La Habana y Washington (PL).- La violación de los derechos humanos es parte de la cotidianidad que viven los presos en las cárceles de Estados Unidos, hecho que en California muestra una de las caras más terribles. El pasado 8 de julio, cerca de 30 mil reclusos iniciaron una huelga de hambre en contra del confinamiento solitario a que son sometidos al menos 4.500 internos, en muchos de los casos durante años y hasta décadas.

En 2011 la Corte Suprema ordenó a las autoridades estaduales reducir en 40 mil presos la población carcelaria de ese territorio del suroeste estadounidense, que contaba con 147 mil internos en sus establecimientos penitenciarios. La medida intentó frenar el hacinamiento y mejorar los servicios de salud, porque a juicio del máximo tribunal, la situación allí está por “debajo de los niveles de decencia”. (1)

El juez Anthony Kennedy afirmó entonces que “las violaciones persisten desde hace años y no se han corregido. Durante años, los cuidados de salud mental y médica ofrecidos por las prisiones de California se han quedado por debajo de los requisitos mínimos constitucionales y han fallado a la hora satisfacer las necesidades básicas sanitarias de los prisioneros. (2)

El pasado 8 de julio, cerca de 30 mil reclusos iniciaron una huelga de hambre en contra del confinamiento solitario a que son sometidos al menos 4.500 internos, en muchos de los casos durante años y hasta décadas. La huelga de hambre es la tercera y la más importante en el último año en las prisiones de California. Hoy la cifra de ayunantes se ha reducido a unos mil y ya cobró la primera víctima fatal, pero los protestantes mantienen el objetivo de llamar la atención de las autoridades sobre lo que ocurre en los penales del denominado Estado Dorado.

Según relató el periodista Michael Montgomery, del Center for Investigative Reporting (CIR), con base en California, las celdas de castigo conocidas como Solitary Housing Unit (SHU) son un lugar donde supuestamente ubican “lo peor de lo peor”. Los prisioneros son colocados en esas celdas aisladas después que el Departamento de Correcciones determina que supuestamente son miembros de pandillas carcelarias o han cometido indisciplinas muy graves.

Sin embargo, defensores de los reclusos plantean que el argumento de llevar a un reo a las unidades de confinamiento en solitario, por su presunta filiación con pandillas, es más que todo una cuestión discriminatoria y racista. Los confinados sobreviven en un espacio de 2,5 metros cuadrados 22 horas y media al día. Solo les permiten salir a un pequeño patio con paredes de cemento por apenas unos minutos.

El CIR pasó casi un año recogiendo cientos de fotos, cartas y otros objetos, trazando las vidas solitarias de los hombres confinados en la cárcel de máxima seguridad de Pelican Bay, ubicada cerca de la frontera con Oregon. Durante casi un cuarto de siglo, no se había permitido que miles de estos presos en régimen de aislamiento total pudieran tomarse una foto para compartir con la familia o amigos, lo cual ocasionó tres huelgas de hambre consecutivas.

Después del ayuno de 2011, se hicieron algunos cambios solicitados. Una de las restricciones más inusuales que se habían impuesto a los reclusos en las unidades de seguridad fue la prohibición de fotografías. Añadió Montgomery que conoció situaciones en las que las familias no habían visto las imágenes de sus familiares encarcelados por 20 años. Cuando se levantó la prohibición, “de repente, estos jóvenes eran viejos”.

Muerte de Bill Sell

El pasado 29 de julio, las autoridades penitenciarias informaron que investigan la causa de la muerte de Bill Sell, un interno en la Prisión Estatal de Corcoran, la cual, dicen, se produjo debido a un posible suicidio. Aunque plantearon que Sell no participaba en la inanición voluntaria que data de hace más de 20 días, huelguistas y sus defensores afirman todo lo contrario. Los denunciantes sostienen que el recluso, quien cumplía cadena perpetua, había solicitado tratamiento médico en los días previos a su muerte. (3)

Otros 42 presos han buscado hasta ahora tratamiento en enfermerías por problemas de salud relacionados con este ayuno, alegan los oficiales de prisiones. Ronald Ahnen, uno de los siete mediadores que trata de negociar con los funcionarios del Estado en nombre de los prisioneros, dijo que el gobernador Jerry Brown y los administradores de prisiones se niegan a darle participación a los reos para resolver las demandas. “Obviamente, cuanto más tiempo continúe la huelga, las posibilidades aumentan de que algo como esto suceda (la muerte de alguno de ellos)”, advirtió Ahnen.

Hace unas semanas, Kamau Walton de la Coalición en Solidaridad con la Huelga de Hambre de los Prisioneros, declaró: “estamos saturando las líneas telefónicas de la oficina del gobernador (Jerry) Brown para pedirle una negociación y que paren las represalias”. En ese momento la portavoz del departamento, Terry Thornton, sugirió que esta protesta supone una violación de las leyes estatales y denunció la existencia de informes que apuntan a intimidaciones contra los prisioneros para que participen en la misma.

Pero Carol Strickman, una abogada que representa a varios de los involucrados, rechazó tales acusaciones. Esta es la tercera huelga de hambre desde 2011 para protestar por el confinamiento en estas cárceles. También en julio pasado trascendió en las noticias que 150 presas fueron esterilizadas quirúrgicamente sin las autorizaciones estatales en el período de 2006 a 2010 en penales californianos. (4)

Un informe de un grupo de derechos humanos reveló que si se tienen en cuenta los casos producidos desde fines de la década de 1990, quizás la cifra ascienda a otros 100 más. Las reclusas denunciaron que sufrieron presiones por parte del personal médico para realizarles las intervenciones y otras mujeres no tenían idea de su derecho a negarse, por lo cual consintieron ser operadas pensando que “eso es lo que pasa en la cárcel”. Estas acusaciones se hacen eco de las formuladas hace casi medio siglo, cuando las esterilizaciones forzadas de presos, enfermos mentales y pobres eran comunes en California, una práctica prohibida oficialmente en 1979 por los legisladores estatales.

