Managua (PL).- Nicaragua, con incipiente despegue turístico, mejora el posicionamiento del sector a partir de políticas públicas e inversiones privadas que aprovechan biodiversidad y cultura e intentan armonizar intereses económicos y preservación de valores patrimoniales. Estadísticas del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) ubican a 2012 como el año de mayor crecimiento en el último sexenio, al registrar alrededor de un millón 171 mil visitantes e ingresos superiores a 400 millones de dólares.

Estudios de mercado sustentan la posibilidad de incrementar en 2013 el arribo de excursionistas y la captación de divisas, con monto de 460 a 466 millones de dólares, corroboró en declaraciones a la prensa el arquitecto Mario Salinas, presidente del Intur. La rama transita apenas por una etapa de despunte, pero “indudablemente se está consolidando de manera muy rápida y muy fuerte”, evaluó el directivo, al considerar inversiones, generación de empleos y entradas financieras.

Encuestas a visitantes foráneos señalan que la mayoría percibe a Nicaragua como un país estable, seguro y abierto, con una población amigable. Según reportes institucionales, alrededor del 64% del total proviene de otros países centroamericanos, en primer lugar de Costa Rica y Honduras, y casi la cuarta parte procede de Estados Unidos.

A fines de febrero, el Parlamento aprobó una ley específica para la promoción del turismo rural sostenible, que estima la necesidad de ligar beneficios de los agentes económicos, con el cuidado de la biodiversidad y el desarrollo humano a escala local. La legislación plantea la creación de la oficina de Turismo Rural Sostenible, adscrita al Intur y en cuya gestión tendrán participación el gobierno de los municipios, las comunidades y las autoridades al frente de las dos regiones autónomas del Atlántico norte y sur.

Según distinguió la Asamblea Nacional, la norma jurídica exige que los conceptos de sostenibilidad tengan expresión concreta en los planes municipales de inversión, ordenamiento y desarrollo territorial. A juicio del diputado Nasser Silwani, el debate rebasa el marco económico-financiero; pues no se trata de esperar por más dinero para ejecutar grandes obras, sino de modificar concepciones a fin de aprovechar de manera racional los recursos disponibles.

Es defender nuestra identidad, su cultura artística, arquitectónica, tradiciones populares, el andamiaje de cada comunidad, para presentar al turismo nacional e internacional “lo que tenemos, lo que somos y lo que hacemos”, comentó. También la ley plantea diversificar la oferta turística, mediante la identificación de nuevos productos en los territorios, a partir de criterios de calidad, competitividad, recate de la identidad cultural en el ámbito local y preservación de la diversidad biológica.

Con ese propósito, la normativa concibe el estímulo de iniciativas individuales y colectivas que demuestren ser económicamente viables y creen empleos, bajo las premisas de cumplir regulaciones ambientales e incentivar valores culturales autóctonos. En manos de la Comisión Nacional de Turismo Rural Sostenible, el Parlamento colocó la responsabilidad de asesorar a los gobiernos municipales y regionales para la elaboración de los planes y garantizar la coordinación interinstitucional.

El crecimiento de la industria turística trae importantes ventajas económicas, pero el mismo tiempo puede nutrir fenómenos adversos como la depredación de la naturaleza por proyectos constructivos, el trasiego ilícito de especímenes de flora y fauna, la entrada de droga y el uso maniqueo del folclor en detrimento de la cultura nacional. Ninguno de esos riesgos escapa a la mirada de las autoridades nicaragüenses que reconocen además la necesidad aumentar capacidades de alojamiento, calidad del transporte y calificación profesional en el sector.

El turismo, defiende Salinas, “puede ayudarnos en el rescate cultural e histórico que tanto necesitamos, que se ha venido diluyendo, se ha venido contaminando” durante años. “Nuestro reto es que esa autenticidad la mostremos cada día más, y es parte de la transformación que nuestro Gobierno está haciendo en todos los niveles” de la vida económica y social, opinó el funcionario.

Para el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) José Adán Aguerri, Nicaragua “está pasando por un momento sumamente positivo, la ola está a favor, el agua está viniendo a favor nuestro”. El directivo asocia los éxitos a factores como estabilidad política, tranquilidad ciudadana, la creación de un marco jurídico que ofrece garantías a los inversionistas y la existencia de acuerdos salariales entre gobierno, iniciativa privada y trabajadores.

Entre los casos ilustrativos del interés empresarial por la esfera turística, Aguerri destacó el complejo de Guacalito de la Isla, con hotel de lujo inaugurado este año, y los proyectos constructivos de Wyndham Milagro del Mar Resort, Hyatt y Holiday Inn Express. Desde la perspectiva del Ejecutivo, tampoco pueden quedar rezagadas micros, pequeñas y medianas empresas (mipymes) del sector: en 2007 el Intur cuantificó unas 2.500 y la cifra supera actualmente las seis mil, a cuenta de nuevas entidades y la oficialización de otras que reconocen el provecho de formalizar sus operaciones.

