Guatemala y Naciones Unidas (PL).- La Organización de los Estados Americanos (OEA) acordó en la 43 Asamblea General continuar la discusión en pro de diseñar una estrategia regional antidroga, para implementarse de 2016 a 2020, pero la despenalización de narcóticos está descartada como vía de solución. El secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry admitió que su propio país nunca ha hecho lo suficiente por reducir el consumo de narcóticos ilícitos, y consideró que de obviarse ese elemento nunca podrá lidiarse con el problema.

Los gobiernos de Colombia y Guatemala coinciden en que la guerra contra el narcotráfico impulsada por Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas del mundo hoy, ha fallado y en consecuencia instaron a encontrar nuevas opciones para combatir ese flagelo. Los métodos actuales para neutralizar a los narcotraficantes han caducado, según afirmaciones de la canciller colombiana María Holguín y del presidente guatemalteco Otto Pérez Molina.

“Colombia lo que quiere es mirar todas las distintas alternativas, teniendo en clarísimo que lo que hay definitivamente pues no ha funcionado”, declaró Holguín tras sostener conversaciones oficiales con su homólogo Harold Caballeros y el mandatario Pérez Molina. Holguín manifestó que su gobierno comparte con el presidente de Guatemala la necesidad de “hacer algo distinto y la región necesita eso para hacer cambios”.

El año pasado el presidente guatemalteco criticó a la OEA por su débil compromiso en la lucha contra el narcotráfico. Hasta la fecha la OEA ha incumplido con el acuerdo de la VI Cumbre de las Américas, celebrada en abril de 2012 en Colombia, de hacer un estudio sobre la actual política contra el trasiego de estupefacientes y encontrar nuevas alternativas para contrarrestarlo.

También Pérez Molina ha considerado que la vía armada contra el narcotráfico, como la impulsada en México, fracasó en el mundo e instó a buscar nuevos métodos para contener su propagación. “Seguir con estos esfuerzos como los de México nos llama a la reflexión de que tenemos que ser más creativos y encontrar nuevas formas para ser más eficientes en el combate al narcotráfico”, señaló a una emisora local el 27 de agosto de 2012.

La propuesta del presidente guatemalteco Otto Pérez Molina sobre despenalizar las drogas quedó en suspenso durante 2012, mientras el narcotráfico prospera como un negocio rentable con su principal mercado de consumidores en Estados Unidos. La iniciativa de Pérez Molina -impugnada por unos y apoyada por otros- llegó hasta la Organización de Naciones Unidas (ONU), pero esa opinión hasta ahora no ha encontrado terreno fértil en la vida práctica.

El ex jefe de Estado guatemalteco Álvaro Colom desestimó que legalizar los narcóticos sea la solución para erradicar el consumo y el alto índice de violencia. “Deben fortalecerse las políticas y los mecanismos de extradición para combatir el narcotráfico”, comentó Colom a Prensa Latina en el III Foro Esquipulas, celebrado en Guatemala en agosto de 2012.

Contrario a ese criterio, Vinicio Cerezo, otro ex mandatario guatemalteco, instó en el mismo evento al Ejecutivo a dar luz verde al propósito de despenalizar los estupefacientes en el istmo. “El presidente Pérez Molina debe seguir dándole aire y trabajando en profundidad su planteamiento inicial de la despenalización de las drogas, porque hay expectativas de diferente naturaleza para enfrentar este problema”.

En consonancia con esa opinión, el jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig) Francisco Dall’nese es partidario de proporcionar el alucinógeno gratis al adicto con el objetivo de mejorar la seguridad en las calles. Despenalizar la droga no convertiría al país en un destino de “narcoturismo”, comentó Dall’nese en el mencionado evento. A su juicio, el negocio quebraría para los criminales si el enfermo adquiere la sustancia alucinógena en la farmacia.

El 25 de septiembre de 2012 el secretario general de la OEA José Manuel Insulza se comprometió a dar seguimiento al estudio sobre la despenalización de drogas.

Guatemala combate narcotráfico con EE.UU., mayor consumidor de drogas

Casi 200 soldados estadounidenses salieron a mediados de octubre de Guatemala luego de dos meses de haber trabajado supuestamente en la lucha anti narcotráfico, pese a que Estados Unidos es hoy el mayor consumidor de drogas del mundo, como certifica la ONU. El Ejército local confirmó que el pasado 14 de octubre abandonaron esta nación 171 marines estadounidenses, quienes actuaron en las costas sureñas.

Las autoridades del ministerio de la Defensa Nacional destacaron la incautación de casi mil kilogramos de cocaína en 598 operaciones, declaró el vocero del cuerpo castrense, Erick Escobedo. Según el portavoz, elementos de la Marina estadounidense inmovilizaron ocho lanchas, localizaron un buzón con armamento y destruyeron tres laboratorios para la fabricación de drogas sintética.

Por su parte, el mandatario Pérez Molina ha llamado a revisar la Convención Única de 1961 Sobre Estupefacientes de la ONU y los protocolos adicionales de 1971 y 1978 por considerarlos fallidos. “El esquema actual, emanado de las convenciones internacionales vigentes desde hace cinco décadas, no ha traído los resultados deseados”, criticó el gobernante el 26 de septiembre último en la Asamblea General de la ONU.

