Ginebra, Londres, París, Berlín, Washington, Canberra y La Habana (PL).- Prolifera el pluriempleo en momentos de persistente alza de la desocupación en el mundo, insuficientes salarios y, en general, encarecimiento de la vida. En 2012 aumentó el número de personas con más de un trabajo, una alternativa socorrida para tratar de mejorar el salario mensual. Según el informe mundial sobre sueldos 2012-2013 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los salarios experimentaron una doble caída en las economías desarrolladas.

El deterioro del mercado laboral en el orbe sigue hoy palpable, a un quinquenio del inicio de la crisis de proporciones mundiales que comenzó en 2008 con el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos. Tasas de cesantías históricamente elevadas en importantes polos industriales como la nación norteña y la Unión Europa han caracterizado el entorno en los últimos años.

La incertidumbre en torno a las perspectivas económicas podría empeorar las condiciones laborales en 2013, advirtió la OIT. En su informe sobre las tendencias mundiales del empleo, reveló que a cinco años del inicio de la crisis los mercados laborales continúan deprimidos, haciendo cada vez más evidentes las diferencias existentes. La entidad precisó que el aumento del número de desocupados se produjo principalmente en los países desarrollados, aunque también hubo perjuicios en regiones como Asia y África Subsahariana.

La OIT remarcó que el panorama es especialmente desalentador en el caso de los jóvenes, con casi 74 millones de personas entre 15 y 24 años desempleadas en el mundo, una tasa de paro juvenil de 12,6 por ciento. Experimentar períodos de desocupación tan largos, de seis meses o más, o abandonar el mercado de trabajo al comienzo de la carrera profesional, perjudica las perspectivas a largo plazo, erosiona las competencias profesionales y sociales e impide que ese grupo poblacional acumule experiencia laboral.

De acuerdo con estudios especializados, millones de jóvenes alrededor del mundo han abandonado la búsqueda de trabajo a causa del pesimismo. En tal sentido llama la atención la situación de aquellos que no trabajan, ni estudian ni reciben algún tipo de formación, un fenómeno que ha crecido desde el comienzo de la recesión y que acrecienta el riesgo de marginación social.

Otro aspecto a tener en cuenta, refieren analistas, es el de la proliferación de los contratos temporales, un hecho que casi se ha duplicado desde 2008. En 2000 los jóvenes en la Unión Europea tenían cuatro veces más probabilidades que los adultos de ser empleados temporales, con 35,2 por ciento con ese tipo de contrato, comparado con 8,9 por ciento de los adultos (mayores de 25 años). Sin embargo, la importancia cada vez mayor del trabajo con esas condiciones como una opción de último recurso (en las economías avanzadas), es confirmada por el hecho de que más de uno de cada tres jóvenes declaró que no podía encontrar un empleo permanente.

Por otra parte, los expertos señalan que en las economías en desarrollo, es probable que un número relativamente alto de ellos se dedique a quehaceres familiares no remunerados e inicie su vida laboral colaborando con empresas familiares de la economía informal o en granjas. La transición de la escuela al trabajo puede incluir además períodos de inactividad o de empleo temporal o casual.

Se reducen los salarios

El complejo panorama económico actual es considerado por los expertos la principal causa del auge del pluriempleo. Los pluriempleados pueden ser autónomos, comerciantes y profesionales de todos los sectores. Dicen utilizar este estilo de vida para poder hacer frente a la crisis y a los recortes salariales.

Los salarios experimentaron una doble caída en las economías desarrolladas, afirmó la OIT en su informe mundial sobre sueldos 2012-2013. A diferencia en América Latina, el Caribe, África y aun más en Asia, los jornales se mantuvieron positivos durante toda la crisis, aunque en sentido general continúan muy por debajo del período previo a la recesión. Las mensualidades (salarios ajustados a la inflación, también conocidos como salarios promedio reales) crecieron 1,2 por ciento en 2012, frente a tres por ciento en 2007 y 2,1 por ciento en 2010, cifras que serían aún más bajas si se excluye China.

El director general de la OIT Guy Ryder apuntó que esos datos reflejan con claridad que la crisis ha tenido un fuerte impacto sobre los salarios y, por extensión, sobre los trabajadores. Se registran grandes diferencias entre países y regiones, ya que por lo general, las pagas crecieron más y con mayor fuerza en las zonas con marcado crecimiento económico. El documento de la OIT señala que las diferencias de los ingresos aumentaron en las naciones avanzadas en los últimos años, en un contexto de incremento del paro mundial, que se prevé aumentará desde los actuales 200 millones a cerca de 208 millones para 2015.

