No se necesita ser uno de la oposicion o del gobierno, para elaborar un ALEGATO sobre la salud en Bolivia, No tengo cola de paja y eso me da la solvencia moral y politica para comentar sobre la debacle del sistema sanitario en salud.

Constituye un deber escribir acerca de lo que es el trabajo en salud en los momentos actuales, debido a las condiciones del Sistema de Salud en Bolivia como estructura y como práctica que llegó a una verdadera consuncion de la misma, en otras palabras el actual ordenamiento de categorías en salud con la cual aun estan trabajando, sin darse cuenta los actuales tecnico-normativos solo repiten durante gobiernos de turno los aun obsoletos conceptos de la salud pública tradicional del “presupuesto filosofico-teorico” de la enfermedad y la muerte y el reconocimiento del gobierno de turno como fuerza privilegiada para asegurar la prevención de la enfermedad.

Los cambios ocurridos por la globalización del mundo obliga a la comunidad médica (profesionales y trabajadores de salud) a buscar, repensar, elaborar nuevas propuestas del conocimiento en lo que es la Salud Pública y no continuar (como una de las conclusiones del VII Congreso Brasileño de Salud Colectiva) con el denominativo de “Enfermologia Pública”. En este nuevo derrotero de elaborar paradigmas en salud, tenemos entender y comprender sobre la Salud y la Vida y no solamente sobre la enfermedad. La enfermedad es solamente un indicador, un síntoma clínico o un indicador técnico, con la cual los administradores de la enfermedad, hacen malabarismos con planes y programas. Hoy en dia eso es obsoleto, solo sirve los datos “frescos” como tal, como veremos más adelante. En el artículo de “Nuevos Contratos Sociales en Salud” se describe claramente el mensaje que hoy en día debemos ver y comenzar por la verdad y la verdad es la realización del sujeto universal boliviano, debemos interpretar la cultura poblacional y sus formas de ejercicio de poder y entregar mayor fuerza a la acción social y a las nuevas identidades que luchan por su salud. Antes de “cumbres de salud” debemos ser y cumplir el papel de intérprete-mediador de las diversas propuestas de la construcción de la salud en Bolivia como nuevo paradigma. Esta superación de la actual salud pública convencional del sistema de salud boliviano radica primero en mirar e interpretar el diagnóstico de la situación de salud en Bolivia en su proceso de salud-enfermedad de manera distinta, es decir, ver la salud poblacional en su realidad, en su realidad histórica, en su matriz contextual, en su fundamentación vital y no solamente como indicadores de enfermedad técnico-normativos.( mas adelante intentare con un ejemplo este cambio) Se requiere cambiar las prácticas que solo buscan el exito tecnico ante el compromiso de alcanzar logros prácticos. Al hacerlo se desarrolla ese cuadruple movimiento que nos recomienda Mario Testa, de construcción de sentido y significado, de constitucion y determinacion. Este es el avance sobre la nueva salud publica alternativa para la construccion de un nuevo sistema de salud y esta abierta a la incorporacion de propuestas innovadoras, pero siempre articulado de practicas tecnicas, ideologicas, politicas y economicas que se constituye en de inmenso valor reflexivo y avance en el conocimiento de salud alternativo.

En los siguientes párrafos trataré de ordenar y ejemplificar de algunos conceptos anteriormente mencionados.

En primer lugar déjenme margen para hacer un acápite sobre el actual desvío del proceso de cambio en Bolivia. Ya en 2009 se habló sobre la reorientación del proceso de cambio, debido a muchos factores entre ellos la crisis interna del “proceso de cambio”, atravesando por profundas contradicciones, sólo citar dos principales, que el actual proceso está volviendo al Estado capitalista-nacionalista, segundo la actitud electoralista de las próximas elecciones 2014, la cumbre como instrumento electoral y no dejar de mencionar la corrupción, el prebendalismo, etc… hoy es un ”secreto a voces” de la estructura o grupos de poder en torno al presidente.

En consecuencia, el sector salud, revisa esta cotidianidad histórica del proceso salud-enfermedad y vemos, fenomenológicamente que el proceso estaba repitiendo, reproduciendose, copiando los factores técnico-normativos de salud desde años atrás y hoy llega a su claudicación el sistema sanitario. Por lo tanto nos invade la reflexión, no podemos continuar con lo mismo, el sector médico y trabajador toma una actitud crítica y también apática, se aleja o no le importa la situación. Aparecen los ‘curanderos”, “parchistas”, “albañiles” y entre ellos, cuando no, los consultores, gerentes de los planes de salud, hasta demagogos para resolver ante una situación que no existe condiciones de transformación o cambio en el sector salud. Y es este el primer ejemplo para la interpretación de la realidad historica en su matriz conceptual en Bolivia que lo resumo de la siguiente manera.

Que paso?. La insurrección popular ya había convocado a la Asamblea Constituyente en la guerra del agua (2000), en la marcha del CONAMAQ y del CIDOB por la Asamblea Constituyente (2002), en la guerra del gas (2003) y en las jornadas de mayo y junio de 2005. la movilización general de 2000 al 2005 es la forma de la crítica fáctica de las multitudes, y que para realizar el avance del proceso insurreccional, el entorno del actual gobierno tomaron la salida de las elecciones y la Constituyente, en la actualidad se olvidador de las determinaciones adoptadas como tareas del “proceso de cambio”.

