense, donde habían sido hospitalizadas al menos 35 personas. Algunos termómetros marcaron por encima de 45 grados Celsius y los más altos registros fueron reportados en los estados de Nevada, California, Arizona, Washington, Wyoming, Utah e Idaho. El Servicio Nacional del Clima advirtió que la ola de calor podría igualar los niveles de 2005, cuando 17 personas murieron en el área de Las Vegas y otras localidades cercanas. Residentes de Phoenix, Arizona, y Palm Springs y California informaron a la cadena CNN que termómetros en sus viviendas marcaron unos 48 grados Celsius.

El 18 de julio autoridades sanitarias de Quebec, la provincia más grande de Canadá, reportaron dos decesos asociados con la ola de calor que sacudía al este del país desde principios de la semana. Los termómetros marcaron hasta 35 grados, pero con una sensación de 45 grados. El gobierno quebequense había decretado la fase de alerta por el calor excesivo desde principios de la semana y advirtió a los ciudadanos sobre los efectos graves en la salud como la deshidratación, mareos, malestares, calambres, dificultad para respirar, pérdida del conocimiento, fatigas, dolores de pecho o inflamación de las piernas.

2. A mediados de 2013 el fuerte calor provocó más de 100 incendios en el sureste australiano, con fuertes pérdidas económicas y serios daños al medioambiente. En diciembre, por primera vez la ciudad australiana de Melbourne fue objeto de pronósticos sobre una fuerte ola de calor y que en toda la llamada Isla Continente ya superaba los índices de 1960.

3. El 20 de julio de este año las autoridades francesas llamaron a la población a tomar precauciones ante una fuerte ola de calor prevista en la mayor parte del territorio nacional. El fenómeno ocurrió 10 años después de que las elevadas temperaturas causaron en el país la muerte de unas 15 mil personas, la mayoría de ellas de avanzada edad. Durante el verano de 2003 en París el termómetro marcó 35 grados centígrados durante varios días y en algunas regiones, como Bretaña, superó los 40. Tras esta experiencia el gobierno puso en práctica a partir de 2004 el denominado “Plan canícula”, un programa de cuatro etapas destinado a evitar el mayor número posible de víctimas debido al calor.

La fase dos de este plan se activó el 22 de julio en varias regiones del centro-oeste de Francia a y se extendió a casi todo el territorio nacional. En la región del Ile-de-France, donde está incluida esta capital, los pronósticos oscilaban entre los 31 y 35 grados centígrados, algo inusual para esta zona. Los departamentos del sureste sufrirían temperaturas de 31 a 38 grados, mientras en la franja norte estarían en el rango de 30 y 39. De acuerdo con el instituto nacional de meteorología, Météo France, el episodio de extremo calor se debió a la combinación de un flujo de aire cálido y seco desde la península Ibérica y el efecto de un anticiclón en el mar del Norte. El fenómeno climático comenzó a sentirse en la región del sureste galo.