Moscú, Londres, Beijing, Washington y Naciones Unidas (PL).- El ex analista de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) Edward Snowden abandonó la zona de tránsito del aeropuerto capitalino de Sheremetievo para ingresar a territorio ruso. Los órganos de control de fronteras recibieron los correspondientes documentos del Servicio Federal de Inmigración (FMC) para permitirle circular libremente en esa nación, informó la agencia Itar-tass.

El ex analista de la NSA cobró notoriedad internacional en junio tras informar a reporteros estadounidenses y británicos sobre programas intrusivos de esa agencia para recabar los registros telefónicos de millones de clientes de la compañía telefónica Verizon. Además, hizo referencia a la obtención de audios, vídeos, fotografías, correos electrónicos, documentos y conexiones online para espiar a usuarios, gobiernos y empresas extranjeras.

Estados Unidos acusó a Snowden de espionaje, robo de comunicaciones confidenciales y propiedades del gobierno, por lo cual podría enfrentar una sentencia máxima de 10 años en prisión. El 23 de junio Washington intensificó la persecución, luego de que Snowden abandonó Hong Kong. El gobierno norteamericano había pedido a Hong Kong el arresto y la extradición del acusado, pero el país asiático desestimó ambas solicitudes porque no cumplían con los requerimientos legales y necesitaba argumentos adicionales. “Todavía no existe suficiente información para procesar la orden de detención, así que no hay base legal para evitar que Snowden abandone Hong Kong”, dijeron las autoridades de esa nación en un comunicado.

En respuesta, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carnet opinó que Beijing había ayudado a escapar a Snowden y el Departamento de Justicia dijo que discutiría más adelante el asunto con el país asiático. Dos días después China calificó de infundadas las acusaciones de Estados Unidos; la vocera de la cancillería Hua Chunying reiteró que en la región administrativa especial de Hong Kong rige el imperio de la ley, mientras que el jefe del gobierno hongkonés Leung Chun Ying insistió en que no existía base legal para impedir la salida de Snowden.

El mismo 23 de junio la página Wikileaks informó que el ex agente abandonó Hong Kong y reconoció haber colaborado con el citado propósito al facilitar documentos de viaje. El portal digital fundado por el australiano Julian Assange indicó que el acusado salió del país en un vuelo de Aeroflot acompañado por asesores legales.

El joven, calificado de traidor por informar a la prensa sobre el fisgoneo federal, arribó a la terminal aérea Sheremetievo el mismo 23 de junio procedente de Hong Kong, donde denunció el programa Prism de la inteligencia norteamericana para espiar Internet, llamadas telefónicas y correos electrónicos. De inmediato influyentes congresistas demócratas y republicanos comparecieron ante las cámaras de diversas televisoras estadounidenses y urgieron a la Casa Blanca a agotar todas las posibilidades para capturar y extraditar a Snowden a fin de evitar nuevas filtraciones.

El 16 de julio el estadounidense de 30 años presentó una petición oficial al FMC de asilo temporal, y el 31 del mismo mes su abogado Anatoli Kucherena anunció que la solicitud fue aceptada. Gracias a ello, Snowden contará con una identificación de refugiado, la cual podrá renovar cada año, y con un certificado especial para circular libremente en Rusia. Moscú puso como condición para conceder el asilo temporal el compromiso de Snowden de evitar la revelación de más informaciones sobre el programa de espionaje de la inteligencia norteamericana. El presidente Vladimir Putin recordó el 17 de julio que el ex analista de la NSA estaba advertido sobre su imposibilidad de revelar más datos dañinos para Washington, informó el canal de televisión Russia Today.

El joven ahora puede circular, trabajar y solicitar una póliza de seguro médica sin necesidad de un permiso especial. Incluso en un futuro puede recibir la residencia temporal por tres años y luego la ciudadanía rusa, aseguran expertos. Días atrás Kucherena indicó que el destino final del ex contratista de la NSA podría ser América Latina, pero ayer declaró que Snowden “quiere organizar su vida aquí. Planea conseguir un trabajo. Y creo que todas sus futuras decisiones se realizarán de acuerdo con la situación en la que se encuentre”.

