(ABI).- El Presidente Evo Morales retornaba la noche del viernes al sábado a La Paz tras una gira de 4 días que le llevó por España, Bielorrusia e Italia, que le permitió restañar en parte los efectos de su encerrona aérea de principios de julio en Europa y, también, elevar al nivel más alto la relación de Bolivia con el Vaticano.

“Los indígenas no somos vengativos”, explicó el líder boliviano al tiempo de descartar enconos y de un jalón cerrar la polémica que levantó la decisión de Madrid de bloquear el paso al avión oficial de Morales por España. La misma actitud tendría dos después en Italia, cuyo gobierno y los de Portugal y Francia, también cerraron sus cielos y aeropuertos a la aeronave presidencial de Bolivia.

Un conciliador Morales se instaló el martes en Madrid, donde se entrevistó con el presidente del gobierno español, el derechista Mariano Rajoy, con quien, pese a sus diferencias ideológicas y de política, limó las asperezas que dejó la decisión del Palacio de La Moncloa, el 2 de julio anterior, de impedirle cursar cielo y tomar tierra en aeropuertos de España, porque supuestamente llevaba en su avión al técnico estadounidense Edward Snowden, buscado por Washington y que ese día se hallaba refugiado en un aeropuerto de Moscú, desde donde el boliviano volvía a La Paz.

También se encontró en el Palacio de La Zarzuela con el rey de España, Juan Carlos de Borbón, con quien abordó una de sus principales preocupaciones de la gira europea, la crisis de Siria, amenazada de guerra por Estados Unidos. Morales habló ese día de unas vivificadas relaciones de Bolivia y España y antes de asegurar que para Rajoy ‘en temas de cooperación Bolivia es una prioridad‘, otorgó plenas garantías a las crecientes inversiones españolas, privadas y estatales, en el país andino amazónico.

Después de visitar el estadio de fútbol, su pasión, del poderoso Real Madrid, alzó vuelo hacia la ciudad de Minks, Bielorrusia con cuyo presidente, Alexander Lukashenko, firmó acuerdos de cooperación en minería, agricultura y defensa. Se trató de la primera visita en la historia que un presidente de Bolivia realiza a Bielorrusia (Belarus), tras volar más de 3.400 km este el oeste europeo, cerca del Mar Mediterráneo, y el nordeste del Viejo Continente.

“Nosotros con ustedes tomamos la decisión de crear un grupo de trabajo boliviano – bielorruso encabezado por el encargado de la Presidencia de Bielorrusia y de Bolivia por las partes administrativas de la Presidencia y Vicepresidencia”, dijo, traductor mediante, Lukashenko, que comprometió apoyo militar a Bolivia.

Tras ese histórico encuentro, el jueves volvió cerca del Mediterráneo y desde Minks se instaló en Roma, donde conferenció con el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, con quien reafirmó el buen estado de las relaciones bilaterales. Con Napolitano dio por superado el impasse aéreo y calificó de “regalo” que su par italiano haya indicado que no cerrará oficinas en Bolivia.

“No vengo a debatir esto (del avión), sino más bien a fortalecer nuestras relaciones”, afirmó urgido por los periodistas durante una ulterior rueda de prensa. Eso significa que “las relaciones diplomáticas, mediante los embajadores, van a continuar, y además de eso con recursos económicos de cooperación” entre Italia y Bolivia, insistió.

Más tarde se reunió en la ciudad de Bérgamo, tras recorrer por aire desde Roma poco más de 600 km, con una festiva comunidad boliviana y hasta se jugó una partida de fútbol con una selección de connacionales. Tras retornar a Roma, el viernes temprano, se situó, ahí, nomás, en Ciudad del Vaticano, sede de la Santa Sede, donde se entrevistó con el Papa Francisco.

En la Biblioteca del Palacio Apostólico se abrazó con el primer papa latinoamericano, el argentino Jorge Bergoglio, con quien, durante una entrevista de poco menos 40 minutos, abordó temas inherentes a la pobreza, el principio de igualdad, el embrollo sirio y mar para la mediterránea Bolivia.

“Para mí es el hermano Francisco”, adelantó el mandatario boliviano mientras se sentaba al añoso escritorio -de cedro impecablemente barnizado que lucía en bronce lustrado un crucifijo en base de metal fundido de hojas de trébol, un reloj de péndulo y un timbre de campanilla empotrado en madera- del Sumo Pontífice quien enseguida repuso, en señal de asentimiento, “así debe ser, así debe ser”.

El Papa argentino y el Presidente boliviano también conversaron sobre la situación socio-económica y religiosa de Bolivia, de mayoría católica y Estado laico desde 2009, según su carta política y, también, de la situación de Siria, amenazada de guerra por Estados Unidos.

Durante la conversa, Morales puso en manos del Santo Padre el libro azul que contiene “La Memoria Gráfica de Reintegración Marítima de Bolivia”, que hace casi 140 años reclama a su vecino trasandino Chile una pequeña porción de los 400 km de litoral que perdió en la denominada guerra decimonónica del Pacífico sur.

El Presidente Morales informó el sábado que el Papa Francisco tiene en mente visitar Bolivia en el futuro, porque tiene mucho afecto al país por las políticas sociales que lleva adelante el Gobierno, en beneficio de la población. “Le he invitado y quisiera que nos visite. El Papa me dijo que tiene otros compromisos en otros continentes después de visitar Río de Janeiro, pero me dijo tengo en la cabeza visitar Bolivia”, dijo en un acto de entrega de un puente en la localidad de Ivirgazama, en Cochabamba.

Morales, quien retornó a Bolivia después de cumplir una apretada agenda en España, Bielorrusia, Italia y finalmente su visita al Papa, dijo que las palabras del principal pontífice de la Iglesia Católica lo impresionaron y encontró una “total coincidencia” por su ideología, además de sentirse fortalecido con ese encuentro. “Quiero decirles hermanas y hermanos, nos tiene mucho respeto y admiración y yo diría nos quiere mucho el papa por todas las políticas sociales que estamos llevando adelante”, dijo.

El Jefe de Estado mencionó que junto a la Iglesia Católica Boliviana se realizarán las gestiones correspondientes para garantizar la visita del Papa Francisco al país. “Yo casi estoy segurísimo hermanas y hermanos que a partir de 2015 y 2016 el Papa va organizar visitar a Bolivia como una vez visitó”, afirmó. Hace 23 años Bolivia recibió la visita del ahora extinto Papa Juan Pablo II.

* Director de la Agencia Boliviana de Información (ABI).