(Fundación Solón).- Se puede afirmar con alto grado de certidumbre que los cambios abruptos del clima son consecuencia directa del incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, es decir, de la acción humana y su modelo productivo, concluye el quinto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC en inglés), considerado el diagnóstico más completo y documentado realizado hasta la fecha.

El IPCC es un órgano creado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para la observación y estudio científico del sistema climático global. El IPCC presentó cuatro informes de evaluación en 1990, 1995, 2001 y 2007, y acaba de publicar un adelanto de su quinto informe elaborado por más de 230 científicos de 195 países, quienes revisaron estudios de 259 investigadores y 55 mil comentarios de expertos, con el apoyo de 600 colaboradores de todo el mundo.

El Panel Intergubernamental presentará su quinto informe de más de mil páginas en cuatro entregas. El primer volumen fue publicado el 27 de septiembre en Estocolmo, Suecia, al finalizar la duodécima sesión de su Grupo de Trabajo I del IPCC. La segunda parte del documento, que analiza los efectos del cambio climático sobre el hombre y la naturaleza y las posibilidades de adaptación, será presentada el 31 de marzo de 2014 en Yokohama, Japón. Posteriormente, en la segunda semana de abril se publicará en Berlín, Alemania, la tercera parte del reporte con propuestas para mitigar los efectos adversos del cambio climático.

El resumen técnico del quinto informe del IPCC ratifica las tesis de los cuatro estudios previos, aunque constata con mayor grado de certidumbre los cambios en el sistema climático registrados en las últimas décadas, como por ejemplo el aumento de temperatura en la atmósfera y el océano, el retroceso de los glaciares y la subida del nivel del mar.

Los especialistas del IPCC aseguran que los termómetros subieron en todos los continentes, menos en la Antártida. En consecuencia, se calentó la atmósfera y el océano, la cantidad de nieve y hielo del planeta disminuyó, el nivel medio del mar subió, todo lo cual alteró los ciclos del agua. Estiman que el calentamiento contribuyó a por lo menos la mitad de las olas de calor, sequías, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos registrados en 2012.

El IPCC dispone de mayores evidencias científicas para inferir que la actividad humana fue el factor que más contribuyó a los cambios del clima y a la intensificación de ciertos fenómenos extremos. La influencia humana sobre el sistema climático es clara y evidente en la mayoría de las regiones del planeta, sentencia el IPCC.

El informe recalca que mediciones satelitales realizadas entre 1986 y 2008 demuestran que el calentamiento no se debió a una mayor radiación solar, sino al sostenido incremento de la combustión de energía fósil. Las emisiones de CO2, CH4, N2 y otros gases aumentaron hasta niveles récord en todo el mundo.

Como dato curioso, el quinto informe del IPCC revela que a pesar del fuerte aumento de la emisión de gases de invernadero en los últimos años se aprecia una desaceleración del ritmo del calentamiento global, un hecho que es bien aprovechado por algunos sectores negacionistas.

Sin embargo, el IPCC aclara que “los periodos de pausas de quince años son comunes” tanto en registros históricos como en modelos computarizados; en todo caso – prevé el Panel de expertos-, esta “pausa” es temporal y más temprano que tarde la subida de las temperaturas retomará el ritmo.

Elinforme del IPCC confirma que la temperatura mundial ha subido más de 0,8°C desde el principio del siglo XX y seguirá aumentando hasta el final del siglo XXI. Entre 2016 y 2035 las temperaturas rondarían entre 0,3 y 0,7 grados centígrados, por encima del promedio periodo 1986-2005, y podrían subir hasta 4,8 grados centígrados a fines de siglo, muy por encima del límite de 2 grados centígrados que aspiran alcanzar la comunidad internacional.

Las consecuencias del mantenimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero serán “un calentamiento adicional y cambios en todos los componentes del sistema climático. Serán muy probables las olas de calor y más frecuentes y duraderas. A medida que la Tierra se caliente, esperamos ver un aumento de las lluvias en regiones corrientemente húmedas y una reducción en las regiones secas, aunque habrá excepciones”, indicó el coordinador del Grupo de Trabajo del IPCC Thomas Stocker. (1)

Algunos datos

La elevación del nivel de los océanos se aceleró en los últimos 20 años y va a seguir en el siglo XXI. Esta subida se debe en una tercera parte al deshielo de los glaciares de montaña, en menos de un tercio al derretimiento de los casquetes polares de Groenlandia y el Antártico, y el resto es fruto del ciclo natural del agua.

