Un estudio de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) confirma la tendencia al envejecimiento de la población en Cuba. De acuerdo con las Proyecciones de la población cubana 2011-2035, a fines de 2011 los mayores de 60 años en el país caribeño sobrepasaron los dos millones, una cifra que en 2035 escalará a los 3,6 millones, el 33,9% del total de habitantes.

Según la ONEI, hasta el 21 de diciembre de 2011 Cuba tenía una población de 11 millones 247.925 personas, distribuidas de manera muy parecida entre cinco millones 632.915 de varones y cinco millones 615.010 de mujeres. Hoy el porcentaje de personas mayores de 100 años en la isla caribeña supera al de Japón, que es la nación con mayor número de centenarios en términos absolutos.

Actualmente, la esperanza de vida en Cuba ronda los 78 años y los niveles de fecundidad mantienen su tendencia declinante. Según proyecciones, para 2030 el 30% de la población cubana superará los 60 años, mientras que datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) indican que en 2050 Cuba se encontrará entre los 11 países más envejecidos del mundo, con un 38% de su población con edades superiores a los 60 años.

Por si fuera poco, en 2020 la tasa de dependencia (población fuera del trabajo ya sea por ser niños o jubilados sobre la activa) cambiará favorablemente a los inactivos de manera acelerada. En 2011 unos 7,3 millones de cubanos tenían entre 15 y 59 años, pero en 2035 ese número disminuirá en más de un millón. Tal situación fue uno de los factores que motivaron el cambio de la edad de jubilación de 60 a 65 años en los hombres y de 55 a los 60 en las mujeres.

Entre 2010 y 2035 el total de la población de Cuba disminuirá en valores absolutos en algo más de 469 mil personas, con lo que los cubanos bajarán definitivamente de los 11 millones. Este decrecimiento comenzó en 2006 y mantendrá esta tendencia con oscilaciones hasta el final del período proyectado (2035), asegura la ONEI.

Tal situación unida al envejecimiento requerirá de la sociedad cubana esfuerzos ingentes para asumir la situación de forma satisfactoria, en lo que debe jugar un papel el aumento de la tasa de fecundidad y una atención priorizada a los adultos mayores. Los 3,6 millones de ancianos dentro de 24 años significarán una notable sobrecarga para la seguridad social, el sistema de salud y las disponibilidades de fuerzas de trabajo.

El Club de los 120 años

Cuba cuenta en la actualidad con 1.551 personas que superan los 100 años de edad, en una población de 11,2 millones de habitantes, reveló el doctor Eugenio Selman, presidente del Comité Organizador del IX Seminario Internacional Longevidad Satisfactoria, Visión Integral, que sesionó en La Habana.

Cómo llegar a 100 años o más con buena calidad de vida centró los debates del foro anual, donde especialistas abordaron una serie de mitos y creencias erróneas que se asocian al proceso de envejecimiento, como que todos los viejos terminan arterioescleróticos. Esto es falso, aseveró el doctor Miguel Valdés Mier, psiquiatra y jefe del Grupo Nacional de Geriatría y Gerontología del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

El doctor Selman explicó que son seis los aspectos fundamentales que inciden en una “longevidad activa”, entre ellas la motivación, una alimentación sana, salud, actividad física y cultural, y un entorno ambiental correcto. Con esas premisas, hace nueve años surgió en Cuba una curiosa iniciativa para promover una longevidad satisfactoria y activa en la población de centenarios de la isla: El Club de los 120 años.

Según el fundador y presidente del Club, el doctor Eugenio Selman, la iniciativa responde a las necesidades de la población adulta mayor en Cuba, donde la esperanza de vida es de 77,9 años como promedio y el porcentaje de centenarios es el mayor del mundo. La iniciativa agrupa a personas de todas las edades que se propongan vivir 120 años, y busca preparar a la población para una longevidad satisfactoria y activa.

Nuestra filosofía, explicó Selman, es que se puede arribar a esa edad sin muchos esfuerzos y sacrificios, pero “la persona deberá autoproponerse cumplir los 120 años y comenzar a trabajar en este sentido”. Para ingresar al Club todos sus miembros deben ser personas éticas, morales y solidarias; mientras que los fumadores no tienen cabida en el grupo, por los efectos negativos del tabaco en la salud del ser humano.

