(Agencias).- Según datos de Naciones Unidas, alrededor de 16 millones de adolescentes menores de 18 años dan a luz cada año en el mundo, mientras que otros tres millones abortan en condiciones inseguras. En América Latina uno de cada cuatro partos tiene como protagonista a una menor de 19 años. En Bolivia 88 de cada 1.000 adolescentes de entre 15 y 19 años de edad ya son madres.

Un porcentaje demasiado alto de las 16 millones de adolescentes que dan a luz cada año nunca tuvo la oportunidad de planificar su embarazo, según expertos de Naciones Unidas. Para muchas de ellas su embarazo fue consecuencia de la discriminación, la violación de sus derechos (incluido el matrimonio infantil), la coerción sexual o una educación inadecuada.

En ocasión de la Semana de Prevención de Embarazos en Adolescentes, que se celebra la última semana de septiembre de cada año, la viceministra de Igualdad de Oportunidades Karina Marconi reveló que 88 de cada 1.000 adolescentes de entre 15 y 19 años ya son madres en Bolivia. Por su parte, el director general de Salud Rubén Colque confirmó a la agencia ABI que al menos 60 mil adolescentes de entre 17 y 18 años se embarazan cada año en Bolivia, lo que equivale al 21% de la población joven.

Según la responsable del programa Adolescente del Ministerio de Salud Grisel Alarcón, el departamento de Santa Cruz concentraba hasta la gestión 2012 el mayor número de embarazadas adolescentes de entre 10 y 19 años.

El Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) registró el año pasado 66.863 embarazos de menores de 20 años en todo el país. De ese total, 23.549 embarazos en adolescentes de 10 a 19 añosse reportaron en el departamento de Santa Cruz. En Cochabamba se registraron 16.776, 10.050 en La Paz, 5.097 en Beni, 4.750 en Potosí, 2.892 en Oruro, 1.663 en Tarija, 1.405 en Chuquisaca y 681 en Pando.

La coordinadora del Comité de Jóvenes y Adolescentes para la Prevención del Embarazo Rosario de la Cruz dijo que para disminuir el índice de embarazos no deseados en adolescentes y jóvenes hay que generar “información en cuanto a preservativos que sea accesible; garantizar acceso a la salud y la garantía de la justicia social, ya que muchos embarazos adolescentes también se dan por violencia sexual”.

Embarazo en la adolescencia, un problema en toda la región

América latina es la segunda región en desarrollo con tasa de fecundidad adolescente más alta: 82 partos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años en 2008, indica el reportede los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de la gestión 2011. La Cepal afirma que el embarazo en adolescentes es uno de los grandes problemas que América Latina y el Caribe tiene que enfrentar.

Dice la ONU que Honduras es el segundo país con más embarazos de adolescentes en América Latina, región donde uno de cada cuatro partos tiene como protagonista a una menor de 19 años. Honduras reporta cada año de 40 a 50 mil embarazos en adolescentes y los casos de embarazos no deseados se concentran en menores de 12 a 18 años. Solo en la Clínica de Adolescentes Embarazadas del Hospital Escuela de Tegucigalpa, el 34% de los partos se registran en ese segmento, mientras que al menos 10 madres de 12 a 19 años asisten diariamente a este centro, reveló la ministra Salud Roxana Araújo.

La entidad para la atención y protección de infantes y jóvenes Casa Alianza informó que en la actualidad el 40% de los embarazos que atienden los hospitales públicos hondureños corresponden a niñas y adolescentes menores de 18 años. De acuerdo con Manuel Capellín, ex director de esa ONG, es urgente reflexionar sobre temas como el incesto, pues existe gran cantidad de violencia y abusos sexuales que llevan a embarazos no deseados, engendrados abuelos, papas, tíos, hermanos y otros parientes de las víctimas. En el 90% de las denuncias presentadas a la Fiscalía Especial de la Niñez del Ministerio Público están involucrados familiares cercanos, dijo Cepellín a La Tribuna.

Por otro lado, un sondeo sobre conocimiento, actitud y práctica de anticoncepción en adolescentes realizado por el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), revela que el 38% de los mexicanos de entre 10 y 19 años de edad tiene una vida sexual activa y que el 72% de las encuestadas comenzó a menstruar entre los 10 y los 12 años de edad. El estudio abarcó a 6.633 adolescentes de entre 10 y 19 años de edad en ciudades de los estados de Baja California, Sonora, Durango, San Luis Potosí, Distrito Federal, estado de México, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Yucatán-

El estudio concluyó que en promedio los adolescentes inician su vida sexual a los 15 años, aunque más de la tercera parte lo hacen antes de cumplir los 14. De las mujeres encuestadas, el 10% dijo haber estado embarazada alguna vez, y el 23% tuvo su primera gestación antes de los 14 años, precisó el diario La Jornada.

Otra investigación realizada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, Justicia e Inclusión Social: Los Desafíos de la Democracia en Guatemala) advirtió que el embarazo precoz plantea varios riesgos, entre ellos los problemas de salud y un mayor riesgo de abortos en condiciones inseguras. Solo en el primer semestre de 2012 las adolescentes guatemaltecas de entre 10 y 19 años con partos sumaron 16.339, de las cuales 1.101 son niñas de 10 a 14 años, reportó el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva tras confirmar 148 muertes maternas de adolescentes en el mismo período.