El deshielo de los glaciares de montaña, sobre todo los himalayos, hace peligrar el suministro de agua en numerosas regiones (norte de India, China). Los glaciares en los Andes tropicales han perdido entre un 30 y 100% de su superficie en 30 años y en los Pirineos podrían haber desaparecido en 2050.

El deshielo del ártico, una zona que cubre 15 millones de km2, batió un récord durante el verano de 2012 y se volvió a reducir respecto al precedente récord de 2007. Cada vez es más probable que en 2050 el océano Ártico no tenga hielo.

Se estima que entre el 20% y el 30% de especies animales y vegetales estarán amenazadas de extinción en caso de que las temperaturas suban entre 1,5 y 2,4 grados centígrados respecto a los promedios de las últimas dos décadas del siglo XX.

Geoingeniería

El quinto informe del IPCC recoge algunas propuestas para enfrentar al cambio climático, entre las que destaca la geoingeniería o ingeniería climática, es decir, la manipulación intencional de los sistemas climáticos globales. En el último párrafo del “Resumen para responsables de políticas”, el Grupo 1 (IPCC Working Group 1, Summary for Policy Makers), dice:

“Se han propuesto métodos que apuntan a la alteración deliberada del sistema climático para contrarrestar el cambio climático, denominados geoingeniería. La limitada evidencia impide la realización de una amplia evaluación cuantitativa tanto del Manejo de la Radiación Solar (MRS), como de la Remoción de Dióxido de Carbono (RDC) y su impacto en el sistema climático. Los métodos de RDC tienen limitaciones biogeoquímicas y tecnológicas para su potencial aplicación en una escala global. El conocimiento que hay es insuficiente para cuantificar cuántas emisiones de dióxido de carbono podrían compensarse parcialmente mediante RDC en el lapso de un siglo. Los modelos por computadora indican que los métodos de MRS, si fueran factibles, tienen el potencial para revertir sustancialmente el aumento de la temperatura, pero también modificarían el ciclo global del agua y no reducirían la acidificación de los océanos. Si el control o manejo de la radiación solar cesara por alguna razón, hay un alto grado de certeza de que las temperaturas de la superficie global se elevarían muy rápidamente a valores consistentes con los forzantes de los gases con efecto de invernadero. Los métodos de RDC y MRS conllevan efectos laterales y consecuencias de largo plazo a una escala global. {6.5, 7.7}”. (2)

Según el Grupo ETC, el texto aprobado en Estocolmo no respalda precisamente a la geoingeniería, pues reconoce que se conoce “demasiado poco” y que los esquemas de geoingeniería “conllevan efectos laterales y consecuencias de largo plazo a escala global.” Sin embargo, el párrafo anterior sugiere que los métodos de geoingeniería para reflejar la luz del Sol “si son factibles, tienen el potencial para revertir el aumento global de la temperatura”.

El solo hecho de que hayan incluido ese párrafo en el informe preocupa y alarma a las organizaciones de la sociedad civil. “Este punto no debería ni existir en este resumen”, dijo la directora para Asia del Grupo ETC Neth Daño. “Ya se escucha un redoble de tambores de los defensores de la geoingeniería, que usarán los reportes del IPCC para presionar por la experimentación y eventualmente el despliegue de la geoingeniería”, advirtió Jim Thomas del Grupo ETC.

Afirma el Grupo ETC que “el propósito explícito del Grupo de Trabajo I del IPCC es basarse en los datos científicos más recientes y actualizar el diagnóstico de la situación global, no discutir las medidas para enfrentarlo. Esa es tarea de los Grupos II y III que aún no presentan sus secciones del informe”.

El resumen presentado por el IPCC en Estocolmo no discute ni la energía solar, ni los autos eléctricos, ni el transporte público, ni los mercados de carbono ni ninguna otra respuesta de política real o potencial para la crisis climática; y por tanto el ETC no se explica por qué el Panel de expertos “dedica el último párrafo de su resumen a señalar este tipo de respuestas tecnológicas, que además son especulativas y de alto riesgo”.

El ETC recordó que en 2011 unos 160 grupos de la sociedad civil enviaron una carta abierta al IPCC demandándole que no se apartara de su mandato: “brindar información relevante para la elaboración de políticas, pero no información políticamente prescriptiva”.

Notas:

1. Ver más información sobre el reporte del IPCC: http://www.ipcc.ch/

2. Fuente: http://www.etcgroup.org/es/content/preocupaci%C3%B3n-porque-el-ipcc-incluye-la-geoingenier%C3%ADa-en-su-nuevo-reporte-global

Tomado de http://nuevo.funsolon.org/articulo/el-quinto-informe-del-ipcc-corrobora-que-la-actividad-humana-cambi%C3%B3-el-clima-y-agrav%C3%B3-los