La meta de vivir más de 100 años es alcanzable en Cuba porque el Estado es el único con un programa de salud que involucra los seis factores esenciales para garantizar una longevidad prolongada y satisfactoria: motivación, alimentación, salud, actividad física, cultura y medio ambiente. “Nuestro Sistema de Salud está reconocido como el mejor del mundo y con índices excelentes. Nuestra esperanza de vida actual es de 77,9 años de edad y la mortalidad infantil es de 4,9 por cada mil nacidos vivos, menor a la de Estados Unidos”, destacó Selman.

El especialista recordó que el Club, creado en 2003, tuvo como antecedente la creación de la Asociación Médica del Caribe (AMECA), en la que un grupo de médicos planteó que para tener una longevidad satisfactoria había que comenzar a preparar a las personas desde la etapa de la concepción. “Comenzamos a preocuparnos por nuestra salud a partir de los 50 años cuando ya el cuerpo tiene melladuras. Pero para vivir 120 años hay que comenzar a atenderse desde la infancia, pues cada etapa de la vida es importante. La primera se inicia a partir del momento en que la pareja decide tener hijos, motivo por el cual es indispensable visitar a un especialista en Genética y luego, cuando nace el bebé, acudir a los servicios de obstetricia, disponibles en todos los municipios de Cuba”.

Hoy en el Club de los 120 años hay hasta niños de ocho años, pues esta iniciativa los va preparando para una vida más plena y una vejez activa. “Cada etapa de la vida es diferente y posee características propias, por eso es importante preparar a las personas para asumir la vejez como una edad en la que se hace imprescindible mantener la actividad física y mental para prolongar la vida”, dijo Selman, quien a sus 82 años se desempeña como profesor titular y consultante del hospital general Calixto García, de la capital cubana.

Climaterio, por una mejor calidad de vida

Conforme a pronósticos, para 2025 uno de cada cuatro cubanos tendrá 60 años o más, lo que convertirá a esta nación caribeña en la más envejecida de América Latina. Una muy baja tasa de fecundidad y un aumento importante de la supervivencia caracterizan la avanzada transición demográfica que atraviesa Cuba, similar a países desarrollados.

Actualmente la expectativa de vida en el archipiélago cubano alcanza casi 78 años para ambos sexos, aunque en el caso de las mujeres se prolonga a los 80. La feminización de la vejez destaca como característica del envejecimiento poblacional en este país, tendencia convertida en desafío para el gobierno y la sociedad en su conjunto. Eso explica el creciente interés por el climaterio, período de transición que acontece antes y después de la menopausia y que está determinado por el agotamiento de la función ovárica debido a la disminución de estrógenos. “Sobre todo porque esa etapa se identifica como Problema de Salud”, advirtió la doctora Liliam Delgado Peruyera, especialista de Ginecología y Obstetricia en el hospital Ramón González Coro, de La Habana.

De acuerdo con la profesional, en ese período aumenta la morbilidad en el síndrome climatérico por afecciones cardiovasculares, del sistema nervioso central y por fracturas óseas debido a la osteoporosis. Peruyera indicó que la demanda de atención es un factor importante pues cada vez son más las mujeres de edad media (40-59 años) que asisten a consulta interesadas en mejorar su calidad de vida, y consideró significativo el incremento de la búsqueda de información a raíz de la aparición de síntomas vasomotores, metabólicos y sicológicos asociados a trastornos menstruales.

Al respecto, señaló como principales preocupaciones el temor al embarazo, la dificultad para negociar el uso del condón y la utilización de métodos anticonceptivos que no son ideales para ese período de la vida. La especialista opinó que el hecho de mantenerse activas laboral y emocionalmente (en mayoría) determina el marcado interés de las féminas por atender su salud tras la aparición de las primeras molestias.

