Altos funcionarios del gobierno de Evo Morales y líderes del Movimiento Amazónico de Renovación de Pando infiltraron a personas armadas en la marcha campesina que se dirigía a la ciudad de Cobija en septiembre de 2008, cuyo trágico desenlace fue la Masacre de Porvenir ocurrida el 11 de septiembre de ese año, reveló ayer el investigador y documentalista César Brie en una entrevista vía Skype con la red Erbol.

Brie es un destacado artista de teatro y periodista argentino, reconocido internacionalmente por su documental “Tahuamanu” de 2010, en el que narra las incidencias de la masacre de campesinos ultimados a balazos por activistas cívicos de Pando cuando cruzaban a nado el río Tahuamanu en septiembre de 2008. La Masacre del Porvenir, acaecida el 11 de septiembre de 2008, tuvo como saldo 13 muertos, de los cuales 11 eran campesinos y estudiantes normalistas y dos funcionarios de la Prefectura de Pando.

Luego de realizar una investigación pormenorizada de los hechos que precedieron a la Masacre de Porvenir en base a entrevistas personales a los protagonistas de los bandos en conflicto, además de la revisión de cientos de documentos de texto, audio e imagen, Brie descubrió que al interior de la movilización campesina había personas que no eran precisamente campesinos y que estaban armadas.

“Mi juicio sobre la masacre de Pando es que había un grupo dentro de los campesinos que no eran exactamente campesinos y que estaban armados, y era un grupo que pertenecía a lo que fue la alianza que creó Juan Ramón Quintana (actual ministro de la Presidencia) y Miguel ‘Chiquitín’ Becerra, el líder local del Movimiento Amazónico de Renovación que era el aliado del MAS en ese momento en Pando”, detalló Brie en la entrevista vía Skype con el periodista Pedro Raúl Gemio de la red Erbol.

De acuerdo a los testimonios recogidos por Brie, el lugarteniente de Miguel Becerra, Brisher Alpire, fue quien procuró las armas que después, en un momento determinado, usaron los campesinos.

El investigador y documentalista reveló además que luego de la Masacre de Porvenir el 11 de septiembre de 2008, una profesional médico de apellido Hinojosa Saavedra falsificó en La Paz las autopsias de tres estudiantes normalistas con el objetivo de acelerar el encarcelamiento del entonces prefecto de Pando Leopoldo Fernández Ferreira.

“Tres autopsias de los estudiantes fueron falsificadas por la doctora Hinojosa Saavedra, copiadas exactamente (de la autopsia) del soldado Tinini Alvarado, que muere al día siguiente -12 de septiembre- en el aeropuerto (de Cobija). Esa autopsia fue copiada por la doctora Hinojosa Saavedra para los tres cuerpos que llegan a La Paz, para en ese momento tener una prueba para poder arrestar al Prefecto de Pando Leopoldo Fernández”, detalló Brie.

Fuerzas especiales del Ejército detuvieron a Fernández el 16 de septiembre de 2008, pero hasta la fecha la justicia no ha podido probar que él fue quien organizó y dirigió la masacre de Pando, razón por la cual el ex prefecto fue excarcelado y en la actualidad cumple arresto domiciliario. (1)

Según el párroco de la ciudad de Cobija desde hace 23 años, el padre Jaime Susly, el ex prefecto Fernández hizo lo posible por evitar la llegada e ingreso a Cobija de cientos de campesinos que marchaban desde la población beniana de Riberalta con el fin de tomar la ciudad capital pandina en septiembre de 2008, pero las Fuerzas Armadas no escucharon sus solicitudes y se negaron a intervenir antes y durante los sucesos de Porvenir.

Susly dijo lo anterior al prestar declaraciones oficiales sobre los sucesos de Porvenir ante el juzgado Sexto de Sentencia de la ciudad de La Paz el pasado 30 de noviembre de 2012.

El sacerdote declaró que el ex prefecto de Pando, enterado de la llegada de la marcha campesina, se reunió con los tres jefes militares de Pando, con el comandante de la Policía Silvio Magarzo, con el Rector de la Universidad Amazónica de Pando y representantes del Comité Cívico, entre otras autoridades, para pedirles que intervengan antes de la llegada de la movilización.

Según Susly, días antes del 11 de septiembre de 2008, el ex Prefecto imploró a los comandantes de las tres fuerzas del Ejército y de la Policía que actúen de manera inmediata y oportuna, pero los uniformados se limitaron a responder que no tenían instrucciones superiores para intervenir. En otras palabras, “lamentablemente no hicieron nada bajo el pretexto que no tenía órdenes superiores”.

