Recientemente se publicó en la Red el primer y segundo números de la Revista “Tren Agitprop”, una alternativa cultural y artística destinada a ratificar la necesidad de pugnar –ahora más que nunca- por un arte independiente y esclarecedor de la conciencia social.

Refiriéndose a la televisión, el cineasta Federico Fellini decía que este medio de comunicación era el lugar donde se reflejaba la derrota de todo el sistema cultural de las sociedades modernas. Desde cierto ángulo, ahora se podría decir lo mismo del Internet, con todo lo que esta inmensa masa cibernética de información y entretenimiento conlleva. Pero ninguna derrota es absoluta y total.

La hegemonía subsiste siempre a condición de pugnarse con alternativas diametral o levemente opuestas. Este el escenario que demanda la creación del Tren Agitprop. Una denominación que evoca el proyecto cultural emprendido por los bolcheviques después de tomar el poder en el invierno de 1917. Acosada por el hambre, la desorganización social y económica y una guerra civil en la cual intervinieron 14 países extranjeros aliados del ejército opositor a los dirigentes de la Rusia post-revolucionaria, los bolcheviques pudieron llevar adelante una experiencia masiva de “propaganda cultural” hacia las masas de las ciudades y el campo.

En un país de fuerte letargo cultural y de precarias condiciones comunicacionales, se desplegaron trenes y barcos que contenían un arsenal de cineastas, pintores, poetas, dramaturgos y agitadores políticos; todos con el objetivo de apuntalar el desarrollo de la conciencia revolucionaria en los estratos más pobres y abandonados de la población, con tal de que estas vastas capas de olvidados participen en la construcción histórica de una nueva sociedad.

En pleno siglo XXI, era llamada comunicacional, informática, cibernética, etc., un Tren agitprop recorriendo las rieles de la fibra óptica es más que una metáfora. Después de todo, las recientes experiencias semi-revolucionarias de Oriente y Norte de África (hace poco Egipto), nos han demostrado que ciertos recursos que ofrece el Internet –como las redes sociales- pueden servir para algo más que para ser un crustáceo que mira sus días pasar en una pantalla que muestra mucho, pero que no dice nada.

Tren Agitprop, como una Revista que privilegia las herramientas informáticas para difundirse, ofrece, desde múltiples ópticas culturales y artísticas, dejar de cargar con el fardo de la derrota histórica que nos han encimado desde los años ochenta. Ese fardo compuesto por ideas como “desgaste de la utopía”, “individuación”, “posmodernismo”, “fin de la historia”. Las contorsiones económicas y sociales que se ahondan desde 2008 están sacudiendo las estructuras materiales y subjetivas del mundo. Para no ser objetos de esa crisis sino sujetos de su transformación, necesitamos espacios de lucha, de conversación, de memoria y recuerdo históricos, de arte…

Los combatientes de la segunda gran batalla contra el neo-relato capitalista (no olvidemos que la primera fue en La Llajta, el 2000) en Seattle nos legaron un lema: “Globalicemos la resistencia”. Por eso Tren Agitprop no tiene domicilio fijo, para viajar por todos lados libremente. Por sus vagones esperan que más artistas, agitadores y amantes de la cultura en general se suban al viaje.

El Tren ya dio su primera vuelta por el ciberespacio cargando cuentos, ensayos, poesía y artículos sobre arte. Como se consigna en su editorial, esta Revista pretender forjar una Corriente cultural “para la unidad no para la uniformidad (…), para lo inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y por lo legítimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario.”

Primer Número: http://www.youblisher.com/p/671863-Revista-Agitprop-N-1/

Segundo número: http://www.youblisher.com/p/694560-Revista-Agitprop-N-2/

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