La Universidad boliviana ha subutilizado las potencialidades del régimen democrático y necesita recuperar su rol de liderazgo en la defensa de los intereses nacionales. En los últimos 31 años, desde la recuperación del sistema de libertades, no supo aprovechar a plenitud las virtudes de este escenario histórico a tal extremo que, en lugar de consolidar su liderazgo y fortalecer el rol como portavoz del movimiento popular y defensora de los intereses nacionales, ingresó en un extraño letargo.

Diagnóstico de la U: La Universidad boliviana perdió el norte ideológico, coincidiendo este extravío con la vigencia de los gobiernos de corte neoliberal. Sus autoridades y docentes, incluso algunos dirigentes estudiantiles se acoplaron al sistema asumiendo una especie de estrategia de sobrevivencia o de mero oportunismo.

Sin embargo estoy persuadido de la importancia de trabajar en función de restituir a la Universidad boliviana al escenario tradicional donde supo desenvolverse como firme defensora de intereses populares y nacionales. Todo ello sin perjuicio del desarrollo científico, avance académico y cualificación educativa en el que debe involucrarse de manera más decidida.

Defensa de la Autonomía: Con referencia a la Autonomía Universitaria debo enfatizar que se trata de una de las instituciones trascendentales del Sistema Universitario Nacional, forma parte de su propia identidad. No tiene sentido la existencia de una universidad pública sin autonomía, de lo contrario se convertiría en una entidad dependiente de cualquier gobierno de turno, sujeta a la voluntad y arbitrariedades de los estamentos políticos.

La fortaleza institucional de una universidad pública como la UMSA, San Simón o San Francisco Xavier, radica en su autonomía. Esa es la razón por la que debemos preservarla y evitar en todo momento los intentos directos o indirectos de violarla por parte de otros entes estatales, particularmente gubernamentales. El Art. 92 de la Constitución Política del Estado señala con claridad que las universidades públicas son autónomas y ésta consiste en la libre administración de sus recursos, el nombramiento de sus autoridades, su personal docente y administrativo, la elaboración y aprobación de sus estatutos, planes de estudio y presupuestos anuales.

Incorporar la cuarta función de la nueva universidad: La nueva universidad debe incorporar una cuarta función: la elaboración de políticas de estado para el desarrollo nacional. Hasta ahora tradicionalmente, la universidad estatal boliviana ha desarrollado tres funciones: la docencia, la investigación y la interacción social. Sin embargo, esto es insuficiente para encarar con éxito los nuevos desafíos que nos plantea la sociedad globalizada que ha hecho de la gestión del conocimiento el eje fundamental del desarrollo.

Proyectos para generar fuentes de trabajo: La universidad debe encarar estudios sobre el litio, la minería, el medio ambiente y la industrialización de los hidrocarburos. Por eso es importante que la nueva universidad active políticas para el desarrollo nacional que genere bienestar para todos los bolivianos.

En la nueva universidad boliviana se propone

Tradicionalmente, la universidad estatal boliviana ejerce tres funciones: la docencia, la investigación y la interacción social. Docencia: La universidad interviene en la formación casi exclusivamente de profesionales; en general, desvinculada de los otros niveles educativos. En investigación, la universidad es la institución nacional que más investigación realiza, pero, en general, sin mayor impacto en el desarrollo social y económico del país. La Interacción Social es ejecutada, con un presupuesto mínimo, por unas pocas unidades académicas.

Propuestas

Docencia. La universidad boliviana, en estrecha coordinación con las normales, interviene en todos los niveles educativos: desde el prekinder hasta el Postgrado. Su objetivo principal es transformar la educación actual: de individualista a solidaria, en lo social; de repetitiva a creativa, en lo técnico.

Investigación. La investigación debe formar parte integral y significativa de los planes de desarrollo social y económico del país. Lo que implica que la nueva universidad boliviana debe coordinar estrechamente con las instituciones estatales.

Interacción social. La sociedad civil participa activamente en proporcionar los lineamientos generales para la elaboración de los planes y proyectos de la universidad.

Desarrollo (Políticas de estado). Las tres funciones anteriores deben estar estrechamente relacionadas entre sí y culminar en la elaboración e implementación de políticas de estado, con el objetivo de lograr el desarrollo social y económico de la nación.

¿Por qué?

La universidad estatal participa de manera orgánica en la elaboración e implementación de políticas de estado:

– Porque el conocimiento es ya, y será con mayor intensidad en el futuro, el principal factor de desarrollo económico y, por consiguiente, el principal factor político.

– Por ser estatal. Nunca más políticas estatales generadas por empresas transnacionales, como fue la capitalización, u ONG´s internacionales, como el estado plurinacional.

– Por ser autónoma. La autonomía garantizará que las políticas de estado beneficien al conjunto de la sociedad boliviana.

– Por ser democrática. Nunca más políticas estatales en cuya aplicación la última palabra la tengan los “dueños” o los caudillos de los partidos políticos.

– Por ser intergeneracional, la juventud estudiantil y la experiencia docente garantizan la continuidad en la implementación de las políticas de estado.

– Porque se minimiza la corrupción. Por la forma en que se generan las políticas de estado, el “control social” es ejercido de manera permanente por la sociedad.

– Porque, comparada a los partidos políticos tradicionales que no tienen las condiciones necesarias para elaborar políticas de estado serias, la Universidad estatal proporciona: Infraestructura física, Laboratorios, Soporte técnico y económico, Recursos humanos calificados y la interacción social/enseñanza/investigación/Políticas de Estado en la que TODO docente y estudiante debe estar involucrado.

¿Cómo?

– Mediante la creación de un Centro Universitario para la Elaboración e Implementación de Políticas de Estado para el Desarrollo Nacional y Regional.

– En este centro se desarrollarán Planes, Programas y Proyectos en políticas nacionales, políticas municipales y regionales por instancia gubernamental y/o de la sociedad civil.

– La máxima autoridad será un Comité conformado por representantes de cada una de las facultades y organizaciones sociales (obreros, juntas vecinales. campesinos, periodistas, profesionales y empresarios).

– La función principal del Comité será aprobar los proyectos.

– El Instrumento para elaborar las políticas de estado será el Proyecto Interinstitucional e Interdisciplinario.

– El financiamiento provendrá de Instituciones estatales; o de cooperación extranjera; o de donaciones, o, sobre todo, de porcentajes obtenidos de los incrementos en la productividad que se logre por la implementación de las políticas de estado.

– La administración económica será por proyectos y la máxima autoridad será el Coordinador de Proyecto, que ejecutará las determinaciones del Comité Técnico del Proyecto supervisado permanentemente por un fiscalizador externo.

Luchar contra la corrupción y la burocracia: El Siglo XXI debe ser el escenario cronológico ideal en el cual la Universidad Boliviana y la UMSA en particular encuentren el espacio para un relanzamiento institucional, allanando espacios que permitan a la UMSA interactuar con los demás sectores de la sociedad civil, así como las entidades estatales. Llegar de manera más contundente a las zonas rurales, ampliando los servicios de la institución, investigando y produciendo científicamente de acuerdo a las nuevas necesidades de desarrollo, cualificando aún más el ejercicio docente, eliminando todo vestigio de corrupción y burocracia.

* Ex defensor del pueblo y candidato a rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).