Después de varios cálculos políticos, Obama, decidió intervenir en la guerra de siria a través de la dotación de armamento a los rebeldes, bajo el “argumento” que Basshar está usando armas químicas (para invadir Irak dijeron que Saddam tenía armas de destrucción masiva). Pero, ¿Por qué ahora y no antes si EE.UU. sigue siendo la primera potencia militar en el mundo?

Porque a diferencia de hace 27 meses cuando comenzó la rebelión social (que luego fue cooptada por Francia e Inglaterra), ahora, Basshar, en alianza con Hezbolla, acaba de atestar una derrota a sus enemigos, al recuperar el estratégico pueblo de Qusayr (frontera con Líbano).

“…nosotros hemos consistentemente dicho que el uso de armas químicas viola las normas internacionales y cruza la línea roja que existe en la comunidad internacional por décadas…”, dijo el diputado y asesor de seguridad de la Casa Blanca, Ben Rhodes (Washington Post, 14-06-13). Este anuncio se dio el mismo día en que la ONU declaro que en Siria van 93,000 muertos (aunque otras fuentes hablan de 150 mil).

Y es que para Washington y los halcones, el Medio Oriente, es un lugar geoestratégico para ejecutar su estrategia de dominación mundial, más aun cuando Siria es aliado del régimen iraní que ha desafiado a Occidente con la tenencia de armas nucleares.

El problema que tiene Obama es que la oposición siria está compuesta por varios grupos islámicos como el Consejo Militar Supremo, la Coalición de Oposición Siria, Ahrar al-Sham, Al Nusra, etc. Pero es éste último, aliado de Al Qaeda, el que se acaba de posicionar. Y los halcones tienen razón para estar asustados porque así como sucedió con Bin Laden o los Talibanes, Al Nusra, puede terminar rebelándose al propio Obama.

“…queremos parar la violencia y que las dos partes se sienten a negociar…”, dijeron Obama y Putin en la reciente reunión del G8 tratando de forzar un acuerdo político (The Times of London, 16-06-13), que inmediatamente fue respondido por Basshar Al Assad diciendo que, “…Si París, Londres o Washington tuviesen una sola prueba para sus afirmaciones, la habrían presentado a la opinión pública…Si los europeos entregan armas, el patio trasero de Europa se llenará de terroristas…” (Mundo.es, 17-06-13)

Entonces, ¿Intervendrá directamente EE.UU.? “…los halcones, principalmente en el Departamento de Estado, dicen que América puede ser forzada para intervenir, y que lo largo que demore el alto costo de intervención será. La mayor preocupación son armas peligrosas cayendo en manos de gente peligrosa, y la desestabilización de Jordania, el aliado americano más sólido…”, (¿A change of Tack?, The Economist, 14-06-13).

Los halcones republicanos como el senador Mc Caine agitan histéricamente por la invasión. Pero Obama tiene una política demócrata equilibrada. Obama sabe que una invasión en Siria (venta de armas antiaéreas o de una zona aérea liberada), después del fracaso de las guerras en Vietnam, Irak y Afganistán, no será respaldada por el pueblo norteamericano. Además, el régimen de Basshar cuenta con el apoyo político y militar ruso (armamento sofisticado).

Por tanto, es probable que Obama, trate de crear las condiciones mediáticas públicas para una invasión como en el caso de Bengazi, Libia, para erigir una zona de exclusión aérea.

De ganar EE.UU., Francia, Gran Bretaña y sus aliados rebeldes yihadistas, al pueblo sirio le espera lo mismo que al iraquí, afgano o libio. Dará un impulso a las aspiraciones israelíes de invadir Irán. Implicará una derrota para la primavera árabe y la rebelión turca. Y también un futuro sectario y salvaje de guerra religiosa entre chiitas y sunitas.

De imponerse Bashar, implicará una derrota para Occidente y sus aliados Qatar, Arabia Saudí e Israel. Pero al mantener su autoritarismo, Basshar, producirá otra rebelión, y será bloqueado económica y políticamente por las potencias imperialistas.