La Habana y Londres (PL).- Un informe del Consejo Mundial del Oro señala que la demanda mundial de oro está en su nivel más bajo en cuatro años, sobre todo en el tercer trimestre de este año, lo que pone en duda al fulgurante brillo amarillo en un mundo muy convulso permanentemente en crisis. El metal precioso considerado un refugio seguro en tiempo de crisis se dirige a anotar en 2013 su mayor caída anual en más de tres décadas.

Aunque para muchos la cantidad de oro en el mundo constituye un misterio, para ciertos analistas ese secreto está entre el metal precioso en existencia, como respaldo, y el acumulado en bruto en la tierra. El tema lo trajo a colación la página Web BBCMundo, la cual conminó a indagar acerca del asunto, sobre todo ahora, en apogeo de una cruenta crisis financiera y económica mundial que parece no tener para cuando concluir.

Uno de los inversionistas más ricos del planeta, Warren Buffet, cree que la cantidad total de oro sobre la tierra puede perfectamente caber en un cubo con lados de apenas 20 metros. A los efectos de los inversionistas, las cifras en las que se apoyan provienen de Thomson Reuters GFMS, que realiza anualmente una encuesta sobre la cantidad de oro en el mundo.

Los datos más frescos sobre el particular arrojaron 171.300 toneladas, por lo que un cubo, como imagen geométrica, puede tener para esa cantidad alrededor de 20,7 metros por cada lado. Otra imagen que aplican los expertos argumenta que esa misma cantidad puede perfectamente llegar a 9,8 metros sobre el nivel de la tierra, algo así como cubrir por completo una cancha de tenis.

Sin embargo, otra cifra muy diferente es la existencia total de oro en el planeta teniendo en cuenta no solo el de respaldo de las finanzas, sino el metal precioso por extraer de la tierra. Ejemplos en este segundo sentido abundan, como la cantidad de mineral que puede acumular la República Democrática del Congo.

Algunos cálculos son significativos pues varían de 155.244 toneladas hasta las 2,5 millones de toneladas, por lo tanto unas 16 veces la primera cifra. El dato mayor pude contenerse en un cubo con 50 metros de largo por cada lado o una columna de oro de 143 metros de altura. Otros elementos apuntan a que la extracción de oro lleva mucho tiempo, alrededor de seis mil años, de acuerdo con notas del historiador británico Timothy Green.

El experto agrega que las primeras monedas de ese mineral fueron acuñadas desde 550 años antes de Cristo, a partir del gobierno del rey Croesus de Lidia, una provincia de la actual Turquía, y de inmediato sustituyeron otros recursos de pagos como piedras o caracoles. Ese oro entonces se convirtió en moneda para mercaderes y soldados, en particular en el Mediterráneo. Hasta 1492, GFMS estima que se sacaron de la tierra 12.780 toneladas de oro, año en el cual Cristóbal Colón llegó al continente que sería América.

Sin embargo, para el fundador de Gold Money, James Turk, esas fueron estimaciones sobre su valor real. Por tanto hablamos de cifras demasiado altas hasta la Edad Media. Entonces se empleaban técnicas de extracción muy primitivas y, por tanto, el experto considera que en lugar de esas 12 mil toneladas serían 297.

En ese caso, el cálculo de oro total en el mundo en estos momentos variaría hasta una cifra que considera más real, de 155.244 toneladas, y por tanto representarían 16.056 toneladas menos que el análisis de Thomson Reuters GFMS, o el 10% menor. Disparidad pequeña, aclara BBCMundo, pero aporta una diferencia de precio que puede muy bien llegar a 950 mil millones de dólares.

Algunos inversionistas aceptan estas sugerencias de Turk, mientras el otro elemento lo aportan hallazgos como los de la tumba de Tutankamón, con una importante cantidad de oro en su interior. Pero otros estudiosos ven con recelos tales cifras al señalar que se trata de cuentas sumamente bajas, pues solo en el féretro de Tutankamón se encontraron 1,5 toneladas de oro, sin contar el metal de este tipo hallado en otras tumbas, muchas de ellas incluso saqueadas antes de descubrirse.

Las cuentas también las intenta el Gold Standard Institute, cuando sus expertos consideran que si se vacían las bóvedas bancarias y cajas de joyas, se llegaría por lo menos a 2,5 millones de toneladas de oro. Tanto la BBC como sus fuentes entran en varias contradicciones y se preguntan, ¿quiénes tienen la razón? Incluso puede que todos estén equivocados…

Es el caso que contrapone la Encuesta Geológica de Estados Unidos, cuya más reciente versión estima la existencia aún en estos momentos de 52 mil toneladas de oro con la posibilidad de ser extraído de la tierra, a lo que se sumarían nuevos descubrimientos. Para otras voces la forma de emplear el oro también tiene que ver con el tema en cuestión, pues se toma en cuenta que este metal no desaparece, sino se recicla.

Dicho criterio de la Encuesta asume que todo el oro extraído desde épocas remotas aún existe, pues puede estar en relojes u otras prendas, incluso parte del metal extraído por los romanos hace dos mil años, en lo cual coincide Turk. Sin embargo, también se emplea oro en la industria tecnológica, en algunas piezas cotidianas como chips de computadoras o tarjetas de diferentes usos.

