Alrededor de 232 millones de personas, el 3,2% de la población mundial, viven fuera de su país de origen, lo que representa un notable incremento respecto a los 154 millones de migrantes registrados en 1990, y los 175 millones contabilizados en 2000, reveló la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (DESA).

Según la ONU, los migrantes han aumentado de 154 millones a 232 millones en los últimos 23 años, debido principalmente al deterioro de las condiciones socioeconómicas, los conflictos armados, la degradación del medio ambiente, el incremento del tráfico de personas y la integración y desintegración de países.

El DESA identificó un cambio en los patrones del flujo de migrantes. Antes, la mayoría de los migrantes salía de naciones en desarrollo, pero en años recientes es casi igual la cifra de quienes huyeron de países desarrollados, explicó el director de la División de Población del DESA John Wilmoth.

La crisis europea ha modificado los flujos migratorios entre el Viejo Continente y América Latina y el Caribe. Latinoamérica se ha convertido en un destino preferente sobre todo para profesionales y técnicos. Según el portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) Jean Philippe Chauzy, son llamativos los flujos de ingenieros civiles de España y Portugal hacia Argentina, Brasil y México.

La OIM estima que entre 2008 y 2010 alrededor de 110 mil europeos migraron a América Latina, mientras que el número de migrantes latinoamericanos hacia la UE descendió de 400 mil en 2006 a 229 mil en 2009. En la actualidad más de cuatro millones de latinoamericanos residen en Europa, principalmente en España, Reino Unido, Holanda, Italia y Francia, mientras que los europeos residentes en América Latina suman un millón 250 mil.

A nivel global, el 74% de los migrantes internacionales tiene entre 20 y 64 años de edad, y las mujeres representan el 48%. En cuanto a los países de acogida, Estados Unidos se mantiene en el primer lugar, seguido por Asia que registra el mayor aumento en la cantidad de migrantes.

El DESA presentó los datos anteriores para contribuir al debate en la Cumbre de alto nivel sobre Migración y Desarrollo que sesionará el 3 y 4 de octubre en Nueva York, como parte del 68 periodo de sesiones de la Asamblea General. En el contexto de la crisis múltiple del sistema, la ONU recalcó que los problemas de la migración no podrán resolverse con políticas restrictivas de los movimientos de personas, pues el aporte económico de esos grupos poblacionales asciende a más de 500 mil millones de dólares anuales en remesas internacionales.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reiteró que el mundo requiere actualizar políticas y asignar mayores recursos que permitan gestionar de mejor manera la migración de trabajadores, en cumplimiento del Pacto Multilateral para las migraciones laborales adoptado en 2004.

Aumenta la emigración entre países de la Unión Europea

La emigración entre los países de la Unión Europea (UE) creció en 15% en 2011 a consecuencia del deterioro del mercado laboral en algunos países del bloque en la Zona euro, lo que incrementó el flujo de sus ciudadanos en búsqueda de trabajo hacia otras naciones menos afectadas, informó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La OCDE incluyó en su informe datos referidos a la situación de los inmigrantes en el mercado laboral, la cual se ha deteriorado con un aumento del desempleo del 5% entre 2008 y 2012, en tanto la cifra entre los nativos solo se incrementó en un 3%. El fenómeno afectó de manera especial a los emigrantes procedentes del norte de África, con una tasa récord en Europa del 27% de desempleo en 2012.

Sobre el impacto económico de la emigración, la OCDE apuntó que resulta poco importante. “Según nuestras estimaciones, el impacto (de los inmigrantes en las finanzas públicas) es generalmente limitado y no supera el 0,5% del Producto Interno Bruto, positivo o negativo”.

España y Grecia fueron los países con mayor emisión de personas hacia otros países de la UE, con una cifra que se ha duplicado desde 2007, tras un alza significativa en 2010 y 2011. Grecia registró la salida de 39 mil ciudadanos en 2011, mientras que 51 mil personas abandonaron España ese mismo año. Los mayores receptores de emigrantes fueron Austria y Alemania, los países con menores índices de desocupación de la UE, que acogieron 27 y 31% más de extranjeros, respectivamente.

Entre enero de 2011 y septiembre de 2012 emigraron de España 927.890 personas, de las cuales 117.523 eran españoles y 810.367 extranjeros. Ese éxodo masivo, unido a la bajada de la inmigración, hizo que la población española perdiera 36.146 ciudadanos en ese período, hasta los 46 millones 116.779 habitantes, precisó el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En 2012 casi medio millón de personas abandonaron España, en su mayoría extranjeros, como consecuencia de la grave crisis económica, confirmó el INE. Al 1 de enero de 2013 la cifra de residentes en la nación ibérica se situó en 46 millones 704.314 habitantes, 162.390 menos que un año antes, lo cual reflejó el primer descenso de población en España desde que se consignan datos anuales (1971).