Los cambios más importantes se registraron en Europa oriental y Asia central, que pasaron de tasas a dos dígitos antes de la crisis a una brusca desaceleración en 2009, mientras en Medio Oriente, las tasas disminuyeron a partir de 2008. Ryder significó que existen, además, diferencias considerables en los niveles salariales entre un país y otro y ejemplificó que un trabajador del sector manufacturero en Filipinas gana 1,40 dólares por hora, comparado con 5,50 en Brasil, 13 en Grecia, 23,30 en Estados Unidos y casi 35 en Dinamarca.

El informe mundial sobre salarios 2012-2013 insiste en que los sueldos aumentaron a un ritmo menor que la productividad laboral durante la última década en la mayoría de las naciones con datos disponibles. Dicha tendencia, en opinión de los especialistas de la OIT, generó un cambio en la distribución de ingresos, lo cual significa que los trabajadores se están beneficiando menos de los frutos de su labor y los propietarios del capital tienen más ganancias.

En Estados Unidos la productividad laboral por hora en las empresas no agrícolas aumentó un 85 por ciento, mientras que las remuneraciones en sólo cerca del 35 por ciento desde 1980, y en Alemania subió en casi un cuarto en las dos últimas décadas y los salarios se mantuvieron estables, recoge el informe de la OIT. Incluso en China -donde los jornales se han triplicado durante la década de los 2000- la renta laboral disminuyó y el producto interno bruto subió mucho más rápido que el gasto salarial total.

Según la Agencia Federal de Empleo de Alemania, 2,66 millones de individuos tenían al menos dos ocupaciones a finales de 2012, lo que supone un incremento de 2,3 por ciento respecto al cierre de 2011. Casi una de cada 10 personas intenta mejorar su sueldo mensual a través de esa alternativa. La entidad añadió que en la última década se duplicó la cantidad de personas con una segunda ocupación.

Algunos expertos opinan que dicha tendencia se debe a que cada vez están peor pagados los trabajos, por lo cual a las personas les resulta muy difícil llegar a fin de mes con un solo sueldo. La Oficina Federal de Estadística (Destatis) confirmó que uno de cada cinco alemanes vive en condiciones de pobreza o está próximo a la marginalidad social. El 20 por ciento de la población carece de posibilidad para pagar alquiler y otras cuentas, y es incapaz de cubrir completamente su dieta alimenticia o costearse vacaciones. Esa situación afecta a por lo menos 16 millones de personas, la quinta parte de la población de unos 82 millones de habitantes.

La Destatis, con sede en Wiesbaden, establece como nivel de pobreza o al borde de marginalidad la cuota mensual de 952 euros. Alrededor de siete millones de alemanes laboran en régimen de miniempleo, y el 40 por ciento de los que tienen jornadas completas de trabajo aprecian en la actualidad una disminución de su poder adquisitivo.

Por su parte, fuentes del Gobierno consideran que además de las razones financieras existen otras posibles como una mayor tendencia al consumismo. Además de la obtención de mayores ingresos, considerado el denominador común, las personas también arguyen el ganar más experiencia laboral. Investigaciones realizadas muestran que entre los aspectos más valorados en un segundo puesto de trabajo está la movilidad porque las empresas buscan personas que no tengan problemas en trasladarse ni en cambiar de lugar de residencia si fuese necesario.

La flexibilidad es otro de los elementos tenidos en cuenta, al plantearse que uno de los grandes fallos es la intolerancia de los empleados en situaciones de presión o estrés, por lo que se valora mucho su capacidad de adaptarse a las diferentes condiciones de trabajo. También destaca el componente multidisciplinar. El mismo no significa que el trabajador deba saber de todo, pero sí tener una visión de conjunto que le permita comprender mejor la labor desarrollada, entender qué hacen otros y contribuir a una misma finalidad.

Algunos estudios se refieren además a un aspecto que denominan cultura de proyecto al plantear que las empresas dejarán de ser unidades de negocio permanentes para crear equipos de trabajo con vistas a realizar planes conjuntos, una tendencia que fomentará la cultura del pluriempleo.

Desde el punto de vista económico, está claro que el tener más de un empleo permite obtener mayores ingresos. Sin embargo, los académicos alertan que esta opción representa un desgaste que puede resultar en una inestabilidad familiar, personal y de salud. El caso de las mujeres llama la atención en varios países pues cada vez un mayor número de féminas tienen más de un trabajo para poder mantener a sus familias. Tal situación demanda un esfuerzo adicional ya que tras la faena fuera de la vivienda, muchas deben realizar las labores típicas del hogar.