En República Dominicana, la Fiscalía de Santo Domingo atiende mensualmente de 12 a 15 denuncias de adolescentes embarazadas o seducidas por adultos. Las edades de las afectadas oscilan de 11 a 16 años, y la mayoría de los casos son conocidos por sus padres, quienes reciben remuneración de los victimarios. Según la ginecóloga forense Jacqueline Fabián, detrás de cada hecho conocido se esconden otros 10 como. El problema no es solo de justicia, hay que trabajar en el sistema educativo, con las familias, toda la sociedad, las juntas de vecinos, y el sector salud.

En Paraguay las estadísticas sobre la maternidad precoz son alarmantes y entre sus principales causas destacan el abuso sexual, la violencia y la pobreza. El Instituto de Previsión Social (IPS) advirtió que el 20% de los embarazos corresponden a menores de entre 11 y 19 años.

La tasa de fecundidad adolescente en Paraguay, es decir el número de nacidos vivos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años, es del 63%, muy por encima del promedio mundial que asciende a 49,7%. Además, una de cada 10 embarazadas de entre 15 y 19 años ya estuvo en ese estado una o más veces, y 44% de mejores de entre 19 y 24 años asegura que no usó preservativos en su primera relación sexual.

A todo esto se suman estadísticas también alarmantes que determinan que el aborto, ilegal en Paraguay, y la toxemia, sean las principales causas de mortalidad materna, seguidas de las hemorragias en 20,5% y la sepsis en 7,5%.

La oficial de Salud Sexual y Reproductiva de la ONU en Paraguay Adriane Salinas explicó que 20.600 adolescentes con edades de entre 15 y 19 años se reportan embarazadas cada 12 meses, una cifra considerada sumamente alta. De acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Salud, cada año se contabilizan al menos 600 partos en niñas de entre 10 y 14 años por embarazos causados por abuso sexual.

En Ecuador, de unos siete millones de mujeres, 3,6 millones son madres y de ellas 122.301 son adolescentes, es decir el 22% de las mujeres de entre 12 y 19 años de edad, revelan los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Según el rango de edad, el 3,4% de las madres ecuatorianas tiene entre 12 y 19 años de edad, un incremento respecto a las 105.405 madres de ese rango etario registradas en 2001.

El 56,7% de estas adolescentes culminaron la instrucción secundaria, pero el 34,1% tiene sólo instrucción primaria. El 55,8% de las madres adolescentes vive en unión libre con su pareja, el 20,2% son solteras, el 15,7% casadas, el 7,6% están separadas, el 0,5% son viudas y el 0,2% divorciadas. Entre las madres adolescentes activas económicamente dominan las que se dedican a comerciar en tiendas (11,5%), limpiadoras y asistencia doméstica (10,6%), agricultura (9,8%), en cultivos extensivos (7%) y asistentes de cocina (3,7%).

El 5,2% de las madres afroecuatorianas son adolescentes, seguidas de las indígenas con 4,3%; mientras el 81,4% de las madres adolescentes tiene un hijo, seguidas del 16% con dos hijos. El censo refleja que el 44,1% de las madres tuvo su primer hijo entre los 15 a 19 años de edad, el 35,2% entre los 20 a 24 años y el 2,4% entre 12 y 14 años.

En ocasión del Día Mundial de la Población celebrado el pasado 11 de julio, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas Ban Ki-moon destacó que este año la conmemoración está dedicada al embarazo en las adolescentes, “una cuestión delicada que requiere la atención mundial”.

Ban Ki-moon reclamó más recursos y atención a la educación, salud y bienestar de las adolescentes para enfrentar el problema del embarazo a esa edad, tras alertar que las complicaciones derivadas de la preñez y el parto pueden causar discapacidades, lesiones y la muerte. Por ejemplo, los matrimonios en edad temprana aumentan la propensión a padecer trastornos psiquiátricos entre las adolescentes, según un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en la revista Pediatrics.

Un sondeo gubernamental realizado entre 2001 y 2002 reveló que por lo menos el 9% de las adolescentes contrae matrimonio antes de los 18 años. La reciente pesquisa dirigida por Yann Le Strat, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica, revela que las menores de 18 años casadas son más susceptibles a sufrir trastornos psiquiátricos temporales o permanentes.

El primer trabajo que evalúa el impacto del matrimonio sobre la salud mental de las menores casadas en Estados Unidos se apoya en entrevistas personales a 25 mil mujeres, y concluye que al menos el 53% de las encuestadas presenta signos de depresión o ansiedad en comparación con el 49% de las que contrajeron matrimonio en la adultez. Además, las adolescentes casadas antes de cumplir los 18 años tienden a presentar una mayor adicción a la nicotina y a padecer trastorno de la personalidad antisocial.

En ese contexto, el secretario general de la ONU abogó por una educación integral sobre sexualidad, adecuada a cada edad, para propiciar que las jóvenes puedan decidir si desean ser madres y cuándo hacerlo. Reclamó también mejores servicios de salud sexual, reproductiva y materna que incluyan la planificación de la familia y la prevención y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH.

Con información de ABI, Andes y Prensa Latina.