La Habana (PL).- Los cubanos no llegan o se pasan, dice un dicho en esta isla. Pero más allá de la pregunta que titula estas líneas (mero gancho periodístico) lo cierto es que, además de soñar, aquí no cejan en el propósito de lograr la autosuficiencia energética. Y ello incluye sobre todo al petróleo, por más que Cuba hoy debe importar la mitad de sus necesidades de crudo, en medio de medidas de ahorro en el consumo que, en el decir de las autoridades, resulta importante vía de ingresos.

“Cuba aspira en el largo plazo a la autosuficiencia petrolera”, afirmó recientemente Rafael Tenreyro, director de Exploración de la empresa estatal Cuba-Petróleo (Cupet) del Ministerio de Energía y Minas. Doctor en ciencias y con estudios en prestigiosas instituciones internacionales sobre los temas energéticos, Tenreyro disertó en la I Conferencia de Estudios Estratégicos “Repensando un Mundo en Crisis y Transformación” que sesionó en esta capital con la participación de académicos y especialistas de una treintena de naciones.

Con el conocimiento actual nosotros pudiéramos aspirar a llegar a la autosuficiencia petrolera a largo plazo, siempre que el consumo no se dispare mucho, subrayó el funcionario. Si tomamos en cuenta los grandes elementos de evaluación del potencial de petróleo, podríamos afirmar que Cuba tiene todo lo necesario para el desarrollo de esa industria, acotó.

Estamos hablando del contenido de la roca madre, del espesor de la cubierta sedimentaria, la presencia de reservorios, de sellos y de trampas. También del tiempo, la coincidencia entre el momento en que se genera el petróleo y el momento en que se acumula. Cuba tiene de todo eso, insistió.

Pero el desarrollo de las potencialidades petroleras no es un camino de rosas, y mucho menos para la mayor de las Antillas, con una geología compleja que todos los días reserva sorpresas y hace el trabajo “complicado y lento”, atestigua Tenreyro. La propia insularidad crea complejidades. Todos los yacimientos cubanos están en el mar y se alcanzan con perforaciones horizontales.

Cuba es de los pocos países en el mundo en que el 5% de sus perforaciones son horizontales, con pozos de hasta 6.500 metros. Ello explica las complejidades tecnológicas y los retos de la industria petrolera nacional, a lo que se agrega que la mayoría de sus producciones son de crudos pesado y extrapesado.

Se suma además que los yacimientos solo producen el 10% del hidrocarburo in situ. “El 90% se queda, lo cual es una mala noticia para nosotros pero buena para nuestros nietos, que tendrán el reto de extraer esas reservas”, enfatizó. Tenemos grandes esperanzas de continuar desarrollando la industria, encontrar nuevos yacimientos incluso de petróleo ligero y a mayor profundidad.

Pero la pelea es dura para los cubanos, sobre todo por la implacable guerra económica, comercial y financiera que desde hace más de 50 años práctica Washington contra La Habana. El bloqueo norteamericano priva a Cuba el acceso servicios petroleros que brindan empresas estadounidenses o sus filiales en todo el mundo. Otras firmas internacionales están en el colimador de las sanciones y castigos que Estados Unidos reserva para quienes hagan negocios con el país caribeño.

A elevadas multas se exponen las compañías que realizan algún tipo de negocio con La Habana. Que lo diga la empresa Varel Holding, con sede en Dallas, Texas, con subsidiarias en el exterior y que fabrica barrenas para las perforaciones petroleras. La Varel Holding debió pagar 110 mil dólares por sus exportaciones de bienes a la industria petrolera cubana., que tiene sus mayores esperanzas en la prospección en aguas profundas de la Zona de Desarrollo Económico Exclusiva de Cuba.

En las condiciones que provoca el bloqueo gringo, se hace muy difícil desarrollar su industria petrolera. Es un propósito que precisa de inversión extranjera, de socios y de tecnologías que muchas veces tienen patente Made in USA. Baste referir el tema de las plataformas perforadoras. Las mayorías de las que están en el mercado poseen más de 10% de componentes norteamericanos. Esas no pueden ni asomarse por el litoral habanero.

Estos y otros obstáculos provocados por el bloqueo dificultan las asociaciones de Cupet con otras firmas, y muchas veces están detrás del retiro de estas y de los suministradores del mercado cubano. Más que un sueño, la autosuficiencia energética es una necesidad para Cuba, cuando los pronósticos auguran que el barril del petróleo se mantendrá durante las próximas décadas por encima de los 100 dólares.

Tendencias mundiales

Según el director de Exploración de Cupet, hay analistas que en situaciones de crisis y de menos producción sitúan el precio del barril hasta en 250 dólares. Consideró que el consumo energético debe incrementarse del 50 al 60% en el futuro próximo, con la India y China a la cabeza.

Para el año 2040, la producción eléctrica total habrá aumentado en un 80%. Entonces el gas y el carbón serían las principales fuentes de energía en el planeta, aunque las renovables tendrían su mayor expansión. Sin embargo, la energía eólica y otras renovables no serán suficientes para enfrentar las crecientes necesidades, por lo que los combustibles fósiles continuarán aportando el 80%.