Algunos expertos recomiendan optar por el autoempleo en aras de incrementar los ingresos en una segunda ocupación, al remarcar la mayor flexibilidad de los horarios. En el caso de esta opción, insisten en la importancia de saber administrar adecuadamente los ingresos debido a que los mismos pueden variar en periodos relativamente cortos.

Para quienes tienen dos empleos, aconsejan organizar el tiempo, evitar las presiones y no descuidar la alimentación y la salud. La realización de una agenda podría resultar de gran utilidad con el fin de evitar los olvidos. También es importante disponer de tiempo para uno mismo. Respetar las horas dedicadas a cada labor, subrayan los investigadores, deviene elemento imprescindible, por lo cual hay que alejar las distracciones, lograr la mayor concentración en cada una y evitar el uso de recursos de un empleo para cubrir el otro.

* Periodista de la redacción de Economía de Prensa Latina.

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Cada vez más franceses trabajan después de la jubilación

El número de franceses que trabajan después de la jubilación se duplicó en los últimos seis años, en buena medida por razones financieras. En 2012 siete por ciento de los jubilados sexagenarios tenían algún tipo de ocupación, lo cual representa el doble de la cifra registrada en 2006, señala un informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (Insee).

Interrogados sobre las razones para continuar laborando, la mitad de los retirados afirmaron que su decisión está motivada porque su pensión no es suficiente para vivir hoy en día, siete por ciento para mejorar su jubilación y 43 de cada 100 argumentaron razones no financieras. En Francia para tener derecho a una pensión completa cada persona debe haber pagado sus cotizaciones a la seguridad social durante 41 años. Por otra parte, la cantidad de retiros anticipados es cada vez menos frecuente y la tasa disminuyó en 27 puntos durante los últimos seis años, señala el informe del Insee.

Casi 8 millones de trabajadores a tiempo parcial enEE.UU.

Datos del Departamento de Trabajo muestran que a principios de septiembre la cantidad de estadounidenses oficialmente fuera de la fuerza laboral nacional ascendió a un récord histórico de 90 millones 473 mil individuos. Estas personas no son consideradas desempleadas, al quedar soslayadas por parámetros específicos que rigen denominaciones gubernamentales y los sondeos de la mencionada entidad.

Voceros del Buró Nacional de Estadísticas consideran que un individuo es borrado del inventario de la fuerza laboral cuando tiene 16 o más años y no busca empleo de manera consistente y activa durante al menos cuatro semanas. En julio pasado por este concepto se contabilizaban 89 millones 957 mil estadounidenses, pero la cifra aumentó en 516 mil en solo un mes. Aun cuando era uno de sus empeños principales al arribar a la presidencia de Estados Unidos, desde que Barack Obama asumió en la Casa Blanca, la tasa de desempleo nacional ha bajado solo 0,5 por ciento: desde 7,8 por ciento en enero de 2009 hasta 7,3 en septiembre de 2013.

Otra arista de la situación llega de la mano de los empleos vacantes, los cuales disminuyeron en 180 mil en julio último, a una cifra ajustada estacionalmente de tres millones 700 mil. De acuerdo con el sondeo mensual del Departamento de Trabajo sobre puestos disponibles y rotación laboral, la contracción fue prácticamente generalizada en todos los sectores. Las mayores bajas ocurrieron en los ámbitos del comercio, transporte y servicios de infraestructura, servicios profesionales y de negocios, atención médica y asistencia social. En contraste, se reportaron ligeras subidas en los sectores de recreación, hotelería y manufacturas. Los empresarios tienden a continuar reforzando sus plantillas con empleos parciales. Según estadísticas oficiales, actualmente existen en el país siete millones 900 mil personas que se ven forzadas a laborar a tiempo parcial.

3,4 millones con ocupaciones parciales en Australia

La economía australiana reportó en abril una tasa de desempleo del 4,9 por ciento de la población activa, inferior en tres décimas al registro del mes precedente. Según el Buró Nacional de Estadísticas, la cifra de empleos a tiempo completo quedó en 8,06 millones tras un discreto retroceso de 10 mil 500. Por el contrario, las ocupaciones parciales se incrementaron en 26 mil hasta el nivel récord de 3,44 millones. El resultado contrasta además con las previsiones de los analistas para el periodo, pues se esperaba un índice de paro en torno al 5,3 por ciento.

