Brasilia y Río de Janeiro (PL).- El consorcio petrolero integrado por Petrobras, Total, Shell y las chinas CNPC y CNOOC se adjudicó el campo Libra, considerado la mayor reserva de crudo de Brasil. En Río de Janeiro se movilizaron cientos de manifestantes contrarios a la subasta del yacimiento petrolero, mientras que la presidenta Dilma Rousseff aseguró que “esto es muy diferente a una privatización”.

Empresas petroleras europeas, asiáticas y latinoamericanas se inscribieron en la subasta del campo de crudo Libra en un área conocida como pre-sal, una formación geológica submarina en aguas muy profundas en el océano Atlántico, situada a entre cinco mil y siete mil metros de profundidad y por debajo de una capa de sal de hasta dos mil metros de espesor.

El campo Libre con reservas estimadas en 12 mil millones de barriles de crudo, equivalentes a 70% de las provisiones actuales de Brasil, se encuentra en la cuenca marina de Santos, a unos 183 kilómetros del litoral del estado de Río de Janeiro y en un área del Atlántico con profundidades de entre 1.700 y 2.400 metros, según la Agencia Nacional de Petróleo (ANP).

Petrobras invertirá 236.700 millones de dólares en los próximos cinco años con el propósito de aumentar la producción de crudo, ascendente hoy a dos millones de barriles diarios. La compañía estatal prevé elevar la extracción del combustible fósil hasta 4,2 millones en 2020, y centra sus inversiones mar adentro, donde ha descubierto importantes yacimientos de petróleo de alta calidad.

El 68% de las inversiones serán destinadas a la zona pre-sal, que ocupa una extensión de unos 800 kilómetros de largo por 200 de ancho en el océano Atlántico, va desde el estado de Espíritu Santo, en el sudeste, hasta Santa Catarina, en el sur, y se calcula que contiene reservas de hasta unos 80 mil millones de barriles de crudo.

Del total de fondos a desembolsar, 207.100 millones serán para proyectos ya en ejecución y 29.600 millones de dólares a otros en estados de evaluación. Este nuevo plan fue aprobado por el Consejo de Administración de la petrolera y establece como meta elevar la producción de crudo manera paulatina. La propuesta es lograr 2,5 millones en 2016, 2,75 millones en 2017 y 4,2 millones en 2020.

La ANP destacó que 11 compañías pagaron 900 mil dólares para participar en la licitación del yacimiento Libre. Entre los consorcios registrados aparecen CNOOC International Limited (de China), China National Petroleum Corporation, Ecopetrol (Colombia), Mitsui & CO (Japón), ONGC Videsh (India), Petrogal (Portugal) y Petronas (Malasia). Completan este registro Repsol/Sinopec (Hispano-China), Shell (Anglo-Holandesa), Total (Francia) y la empresa nacional Petrobras.

La directora de la ANP Magda Chambriard afirmó que los gigantes de este sector Exxon Mobil (de Estados Unidos), BP y BG Group Plc (ambas del Reino Unido) no estaban en la lista de inscritos en la subasta prevista para el 21 de octubre en Río de Janeiro.

Este 21 de octubre el consorcio petrolero integrado por Petrobras de Brasil; Total de Francia; la anglo-holandesa Shell y las empresas chinas CNPC y CNOOC se adjudicó la licitación del campo Libra, con la mayor reserva de crudo del país. La agrupación fue la única que presentó una propuesta en esta subasta y ofreció entregarle al Estado un 41,65% del petróleo excedente, el mínimo exigido por el Gobierno brasileño.

Se trató de la primera puja efectuada en el país bajo el llamado régimen de división de la producción, que sustituyó al de concesión, el cual obliga a las empresas a entregar al Estado una parte del volumen del petróleo extraído en los yacimientos. También establece la participación obligatoria de Petrobras, con el 30% de las acciones.

Al formar parte también del consorcio ganador con el 10% de las acciones, la compañía estatal de Brasil se convierte en líder del grupo con una participación del 40% en el campo. La francesa Total y la anglo-holandesa Shell entraron a esta asociación con un 20% de las acciones cada una, mientras las chinas National Corporation (CNPC) y National Offshore Oil Corporation (CNOOC) aportaron entre las dos otro 20%.

Para la directora general de la ANP, la subasta fue gran éxito, debido a la capacidad técnica y financiera de las empresas que forman el consorcio vencedor. Tenemos la segunda, la cuarta, la séptima y la octava compañías de mayor valor de mercado del mundo; tres son estatales y dos europeas privadas, enfatizó.

Las autoridades brasileñas licitaron el 70% de bloque, pues el otro 30% pertenece a Petrobras. Se prevé que el campo Libra produzca cerca de un millón de barriles de petróleo por día dentro de unos cinco años. Para la explotación de esa área de 1.500 kilómetros cuadrados se necesitarán entre 12 y 18 plataformas, varios barcos de apoyo y otros medios, que en una gran parte se construirán en Brasil.

La presidenta Dilma Rousseff destacó los positivos resultados de la subasta del campo Libra al resaltar que el 85% de la renta que producirá quedará en manos del Estado. “Esto es muy diferente a una privatización” del Libra, afirmó, tras subrayar que Brasil continuará como un país abierto a la inversión nacional y extranjera. En su criterio, esta puja representa un marco histórico para el país, pues se inició la transformación de ese campo, con la mayor reserva de crudo de la nación, en un pasaporte para lograr una sociedad más justa y con una mejor distribución de las riquezas.

La mandataria señaló que el 64% del petróleo del Libra será destinado a la producción de aceites nacionales y dentro de 35 años el país recibirá más de mil millones de dólares por la explotación de ese campo, que -según estimados- cuenta con reservas de hasta 12 mil millones de barriles de crudo.

La puja se celebró en el hotel Windsor, ubicado en la elegante zona de Barra da Tijuca, en el oeste de Río de Janeiro, en presencia de principales autoridades del sector del Gobierno, mientras en las afueras de esa instalación se registraban protestas en contra del concurso.

El anuncio de la licitación generó el rechazo de los trabajadores la Federación Única de Petroleros (FUP), que se opusieron a la subasta y pidieron al Gobierno su suspensión. Cientos de personas, entre trabajadores petroleros en paro desde el 17 último, estudiantes universitarios, miembros de partidos y movimientos sociales, se enfrentaron a la Policía y Fuerza Nacional que resguardaban el lugar.

Los choques con los agentes y los militares se registraron cuando un grupo de jóvenes derribó una de las barreras de seguridad situada a unos 200 metros del Windsor, lo cual originó el disparo de balas de goma y el lanzamiento de las llamadas bombas de efecto moral y lacrimógenas contra las personas. Tal situación motivó el repliegue de los manifestantes, que comenzaron a lanzar piedras y palos contra policías y militares.

EL enfrentamiento dejó un saldo de cinco heridos; dos guardias y tres protestantes. La confusión propició asimismo que enmascarados volcaran un auto, mientras varios contenedores de basura fueron incendiados.