(Agencias).- El Presidente Evo Morales pidió disculpas al gobierno de Brasil por la requisa indebida de aeronaves de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) en 2011, acción que atribuyó a la impericia de algunos “subalternos” de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico de Bolivia (Felcn). Legisladores de la oposición exigieron la renuncia de la ministra de Comunicación Amanda Dávila por “tomarle el pelo al pueblo” y por ocultar información sobre la “abusiva” inspección de tres aeronaves brasileñas.

El Ministerio de Defensa de Brasil confirmó que al menos tres naves de la FAB fueron requisadas sin su autorización, entre ellas la del ex canciller y actual ministro de Defensa Celso Amorim, violando de esta manera las convenciones diplomáticas y la inmunidad de las aeronaves militares brasileñas.

La Cancillería boliviana admitió en un comunicado que los uniformados antidroga cometieron excesos por desconocimiento de la convención internacional, y el Ministerio de Defensa de Bolivia anunció que el gobierno “adoptará medidas drásticas contra excesos en aeropuertos bolivianos que pudiera cometer el personal operativo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico contra toda persona nacional o extranjera”.

Este viernes 19 de julio el Presidente Morales en persona pidió “disculpas al pueblo brasileño y a su gobierno” por los abusos de “algunos subalternos que tenemos (que) están dedicados a enfrentarnos, (pero) no van a poder porque hay una confianza única, antes con (el ex presidente de Brasil, Inacio) Lula (da Silva, 1999-2010), ahora (con la presidenta) Dillma (Rousseff); y esta confianza continuará…”.

Morales aseguró que él y sus ministros no se enteraron ni autorizaron la requisa a los aviones militares del vecino país, y prometió investigar el hecho hasta identificar a los responsables. “Mediante el Ministro de Gobierno estamos haciendo una profunda investigación. So pretexto de la lucha contra el narcotráfico no se van a violar convenios y tratados internacionales. Contra los autores vamos a tomar medidas drásticas”, prometió.

A manera de justificativo, la ministra de Comunicación Amanda Dávila comentó que el “celo profesional” de los efectivos de la Felcn los indujo a cometer excesos, no solo contra autoridades diplomáticas, sino también contra el propio canciller David Choquehuanca.

“Hoy nuevamente la ministra Dávila se esmera en mentirle al pueblo de Bolivia, ocultando información sobre los incidentes, hechos que violan acuerdos referidos a la inmunidad diplomática, que tanto hoy el gobierno y el país denunciamos al mundo entero”, retrucó el diputado de la alianza opositora Convergencia Nacional (CN) Alex Orozco.

Según los legisladores de CN, es una vergüenza que el órgano Ejecutivo persista en la mentira, más aún sabiendo que en realidad no ocurrió un solo incidente sino tres en los que el Estado Plurinacional violó la inmunidad de naves oficiales de Brasil. El primer hecho involucró al ministro Amorim; el segundo a una comisión oficial del gobierno brasileño, y la tercera a una delegación de parlamentarios que visitó el país con carácter oficial para atender problemas de la comunidad estudiantil brasileña.

“Podemos creer que un incidente es torpeza, pero dos ya es negligencia e incapacidad y tres mala fe y una intención de malograr las relaciones con Brasil”, sentenció Orozco tras calificar de ridícula la excusa de la ministra Dávila, quien dijo que las requisas se hicieron cuando no existía ninguna autoridad brasileña a bordo.

El jefe de bancada de CN en Diputados Adrián Oliva exigió al canciller Choquehuanca que explique por qué se revisó el avión del ministro Amorim en 2011 y por qué se trató de encubrir el hecho. “Basta de mentiras señores del gobierno, necesitamos autoridades que no nos mientan como la ministra de Comunicaciones y el mismo Canciller, que incluso se atrevió a decir a los periodistas cómo realizar trabajos de investigación”, manifestó.

Orozco resaltó también que una vez más las autoridades de Estado eluden sus responsabilidades, descargándolas sobre las espaldas de subalternos, en este caso policías de bajo rango de la Felcn.

El legislador opinó que el país no tiene canciller y David Choquehuanca es sólo una figura decorativa que es utilizada por el gobierno para decir que en el gabinete hay un aymara, mientras que la ministra Dávila insiste en seguir tomando el pelo al pueblo, mintiéndole sobre las malas relaciones diplomáticas de Bolivia con Brasil.

En ese marco, Orozco desafió “una vez más al Canciller a demostrar lo contrario a lo que denunciamos y sugerimos a la ministra Dávila que renuncie si tiene sangre en la cara y un poco de vergüenza”. Los diputados Luis Felipe Dorado, Oliva y Orozco opinan que Dávila debe dar un paso al costado por “tomarle el pelo al pueblo” y ocultar información sobre la “abusiva” inspección de las tres aeronaves de la FAB brasileña.

Por su parte, la ministra Dávila consideró que las “malintencionadas” críticas de la oposición solo buscan “deliberadamente provocar un escándalo que felizmente no se dio, porque una vez que publicaron eso fue con el objetivo de molestar al gobierno brasileño y al gobierno boliviano”. El Presidente Morales aseguró que el penoso incidente fue superado luego de una serie de reuniones bilaterales, sin dañar las relaciones bilaterales.