La Habana, Camagüey, Cienfuegos y Santiago de Cuba (PL y Cuba Internacional).- Desde su fundación en 1999, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) formó a casi 10 mil profesionales de más de 100 países. El año pasado más de 10.500 estudiantes recibieron sus títulos de Doctor en Medicina. De ellos, 5.683 son cubanos y otros 4.843 proceden de 70 naciones.

El Ministerio de Salud Pública de Cuba informó que desde 1961 hasta 2012 sumaron más de 124 mil los galenos cubanos formados en universidades del archipiélago. Cuba cuenta en la actualidad con 13 Universidades de Ciencias Médicas y tres Facultades independientes, así como la ELAM, y un claustro de profesores de cerca de 38 mil profesionales. Además, incluye una amplia red de hospitales y policlínicos docentes.

Médicos para el mundo

El fallecido rector de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) Juan Carrizo enfrentó el reto de la formación de médicos para el mundo con la pasión del joven que vive su primer amor. A continuación se difunde íntegramente la entrevista que concediera el galeno y profesor titular, víctima un tromboembolismo pulmonar a los 64 años de edad, al primer número de la revista Cuba Internacional de 2012, una publicación de la agencia de noticias Prensa Latina.

Con casi 10 mil graduados para numerosos países, incluido Estados Unidos, la ELAM -en las afueras de La Habana- asume desde su apertura en 1999 una matrícula multinacional con recursos provenientes del Estado cubano. Es conocida por sus resultados y yo diría que tiene un sello de calidad, humanismo e internacionalismo, expresó a Cuba Internacional el rector fundador de ese centro, para quien lo más importante es que se multiplique la experiencia en otras latitudes. Sería bueno que otros siguieran el ejemplo de Cuba y Venezuela (la otra nación con una institución similar). Lo que pasa, lamentó, es que no todo el mundo tiene voluntad política de gastar su plata en ayudar al mundo.

P. ¿Cree usted que la ELAM tiene ya un sello? Si es así, ¿Cuál es?

R. La ELAM es vista como una bandera internacionalista de la salud pública cubana, de nuestro actuar y accionar diario en los campos de la salud y de la solidaridad. Por lo menos es la experiencia personal que he tenido en diferentes países, además de conversaciones con autoridades políticas extranjeras y de universidades.

P. ¿Usted ve la multinacionalidad de la matrícula como desafío o como oportunidad?

R. Pienso que es desafío y oportunidad. Desafío porque lidiamos con más culturas, idiosincrasias y hasta con percentiles educacionales muy variados… Es un desafío de la escuela desde un principio con 24 nacionalidades y ahora la heterogeneidad es mayor (108 países). Al mismo tiempo es una fortaleza cultural. Es una oportunidad porque más pueblos pueden beneficiarse con la institución. Sobre todo países pobres y pequeños que reciben un impacto extraordinario en el número de médicos que les aportamos.

P. La ELAM ha asistido a países ante desastres naturales… ¿Cómo caracterizaría esa participación?

R. Es muy importante, pues nos retroalimenta también. Nos ayuda a acelerar algo esencial de nuestra misión: que es formar médicos en la solidaridad internacionalista y la sensibilidad humana. En Haití, por ejemplo, fueron más de 250 egresados. Y hemos apreciado el compromiso, responsabilidad y humanismo de esos profesionales, evaluados por organismos internacionales como la OPS (Organización Panamericana de la Salud), la OMS (Organización Mundial de Salud) y la Unicef. Vimos cómo aquellos que no fueron por razones de capacidad, también tuvieron esa posición altruista y humana de querer ayudar. Todavía recibimos solicitudes para contribuir con ese pueblo.

P. ¿Habría sido mejor tener estudiantes cubanos en la escuela?

R. La experiencia que hemos tenido ha sido buena. Ellos van a trabajo voluntario, actividades políticas… Para todo, pero con una característica muy particular: que se sientan un poco en su medio, se adapten a nuestra universidad y a la sociedad.

P. ¿Sería pretencioso hablar de un impacto en el mundo?

R. Debe ser una aspiración. Vamos a rebasar los 10 mil graduados, que son parte del recurso humano de sus países. Ya hoy tenemos directores municipales, de hospitales, en universidades, inclusive en gobiernos, que tienen algún grado de responsabilidad. La aspiración debe ser que esos egresados puedan ayudar a las transformaciones que necesitan la salud pública y las universidades de América Latina y del resto del mundo.

