París y Washington (PL).- Estados Unidos e Israel perdieron su derecho al voto en la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al dejar de pagar sus cuotas a la organización, en represalia por la decisión soberana de ese foro de aceptar a Palestina como miembro pleno.

El 31 de octubre de 2011 la Conferencia General de la Unesco decidió por abrumadora mayoría la incorporación de Palestina como Estado de pleno derecho. La decisión del foro fue calificada como histórica y trascendental por numerosos oradores, quienes lo consideraron además como un acto de justicia hacia ese pueblo. En represalia, Estados Unidos, principal contribuyente de la entidad, decidió interrumpir sus pagos.

La crisis causada por esta situación ha llevado a una mayor dependencia de fondos extra presupuestarios, cuyo costo político se traduce en una sistemática privatización de la Unesco, lo cual erosiona su carácter intergubernamental y vulnera su autonomía, denunció la embajadora de Venezuela en esa entidad Rebeca Sánchez durante su intervención en la 191 sesión del Consejo Ejecutivo en abril de este año.

La diplomática dijo que el boicot financiero imperial impuesto a la Unesco se ha convertido en una estrategia de chantaje para bloquear a la organización. Se refirió también a los intentos para impedir el relanzamiento y afianzar la credibilidad y liderazgo internacional de la entidad, y exhortó a realizar con urgencia una reforma que le permita a la institución cumplir un papel relevante en temas como las consecuencias de un modelo neoliberal dispuesto a salvar a los grandes bancos en lugar de atacar la pobreza o enfrentar el cambio climático.

A fines de septiembre, el Consejo Ejecutivo de la Unesco inició su 192 sesión plenaria donde analizó el programa de presupuesto para el próximo bienio, en un contexto difícil por el impago de Estados Unidos a las cuotas de la organización.

La presidenta del Consejo Alissandra Cummins alertó sobre los desafíos que deberá enfrentar la entidad a causa de los problemas financieros. Si bien la hoja de ruta trazada por la directora general Irina Bokova ha logrado resultados, algunas propuestas no encontraron financiamiento, lo cual afecta sobre todo a las naciones en desarrollo, que son las más necesitadas, dijo Cummins.

Fuentes de la Unesco consultadas por Prensa Latina precisaron que en total Estados Unidos debe tres años de cuotas a la organización. Esta situación ha llevado a la entidad a recortar gastos administrativos y a definir prioridades para no afectar los programas fundamentales de alfabetización, educación, lucha por la inclusión social, por la defensa del medioambiente y la salvaguarda de sitios patrimoniales, entre muchos otros.

La situación es grave para toda la Unesco debido al drástico recorte en el presupuesto para los próximos años, estimado en alrededor de 22%, declaró a Prensa Latina Cécille Duvelle, secretaria de la Convención, y advirtió que la difícil situación financiera de la entidad por los impagos de su principal contribuyente afecta a la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Durante la Octava Reunión del Comité Intergubernamental de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, en Bakú, Azerbaiyán, se pondrá sobre la mesa el delicado tema de reducir el número de candidaturas anuales, dijo Duvelle. En esa cita, programada del 2 al 7 de diciembre próximo, los 24 miembros del comité también analizarán una serie de propuestas para inscribirse a los distintos registros, entre las cuales figuran varias de países de América Latina.

Este viernes, en su intervención ante la Conferencia General de la Unesco, la ministra cubana de Educación Ena Elsa Velásquez denunció que el impúdico chantaje financiero del principal contribuyente provocó una drástica disminución de los recursos de la Unesco. Ello afectó planes para multiplicar el acceso a la educación, las ciencias y la cultura para decenas de millones de personas que lo necesitan.

Por su parte, el ministro de Educación Universitaria de Venezuela Pedro Calzadilla declaró a Prensa Latina que la Unesco está siendo sometida a un boicot de Estados Unidos por el simple hecho de haber actuado de manera soberana como organismo multilateral.

“Estratégico y responsable sería erradicar el analfabetismo, acelerar las metas de la Educación para Todos, promover el derecho a la educación superior como bien público y no como mercancía y garantizar el acceso al agua potable”, aseguró Calzadilla y afirmó que la Unesco no puede ser indiferente ante el abuso de los grandes monopolios mediáticos y su manipulación del flujo de la información para promover la propaganda de guerra. Por ello, dijo, debe garantizarse la integridad y el equilibrio del Sector de Comunicación e Información y preservar sus principales programas.

EE.UU. apenado

Fuentes de la Unesco explicaron a Prensa Latina que a las 10:00 horas del viernes (hora de París) venció el plazo en el cual EE.UU. e Israel debían reanudar sus aportes o presentar una justificación, pero hasta ahora no se ha recibido nada. La directora general de la Unesco Irina Bokova deberá expresarse sobre este tema posiblemente mañana o el lunes.

Estados Unidos se mostró apenado porque perdió su derecho al voto. La portavoz del Departamento de Estado Jennifer Psaki recordó en un comunicado que Washington canceló sus contribuciones al organismo internacional en represalia por la decisión soberana del foro de integrar a Palestina como miembro pleno en octubre de 2011.

Según la funcionaria, el presidente Barack Obama pidió al Congreso continuar con los aportes a las agencias de la ONU que acepten ese territorio de Oriente Medio, aunque ello contraviene “el sentido del interés nacional de Estados Unidos”.

Psaki recalcó que la pérdida del derecho al voto no significa “una pérdida de la adhesión” de la nación norteña. Además de Estados Unidos, la Unesco también le retiró ese derecho a Israel por la misma causa.