Oscar Saavedra San Martín es un paceño que ha estudiado en el Colegio San Calixto de los Padres Jesuitas y es ex alumno del profesor Jaime Escalante. Ha frecuentado la Universidad de Turín (Italia) doctorándose en Fisíca para luego convertirse en docente e investigador. Actualmente el doctor Oscar Saavedra, Físico Cósmico, está trabajando en un interesante proyecto científico con el objetivo de crear una sección en el famoso Instituto Lebedev de la Academia de Ciencias de Rusia con el título “Superhigt-energy Astroparticle Physies”, habiendo sido nombrado Director de dicho proyecto por sus colegas rusos.

El proyecto ha sido presentado al Gobierno Ruso y los trabajos empezarán en enero del próximo año con un presupuesto de € 1.000.000 (un millón de €uros) y con prospectivas favorables también para Bolivia. El Instituto de Investigación Nuclear de la Academia de Ciencias de Moscú ha otorgado el Premio Markov a varios científicos, entre los que se encontraba el Doctor Oscar Saavedra, por el desarrollo experimental en la detención de los neutrinos de la supernova SN1987A, se ha tratado de una aportación excepcional al desarrollo de la física de los neutrinos.

Si no se conociese a fondo la teoría atómica, no se conocería el orígen del Universo. En efecto, el átomo puede ser comparado a un microscópico sistema solar donde el núcleo constituído por protones y neutrones ocupa el centro de tal sistema y alrededor giran los electrones a velocidades extraordinarias. El adelanto que en los últimos años ha hecho la astrofísica, nos enseña que todos los cuerpos celestes no sólo son constituídos por los mismos elementos que existen en nuestro planeta, aunque en proporciones diferentes, sino que la materia obedece a las leyes físicas válidas sobre la tierra. Muchos misterios, entonces, pueden ser aclarados “capturando” la radiación cósmica que llega del espacio.

Estas radiaciones llegan a la tierra desde el sol, de espacios interestelares, de la Via Láctea y desde lugares donde la tremenda temperatura de millones de grados centígrados y las condiciones del campo magnético, no permiten a la materia de “agregarse” en átomos como sobre nuestro frío planeta. Se trata de partículas subatómicas o subnucleares de diferente naturaleza y composición, partículas alfa, protones, rayos gama, neutrinos, etc. todos tienen una vida brevísima y llegan a la superficie terrestre acelerados por los campos magnéticos de las estrellas con diferentes energías; uniéndose a los átomos se convierten en rayos primarios, secundarios o terciarios.

La astrofísica trata reconstruir el magnífico escenario del firmamento celeste, un escenario complejo ya que la aparente inmovilidad de los cielos es solamente una ilusión derivada de la brevedad de nuestra existencia. Si pudiésemos vivir millones de años veríamos espectáculos maravillosos hechos de estrellas que nacen, cambian luz, color y concluyen su existencia de varios modos. Hoy en día, con los modernos apartaos científicos, los físicos nucleares están “reconstruyendo” esta evolución.

El progreso de la astrofísica ha hecho que se contruyan aceleradores atómicos en grado de producir sobre la tierra las mismas partículas que se encuentran en las radiaciones cósmicas y podere estudiar no solamente los rayos cósmicos sino su orígen. Una de las partículas indispensables para estudiar los astros es el “neutrino” descubierto por el italiano Enrico Fermi, premio Nobel de la Fisica. En práctica es el producto final del decaimiento radioactivo Beta. Es una partícula elemental con una carga de masa muy pequeña (inferior a 5,5eV/c²) raramente se interpone con los átomos.

En parte son partículas fósiles, testigos del inicio de todos los tiempos que llegan directamente del centro de los astros, son tan evasivos que es difícil verlos, no obstante en cada segundo nos crucen en grandes cantidades. Los neutrinos pueden ser observados únicamente en experimentos realizados en éstos aceleradores atómicos. Para poder “capturar” los neutrinos, es necesario que los laboratorios se encuentren al interno de la superficie terrestre. El Monte Blanco en Italia, se encuentra en un túnel al interior del cual se han instalado los aparatos científicos donde los “neutrinos” llegan “filtrados” por 2.900 metros de piedra granito.

En esta aventura que tiene algo de fantacientífico vive y trabaja el Físico Cósmico Oscar Saavedra San Martín. La Universidad Mayor de San Andrés, en acto solemne, le ha dado el título de “Doctor Honoris Causa”, como reconocimiento a su amplia, positiva y mundialmente reconocida actividad en la investigación científica de la Fisica a nivel Mundial. En su palmarés cuenta con más de 500 publicaciones científicas y durante los años 1966-68 ha desempeñado funciones de Director del Laboratorio de Rayos Cósmicos en Chacaltaya, convirtiéndose en un importante impulsor de la actividad científica y de investigación en el Instituto de Investigaciones Fisicas (IIF) de la UMSA. Durante su estadía en Moscú ha participado en un programa de conferencias en la República de Tayikistán, igualmente en Chile y el 10 de Diciembre lo hará en la Casa de la Libertad de Sucre.

El Doctor Oscar Saavedra San Martin es un orgullo de Bolivia y merecedor de la más alta condecoración que otorga el gobierno boliviano, el “Condor de los Andes”, por su alta trayectoría científica a nivel mundial.