P. Si calculara en dinero, ¿cuánto ha aportado la ELAM?

R. En Estados Unidos una universidad te puede costar 340, 240 o 100 mil dólares. Si multiplicas por 10 mil puedes sacar cuántos millones son. Si vemos el costo de una universidad latinoamericana en 40 mil o 50 mil, saca por ahí la cuenta. El otro resultado es cualitativo; lo que representa un médico preparado integralmente para lo que hoy debería ser una ocupación en todos los países: la atención primaria de salud. Y son médicos preparados para eso. Tal vez es incalculable el valor de un egresado de la Escuela Latinoamericana.

P. ¿Cómo ve la ELAM del futuro?

R. ¿La ELAM del futuro? La vi en el pasado, cuando comenzó; la veo en el presente y la visiono como una universidad formadora de médicos para el mundo. Lo tengo que decir así porque hoy es la vía de ingreso de todos los estudiantes que vienen por el programa gratuito internacionalista y de solidaridad de nuestro país en el campo de la medicina. En el futuro seguirá ganando prestigio y autoridad. No solo por el número de egresados sino también por el ejemplo que irradien.

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Más de mil extranjeros egresaron de la Universidad Ignacio Agramonte

La Universidad Ignacio Agramonte de Camagüey fue la primera creada por la Revolución en Cuba el 6 de noviembre de 1967. En sus cuatro décadas y media de historia egresó a 28.903 educandos, incluidos más de 1.120 de otras naciones, en su mayoría de países del Tercer Mundo. La Universidad de Camagüey acoge anualmente en nueve facultades y 24 carreras, una matrícula de alrededor de 9 mil estudiantes, para beneficiar a sectores como la Defensa, Biotecnología, Medio Ambiente, Agroindustria, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Energía, Vivienda y Construcciones, Turismo, Ciencias Sociales e Industria Petroquímica y Ferrocarriles.

Unos 10 mil egresados de la Universidad Médica de Cienfuegos

La Universidad de las Ciencias Médicas de la ciudad de Cienfuegos, a 250 kilómetros al sureste de La Habana, egresó hasta noviembre del año pasado a 10.081 jóvenes procedentes de 53 países a lo largo de sus tres décadas de labor, precisó su rector el doctor Roberto Baños. De ellos cerca de la mitad (4.591) han regresado a sus naciones del Tercer Mundo con el título de doctor en medicina, otros 2.428 terminaron estudios en la licenciatura en enfermería y 605 pueden ejercer como estomatólogos.

Hemos sido abanderados de la amistad entre los pueblos (con ese aporte en capital humano), aseguró el rector tras señalar a Bolivia, Honduras, Paraguay y Sudáfrica como los países más aventajados en ese capítulo. En términos de calidad de la enseñanza, Baños apuntó que la universidad cuenta con el aval de la acreditación de las carreras de estomatología y medicina. Desde 2004, como parte de un programa de alcance nacional, comenzó a impartirse la licenciatura en tecnologías de la salud, la cual abarca 21 perfiles. Desde 2009 inició el tránsito a la condición de universidad de la que fuera fundada en septiembre de 1982 como Facultad de Ciencias Médicas de Cienfuegos, adscripta entonces al Instituto Superior de Ciencias Médicas de la vecina provincia de Villa Clara (centro).

Universidad Médica de Santiago profesionaliza a más de 3.570 extranjeros

La Universidad Médica de Santiago de Cuba, matriz de la enseñanza superior de esas especialidades en el Oriente cubano, formó a más de 72 mil profesionales médicos, estomatólogos, enfermeros, tecnólogos de la salud y psicólogos en sus 51 años de historia, tiempo en el cual preparó también a 3.591 jóvenes de 76 países. Bolivia es la nación con mayor cifra de graduados (410), secundada por Jamaica (68), Venezuela (61) y Haití (59). El boliviano Manuel Bernardo Espejo, quien resultó el extranjero más sobresaliente, agradeció a Cuba su preparación y por convertirlos en seres más humanos y solidarios, que serán capaces al retorno de ayudar a los más desfavorecidos y contribuir a la revolución en América Latina.

* Periodistas de Prensa Latina.