(Fundación Solón).- En el primer semestre de 2013 el cambio climático continuó agravándose en todo el mundo y Naciones Unidas reveló que las pérdidas directas ocasionadas por desastres naturales ascendieron a unos 2,5 billones de dólares en lo que va del siglo XXI. En América Latina se celebraron varios encuentros para concertar planes de mitigación, al tiempo que la ONU y la Agencia Internacional de Energía recomendaron modificar de inmediato los patrones de producción y consumo globales.

Nuevos eventos climáticos extremos ocurridos en el primer semestre del año y decenas de informes presentados en el período confirman que el modelo de desarrollo económico es la principal causa de la crisis climática que agobia al Planeta. También se ha constatado que la crisis ecológica es resultado de la contaminación de los países ricos, y las más afectadas son las naciones pobres.

En mayo de este año la ONU presentó su Informe de Evaluación Global sobre la Reducción del Riesgo de Desastres en el que reconoce haber subestimado en al menos un 50% las pérdidas económicas causadas por inundaciones, terremotos y sequías. El organismo reveló que las pérdidas directas ocasionadas por los desastres naturales ocurridos en los primeros años del siglo XXI ascendieron a 2,5 billones de dólares, y advirtió que la cifra irá en aumento.

A continuación presentamos una síntesis de los hechos y novedades más destacadas en materia medioambiental en los primeros seis meses del año.

La ONU crea un nuevo foro especializado en medioambiente y desarrollo sostenible

En la Cumbre Río+20 República Dominicana propuso crear un organismo especializado de Naciones Unidas para el medio ambiente y sugirió fortalecer la capacidad política y ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El 21 de febrero de 2012 el comisario de la Unión Europea Janez Potocnik reveló que esa comunidad negociaba un plan para cambiar el estatus del PNUMA y convertir al organismo en una agencia de ONU con mayor capacidad ejecutiva.

Después de varios meses de debate, en junio de 2013 la Asamblea General de la ONU creó un nuevo Foro Político de Alto Nivel dependiente del Consejo Económico y Social de la ONU, en reemplazo de la comisión integrada después de la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro en 1992, cuya misión será estimular los esfuerzos hacia un desarrollo sostenible global que mejore el bienestar económico y social de los pueblos y proteja en medio ambiente.

El nuevo mecanismo de la ONU celebrará su primera sesión en septiembre de este año, y está previsto que se reúna anualmente a nivel ministerial, y cada cuatro años al nivel presidencial. El foro será responsable de hacer seguimiento a los acuerdos de la conferencia Río+20 y enfrentar los retos globales en las esferas económica, social y medioambiental.

La nueva instancia tiene entre sus tareas principales revisar los compromisos al respecto y ampliar la integración de las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental. También debe avanzar en los puntos esenciales de la denominada Agenda Post-2015, impulsada por la ONU para después de concluido el plazo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) fijados en 2000.

A dos años del plazo, no han sido alcanzados en su totalidad los denominados ODM que buscan reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre y lograr la enseñanza primaria universal, la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. También persiguen disminuir la mortalidad infantil en dos tercios entre 1990 y 2015, mejorar la salud materna y combatir el VIH-SIDA, el paludismo y otras enfermedades.

Resulta contraproducente que en un mundo poseedor de tecnologías de avanzada, y con proyectos para crear comunidades terrícolas en otros planetas, todavía existan 1.200 millones de personas en extrema pobreza, y unos 870 millones que padecen hambre. (1)

La ONU y la AIE reclaman un cambio de los patrones de producción y consumo

El desarrollo sostenible no ha sido alcanzado hasta la fecha debido a las crecientes desigualdades, las brechas y déficits en el desarrollo, el rápido crecimiento demográfico, el cambio climático y la degradación del medioambiente que llegó a niveles críticos y amenaza con cambios irreversibles en los ecosistemas del planeta, advierte el nuevo Estudio Económico y Social difundido por la ONU a principios de junio de 2013.