En cada municipio de Cuba existen consultas de climaterio y menopausia encargadas de ofrecer orientación y ayuda a las mujeres que así lo requieran. Sin embargo, lamentó que con frecuencia se postergue la ida al médico por las más diversas razones, entre las que cuentan el cumplimiento de roles asignados históricamente a las mujeres como la atención de ancianos o familiares enfermos. “Es muy importante acudir a consulta cuanto antes, ya sea por exceso o por defecto”, alertó al aludir al denominado “cortejo sintomático de calores”, referido a cambios de carácter, resequedad vaginal u otros.

“Influencia de los Trastornos Menstruales en la Sexualidad de la Mujer de Edad Mediana” fue la ponencia que esta especialista presentó, junto a la profesora y colega doctora Blanca Rosa Manzano, en el VI Congreso de Educación, Orientación y Terapia Sexual, el cual sesionó en La Habana del 23 al 26 de enero.

A través de un fundamentado estudio descriptivo-retrospectivo, las autoras enunciaron las formas en que esas molestias afectan la sexualidad femenina y llamaron a realizar una adecuada valoración de las mismas. Con independencia del trastorno, el 71,5% de las pacientes refirió disminución de la libido (intensidad del deseo sexual) y el 57,4% dispareunia (coito doloroso), sobre todo por resequedad vaginal, siendo la anorgasmia el rasgo predominante.

¡Voy a vivir 300 años!

En una oportunidad, el fundador y presidente del Club de los 120 años confesó que el ser humano podría vivir 300 años. Eugenio Selman-Housein Abdo (Matanzas, Cuba, 1930) no es un iluso o autor de ciencia ficción, lleva una larga trayectoria que incluye ser Doctor Honoris Causa en Ciencias Biológicas de la Universidad de Oriente, y Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas Especialista de 2do Grado de Cirugía. Al margen de cualquier interpretación de esas palabras, en su Club aparecen muchas personas veteranas, que mediante su forma de vida atestiguan la posibilidad del ser humano de llegar a cotas insospechadas en el futuro.

Algunos informes mundiales certifican estas prevalecías de los humanos. El mundo industrializado cambió los parámetros de manera dramática desde los 50 años como tope hasta la esperanza más larga de vida, en las mujeres de países como Japón, que hoy alcanzan y superan los 83 años. Ese aumento de la esperanza de vida lo logran las niponas a través de métodos tradicionales en cuanto a tres elementos básicos: alimentación, higiene y medicina.

Los científicos están divididos, unos opinan que el envejecimiento del cuerpo es debido al de las células, irreversible; otros propugnan el predominio de los genes, controlados. El biólogo estadounidense Leonard Hayflick no considera el envejecimiento una enfermedad, estima que curado el cáncer y los padecimientos cardiovasculares el hombre ganaría 15 años de vida. Tal situación no depende de los genes, sino de la degeneración celular, los órganos y los procesos metabólicos.

Por su parte, el doctor Richard Jonson, jefe de la División de Enfermedades Renales e Hipertensión de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, descubrió que al modificar los genes de un gusano en laboratorio, éste puede vivir menos tiempo; todo depende por tanto de ajustes genéticos.

Pero hay detalles de la ciencia que pueden aportar esperanza, como es el caso de la nanotecnología, que permita en breve repuestos corporales duraderos. Se trata de pequeños sensores, microordenadores, aparatos tan minúsculos que puedan implantarse y ser factibles a control para cuidar la salud, con tratamientos automáticos, que faciliten sustituir los engorrosos chequeos médicos.

Algunos científicos, en tanto, señalan la responsabilidad de la enzima telomerasa, capaz de evitar que los telómeros pierdan tamaño, especie de fuente de juventud. Estudiosos del Albert Einstein Collage of Medicine de Nueva York notaron en la mayoría de quienes sobrepasan los 100 años una mutación genética que les mantiene elevado el colesterol HDL (también llamado colesterol bueno).

Y para el gerontólogo estadounidense Aubrey De Grey, la primera persona que vivirá 150 años ya nació. Las estadísticas añaden que para 2030 existirá más de un millón de personas por encima de los 100 años.

* Periodistas de Prensa Latina.