Al respecto un dato: dentro de tres décadas los combustibles líquidos derivados del llamado oro negro moverán nueve de cada diez equipos de transporte en el planeta. El incremento del consumo y la hegemonía de los combustibles fósiles predicen que las emisiones de dióxido de carbono crecerán hasta un 40%, cuando el mundo aún no se pone de acuerdo para enfrentar con responsabilidad plena el impacto ecológico que está sufriendo el planeta.

Se trata de un escenario en el que el aumento del nivel de los océanos que acompaña al calentamiento global, podría poner bajo las aguas a pequeños estados insulares o hacerles perder parte de su territorio. El archipiélago cubano no escapa a esa amenaza.

Lo más probable es que para el 2040 Cuba no sea miembro de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo. Pero quizás entonces la nación caribeña tenga adelantado el camino hacia la autosuficiencia energética con petróleo, gas, campos eólicos, el bagazo de la caña de azúcar y el marabú, esa planta que reina en la isla y cuyo alto valor calórico le pone desde ya en la lista de fuentes renovables de energía.

Buscan petróleo en aguas cubanas del golfo de México

Unos cinco pozos de exploración van a ser perforados en aguas profundas cubanas del golfo de México. Todos estamos esperanzados de que existan probabilidades de encontrar grandes yacimientos de crudo y gas, anunció Manuel Marrero, especialista principal del Ministerio de la Industria Básica (MINBAS) en el II Congreso Cubano de Petróleo y Gas (PETROGAS 2011), y destacó que hay un grupo de prestigiosas compañías de importancia internacional trabajando en la zona económica exclusiva.

Cuba tiene 112 mil kilómetros cuadrados en las aguas de su zona económica exclusiva del golfo de México, y ejerce la total soberanía sobre las riquezas del subsuelo. Según informó Marrero, apoyado en datos del MINBAS, Cuba extrajo en 2010 petróleo equivalente a 21 millones de barriles, lo que representó ingresos por encima de 1.300 millones de dólares. Datos oficiales ubican en alrededor de cuatro millones de toneladas de crudo la producción anual en la isla, cifra alcanzada con estabilidad en el último lustro.

La emergente industria del petróleo es ya un importante factor de la economía cubana, afirmó el especialista Manuel Marrero, del Ministerio de Minas y Energía de Cuba. Al intervenir en la XXXIII Convención de la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (Upadi) con sede en el Palacio de las Convenciones de esta capital, Marrero subrayó que es posible incrementar sustancialmente la producción de petróleo y gas en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de la isla en el golfo de México.

Pronosticó que en 2012 y 2013 serían perforados como mínimo cinco pozos de exploración en aguas profundas y ultra profundas, y realizó una estimación de los recursos recuperables de entre 10 y 20 mil millones de barriles de crudo. También resaltó que el sector de la isla en el golfo está muy cerca de zonas petroleras “maduras” (tecnología, suministros y mercados), por lo que consideró posible descubrir grandes yacimientos de petróleo y gas.

El experto recalcó que en las actividades de perforación en aguas profundas se implementaron severas regulaciones para garantizar la seguridad y la protección del medio ambiente. Unido a ello, fueron establecidos estándares regulatorios con el objetivo de evitar derrames y acotó que la plataforma semisumergible contratada para la perforación de pozos de exploración en la ZEE de Cuba, es una de las más seguras y modernas del mundo.

El pasado 30 de mayo las empresas Cuba Petróleo y Zarubezhneft de Rusia acordaron modificar el programa de perforación inicial en la plataforma marina. Las autoridades de la compañía cubana y una delegación de Zarubezhneft, presidida por Serguei I. Erke, Primer Subdirector General, analizaron la situación de los proyectos actuales de la compañía rusa.

Desde diciembre de 2012, Zarubezhneft ejecuta trabajos de perforación de un pozo exploratorio en el Bloque L de la plataforma marina de Cuba. “Tomando en consideración las complicaciones de carácter geológico surgidas, se acordó modificar el programa de perforación inicial, añadiéndole una segunda etapa que prevé su inicio en el 2014”, precisó un comunicado de la Unión Cuba-Petróleo del Ministerio de Energía y Minas.

Además de esa compañía, empresas de Noruega, Angola, Vietnam, España, India, Malasia y Venezuela han trabajaron en contratos de riesgo en la exploración petrolera en bloques de la zona económica exclusiva de Cuba. Directivos de Cupet destacaron que Cuba cumplió al 102% el plan de extracción de petróleo y gas para el primer semestre del año, y que fueron concluidos siete nuevos pozos, algunos de los cuales ya están en producción.

Cupet también informó que continúan en la isla las inversiones para evitar daños al medio ambiente en el sector. En ese sentido, la entidad adelantó que sustituye 20 kilómetros del principal oleoducto que transporta el crudo hacia la base de supertanqueros de la bahía de Matanzas (occidente). Otras acciones tienen que ver con los trabajos para garantizar buenas condiciones en los centros productores de petróleo, donde se evitan derrames.

* Jefe de la redacción Nacional de Prensa Latina.