El estudio de la ONU recomienda sobre todo diseñar nuevas estrategias para enfrentar la creciente demanda de energía, agua, sanidad, servicios públicos, educación y salud en las urbes del planeta, previendo que en 2050 más de seis mil millones de personas vivirán en las ciudades, y las regiones subdesarrolladas aportarán 3.200 millones nuevos residentes urbanos, cantidad superior al total de la población mundial de 1950.

En ese marco, Naciones Unidas reclama un cambio sistemático de los actuales patrones de producción y consumo en todos los países, y la adopción de políticas específicas en materia poblacional. De lo contrario, advierte, la cantidad de personas en barrios marginales, sin acceso a las infraestructuras y servicios básicos aumentará de los mil millones actuales a tres mil millones en 2050.

El pasado 10 de junio la Agencia Internacional de Energía (AIE) instó a los gobiernos a promulgar y priorizar cuatro políticas energéticas con el fin de limitar a dos grados centígrados el aumento de la temperatura global: 1. Promover la eficiencia energética en los edificios, la industria y el transporte; 2. Limitar el empleo de las plantas eléctricas de carbón menos eficientes; 3. reducir a la mitad las emisiones de metano, y 4. Eliminar gradualmente los subsidios al consumo de combustibles fósiles.

“El problema del cambio climático no ha formado parte de las prioridades políticas suficientemente, pero este problema no va a desaparecer, todo lo contrario. Debido a las emisiones de gases causantes del efecto invernadero por parte del sector de la energía, es probable que se produzca un aumento de la temperatura global de entre 3,6 y 5,3 grados Celsius”, alertó la directora ejecutiva de la Aie María Van der Hoeven en la presentación del Mapa Energético Climático mundial.

Iniciativas y debates sobre el cambio climático en América Latina

En el primer semestre de 2013 se celebraron varios encuentros regionales para analizar los efectos del cambio climático, considerado la principal amenaza para los países de América Latina y El Caribe en el siglo XXI. Los países de la región comparten una serie de desafíos ambientales, como por ejemplo la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra, fuentes de agua y zonas costeras y marinas, y la urbanización creciente, entre muchos otros problemas.

1. Latinoamérica revisa acuerdos de la XVIII Conferencia de Cambio Climático

En la tercera semana de abril de 2013 los jefes negociadores de 20 países de América Latina y El Caribe se reunieron en Guayaquil, Ecuador, para evaluar los resultados de la XVIII Conferencia de los Estados Parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático celebrada en 2012. En dicha conferencia se crearon grupos de trabajo encargados de dar seguimiento a los acuerdos alcanzados.

El problema del cambio climático “se origina por la contaminación de los países ricos, pero los impactos se ven reflejados en los países pobres y en desarrollo. El cambio climático puede costar cerca del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) de toda la riqueza que genera el país de aquí hasta el año 2100”, dijo el coordinador general de Derechos y Garantías de la Cancillería ecuatoriana Daniel Ortega.

Ecuador presentó innovadoras propuestas para mitigar los impactos ambientales, entre ellas la iniciativa Yasuní ITT, el plan de Emisiones Netas Evitadas y el impuesto Daly-Correa para gravar las exportaciones de petróleo.

2. Hay que incluir la vulnerabilidad climática en las agendas nacionales

El 25 de abril se realizó en Panamá un taller regional sobre vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en América Latina y el Caribe, auspiciado por el PNUMA. Los participantes analizaron las afectaciones en los sectores hídrico y agropecuario en el Gran Chaco Americano, los Andes, Centroamérica, el Caribe y la reserva natural Nor Yauyos Cochas en Perú, todos monitoreados por el Portal Regional para Transferencia de Tecnología y Acción frente al Cambio Climático (REGATTA).

La directora y representante regional del PNUMA Margarita Astrálaga dijo que “América Latina y el Caribe es una de las regiones más vulnerables al cambio climático, y necesitamos con urgencia que todos los planes y programas de desarrollo de nuestros países tengan en cuenta estos análisis de vulnerabilidad”.

