Ya ha llegado el mes de la llajta, el mes donde hasta los pajaritos cantan y la luna se levanta. Septiembre es, por supuesto, el mes más bonito. Con sus diez letras trae primavera y trae regocijo, las ropas de invierno ya están guardadas, los abrigos, chullus y medias en el baúl de espera, con la infaltable naftalina,( olor a abuela) en vez de hojas de laurel que cumplen el mismo rol pero no dejan olor. ¡Qué sería de Cochabamba sin esas memorias?

¿Y qué sería Cocha sin sus obras estrella? Bueno lo mismo de siempre, asfaltito aquí, asfaltito allá. Limpiadita aquí limpiadita allá, pinturita por aquí y claro focos de alumbrado público en faroles que hasta han oxidado las trama del foco, lo que podía haber sido un trabajo de un minuto ahora será de dos días. En fin cosas de la llajta.

Lo importante es que ahora hay trabajo, se ve en todo, un mercado nuevito, unos aparcamientos fabulosos, una regulación del tráfico que supera a las ciudades vecinas. Y no solo eso, no ni que hablar de los camiones basureros, liiindos blanquitos y bien conservados, con sus males de diseño, verdad pero Cochabamba tiene camiones basureros!

Esos camiones han sido comprados por las autoridades con especificaciones clara y especificas y claro los vendedores, por algún motivo, seguro que nos son cochabambinos, nos han dado gato por liebre, mejor dicho camiones reacondicionados por camiones nuevos. Nos han hecho creer que nosotros somos los culpable, no creer no es lo correcto; nos han demostrado que los compradores no tenemos la razón. Ellos venden su producto si falla es problema del cliente. Ja, ja, ja. Nosotros compramos algo en una tienda, falla devolvemos el producto y exigimos que nos devuelvan la plata o que repongan el producto a la brevedad. Pero como somos los llajtamasis, permitimos que nos metan el dedo a la boca. Los camiones están ahí, guardaditos hasta que Toyosa haga el favor de cambiar o el chasis o el diseño, entre tanto el mes de septiembre ha llegado y los camiones de basura siguen guardaditos.

Misicuni, otra vez el cuento de nunca acabar. Misicuni obra de los mejores ingenieros italianos, los mejores ingenieros bolivianos, y todos coinciden en que los años deben pasar para seguir construyendo esa torre de babel. Entre tanto el Canal de la Mancha ya ha sido sobrepasado con un túnel debajo del mar, entre tanto el túnel mas grande de Europa ha sido construido, las represas mas increíblemente grandes en la China ya están en funcionamiento. Pero Misicuni ¡no! Es que no se entiende. Misicuni no es un proyecto, es una vida. Cochabamba sin el proyecto Misicuni no es Cochabamba.

Pero igual seguimos y lo estamos haciendo bien, quien diga lo contrario está malentendiendo la cultura local.

Las calles del centro van a estar con unas rayas blancas, pasos de cebra bien diferenciados, paradas de autobús muy bien limitadas. Todo el transporte público bien orientado por zonas alejadas y todo el transporte público llega al centro de la ciudad como tiene que ser. Eso de transbordo de autobuses es locura de los gringos, en cocha coges el colectivo en el Temporal y llegas al centro de la ciudad de la misma manera que lo coges en Sarco o Alto temporal, todos llegan al centro, todos pasan por las mismas calles y todos llegan a la cancha. Y claro la cancha tiene un millón y medio de colectivos que se pelean por recoger al pasajero. Y en las calles los peatones esquivando no solo otros peatones sino camiones autobuses y taxis. Eso es así y quien diga que hay que mejorar no esta siendo participe del proyecto Cochabamba 2020.

Una cosa que no me olvidare jamás es la que me comentó un pasajero que volvía a visitar a sus padres desde Estocolmo. Entre conversación y palabras, el trabajaba en Suecia como técnico de carreteras. Un cochabambino en Estocolmo trabajando así me alegró y hablando de las técnicas de construcción, le dije que nosotros en Cocha también estábamos al día en eso. Su respuesta fue maravillosa. Sí, me dijo, pero no entiendo como la pintura en las carreteras cochabambinas dura tan poco tiempo. En Suecia pintamos una vez cada dos años en Cochabamba cada tres meses la pintura se ha ido. ¿Qué será no? Quizá la toyosa también vende pintura de carreteras.