El ex presidente Hugo Chávez dejó como herencia un país en transformación y el importante legado de la soberanía petrolera. Las acciones del estadista fueron más allá del ámbito nacional, al convertirse en artífice de estrategias integracionistas como la de Petrocaribe, extendida a casi dos decenas de naciones de América Latina y el Caribe. En la VII reunión de ese mecanismo integracionista se acordó trabajar en la creación de la Zona Económica Petrocaribe (ZEP).

La figura del presidente Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana fallecido el 5 de marzo a los 58 años de edad, deja como herencia la soberanía petrolera. El llamado oro negro, principal recurso natural de una nación que dispone de las mayores reservas probadas del mundo (297.500 millones de barriles), quedó al servicio de la inclusión social con la estrategia de desarrollo promovida por el gobierno de Chávez.

Para la directiva de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), en la labor del presidente destaca en 14 años de gestión la aprobación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la derrota del sabotaje petrolero de 2002. Unido a ello, la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, proceso que permitió darle al crudo pesado de la zona una nueva concepción en lugar de la denominación de bitumen que ostentaba, con el consiguiente impacto positivo en los precios.

Bajo el impulso del ex presidente Chávez, fueron relegados los convenios operativos y se incentivó la migración de los mismos a empresas mixtas, donde la mayoría de las acciones quedó en manos del estado venezolano. Chávez se puso al frente del rescate de la Soberanía sobre el manejo de nuestros recursos petroleros, los cuales son fundamentales para Venezuela y la geoestrategia de la economía mundial, afirmó el ministro de Petróleo y Minería Rafael Ramírez.

Las acciones del estadista fueron más allá del ámbito nacional, al convertirse en artífice de estrategias integracionistas como la de Petrocaribe, extendida a casi dos decenas de naciones de América Latina y el Caribe. Mientras, en materia de producción, la presencia de Chávez influyó de manera decisiva en el retorno de la disciplina al seno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), entidad que aporta cerca del 40% de la producción mundial de crudo. Las frecuentes violaciones a los cupos de extracción en la OPEP dieron paso a una política de respeto a los volúmenes asignados a cada estado, sujetos a periódicas revisiones para mantener un suministro adecuado a los mercados. Con ello, dijo Ramírez, Chávez contribuyó a restablecer la unidad del bloque.

La agrupación de 12 países productores resiste incluso con éxito presiones constantes de las potencias industrializadas, que acuden con frecuencia al argumento de mayores aportes de petróleo para frenar la escalada en las cotizaciones. Como contraparte, los desarrollados apenas toman en cuenta las enormes ganancias de las distribuidoras de crudo y las políticas impositivas en materia de combustibles aplicadas en esos países.

En la práctica, las bases de la estrategia de Chavez llevaron a la OPEP a mantener un valor promedio de 100 dólares el barril en su cesta de referencia, con un papel destacado en la agenda energética internacional. Unido a ello, en el plano interno la riqueza petrolera extendió sus beneficios a amplios sectores de la población a través de la inclusión, con iniciativas como las misiones Ribas, Barrio Adentro y Vivienda Venezuela.

Soberanía petrolera para la expansión

La política de plena soberanía petrolera, impulsada por el gobierno venezolano en los últimos 14 años muestra un saldo favorable para la estrategia de inclusión social que apunta a beneficiar a amplios sectores de la población. En la expansión de la economía venezolana, con un avance superior al 5% en 2012, una parte fundamental corresponde a la industria de hidrocarburos con el apoyo de reservas probadas de 297.700 millones de barriles (las mayores del planeta).

La estatal Pdvsa, pieza esencial en el engranaje energético del país, está considerada entre las principales empresas del sector a nivel mundial. Según Petroleum Intelligence Weekly correspondiente a inicios de 2013, la compañía se ubica en la quinta posición del orbe, por encima de British Petroleum (Reino Unido), Chevron (Estados Unidos) y Total (Francia). De esa forma, Pdvsa es líder en el monto de reservas, sexta en reservas de gas y refinación, séptima en producción de líquidos y oncena por ventas.

Los ingresos consolidados de la estatal en 2012 llegaron a 124.459 millones de dólares, como parte de una gestión sometida a la consideración de auditores externos e internos. El ministro Ramírez destacó que en el periodo analizado los aportes fiscales pagados a la nación alcanzaron los 85.982 millones de bolívares (13.600 millones de dólares). Mientras, al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) se orientaron 15.572 millones de dólares y los recursos destinados al desarrollo social sumaron 28.293 millones de dólares.