En etapas precedentes, empresarios de bajos ingresos optaban por la informalidad, pues el registro significa cumplir obligaciones de pago a cuenta de matrícula o licencia, sin recibir ningún beneficio a cambio. De 2007 a la fecha, bajo la administración del presidente Daniel Ortega, unas cuatro mil mipymes turísticas (más de 11 mil trabajadores) recibieron capacitación y funciona un plan de financiamiento con préstamos en condiciones económicamente aceptables, contrastó Mario Salinas.

Esos negocios representan del 96 al 97% de las entidades en el giro, por tanto constituyen “la columna vertebral del desarrollo turístico de Nicaragua”, enfatizó el funcionario, quien destacó la existencia de cursos no solo para oficios básicos, sino también en el campo de la administración empresarial. Al decir del director de Promoción y Mercadeo del Intur, Julio Videa, resulta indispensable mejorar la calidad de los servicios, la capacitación y el financiamiento a las mipymes.

Consultada sobre el tema, Arlen Lucía Pérez, gerente de ventas de SchuVar Tours (una entidad premiada por la exportación de servicios), consideró que el sector empieza a despertar con el respaldo del gobierno, pero todavía “está en pañales” frente a la infraestructura existente en otras plazas. Vamos avanzando poco a poco y se necesita mucha inversión: Corn Island, ejemplificó, cuenta con extraordinarias bellezas naturales, pero solo tiene un par de hoteles.

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo, Centroamérica recibió en 2012 un total de 12,9 millones de visitantes, de los cuales alrededor de cuatro millones llegaron como viajeros de paso, sobre todo a bordo de cruceros. La medición avaló un crecimiento regional de 7,7%, al considerar los indicadores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Belice.

Promover el multidestino y los proyectos de turismo sostenible aparecen entre las prioridades del área, donde Nicaragua sienta bases propias para el desarrollo y aboga por reforzar los beneficios de la integración. A mediados de febrero, directivos de agencias regionales dedicadas al fomento del turismo sostenible coordinaron en Managua una agenda común a favor de la cuenca del Caribe, luego de identificar potencialidades y riesgos compartidos.

En opinión de la surinamesa Gloria de Mees, directora de Turismo Sostenible de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), la región está en condiciones de incentivar el flujo de visitantes mediante la modalidad de multidestino, debido a sus riquezas naturales y de índole cultural. Temas como procesos inversionistas, preservación de playas, ríos, lagos, flora y fauna, la promoción de las tradiciones a escala comunitaria, la capacitación de los trabajadores de la rama turística y la seguridad, figuran entre las prioridades establecidas en el intercambio.

La coordinadora de la Secretaría de Integración Turística Centroamericana, Mercedes Meléndez, destacó que los países del área definieron 37 criterios o áreas de trabajo a fin de asegurar la sostenibilidad del turismo. Por esas rutas transita Nicaragua, desde la perspectiva de conjugar auge económico con elevación de los índices de desarrollo humano de su población.

El surf, el agua y los vientos en Nicaragua

En junio de este año, atletas de una treintena de países jugaron con el agua y los vientos en las costas nicaragüenses al océano Pacífico, escenario de la onceava edición del Campeonato Mundial Junior de Surf. Para quienes practican con pasión este deporte, las playas de esa región occidental constituyen lugares espectaculares debido al viento de tierra, que le pega a las olas de frente, de acuerdo con el presidente de la Asociación Internacional de Surf (ISA) Fernando Aguerre.

Durante un diálogo con el mandatario Daniel Ortega, el abogado argentino dijo estar muy emocionado por regresar a esta tierra a menos de un año del Mundial Surf Nicaragua 2012 “que contribuyó al aumento de la visibilidad de este país como un destino surfístico. Para los que practicamos el surf -entre los que contó a toda su familia- es una pasión que llevamos en la vida y de repente este es un lugar espectacular”, afirmó Aguerre, quien cuenta con 55 años de edad y surfea desde los 11.

Nicaragua cuenta con condiciones peculiares para la práctica de este deporte, que consiste en deslizarse en una ola de pie sobre una tabla, de acuerdo con el experto. En la mayoría de los países -explicó- las olas duran una o dos horas, o no existen, y en este territorio, por el efecto del viento que va sobre el lado que se acelera, estas condiciones duran todo el tiempo.

Convencido de que ese deporte es un motor de crecimiento económico también, el argentino reflexionó acerca del valor que puede tener sus potencialidades para esta nación. “Nicaragua era un secreto, es como si hubieran encontrado una mina de un nuevo mineral que nunca se acaba, que solo requiere que lo cuidemos -que ustedes lo tienen-, que no genera contaminación y que simplemente con un poco de amor y de ayudarlo a crecer puede servir a una parte importante de su tejido social”, subrayó.