Entretanto, el gobierno de Estados Unidos manifestó su decepción con Rusia y amenazó con “evaluar” las relaciones bilaterales por la concesión de asilo temporal a Snowden. “Para nosotros esto tomó un rumbo desafortunado y estamos extremadamente decepcionados”, declaró el vocero de la Casa Blanca Jay Carney, tras indicar que están “reevaluando la utilidad” de la reunión programada entre los mandatarios de ambos países para septiembre próximo.

En los últimos días la prensa estadounidense anunció una posible cancelación del encuentro del presidente Barack Obama con su par ruso Vladimir Putin en Moscú, antes de la cumbre del Grupo de los 20. En ese marco, el senador estadounidense Charles Schumer, demócrata por Nueva York, pidió trasladar la cumbre del G-20 a otro país. “Rusia nos ha apuñalado por la espalda, y cada día que al señor Snowden se le permite deambular libremente, se hunde más el puñal”, justificó el demócrata “número tres” del Senado en declaraciones a la agencia EFE.


EE.UU. amenaza a Rusia y la ONU defiende a Snowden

Washington presionó y hasta amenazó al resto del planeta con el propósito de lograr la captura del perseguido político Snowden, quien se vio obligado a viajar sin visa desde Hong Kong al aeropuerto de Sheremetievo en Moscú. Con el pasaporte anulado por el gobierno de su país, el perseguido no podía entrar en la frontera rusa ni comprar un boleto para continuar su viaje. De acuerdo con Wikileaks, el joven estadounidense ha pedido ayuda a 26 naciones en total, muchas de las cuales han puesto como condición que el demandante se encuentre en su territorio.

Los últimos en negar asilo a Snowden fueron Italia y Francia. El ministro del Interior de Francia Manuel Valls explicó que la decisión se deriva de que París mantiene convenciones de cooperación judicial con Estados Unidos. Por su parte, la canciller italiana Emma Bonino descartó que su país otorgue asilo al ex agente de seguridad estadounidense al señalar que no existen las condiciones jurídicas para ello. “No subsisten las condiciones jurídicas para conceder el asilo a Edward Snowden y a juicio del gobierno, la solicitud no puede ser acogida tampoco en un plano político”, declaró la ministra de Relaciones Exteriores ante la Cámara de Diputados de su país.

Snowden solicitó asilo político a Nicaragua en una carta fechada el 30 de junio, en la que recuerda el precedente establecido por Ecuador al concederle asilo al fundador de Wikileaks Julian Assange, también perseguido por revelar más de 20 mil cables diplomáticos que confirmaron la injerencia estadounidense en los asuntos internos de otros países. Dijo también que su caso es similar al del soldado estadounidense Bradley Manning, quien reveló crímenes de guerra a través de Wikileaks y fue arrestado y ha sido tratado de forma inhumana en prisión.

En su misiva, Snowden rememoró el confinamiento solitario, los actos crueles e inhumanos y la manera irregular en la cual transcurre el proceso contra Manning, como reconoció el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas. “Dadas las circunstancias, es improbable que yo recibiera un juicio justo o tratamiento apropiado antes de ese juicio y enfrento la posibilidad de prisión perpetua o incluso la muerte”, argumentó.

Luego de que los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia ofrecieron asilo político al ex agente de la CIA, el 7 de julio de 2013 el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos Mike Rogers amenazó con sancionar al país que otorgue asilo al ex contratista. El legislador advirtió que los países latinoamericanos que ofrecieron protección a Snowden “disfrutan de ciertos beneficios comerciales, (pero) vamos a tener que revisarlos” si acogen a dicho individuo.

