Kabul yLondres (PL).- Un récord en la producción de opio estableció Afganistán este año, al cultivarse hasta la fecha unas 200 mil hectáreas de amapola, base del narcótico, lo que representa un incremento de 36% respecto a igual período del año anterior, informó la Oficina de Drogas y Crímenes de la Organización de Naciones Unidas (UNODC).

Afganistán retuvo en 2012 el liderazgo como primer productor de opio, con el 74% de la producción mundial. La superficie dedicada al cultivo de adormidera a nivel global fue de 236.320 hectáreas en 2012, 14% más que en 2011. El mayor pico productivo de opio mundial se registró en 2007, un 40% más que las actuales entregas de 4.905 toneladas, rendimiento considerado pobre debido a una enfermedad que afecta a la planta de la adormidera en el país centroasiático.

Desde 2001 cuando comenzó la ocupación de Afganistán por fuerzas foráneas se ha visto un incremento del trasiego de narcóticos, en tanto que los granjeros de la empobrecida nación asiática se han refugiado en cultivos más redituables, aunque ilícitos, al amparo de la guerra de resistencia. Hasta 2010, el 90% de la heroína mundial procedía de Afganistán, una situación que se repetirá si no se erradica su actual cultivo.

En su informe de Evaluación de Riesgos del Opio en 2013 difundido en abril de este año, la UNODC advirtió que el cultivo de opio crecerá por tercer año consecutivo en Afganistán. El estudio fue elaborado entre diciembre de 2012 y marzo de este año en dos fases, en cada una de las cuales se analizaron datos correspondientes a distintas provincias afganas, explicó el sitio digital Khaama Press.

De acuerdo con el informe, la producción de la planta de la adormidera aumentó en 12 de las 34 provincias afganas, especialmente en las sureñas Helmand y Kandahar, regiones de las que procede la mayor parte del opio. Los expertos apuntan que la superficie cultivada ascendería a 157 mil hectáreas, lo que supone una involución a los niveles de 2008. El reciente reporte de UNODC precisa que lo cultivado en el país asiático podrá terminar en una cosecha de unas 5.500 toneladas del estupefaciente, cantidad que cubre toda la demanda del planeta.

Advierten que Afganistán puede convertirse en un narco-estado

Yudi Fedotov, director de la UNODC con sede en Viena, Austria, advirtió del peligro que corre Afganistán de convertirse en un narcoestado debido al notable aumento de delitos desde 2012. La situación al respecto está empeorando, afirmó el funcionario, y el panorama se presenta cada vez más sombrío con la anunciada retirada de las fuerzas ocupantes de la OTAN, las cuales no lograron ningún resultado al alentador.

En 2014, además de la retirada de una buena parte del contingente otanista de casi 130 mil soldados, deben realizarse las elecciones presidenciales en Afganistán, a las que se inscribieron hasta ahora 27 candidatos, en medio de un ambiente social y político plagado de denuncias de corrupción y narcotráfico. Fedotov reconoció que tanto la ONU como la OTAN y el Gobierno de Hamid Karzai no han sido capaces de generar una economía o condiciones alternativas que permitan atenuar al menos dicho flagelo.

En mayo de este año el Ministerio para la Lucha contra las Drogas de Afganistán aseguró que al menos 131 integrantes de las fuerzas de seguridad y del ejército afganos murieron durante los 40 días de la campaña de destrucción de plantaciones de opio, cantidad superior a la registrada en el mismo período de 2012.

En la actualidad la sureña provincia afgana de Helmand ocupa el primer lugar en la cosecha de la planta base del opio. El objetivo del gobierno afgano para finales de este año es destruir unas 15 mil hectáreas de plantaciones de opio en Kandahar, Helmand, Herat, Laghman, Kunar y Farah, mientras continúan en Nangarhar, Laghman y Badghis.

Según la UNODC, se requiere de un urgente apoyo para el combate contra la producción de opio, en aras de evitar que su “virus” se propague y extienda su influencia, es decir, incremente la corrupción, la impunidad criminal y el conflicto. Zalmai Afzali, portavoz del Ministerio Antinarcóticos, dice que el mayor problema del combate a las drogas es la falta de financiamiento para las agencias gubernamentales responsables de la prevención y el tratamiento del uso del opio, cuyo cultivo ha experimentado un aumento desde la invasión al país liderada por Estados Unidos en 2001.

Según datos de la UNODC, casi un millón de afganos de 15 a 64 años de edad se ven afectados por el consumo de drogas. Afganistán se enfrenta a uno de los más altos niveles de adicción en el mundo, precisó el representante del organismo internacional en Kabul Jean-Luc Lemahieu.

El problema de las drogas causa estragos en los dependientes de una dosis diaria de estupefacientes para enajenarse de las dificultades de vivir en un país invadido y ocupado desde hace más de una década por una coalición internacional comandada por la OTAN, indicó Lemahieu.

En entrevista exclusiva al servicio público de comunicación del Reino Unido (BBC), el presidente de Afganistán Hamid Karzai responsabilizó a la OTAN por el sufrimiento y la inestabilidad que vive el país en más de una década de ocupación, y calificó de incorrecta la estrategia trazada para luchar contra los talibanes que ha provocado muchas pérdidas de vidas civiles y pocas ganancias.

Karzai dijo sentirse insatisfecho del trabajo de la OTAN porque “queríamos una seguridad absoluta y una guerra clara contra el terrorismo”. Por ello, precisó, la prioridad ahora es traer paz y seguridad a Afganistán, lo cual incluye un acuerdo para compartir el poder con los talibanes, de ahí las conversaciones iniciadas con el grupo islámico de línea dura.