Estados Unidos tiene tras las rejas un millón 600 mil personas, lo que constituye la mayor población carcelaria del mundo, a tono con estadísticas difundidas en 2008 por el Departamento de Justicia. También el norteño país reporta la tasa más alta de encarcelamiento mundial, con 500 presos por cada 100 mil habitantes.

Las cifras debían hacer que los estadounidenses cuestionen duramente a sus líderes, señalan organizaciones de derechos humanos. ¿Cómo es posible que otros países puedan salvaguardar la seguridad pública encarcelando a menos personas?, se preguntan. Asimismo, los conteos afianzan las grandes disparidades raciales en la población penal. Por ejemplo, aunque solo constituyen el 13% de la población estadounidense, los afroamericanos representan el 28,4% de todos los arrestos.

De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Judiciales, aproximadamente el 3,1% de los hombres afroamericanos, el 1,3% de los latinos y 0,5% de los blancos están en prisión. Por eso grupos defensores de los derechos humanos alertan que ha llegado el momento para el gobierno de desmarcarse de las políticas fallidas que han convertido a Estados Unidos en el principal carcelero del mundo.

Hasta el 1 de agosto centenares de presos mantenían por 25 días consecutivos la huelga de hambre en nueve prisiones de California, en demanda de mejores condiciones, entre ellas el cese del confinamiento solitario. Al ayuno se unió el actor y activista pro derechos humanos Danny Glover. La principal demanda de los huelguistas es que las autoridades carcelarias terminen con el confinamiento solitario en las celdas de castigo conocidas como SHU, en especial en prisiones de máxima seguridad como la de Pelican Bay.

El 2 de agosto la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos dictaminó que el estado de California debe proceder con la liberación paulatina de hasta 10 mil prisioneros, para contrarrestar un excedente de población penal. Desde mayo el máximo tribunal juzgó que las condiciones de las penitenciarias californianas violan la octava enmienda sancionada en 1791, que prohíbe la aplicación de castigos crueles e inusuales. Sin embargo, el magistrado Antonin Scalia votó en contra de la decisión de este viernes y alertó que como consecuencia del fallo miles de asesinos y violadores de niños podrían quedar en libertad en próximos meses. Junto a Scalia, los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito también se opusieron al veredicto de la CSJ, una institución de apelaciones compuesta por nueve voces.

Notas:

1. El año pasado el diario Los Ángeles Times reportó que las condiciones en los centros penitenciarios del estado de California son inhumanas y rompen los parámetros nacionales e internacionales. En las prisiones del estado, las peores del país, ocurren más suicidios de presos que en ningún otro estado, la mayoría en celdas de confinamiento solitario, y el número aumentó incluso en momentos en que la cantidad de reclusos disminuyó ligeramente en los últimos meses. Los presos confinados constituyen el 2% de la población carcelaria, pero el índice de suicidios entre ellos alcanzó el 42% de 2006 a 2010, según informes oficiales. En 2011 hubo 34 suicidios, sobre los cuales las autoridades estaduales se negaron a proporcionar información.

2. Según organizaciones de derechos humanos en California más de cuatro mil personas son mantenidas en celdas de aislamiento durante varios años seguidos. Los encerrados sobreviven en un espacio de 2,5 metros cuadrados 22 horas y media al día durante períodos de seis años o más, a veces durante décadas. Solo les permiten salir a un pequeño patio con paredes de cemento de apenas unos minutos. Actualmente, hay más de 3.100 internos en celdas de aislamiento y otros miles que sobreviven en unidades de segregación similares, reveló Los Ángeles Times citando un informe de Amnistía Internacional (AI). Un número reducido de prisioneros tienen compañeros de celdas y no existe contacto entre el resto de los encarcelados, ni de estos con los guardias, quienes monitorean a los reclusos mediante cámaras de circuito cerrado, y les hacen llegar los alimentos a través de un agujero pequeño. Funcionarios del gobierno local aseguran que la permanencia promedio en confinamiento solitario es de casi siete años, aunque el informe de AI denuncia que al menos 500 presos han estado más de 10 años en esa situación, y otros 78 durante más de dos décadas.

3.El activista Alex Sánchez, director de Homies Unidos, denunció las torturas tanto física como psicológica que enfrentan los reclusos, muchos privados de comunicación con sus familiares y enfrentando encierros en solitario por varios años. Los están empujando a que se vuelvan locos y luego se suiciden. Activistas y defensores de los derechos humanos acusan al Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California (CDCR) de mentir sobre las muertes de cinco reos que presuntamente participaron en huelga de hambre en los últimos dos años, y quienes a la postre supuestamente se suicidaron.

4. La Cárcel de Mujeres de California Central está a una 189% de su capacidad, informó Diana Block, de la Coalición de California por las Mujeres Presas. Se han dado casos como el de una reclusa de 81 años a quien un guardia de la penitenciaría le dijo que no necesitaba tratamiento ni ningún análisis médico porque era una anciana y de todas maneras iba a morir, explicó Block a Prensa Latina vía correo electrónico.

* Periodista de la redacción Norteamérica de Prensa Latina.