Criterio compartido por el ex presidente de la Asociación Panamericana de Surf (1992-2002) es que esa disciplina “es un vehículo de integración socioeconómica interno, porque en el agua no hay diferencias sociales, económicas, ni de edad. El agua es un igualador social, todos los que estamos en el agua participamos y disfrutamos de las olas y del mar, y eso para mí es uno de los placeres más grande como presidente: recorrer el mundo para llevar este vehículo de hermandad entre las personas”.

Una de las peculiaridades del surf es que, más que una competencia deportiva, es un momento familiar, por cuanto quienes lo ejercitan casi siempre van acompañados de sus familias y amigos. “Somos como una tribu que va buscando estos lugares y en Nicaragua hemos encontrado lo que en el pasado en Costa Rica, en Panamá, en Ecuador, en Perú, y en otros lugares donde hay muy buenas olas”, sentenció Aguerre.

Jugar con las olas, como definiera Ortega en un encuentro anterior con el presidente de ISA, fue lo que hicieron 268 atletas acreditados de 30 países, cuyas delegaciones incluyeron a unas 380 personas entre entrenadores, cauches, acompañantes y otros. El evento permitió a los surfistas, una vez más, relajarse y conectarse de nuevo a la naturaleza en uno de los países más privilegiados de esta parte del mundo por su biodiversidad, al decir del rector de esa disciplina en el orbe.

En panga por El Rama

Un viaje en lancha rápida con motor fuera de borda por el anchuroso cauce del río El Rama puede ser una experiencia que roza la aventura; es, de hecho, una vivencia inolvidable. Para los no iniciados, el recorrido está lleno de sustos y sorpresas, mientras que los habituados a él lo asumen con pasmosa tranquilidad o como pura rutina, al ser junto a barcos de transporte de mediano porte el medio cotidiano para salir o entrar aquí.

A las 10 de la mañana se inició el desplazamiento, primero por la bahía blufileña con sus aguas carmelitas y rodeadas por la vegetación tropical. Las 20 personas, niños incluidos, distribuidas en cinco bancos, comenzaron a moverse con el vaivén de la velocidad y el viento. Cada uno con sus chalecos salvavidas, se fueron animando las conversaciones, que iban y venían de Cuba a Nicaragua, porque personas de esas nacionalidades eran los viajeros.

El patrón, un joven de apenas unos 25 años, timoneaba con destreza la pequeña embarcación y sorteaba las “olas” dejadas atrás por otros botes motorizados, las curvas tan conocidas por él y pequeños troncos soltados al pairo por los árboles. Al cabo de la primera media hora, un golpe seco y el brusco silencio del motor dejó a todos en vilo. La actitud serena del lanchero tranquilizó esos breves minutos de incertidumbre, ante aquella canoa moderna, quieta y expectante.

Resuelto el incidente, continuó la travesía a 80 kilómetros por hora y con ella la impresión de estar circulando por una enorme carretera, por momentos tranquila “como un plato”, por otros como al galope y adoquinada, o con baches en algunos instantes. En los minutos de mayor movimiento, la sensación más parecida era la de ir escalando una montaña rusa, ese aparato tan atractivo y lleno de adrenalina de los parques de diversiones, con sus rápidas bajadas y subidas.

A la vera, el paisaje. Típicas casas rurales de madera y techos de zinc, montadas como en zancos sobre pilotes, una clara señal de que El Rama puede agredir con las lluvias. Pequeñas y rústicas escaleras y pegado al río, el bote, ese cordón umbilical con el entorno allende las aguas. En algunas casas, racimos de plátanos y otras viandas y frutas en espera de su traslado. Una hora y media después arribaba la embarcación al muelle que toma el nombre del fluvial, en el municipio y el poblado, también homónimos, pertenecientes a la Región Autónoma del Atlántico Sur.

Un persistente hormigueo en los brazos sorprendió a muchos que pensaron en una invasión individual de esos seres diminutos. No tardó en saberse la verdad: al detenerse la lancha, tras una sostenida velocidad, el cuerpo humano responde de esa manera. Rostros enrojecidos evidenciaban también la compañía perseverante del sol, en un bronceado express que será otro souvenir temporal de una jornada particularmente movida.

Cuando esté lista, la carretera que avanza en sus primeros siete kilómetros desde Nueva Guinea hasta esta caribeña urbe, restará sin dudas protagonismo a las pangas, pero el recuerdo lo tienen asegurado en muchos que por primera vez viajaron en ellas.

* Mayoral es jefa de la corresponsalía en Nicaragua y Cabrales y Soto son periodistas de Prensa Latina.