Por tanto, la Encuesta Geológica Británica considera que cerca del 12% de la producción mundial de oro llega en estos momentos a la industria tecnológica, aunque se emplee en muy pequeñas cantidades, las cuales incluso al final no resultan rentables reciclarlas. En ese caso, el oro se desperdiciaría y al paso de los años tendría una buena cuota que puede hacer palidecer, y así resultaría muy difícil calcular realmente la cantidad existente en la tierra; lo único indudablemente certero es su valor, por el que muchos terrícolas incluso matan.

¿Terminó la fiebre del oro en 2013?

El interés por el oro en los mercados parece mermar en 2013, con una baja en las demandas apreciable en los más recientes cuatro años, de cara a un mundo muy convulso, permanentemente en crisis. Un informe del Consejo Mundial del Oro señala que la demanda de este metal precioso está en su nivel más bajo en cuatro años, sobre todo en el tercer trimestre de este año, lo que pone en duda al fulgurante brillo amarillo. Algunos expertos consideran que tal declive se debe en su mayor parte a que el mayor consumidor, la India, declinó en su compra en medio de restricciones a las importaciones.

El reporte del Consejo Mundial aclara que la demanda de oro resultó de julio a septiembre del actual año, de 869 toneladas para un declive del 21%, comparado con idéntico período del año precedente, la cifra más baja, enfrentada con los datos del mismo trimestre en 2009. Esos datos se corresponden con la comercialización tanto de barras, monedas, joyas, en sentido general y, en particular, las adquisiciones de los bancos centrales.

Los inversores retiraron 119 toneladas de oro y productos similares, mientras que la compra de los bancos centrales se recortó en 17%, siempre según datos del Consejo Mundial del Oro. En lo referente a los precios del metal en Nueva York fueron al piso en 24% en 2013, con un mercado a la baja en abril, y en momentos en que algunos inversores perdieron su fe en el oro como depósito de valor, en medio de un contexto de baja inflación.

Esos elementos los apunta Bloomberg (compañía estadounidense de programas financieros, datos y noticias), que parece contradecir con sus datos las épocas en que una oleada de personas fuera al oeste de Estados Unidos en busca de algunas pepitas. Los economistas estiman que el atractivo del oro está llegando a su fin sobre todo a partir de conocer que el precio del metal descendió hasta en 38%, desde que en 2011 registrara precios más altos.

En particular, el director gerente del Consejo Mundial del Oro, Marcus Grubb, admitió que el apetito por ese metal cambia. Para Grubb, el principal factor se apoya en el descenso del consumo en India, de 148 toneladas en el tercer trimestre de este año, lo que representa 32% de declive frente a igual período anterior, es decir en 2012.

Los bancos centrales añadieron 93 toneladas a las reservas en el tercer trimestre, comparadas con las 112 toneladas del año anterior, y ello lo aducen a la volatilidad de los precios y la debilidad de los mercados emergentes, con disminución de sus compras de dicho metal. Por ejemplo, la onza de oro al contado recientemente llegó a la cotización en el mercado de Londres de 1.283,25 dólares, un alza del 0,6% referente a otras jornadas delanteras, pero baja para el presente.

La carrera por el oro terminó hace algunos meses, dicen los expertos, aunque no todos los entendidos se muestran de manera pesimista de cara a las perspectivas del metal. Para indicar esta variabilidad de las expectativas, está el comportamiento del dólar ante la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), que puede alargar una política de estímulos hacia entrado en 2014, lo que sería buen motivo para algunos en cuanto al camino del oro.

La jefatura del informe Ultimate Wealth Report, por ejemplo, señaló oportunamente que aún verán caer más al dólar, que ya rompió la línea alcista, y ello puede ser sumamente significativo para el empuje del oro. Otras voces consideran que el oro podría verse impulsado, en materia de precio, hasta los 1.500 dólares incluso en los días finales de 2013, sobre todo en la medida que los inversores se intenten proteger de la debilidad del dólar, y debido a ello la casa Morgan Gold se muestra optimista.

Hacia la mayor caída anual en más de tres décadas

El oro, considerado un refugio seguro en tiempo de crisis, se dirige a anotar en 2013 su mayor caída anual en más de tres décadas en medio de expectativas por la reducción del estímulo monetario en Estados Unidos. El Comité Monetario de la Reserva Federal de la nación norteña anunció la semana pasada el recorte en 10 mil millones de dólares del programa de adquisiciones de bonos hipotecarios y del Tesoro nacional, el cual será de 75 mil millones de dólares mensuales a partir de enero.

Recalcó que podrá continuar reduciendo el ritmo de sus compras de activos en las siguientes reuniones si el mercado laboral mejora y la inflación vuelve a su objetivo de 2% anual. El estímulo monetario anticrisis ha impulsado los precios del metal dorado a máximos históricos en los últimos años y llegó a cotizarse en 2011 a 1.920 dólares la onza, por lo que el anuncio de la disminución deterioró el atractivo del lingote.

De tal forma, el oro se cotizó el pasado viernes a 1.185 dólares la onza, cerca del mínimo de tres años y medio registrado previamente a principios de diciembre. Analistas remarcaron que los precios cayeron esa semana alrededor de 3% y 29% en lo que va de 2013, lo que pone fin a 12 años de tendencia positiva. Explicaron que ante señales de mejora en la economía estadounidense y la baja inflación, el atractivo del metal precioso como cobertura contra presiones inflacionarias ha disminuido.

* Periodista de la redacción de Economía de Prensa Latina.