Suman tres millones británicos con empleos a media jornada

El número de británicos con trabajos a media jornada superó los tres millones, a causa de la desaceleración económica de los últimos cuatro años. Al menos 10,5 por ciento, de los 29 millones 410 mil británicos que conforman la población laboralmente activa, está vinculado a puestos de trabajo de pocas horas o esporádicos, informó la Oficina Nacional de Estadísticas.

El número de subempleados en Reino Unido aumentó en un millón de personas durante los últimos cuatro años, de acuerdo con una investigación del Congreso de Sindicatos Británicos. En la actualidad, más de tres millones de personas poseen trabajos a tiempo parcial, cifra que representa un incremente del 42 por ciento con respecto a 2008, reveló el estudio de la organización sindical (TUC, por sus siglas en inglés).

Según la investigación, no solo los subempleados quieren encontrar opciones laborales a tiempo completo, sino que muchos trabajadores en diferentes sectores de la economía desean realizar más horas en sus puestos actuales. Aunque uno de cada diez trabajadores en Reino Unido se encuentra subempleado, las mujeres son más propensas a esa situación, pues una de cada ocho considera que no labora suficientes horas.

El problema incide fundamentalmente en los empleos poco cualificados, entre ellos los relacionados con ventas y servicios al cliente, en los cuales se registran además las tasas más elevadas de desempleo. Asimismo, se reporta un crecimiento del subempleo en puestos profesionales como los de enseñanza, enfermería, leyes y negocios, en los cuales el número de mujeres con trabajos parciales muestra un crecimiento del 127 por ciento desde 2008.

Entre 2008 y 2012, unas 980 mil personas se sumaron a las filas de los subempleados, como consecuencia de los efectos de la crisis económica global. Una reciente encuesta indica que el 24 por ciento de las personas con puestos laborales a media jornada desearía contar con uno a tiempo completo y sólo el 5,5 se pronuncia por un empleo de pocas horas.

Las posibilidades laborales para los británicos constituyen un verdadero dolor de cabeza, a juzgar por la cifra de ocho millones de personas con desempleo, subempleo o económicamente inactivos a mediados de 2012, señaló el grupo The Jobs Economist. Un estudio del influyente economista John Philpott, de ese grupo, agrega que el índice por escasez de puesto de trabajo alcanza el 23,3 por ciento, tres veces superior al de desempleo.

El total incluye a 2,5 millones de trabajadores sin puesto laboral, tres millones de subempleados y 2,3 millones económicamente inactivos. Philpott atestiguó que el desempleo no llegó a los niveles temidos al comienzo de la crisis financiera en 2008, pero ello carece de sentido creer que el mercado laboral salió ileso de los problemas.

En enero de este año el Gobierno del Reino Unido anunció una reducción de cuatro mil libras esterlinas (6.440 dólares) del salario anual de los policías, como parte de un plan para disminuir el gasto público. De acuerdo con la ministra del Interior, la conservadora Theresa May, con la aplicación de esas rebajas los agentes ganarán 19 mil libras esterlinas al año (30.580 dólares).

La medida obedece a recomendaciones realizadas el pasado año por el Tribunal de Arbitraje de la Policía sobre una reforma del sistema de pago en las fuerzas del orden público, que incluyen cambios en las condiciones salariales y las prestaciones. Según ese tribunal, el Gobierno debe recortar al menos 1.600 millones de dólares en gastos vinculados a la policía británica.

El diario The Guardian señaló que la reforma de las condiciones salariales es uno de los temas más sensibles del pago al sector público, el cual enfrenta al Gobierno con federaciones de policías, que gozan de un poder político desconocido para otros movimientos sindicales. Como parte de esa reforma, los agentes también se enfrentan a una congelación salarial de dos años y el aumento de las contribuciones de pensiones, junto con el resto del sector público.

Se estima que más de 23 mil policías británicos cuentan con un segundo empleo. El promedio corresponde a un 10 por ciento del total de los agentes del orden público que se ven obligados a buscar otra ocupación para poder cubrir sus necesidades financieras, destacó el dominical Mail on Sunday. Muchos agentes trabajan en horas extras en heladerías, funerarias, como profesores de esquí e incluso se dedican a practicar “striptease”. Tales ocupaciones adicionales siempre son autorizados por la jefatura. Además, la citada cifra, del total de 201.575, constituye un incremento del 19 por ciento respecto a 2011.