Posteriormente, enterado de la existencia de muertos y heridos, Susly se hizo presente en la población de Porvenir para ayudar a los lesionados y orar por los fallecidos. Personalmente solicitó al comandante de la policía Magarzo que permanezca en el lugar e intervenga para evitar mayor caos; sin embargo, “por instrucciones superiores”, la autoridad policial se retiró del lugar con todos sus efectivos, incumpliendo de esta manera con su deber de proteger a la sociedad.

El padre Susly también relató cómo el ex prefecto Fernández fue “engañado” para la toma militar del aeropuerto de Cobija, desde donde fue trasladado a la ciudad de La Paz en condición de prisionero.

El sacerdote recordó que Fernández había pedido a los cívicos del departamento que dejen de bloquear el aeropuerto de Cobija. Pero una vez cumplido ese cometido nunca llegaron los aviones con la ayuda humanitaria prometida; al contrario, aterrizaron aviones Hércules repletos de soldados, quienes llegaron disparando y matando a un pastor evangélico e hiriendo a una periodista.

Una vez que el juzgado Sexto de Sentencia conoció cómo actuaron las Fuerzas Armadas el 11 de septiembre de 2008, y por órdenes directas de La Paz, Leopoldo Fernández solicitó a los ex comandantes pandinos que digan la verdad sobre todo lo que aconteció, que informen quiénes dieron las órdenes para que no intervengan, y cuál fue su verdadero accionar durante esos aciagos días.

Por su parte, la abogada de las víctimas de la Masacre de Porvenir Mary Carrasco declaró a la agencia estatal ABI que está en condiciones de probar todo lo que hemos afirmado en la acusación, y “por supuesto Leopoldo Fernández, a pesar de sus diez testigos, no pudo probar sus coartadas”.

“Como apoderada legal de las víctimas junto a la comisión de fiscales que investigaron la masacre de Porvenir, hemos probado toda la acusación que Leopoldo Fernández es autor el intelectual de la emboscada armada a la marcha campesina que se dirigía a Filadelfia, en horas de la mañana del 11 de septiembre del 2008… Ordenó no solamente cavar las zanjas y desplazar la maquinaria pesada, sino que fue autor del ataque en el que participaron ‘sicarios armados‘ junto a funcionarios de la entonces Prefectura”, aseguró Carrasco.

Entretanto, el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana criticó la negligencia de los operadores de justicia por demorar cinco años el proceso contra los responsables de la Masacre del Porvenir: “Quiero condenar categóricamente la negligencia y la complicidad de los operadores de justicia, condenar la cobardía de quienes han promovido esta masacre en Porvenir y de los responsables por escudarse en enfermedades”, declaró el funcionario la semana pasada.

Quintana lamentó que a la fecha no se haya concluido el proceso, pero dijo que no pierde la esperanza de que hasta el primer semestre de 2015 ese “episodio dramático se haya cancelado con el respectivo castigo a los responsables para que no siga reinando la impunidad”.

Nota:

1. El Tribunal VI de Sentencia suspendió en repetidas oportunidades el juicio contra los 26 imputados por la masacre de Porvenir por falta de quórum, situación que molestó a la fiscal Patricia Santos y a la abogada de las víctimas Mary Carrasco. “El Ministerio Público como representante de la sociedad se encuentra muy preocupado, precisamente por estas reiteradas suspensiones de audiencias, estrictamente atribuibles a lo que es la defensa”, declaró Santos a la agencia ABI.

Santos dijo que la defensa de los imputados en forma reiterada provoca esas suspensiones, alegando ya sea uno y/u otro acusado el hecho de estar enfermo, que perjudica el normal desarrollo de los actos procesales. La fiscal lamentó la inasistencia del presidente del Tribunal VI de Sentencia César Portocarrero y del coimputado Marcelo Mejido. Aseveró que la comisión de fiscales dejando de lado otros procesos asiste de manera ininterrumpida al juicio al igual que el Comité Impulsor y la acusación particular, en ese caso de la abogada de las víctimas.

Por su parte Carrasco acusó al Consejo de la Magistratura de entorpecer y promover la retardación de justicia en el caso Porvenir, porque “sabiendo que las audiencias se realizan los jueves y viernes, le declararon en comisión al presidente del Tribunal VI de Sentencia César Portocarrero. Con esta clase de actitudes de dilación y retardación no hay intención de que vaya adelante este juicio, a cinco años de los luctuosos hechos, donde fueron acribillados campesinos y los estudiantes normalistas”, se quejó Carrasco.