El senador opositor Roger Pinto Molina escapó ayer de Bolivia y fue acogido por el gobierno de Brasil con estatus de asilado político. Pinto logró salir del país pese a que tenía cuatro arraigos y carecía de un salvoconducto, confirmó la Cancillería boliviana.

El 28 de marzo de 2012 el senador de Convergencia Nacional (CN) Roger Pinto se refugió en instalaciones de la Embajada de Brasil en La Paz y solicitó asilo político, alegando ser víctima de persecución y hostigamiento judicial por haber denunciado hechos de corrupción y vínculos de altas autoridades del Estado con narcotraficantes.

El gobierno de Dilma Rousseff aceptó formalmente la solicitud de Pinto el 8 de junio del año pasado, pero el gobierno boliviano se negó a otorgarle un salvoconducto para que salga del país y se acoja al derecho de asilo en el país vecino, argumentando que el legislador enfrentaba más de 20 procesos judiciales por acusaciones de corrupción, destrucción de bienes del Estado y enriquecimiento ilícito, entre otros delitos comunes.

En reiteradas oportunidades el Poder Ejecutivo boliviano apeló a la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954 para justificar que Pinto no tiene derecho al asilo, ya que el artículo 3 de dicha norma internacional establece que “No es lícito conceder asilo a personas que al tiempo de solicitarlo se encuentren inculpadas o procesadas en forma ante tribunales ordinarios competentes y por delitos comunes, o estén condenadas por tales delitos y por dichos tribunales, sin haber cumplido las penas respectivas, ni a los desertores de fuerzas de tierra, mar y aire”.

Sin embargo, legisladores de CN acusaron al gobierno de Bolivia de manipular de manera inescrupulosa el contenido de la Convención. Por ejemplo, el Vicepresidente Álvaro García citó solo la primera parte del artículo 3 (no es lícito conceder asilo a procesados), pero omitió la última parte del mismo artículo que dice “salvo que los hechos que motivan la solicitud de asilo, cualquiera que sea el caso, revistan claramente carácter político”.

Además, García Linera tampoco se refirió al artículo 4 de la Convención de Caracas que señala claramente que “Corresponde al Estado asilante la calificación de la naturaleza del delito o de los motivos de la persecución”, lo que quiere decir que la concesión de asilo a Pinto fue una decisión soberana del gobierno brasilero. (1)

Según la prensa brasilera, el caso del senador Pinto puso al descubierto la conducta “antidemocrática” del gobierno de Evo Morales, y colocó en situación incómoda a la diplomacia del país vecino, a tal punto que el canciller Antonio Patriota fue interpelado por la Cámara de Diputados de su país. (2)

Finamente, después de permanecer más de un año retenido en la embajada brasilera en La Paz, Pinto logró escapar del país y llegó a Brasil al mediodía del 24 de agosto de 2013, informó de manera primicial el periodista cruceño José Pomacusi. Horas después la red Erbol reportó que las autoridades del país vecino explicarán el motivo que las llevó a sacar a Pinto del país y los mecanismos jurídicos que respaldan esa decisión. (3)

“Luego de establecer contactos con la Cancillería Brasileña”, a primera hora de este domingo el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia confirmó que Pinto “huyó del país con destino a la República Federativa del Brasil”.

“Al respecto, sobre el Sr. Pinto se encuentran vigentes cuatro arraigos o prohibiciones de abandonar el país por delitos comunes de corrupción pública con grave afectación económica al Estado Boliviano, uno de ellos con Sentencia Condenatoria de Primera Instancia”, recordó la Cancillería en su comunicado difundido por la agencia ABI.

La Cancillería precisa que “la fuga del país convierte al Sr. Pinto en un prófugo de la justicia boliviana. Por lo tanto, se activarán todas las acciones legales que correspondan, en este caso, tanto dentro del derecho internacional, de los convenios bilaterales, así como en el marco del propio Derecho Interno boliviano”.

La noche del sábado, la ministra de Comunicación Amanda Dávila comentó que si el senador Roger Pinto “ya no estuviese en Bolivia, su status habría cambiado de refugiado a prófugo de la justicia” y estaría “sujeto a extradición”.

Entretanto, el diputado de CN Luis Felipe Dorado aclaró que “aquí no hay ninguna huida, ya que el que estaba en falta con el derecho internacional era el gobierno por la ilegal negativa del régimen de Evo Morales a concederle el salvoconducto; la salida del legislador a su asilo político en Brasil es una victoria del derecho sobre la arbitrariedad, de la libertad contra la persecución antidemocrática”.

Notas:

1. http://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-46.html

2. http://www.camara.gov.br/proposicoesWeb/fichadetramitacao?idProposicao=569344

3. http://www.erbol.com.bo/noticia/politica/24082013/roger_pinto_llego_las_1230_brasil#sthash.ZtebSwpE.dpuf