Ramírez señaló que la ganancia neta de operaciones continuas fue de cuatro 1.215 millones de dólares, de los cuales 2.600 millones se atribuyen al accionista de la compañía. Además, 1.537 millones de dólares a las participaciones no controladas, representadas en los socios de las empresas mixtas. Los activos totales alcanzaron los 218.424 millones de dólares, en tanto el patrimonio se situó en 75.828 millones de dólares.

Los pozos en funcionamiento llegaron a 17.072 en todo el territorio nacional, apoyados para las operaciones con más de cinco mil kilómetros de oleoductos. Pdvsa dispone además de una capacidad de refinación de dos millones 822 mil barriles diarios, de ellos un millón 519 mil barriles en plantas ubicadas en el extranjero.

La producción diaria promedio del pasado año llegó a tres millones 34 mil barriles, en tanto las exportaciones fueron de dos millones 568 mil toneles por jornada. Unido a ello, acumuló en el periodo 1998-2012 inversiones por 129.590 millones de dólares, con 24.579 millones de dólares solo el pasado año. Del monto total de recursos correspondientes a 2012, el 53% (12.475 millones de dólares) se orientó a las actividades de exploración y producción, mientras la refinación recibió 2.094 millones de dólares.

Asimismo, el sector del gas recibió fondos por 2.682 millones de dólares, mientras que a la filial Pdvsa agrícola se destinaron 941 millones de dólares. Para 2013 los planes contemplan inversiones por 25.321 millones de dólares, con 2.671 millones a la producción y exploración, en tanto 1.225 millones se destinarán a proyectos de capacidades de generación eléctrica para el consumo interno del sector y como aporte al Sistema Nacional.

La Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) se perfila como uno de los factores claves en el desarrollo del sector energético a mediano plazo, apoyada en reservas de 259 mil millones de barriles de crudo. Según Pdvsa, la FPO se extiende en un área de 55 mil kilómetros cuadrados, dividida en 36 bloques y con negocios operativos que involucran a compañías de 21 países.

Para 2017 se estima la total operatividad de los proyectos de la Faja, con ingresos cercanos a 303.595 millones de dólares. La mayoría de los esfuerzos para la construcción de la infraestructura petrolera están concentrados en la FPO, donde la actividad es conjunta con diversas compañías extranjeras, conformadas en empresas mixtas, donde Pdvsa es el accionista mayoritario. Las asociaciones realizadas en la referida zona se han manejado por esquemas estratégicos basados en la geopolítica del país, que garantiza la transferencia de recursos a la nación.

El crecimiento está en una región donde el costo por barril es de uno a dos dólares, y el de mejoramiento alcanza entre seis y ocho dólares el tonel, resulta más económico y no tiene afectación ambiental. La Faja está avanzando, afirmaron las autoridades, pues cuenta con tres mejoradores en Junín y dos en Carabobo, con la refinería de Cabruta en el primero de esos campos.

Petrocaribe: Nuevas opciones para la integración

El mecanismo integracionista de Petrocaribe, lanzado en el 2005 para apoyar la seguridad energética de la región, avanza hacia la aplicación de nuevas opciones tendentes a consolidar el desarrollo del bloque. La VII reunión cumbre de la organización (5 de mayo de 2013 en Caracas) dejó como saldo el consenso para trabajar en la creación de la Zona Económica Petrocaribe (ZEP).

El objetivo trazado apunta a impulsar el fortalecimiento económico y social de los países miembros mediante el establecimiento de herramientas de intercambio y estímulo a actividades productivas en el área. Para los expertos, esta opción se diferencia de esquemas similares tradicionales, donde por lo general se autorizan actividades industriales y de servicios, utilizando insumos extranjeros que entran bajo régimen de beneficios y exención fiscal y administrativa.

En el caso del bloque energético, la ZEP busca la articulación de cadenas productivas como resultado de una planificación del desarrollo regional. Unido a ello, está la propuesta para iniciar los estudios y discusiones técnicas dirigidas a la creación del sistema de Fondos Bilaterales para la Integración Petrocaribe (Fobip).