Representantes políticos y expertos consideraron necesario incorporar estos temas al más alto nivel de las agendas nacionales. Se valoró especialmente la experiencia de República Dominicana, país que con un alto grado de vulnerabilidad ha logrado incluir estos aspectos, tanto en su Constitución, como en la estrategia nacional de desarrollo, declaró a la agencia Prensa Latina la especialista del Proyecto REGATTA Mayté González Sánchez.

3. Los países de América Latina protegen la capa de ozono

Se celebró en Bogotá del 11 al 14 de junio de este año la reunión de las redes de Acción por el Ozono en América Latina, con la participación de especialistas de 16 países y con el auspicio del PNUMA. Directivos y especialistas de Argentina, Costa Rica, Cuba, México, Nicaragua, Venezuela, Paraguay, Bolivia y Brasil intercambiaron experiencias e información sobre tecnologías y políticas encaminadas a lograr el cumplimiento de las medidas de control del Protocolo de Montreal.

La coordinadora regional Mirian Vega dijo que las Redes de Acción por el Ozono en América Latina son una valiosa herramienta de cooperación regional mediante la cual sus miembros comparten experiencias e intercambian información en un marco de profesionalidad y respeto mutuo. (2)

En 2009 se eliminó la comercialización de los clorofluorocarbonos, utilizados para aerosoles y refrigeraciones, los cuales fueron sustituidos por los hidroclorofluorocarbonos, que son hasta 10 veces menos dañinos para la capa de ozono. Según Vega, América Latina ha hecho un buen trabajo en la eliminación de esas sustancias que dañan la capa de ozono.

Muchos países de la región impusieron límites de importación de sustancias agotadoras de ozono y una de las metas de la región es eliminar el uso de bromuro de metilo hasta 2015. En la actualidad los países de América Latina y el Caribe consumen bromuro de metilo para la fumigación de cultivos, contenedores y depósitos.

El Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal ha aprobado proyectos de asistencia nacional, a partir de los cuales se ha provisto de herramientas básicas y equipos de recuperación. También ha creado un instrumento de asistencia técnica y financiera que brinda apoyo a los países de la región para la eliminar el uso de todas esas sustancias que agotan la capa de ozono. Vega destacó que muchos de esos proyectos ya se culminaron exitosamente en Cuba, Honduras y Uruguay.

4. Reglamentan el Observatorio Regional Amazónico

En la última semana de junio, representantes de los ocho países miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) se reunieron en Quito con el fin de viabilizar la creación de la Red de Centros de Investigación y reglamentar el Observatorio Regional Amazónico.

Por iniciativa de Ecuador se creó una Red de Centros de Investigación Amazónicos de los ocho países de la OTCA como un espacio de reflexión e investigación científica en torno a las temáticas relativas a estudios de la Amazonía, que facilite la conexión entre universidades locales, instituciones de educación superior, institutos de investigación y organismos nacionales.

En la cita regional también se analizó la estructuración del Reglamento de Funcionamiento del Observatorio Regional Amazónico y se dio seguimiento a los compromisos trazados en la reunión del 3 de mayo en la ciudad de El Coca. En esa ocasión se acordó trazar una agenda estratégica de consenso y un plan de Manejo integral de los Recursos Hídricos y las cuencas amazónicas, contemplando una política regional e internacional de defensa del medio ambiente y la armonizanción de los sistemas de protección, monitoreo y mapeo de las deforestaciones y la tala indiscriminada de la selva amazónica.

5. Sesiona la IX Conferencia Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo

Del 10 al 12 de julio sesiona en La Habana, Cuba, la IX Conferencia Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo con la participación de más de mil delegados de 40 naciones y bajo el lema “Urge un cambio trascendental para el futuro que queremos”.