De otra parte, unas 87 mil personas abandonaron Irlanda entre abril de 2011 y 2012, lo que representa un crecimiento del 16% con respecto a los 12 meses anteriores. De acuerdo con la Oficina Central de Estadísticas (CSO), más de la mitad de los emigrados eran ciudadanos irlandeses y casi 36 mil tenían menos de 25 años de edad, mientras el número de inmigrados se situó en 52.700, 600 menos que en el periodo anterior.

El número de irlandeses que regresaron a vivir en el país fue de 20.600, cifra que se ha mantenido en ese nivel en los últimos tres años y es más baja que la de 2007, cuando retornaron 30.700 personas. La asociación Irlanda Trabajo y Juventud (YWI) advirtió que la situación demográfica del país con respecto a la fuerza laboral “está acercándose a niveles de crisis”, después de que unos 150 mil jóvenes lo han abandonado desde 2008.

Por otro lado, 43.998 personas abandonaron Portugal en 2011, un incremento del 85% en comparación con las 23.760 personas que salieron del país 2010. La mayoría de los emigrantes tenían entre 25 y 29 años, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

La datos publicados por el Secretario de Estado para las Comunidades indican que en 2012 emigraron cerca de 100 mil residentes en Portugal, número que se aproxima a las grandes olas migratorias de los años 60. Países como Suiza, Francia y Luxemburgo fueron los principales destinos de la emigración portuguesa, a los que se sumaron Angola, el Reino Unido, Brasil, España y los Países Bajos.

Además, la severa crisis económica por la que atraviesa Grecia y el sombrío futuro para muchos de sus ciudadanos motivaron en 2012 un fuerte aumento de la emigración hacia Alemania. Unos 34.100 griegos llegaron durante el pasado año a la nación germana, que continuó siendo el principal destino laboral, lo cual significó un aumento del 43% con respecto a 2011. Otros países del sur de Europa experimentaron incrementos similares del flujo migratorio hacia Alemania, como son los casos de España (45%), Portugal (43%) e Italia (40%). En números absolutos, sin embargo, la mayoría de los nuevos inmigrantes procedieron de Polonia, así como de otros territorios del este del continente como Eslovenia, Hungría, Rumania y Bulgaria.

Desde principios de la crisis financiera, el número de inmigrantes que han llegado a Alemania desde los estados europeos con mayores problemas ha aumentado masivamente. En cifras absolutas, casi 16 mil personas se mudaron de Grecia a Alemania en búsqueda de seguridad social solo entre enero y finales de junio de 2012. A nivel europeo, Polonia siguió siendo la nación con más inmigrantes en Alemania, alcanzando una cifra de 89 mil personas.

De manera contraria, la migración neta hacia el Reino Unido se redujo un tercio entre los meses de junio de 2011 y 2012, debido fundamentalmente a la disminución en un 12,5% del número de inmigrantes, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS en inglés). En ese período arribaron al país 515 mil inmigrantes, frente a los 589 mil del año anterior, ante la reducción de ciudadanos procedentes de los países de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth).

El diario The Independent precisó que hubo un significativo descenso en la cantidad de personas llegada de países de la Commonwealth, que incluye a naciones africanas como Botswana, Kenya y Malawi, y asiáticas como Bangladesh, India y Pakistán. Cerca de 117 mil ciudadanos de esos estados entraron en el Reino Unido en la etapa, frente a los 168 mil de la precedente.

Por otra parte, 62 mil inmigrantes llegaron a Reino Unido de los países que ingresaron en la UE en 2004, entre ellos Polonia, República Checa y Lituania, con disminución de un 27% respecto al año anterior. En cuanto a los estudiantes extranjeros, la ONS señaló que 197 mil personas entraron en el período para estudiar, una fuerte caída frente a la etapa previa, cuando la cifra fue de 239 mil.

Unas 352 mil personas emigraron del Reino Unido, una cifra similar al ciclo anterior, cuando se situó en 342 mil. La ONS precisó que el estudio es la principal razón del ingreso de personas, seguido del trabajo, mientras que la tercera razón corresponde a familiares o amigos de inmigrantes.

Con información de la OIM y reportes de los corresponsales de Prensa Latina en Naciones Unidas, Bruselas, Madrid, Lisboa, Atenas, Londres, Dublín y Berlín.