La clara visión de sus promotores -el Comandante Hugo Chávez y el líder cubano Fidel Castro- llevó incluso a concretar la conformación del bloque cuando las cotizaciones del petróleo estaban aún lejos de superar la cota de los 100 dólares por barril. Varios de los dirigentes de naciones caribeñas coincidieron en afirmar que sin la existencia de ese mecanismo, sus respectivas economías estarían sometidas a severas presiones.

Además, está la importante presencia de Venezuela, apoyada en reservas de crudo ascendentes a 297.700 millones de barriles, las mayores del planeta. El acuerdo energético de Petrocaribe, con 18 países involucrados en ese mecanismo, muestra alcances sociales que van más allá del suministro de combustibles bajo esquemas financieros flexibles. En la actualidad, cuenta en sus filas con Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Venezuela.

Las evaluaciones destacan los avances logrados a través de los instrumentos conformados para el apoyo de programas sociales y productivos. Mediante el Fondo ALBA-Caribe, se destinaron 179 millones de dólares no retornables para la ejecución de 85 proyectos en 12 naciones, unido a otros 22 millones orientados a obras eléctricas. En ese último punto, está el apoyo a la construcción y ampliación de plantas generadoras en Nicaragua, Haití, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y Las Granadinas, las cuales aportan de conjunto 365 megavatios.

Por esta vía se financian acciones sociales que atienden áreas prioritarias como el acceso a la salud, la educación y la vivienda, así como proyectos que promuevan el desarrollo económico. Mientras, el Fondo ALBA-Alimentos utilizó 24 millones de dólares en una docena de iniciativas, dirigidas a la producción sustentable de rubros de la canasta básica. Unido a ello, se contabilizan 48 proyectos desarrollados por las 12 empresas mixtas en sus respectivos ámbitos nacionales.

Las cifras de la estatal Pdvsa dan cuenta de la venta en los últimos seis años de 232 millones de barriles a los 17 socios de esta nación en el acuerdo. De esa forma, el promedio diario es de 108 mil toneles, los cuales cubren cerca del 40% de los requerimientos de consumo de los integrantes de Petrocaribe. El acuerdo opera bajo un esquema de financiamiento que adopta como referencia la cotización en los mercados internacionales. No obstante, se incluyen facilidades como un periodo de gracia para financiar la factura de uno a dos años, unido a la posibilidad de cancelar una parte de ella mediante el suministro de alimentos.

Petrocaribe cuenta con una capacidad instalada de almacenamiento que alcanza los 244 mil barriles, unido a 135 mil toneles en cuanto al potencial de refinación mediante plantas en Jamaica, Cuba y República Dominicana. La organización aporta un esquema que utiliza la energía para fortalecer las capacidades económicas de cada país, contribuir con la eliminación de la pobreza y la disminución de las desigualdades sociales en el Caribe y Centroamérica.

Destacan el impacto social de Petrocaribe en economías latinoamericanas

El programa Petrocaribe reporta numerosos beneficios a la naciones signatarias y hoy debemos mucho a su principal impulsor, el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, afirmó el ministro guyanés de Finanzas Ashni Singh. La Comunidad del Caribe (Caricom) puede constatar la inmensa labor integracionista realizada en sus 14 años de gobierno, en los cuales Chávez elaboró con nosotros innovadores acuerdos como Petrocaribe, destacó.

Esa iniciativa permite a los integrantes de la Caricom pagar el 60% del combustible a los 90 días de recibido y el 40% en un plazo de 25 años, con tasa de interés de 1%, siempre que el barril supere los cien dólares en el mundo. También resaltó el impacto positivo de Petrocaribe en el sector agrícola, en especial la producción arrocera, contrario a lo que sucede a menudo cuando las iniciativas globales y regionales no tocan de cerca la vida de la población.

La ayuda del líder venezolano supera con creces el financiamiento recibido de instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, expuso el primer ministro Samuel Hinds en declaraciones difundidas por caribbeannewsnow.com.

Además, Petrocaribe es el mayor acuerdo de asistencia bilateral en Jamaica desde la independencia de esta nación hasta hoy, valoró el ministro de Transporte y Obras Públicas Omar Davies. Cerca de dos tercios del crudo importado procede de Venezuela, quien suministra un máximo de 21 mil barriles diarios de petróleo, además de algunos derivados de ese producto.