En este último acápite coincido plenamente con Raúl ”Chato” Prada (ex-profesor de PostGrado en Salud y Economía Política en UMSA) e intelectuales en la reconducción del proceso en el contexto de las fuerzas en pugna, de las tendencias evidenciadas, de las condiciones de posibilidad histórica y las condiciones de posibilidad subjetivas constatadas, las fuerzas insubordinadas, rebeldes, movilizadas, que lograron mantener la convocatoria abierta a la movilización, radicalizando sus objetivos: La construcción de un Estado plurinacional comunitario y autonómico, que hoy en dia se quedo en su parte teórica doctrinaria. Por lo tanto no existe un gobierno que garantice por lo menos tres cosas; primero, la reorientación primordial en base al programa político matricial, la Constitución; segundo, la rearticulación y fortalecimiento del bloque popular; tercero, garantizar las condiciones del despliegue de la democracia participativa en la compulsa electoral, otorgándoles a los y las ciudadanas, todos los medios para intervenir, interpelar, participar, opinar, elegir, en la compulsa electoral. Los únicos laberintos que se observan hoy en esta historia son las de un gobierno que ha confundido la “realidad” con el teatro político y el montaje publicitario hacia un “caudillo”.

Es indispensable reconocer y garantizar los derechos de los seres de la madre tierra, comprendiendo a los ciclos vitales. En cuanto respecta al mapa institucional, se debe conformar una cartografía de nuevas instituciones, de organizaciones sociales, de organizaciones populares y de pueblos, de organizaciones de las diversidades subjetivas, que garantice el ejercicio de la democracia participativa, directa, comunitaria, representativa de todos, es lo que estamos mencionando para la construcción un nuevo paradigma en la salud pública alternativa.

Continuando con lo previsto, se debe comenzar por un debate profundo y abierto del sector médico para la elaboración de un mapeo institucional nacional o elaboración de una regionalización nacional de salud “borrador” identificando las prioridades y grupos en riesgo, además de sus niveles atención con los nuevos datos tecnicos sobre población y servicios del INE. Bolivia por sus características geográficas es muy heterogéneo en su explicación regional. Una vez que se tenga el borrador de mapeo nacional de salud, se enriquecera el debate con datos “frescos” y presupuestos. Este diagnóstico de salud necesariamente tendrá que ser fuertemente respaldado por criterios técnicos de salud internacional que se hará conocer a las organizaciones sociales o movimientos sociales. Hasta aquí, se aplicó dos de las cuatro propuestas innovadoras. ( Y reitero una vez más, ya no comenzar por diagnósticos de enfermedad, de falta de infraestructura, recursos humanos, porque en una región no hay nada que funcione porque no existe participación social, ni institucional para su administración.)

Pienso y considero que recién se podría reunir a evento de pre-reforma o “cumbre de salud” donde los que decidan su futuro son las organizaciones sociales, ( no grupos afines al gobierno de turno) De esta manera, virtualmente puede entrar en vigencia efectiva la participación y control social previstos en el Título VI de la CPE, que hasta ahora han sido solamente enunciados, para dar paso a que las organizaciones civiles de la regiones departamentales ejercer plenamente el control social sobre el futuro de su Hospital, Centro de Salud, Posta Sanitaria, etc. Porque depende de ellos su existencia o supervivencia. Ademas dar vigencia al Art 241 de la Constitución Política del Estado (CPE), que reconoce que “El pueblo soberano, por medio de la sociedad civil organizada, participará en el diseño de las políticas públicas”. Las organizaciones sociales son responsables de todo lo pase en todo el proceso de administración de ingresos y egresos para su funcionamiento, además de proveer suministros y actualización de materiales en general. Y el Gobierno de turno cumpla el mandato constitucional que dispone que “El Estado tiene la obligación indeclinable de garantizar y sostener el derecho a la salud, que se constituye en una función suprema y primera responsabilidad financiera”. Estas dos últimas determinaciones de la administración por parte de las organizaciones sociales y asignaciones de recursos financiero por parte del Estado es la clave para resolver el problema de fondo que es la Calidad de Atención de la Salud . Lo otro es simple prevencion y promocion. No confundir programas gratuitos de salud, para el “exitismo” político de gobiernos que no son rentables pero que buen resultado tuvo en la década de los ochenta. Tampoco convertir un cónclave llamado “cumbre social” que no tiene nada de salud en una farsa de participación de grupos afines al gobierno de turno que solo se movilizan por prebendas. Las postergaciones continuarán hasta que exista las condiciones necesarias donde el sector médico-trabajador de salud en general tiene que tener listo una nueva propuesta como Salud Pública, para un nuevo escenario histórico de la salud de la población boliviana.

Finalizar no antes de mencionar que el profesional médico o salubrista del siglo actual esta encomendado a transformar y cuidar la salud de la población ( ya no de solo del riesgo de enfermar o de la norma estatal y de la razón instrumental) sino ademas, intervenir sobre la población transformada en objeto que tiene que aprender a olvidar su cultura particular siempre riesgosa como se describió en “Los nuevos contratos sociales para la salud”. En esta construcción de una propuesta alternativa en el campo de la salud pública posterior a una critica y autocrítica de las características anteriormente mencionadas se deberia estudiar las potencialidades de construir una Salud Pública fundamentada y subsumida en prácticas técnicas, ideológicas, políticas y económicas desarrolladas en el ámbito académico y en las organizaciones de la sociedad civil para

la superación de la crisis de la Salud Pública convencional que llegó a su agotamiento debido a su incapacidad de resolver, promover y proteger la salud en la medida de que las circunstancias históricas requieren en la actualidad. Hoy en día el reto a criticar y superar la “crisis” del sistema sanitario está en cambiar las prácticas y superar el solo éxito técnico hacia el compromiso de alcanzar logros prácticos, es decir, ejercer el derecho de cuidar nuestras poblaciones.