En la inauguración del evento, la directora de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PNUMA Margarita Astrálaga reflexionó que los fines del desarrollo económico son producir más rápido, en más cantidad y sin cuidado ambiental. Dicha lógica productiva ha generado nuevos riesgos y peligros, como por ejemplo inundaciones permanentes, cambios en la temperatura global, escasez de agua potable, derretimiento de glaciares y otros costosos desastres ambientales.

Según Astrálaga, el 25% de las enfermedades de la actualidad son consecuencia de los problemas ambientales y la contaminación del agua, aire y alimentos; y tienen un costo altísimo, razón por la cual es necesario demostrar los vínculos que existen entre el problema ambiental y la sanidad.

Eventos climáticos inusuales y desastres naturales traen aparejados accidentes, infecciones asociadas al agua contaminada, incremento de vectores, y otros problemas a largo plazo como el deterioro de la salud mental, y quizás es este el fenómeno menos analizado, aunque puede ser el mayor, aseveró el especialista de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Carlos Corvalán. (3)

La directora del PNUMA admitió que poco se ha logrado en cuanto al cumplimiento de las metas y objetivos ambientales más importantes. Si bien se observan algunos progresos en cuanto a la ampliación de áreas protegidas, son pocos o nulos en otras metas, como el cambio climático, las poblaciones de peces y la desertificación y la sequía.

Solo se han alcanzado avances significativos en cuanto a la eliminación de la producción y uso de sustancias que agotan la capa de ozono; eliminación del plomo de la gasolina; acceso a mejor abastecimiento de agua, y fomento de la investigación para reducir la contaminación del medio marino, dijo la directora regional del PNUMA.

Astrálaga reiteró que la educación, la innovación para desarrollar tecnologías propias, la definición de políticas que prioricen el capital natural, y la voluntad política para no repetir los patrones de consumo de las naciones desarrolladas son elementos claves para conservar el medio ambiente en la región.

Notas:

1. El informe del Estado de la Inseguridad Alimentaria en el mundo 2012 de la FAO, FIDA y PMA certifica que la octava parte de la población mundial padeció subnutrición crónica en el período 2010-2012. Del ese total, 852 millones de personas viven en países en desarrollo y 16 millones en naciones ricas. No obstante, el número de hambrientos disminuyó en 132 millones del período 1990-1992 hasta 2010-2012, es decir del 18,6% al 12,5% de la población global, y del 23,2% al 14,9% en el caso de los países desarrollados. La subnutrición disminuyó 30% en Asia y el Pacifico en los últimos 20 años. En Latinoamérica y el Caribe el número de hambrientos se redujo de 65 millones en 1990-1992 a 49 millones en 2010 a 2012. México y Chile fueron los países que registraron una disminución de pobreza muy lenta en comparación con Argentina, Brasil y Bolivia. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó que la región cobijaba en 2012 a 167 millones de personas en situación de pobreza, un millón menos que en 2011.

2. Entrevista exclusiva de la periodista Maylin Vidal, corresponsal de Prensa Latina en Colombia.

3. La OPS hizo un llamado a la población e instituciones sanitarias de la región a adoptar medidas de preparación ante la presente temporada de huracanes -que comenzó el 15 de mayo en el Pacífico, y el 1 de junio en los países que tienen costas y territorios marítimos sobre el océano Atlántico, mar Caribe y golfo de México- y que se extenderá hasta el 30 de noviembre. La Administración Nacional para los Océanos y la Atmósfera de Estados Unidos prevé que en la temporada ciclónica se formarán o pasarán por el Caribe hasta 20 tormentas con nombre, seis de ellos huracanes y de estos la mitad muy fuertes. “En situaciones de emergencia hay tres aspectos clave a tener en cuenta para proteger la salud de la población: el manejo adecuado del agua y los alimentos, cuidados especiales a las personas más vulnerables, y asegurar que los servicios de salud continúen operativos”, planteó el gerente del Área de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre de la OPS Ciro Ugarte.