Desde el comienzo en 2005 hasta mediados del año anterior, unos 1.600 millones de dólares procedentes de los fondos de Petrocaribe permitieron financiar iniciativas en sectores como minería, educación, transporte y energía, dijo la primera ministra, Portia Simpson-Miller.

El esquema de financiamiento incluye un plazo de dos años de amortización en los pagos, con una tasa de interés anual de dos por ciento cuando se cotiza a menos de 40 dólares el barril en el mercado internacional, explicó Davies. Si excede esa suma, el interés baja al uno por ciento y el plazo se extiende de 15 a 25 años, agregó en declaraciones citadas por caricomnewsnetwork.com.

Según el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, Petrocaribe permitió estabilizar a naciones de América Latina y el Caribe. Durante un encuentro con su homólogo haitiano Michel Martelly, insistió en que este bloque nació para construir una zona económica poderosa, y enfatizó que existe una deuda histórica con Haití, que no se paga con metálico, sino con amor.

En entrevista concedida desde Puerto Príncipe al canal público Venezolana de Televisión antes de la llegada de Maduro, el dignatario haitiano aseguró que el futuro de su país luce diferente gracias a la ayuda de la comunidad internacional. Martelly destacó en tal sentido el apoyo del pueblo venezolano y la cooperación a través de un mecanismo de integración regional como Petrocaribe. Luego de referirse a los avances experimentados en materia educativa, citó varios proyectos realizados -o en progreso- gracias a fondos de Petrocaribe como la reconstrucción de más de 800 kilómetros de calles, la edificación de miles de viviendas y la reubicación de muchas personas que habitaban en carpas.

Igualmente, se refirió al incremento de la capacidad de generación eléctrica en esa nación antillana a partir de tres centrales localizadas en Gonaives, Puerto Príncipe y Cabo Haitiano. A continuación, el mandatario recordó a Hugo Chávez y subrayó el impacto del fallecido líder venezolano para el fortalecimiento de las relaciones entre los países de este hemisferio.

Por su parte, el experto nicaragüense Francisco López destacó que Petrocaribe es un mecanismo de respeto y equidad, basado en un esquema de financiamiento justo, con rendimientos financieros que favorecen por igual a todos sus miembros. Ese instrumento de integración regional, que tiene como principio fundamental la complementariedad, es un modelo lleno de sensibilidad humana, de acuerdo con López, vicepresidente de la empresa Alba, Soberanía y Dignidad (Albanisa).

En el caso de Nicaragua, explicó, el 80% del valor de los hidrocarburos recibidos de Venezuela, a través de un esquema de compensación justo, es intercambiado por carnes, leches, café, aceite, frijoles y otros alimentos para ese pueblo sudamericano.

Durante la revista En Vivo, del Canal 4 de la televisión, López aludió a la propuesta de la VII Cumbre de Petrocaribe de crear una zona económica de ese mecanismo con el fin de impulsar la inversión, comercio y desarrollo compartido para la estabilidad energética, económica y financiera del área. “Esta sería un mapa geoalimentario, geocomercial, donde se va a intercambiar o a compensar productos entre los países miembros y con otros”, definió y precisó que esta será estructurada en la reunión que comenzará mañana aquí al nivel ministerial.

“La zona económica de Petrocaribe tendrá normas no tradicionales, es un comercio de participación, el cual implica la motivación de aquellos que no tuvieron acceso a posibilidades de desarrollo productivo en el campo o de industrias”, abundó. Significó la visión que tuvo el presidente Daniel Ortega de incorporar el 11 de enero de 2007 a este país a esa organización y lo que ello favoreció a la aplicación de programas sociales con gran impacto para las familias nicaragüenses, acorde con el Plan Nacional de Desarrollo Humano.

La integración a ese acuerdo energético permitió en el último sexenio contar con un abastecimiento estable de hidrocarburos, al ciento por ciento, y desarrollar un proyecto de generación de energía eólica en el suroccidental departamento de Rivas, con capacidad instalada de 80 megawatts (MW). Para finales de este año se prevé que entre en operaciones una obra similar, con posibilidades de generar otros 40 MW, en tanto progresa la construcción de una refinería en Miramar, localidad del departamento noroccidental de León, con moderna tecnología.

* Corresponsal de Prensa Latina en Venezuela.