Después de conocerse que el joven natural de Carolina del Norte podría obtener los documentos migratorios que regularicen su situación y le permitan dejar el aeropuerto de Moscú, el 22 de julio el gobierno de Estados Unidos reiteró su petición a Rusia para que entregue a Snowden. “Continuamos alentando al gobierno de Rusia a hacer lo correcto y regresar al señor Snowden”, urgió Jennifer Psaki, portavoz del Departamento de Estado.

El 25 de julio la Comisión de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara alta respaldó la propuesta del republicano Lindsey Graham que exige al Departamento de Estado coordinar con el Congreso medidas punitivas contra las naciones dispuestas a recibir al joven. Esa iniciativa será incluida como enmienda en el proyecto de ley de Diplomacia y Ayuda Internacional de 2014.

El canciller ruso Serguei Lavrov aseguró que son infundadas las tentativas de acusar a Moscú de violar leyes estadounidenses respecto al caso Snowden. Rusia no tiene ninguna relación con el acusado, ni con problemas con la justicia estadounidense, ni con sus desplazamientos por el mundo, argumentó el jefe de la diplomacia del Kremlin. El presidente del Centro de Investigaciones Sociales y Políticas de Rusia Guergui Fiodorov criticó las presiones de la Casa Blanca. No somos el estado de Texas ni el de Georgia. Somos un país moderno que tiene sus intereses nacionales, advirtió y opinó que Moscú no debe ir al encuentro de Estados Unidos ni temer sus escandalosos pronunciamientos.

Según el jefe del comité de Relaciones Internacionales de la Duma (cámara baja del parlamento ruso) Alexei Pushkov, el derecho internacional no reconoce la figura de regreso obligatorio para casos como los de Snowden, por lo cual sería imposible para Rusia forzar el regreso del ex contratista de la NSA a su patria. En la legislación y práctica de Rusia el regreso de ciudadanos de otras naciones a su país de origen tiene, por lo general, carácter voluntario, declaró Pushkov.

Varias personalidades rusas consideraron necesaria la participación del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para solucionar el caso del ex empleado de la NSA. Consultado por la agencia Interfax, el jefe del Servicio Federal Migratorio del país eurasiático Konstantín Romodánovski estimó necesaria y posible esa participación para hallar una salida a la situación del perseguido político del gobierno de Estados Unidos. Una opinión coincidente expresó Vladimir Lukin, Defensor del Pueblo de Rusia, quien redundó en la importancia de apelar a la oficina especializada de Naciones Unidas para solicitarle que asuma este asunto. Por su parte, Mijail Fedotov, presidente del Consejo de Derechos Humanos adjunto al Kremlin, respaldó la iniciativa de Lukin.

El pasado 12 de julio Naciones Unidas defendió el derecho de asilo del ex agente norteamericano y la protección de personas que difunden información sobre asuntos que implican los derechos humanos. Al mismo tiempo, la ONU rechazó las acciones de vigilancia e interferencia que vulneran la privacidad, en clara alusión a las denuncias contra las operaciones de espionaje realizadas por Estados Unidos sobre personas y otros países.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Navi Pillay dijo que la situación de Snowden y las alegadas violaciones en gran escala de la privacidad durante los programas de vigilancia levantan importantes cuestiones que deben ser resueltas. El caso del ex contratista confirma la necesidad de proteger a las personas que revelan información sobre materias con implicaciones para los derechos humanos, apuntó la funcionaria y subrayó también la importancia de garantizar el respecto a la privacidad. Recordó que la ONU estableció que nadie puede ser sometido a la interferencia arbitraria de su privacidad, familia, residencia o correspondencia y todos tienen el derecho a la protección legal frente a ese tipo de acciones.

Pillay destacó la estrecha relación existente entre los derechos a la privacidad y al acceso a la información y la libertad de expresión. Puntualizó que la ley debe asegurar la existencia de espacios para los individuos que revelen violaciones de los derechos humanos para expresar sus preocupaciones sin miedo a represalias; esas personas deben ser protegidas de la represión legal y de medidas disciplinarias cuando difundan información no autorizada.