El ex soldado Bradley Manning pasará los próximos 35 años en prisión. Así lo determinó el tribunal militar que lo juzgó en la base estadounidense de Fort Meade, en Maryland. El veredicto se conoció el 21 de agosto, en medio de una gran expectación por el destino del joven de 25 años, natural de Oklahoma, quien durante su servicio como analista de inteligencia del Ejército en Irak, en 2010, decidió sacar a la luz y poner a debate el papel de su país en las guerras.

Un vídeo en el cual aparecen civiles iraquíes acribillados en julio de 2007 por soldados estadounidenses disparando desde un helicóptero, o imágenes de un ataque aéreo que mató a decenas de inocentes en Afganistán por error, le dieron la vuelta al mundo. Lo anterior es parte de los más de 700 mil archivos clasificados destapados por Manning al portal digital Wikileaks, entre los que están también cables del departamento de Estado, procedentes de embajadas y consulados de 1966 a 2010. Cinco periódicos internacionales los analizaron y publicaron a partir de noviembre de 2010: The New York Times, The Guardian, Der Spiegel, Le Monde y El País.

Manning fue detenido en Irak el 27 de mayo de 2010. Desde entonces, organizaciones de derechos humanos expresaron reiteradamente sus denuncias por las condiciones de reclusión del soldado y las presuntas violaciones que en ese sentido se cometían.

El 3 de junio de 2013 inició el juicio y el 30 de julio la jueza y coronel Denise Lind falló que lo encontró culpable de 20 de los 22 cargos que enfrentaba. El proceso se realizó en medio del escándalo desatado por la masivas filtraciones del ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden, sobre programas secretos de espionaje del gobierno de Estados Unidos, un impacto que la Casa Blanca ha intentado contrarrestar.

En su comparecencia, el subsecretario de Estado Patrick Kennedy responsabilizó a Manning de dañar la seguridad nacional y las relaciones exteriores de Estados Unidos. Según Kennedy, como consecuencia de las filtraciones del militar a Wikileaks, funcionarios de otros gobiernos, empresarios, periodistas y educadores se niegan a hablar en privado con diplomáticos estadounidenses dos años después de que el sitio alternativo publicó miles de cables cursados entre Washington y sus embajadas sobre operaciones de espionaje y ataques terroristas.

El acusado admitió ser el autor de las filtraciones de documentos sobre las guerras de Irak y Afganistán, pero dijo que no quería hacerle daño a su país. De hecho, lamentó su proceder y expresó sentirse preparado para cumplir su sentencia. La defensa argumentó entre otros elementos que su cliente padecía una disfunción en identidad de género, y que esta situación empeoró su condición mental, algo no atendido debidamente por la corte militar. El abogado defensor David Coombs opinó que no debían dejarlo “podrirse en la cárcel” y admitió que quizás el mayor crimen de Manning fue su preocupación por la pérdida de vidas y no podía ignorarlo.

Aunque Manning fue exonerado del cargo más grave: ayudar al enemigo -por el cual podía enfrentar cadena perpetua-, los otros delitos, entre ellos violación de la ley de espionaje y robo de información gubernamental, le han valido tanto como una sentencia de por vida. La Fiscalía había solicitado recientemente una sentencia de 60 años de cárcel, pero Lind redujo el rango de la pena a 35 años de cárcel. Trascendidos de prensa reseñaron que su rostro no mostró reacción al escuchar la sentencia, mientras algunos asistentes a la vista gritaron: “Todavía estamos aquí luchando por ti, Bradley”.

Numerosas fueron las reacciones tras el veredicto; el comisionado especial para los Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia Konstantín Dolgov dijo que la sentencia ha sido “injustificablemente dura”. “De boca de los funcionarios estadounidenses a menudo se pueden oír voces críticas a ciertas decisiones judiciales realizadas en otros países por la supuesta violación de la libertad de expresión, reunión y otros derechos civiles”; por supuesto, subrayó Dolgov, cuando se afectan a los intereses de Estados Unidos, como es el caso del soldado, se toman semejantes conclusiones.

Por su parte, el reconocido académico y activista Noam Chomsky afirmó que el ex soldado, lejos de recibir una sentencia de cárcel, debió ser alabado por dar a conocer a los ciudadanos lo que el gobierno hace en secreto. Chomsky escribió en la página digital The New York Times eXaminer que hay un montón de infractores que son inmunes como aquellos que lanzaron la invasión contra Irak (en 2003) o el que dirige la campaña de terror global del presidente Barack Obama.

El profesor emérito de Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts opinó que tanto Estados Unidos como los sistemas de poder tratan de protegerse del escrutinio; “por supuesto, el pretexto es la seguridad, pero eso es lo que siempre se reclama, cualesquiera que sean las razones reales”. En el caso que nos ocupa, dijo que no ha visto ninguna evidencia creíble de que la acción de Manning haya dañado la seguridad nacional.

Lo inusual en esto es el fanatismo de Obama, su obsesión por la seguridad nacional: “Él ha tratado de perseguir a los denunciantes más que todas las administraciones anteriores juntas”, señaló Chomsky tras considerar que en la actual administración se han atacado los derechos civiles de una manera feroz, algo que le pareció “muy sorprendente”.

La Unión de Libertades Civiles (ACLU) también lamentó el fallo y lo consideró una prueba de que “algo va verdaderamente mal” en el sistema de justicia del país. Ben Wizner, director del proyecto de Expresión y Privacidad de ACLU, señaló a través de un comunicado que Manning lo que hizo fue compartir información con la prensa y el público, y resultó castigado “mucho más duramente que otros que torturaron a prisioneros y mataron a civiles”.

Manning recuperaría su libertad en siete años

Según el código militar, el ex soldado deberá cumplir un tercio de su pena (poco más de 11 años) antes de poder solicitar la libertad condicional. A Manning se le reconocerán como ya cumplidos un total de 1.295 días, alrededor de tres años y medio, que lleva confinado. Manning podría salir de prisión en siete años, razón por la cual el medio digital WikiLeaks proclamó una victoria estratégica la conclusión del juicio contra el ex soldado.

Juristas consultados por WikiLeaks explicaron que bajo las leyes castrenses de Estados Unidos el analista informático es elegible para libertad condicional cuando cumpla un tercio de su condena por 35 años. WikiLeaks recordó que el Departamento de Defensa quebró varias normas al mantener al reo en confinamiento solitario durante nueve meses; por ende y en teoría, el ex técnico militar pudiera estar de nuevo en la calle a los 32 años de edad.

Además, al menos 3.920 estadounidenses se ofrecieron a cumplir parte de la sentencia del soldado Manning. Esas personas rubricaron una petición lanzada por la organización civil Credo luego que la jueza militar lo declaró culpable de 19 imputaciones relacionadas con robo de textos federales y espionaje.

En un principio, la agrupación se planteó recabar tres mil firmas, pero la semana pasada decidió incrementar el tope a cuatro mil al constatar la respuesta positiva de la población. La petición online insiste en que si cada voluntario cumpliera una parte de la condena, entonces llamaría la atención sobre la cantidad de tiempo que el joven pasaría en prisión y, quizás, se pueda reducir su sentencia.

“Bradley Manning suministró información a los estadounidenses que nuestro propio Gobierno nunca proporcionaría. Nos hizo un favor a todos”, precisa el texto de Credo, que prevé enviar las firmas al mayor general Jeffrey S. Buchanan, la autoridad militar designada para revisar la sentencia. Si la solicitud es aceptada por las autoridades, entonces cada participante estaría en prisión menos de un mes si se divide la condena total en partes iguales.

* Periodista de la redacción Norteamérica de Prensa Latina.