Al respecto remarcó que los mercados de consumo se expanden en vez de disminuir; los países productores y el tipo de estupefacientes disponibles se multiplican y las rutas del comercio y tráfico tienden a diversificarse. Según expuso entonces, el debate deberá tomar argumentos científicos para visualizar nuevas formas de proteger a los ciudadanos del mundo contra las adicciones y las consecuencias del crimen organizado.

Asimismo, sostuvo que al menos un 40% de homicidios en Guatemala (5.600 solo en 2011) se derivan del narcotráfico, problema que calificó de transnacional. El jefe de Estado guatemalteco manifestó hace cuatro meses que la vía armada contra el trasiego de sustancias alucinógenas ilegales, como la impulsada en México, fracasó en el mundo y convocó a buscar nuevos métodos para contener su propagación.

“Seguir con estos esfuerzos como los de México nos llama a la reflexión de que tenemos que ser más creativos y encontrar nuevas formas para ser más eficientes en el combate al narcotráfico”, señaló a una emisora local el 27 de agosto el gobernante, quien ha prometido evitar que Guatemala se convierta en un país productor de estupefacientes.

Buscar nuevas alternativas, precisó, no implica abandonar los esfuerzos de combatir a los cárteles. En su opinión, todos los cargamentos encontrados para la fabricación de drogas sintéticas, deberían ser compensados por Estados Unidos. Aplicar esa medida, indicó, “nos permitiría a países como el de nosotros, tener más recursos para seguir haciendo esta lucha, y dedicar los recursos a las áreas de educación, salud, combate a la pobreza y a la infraestructura que tanta falta nos hace”.

Ante los efectos del narcotráfico, el gobierno guatemalteco estuvo en guardia en agosto pasado tras la confiscación de toneladas de pasta de cocaína, cientos de kilos de heroína y decenas de unidades de precursores químicos. Guatemala percibe una amenaza latente de grupos de narcotraficantes con la intención de armar laboratorios para fabricar droga sintética en la nación, señaló un análisis de riesgo del ministerio de Gobernación (Interior).

Tales organizaciones quizás también pretenden elaborar narcóticos de origen natural como la cocaína, consideró el titular de esa cartera Mauricio López. “Encontramos las evidencias de que puede haber una estrategia que intenta enviar un producto semiprocesado para que en Guatemala pudiera hacerse el proceso final que sirva para la comercialización”, señaló el ministro.

Por su parte el diario local Prensa Libre considera que este país descendió un escalón negativo en la cadena de la droga, al pasar de ser vía de tránsito, bodega y un lugar de consumidores a otro de fabricación. Cuando llega materia prima de cualquier producto es porque existe un sitio donde será procesada y convertida en algo más caro, expone un editorial del mencionado periódico, publicado el 15 de agosto último.

Durante 2012 suman 13.763 las unidades retenidas con precursores químicos, un 22% más a lo recogido durante 2011. Ante esta situación, el gobierno guatemalteco elevó el presupuesto destinado al Ministerio de la Defensa. El Ministerio de Finanzas Públicas propagó un anteproyecto que contempla 2.052 millones de quetzales (258 millones de dólares) para la tropa castrense en 2013, superior a los 1.663 millones (135 millones de dólares) ratificados para 2012.

Los planes concretos de las fuerzas armadas contemplan la creación de una brigada en el suroccidental departamento de San Marcos para operaciones de montaña y erradicación de amapola, y otra aún por definir el lugar exacto, refiere el documento de la cartera de finanzas. Hacer que ambos grupos de soldados trabajen significarían 100 millones de quetzales (casi 13 millones de dólares), estima el Ministerio de Defensa.

Estrategias para combatir el narcotráfico sobre la mesa en Guatemala

A principios de junio en Antigua Guatemala, ciudad colonial 45 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca, los jefes de 34 delegaciones de países miembros de la OEA ratificaron concebir un plan que afronte los efectos del narcotráfico, negocio que tiene en Estados Unidos el mayor número de consumidores de estupefacientes ilícitos en el mundo.

Las estrategias alternativas para combatir el narcotráfico fue el pie forzado que Guatemala sugirió a representantes de Estados y Gobiernos del continente durante la 43 asamblea de la OEA celebrada en junio en Guatemala. Más de mil funcionarios de 36 delegaciones internacionales y 28 cancilleres de diversas naciones participaron en la cita.

El canciller de Guatemala Fernando Carrera indicó que en 14 países de América Latina hay consenso respecto a renovar la política contra las drogas. Según el ministro de Relaciones Exteriores de esta nación centroamericana, para 2016 se prevé levantar una posición continental para que la lucha al narcotráfico se pueda hacer de forma más efectiva.

El secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry admitió que su propio país nunca ha hecho lo suficiente por reducir el consumo de las drogas. Durante su discurso en la 43 Asamblea General de la OE, Kerry admitió que es necesario reducir la demanda de narcóticos ilícitos, pues consideró que de obviarse ese elemento nunca podrá lidiarse con el problema.

El máximo representante de la diplomacia estadounidense abogó por buscar una estrategia para este asunto a través de la educación y el tratamiento médico, aunque no descartó la intervención policial. “Las drogas destruyen vidas, destruyen sociedades y, por lo tanto, es apropiado que los líderes del hemisferio se reúnan ahora para hablar de este tema y lo vemos con beneplácito, es apropiado que se realice en la OEA”, expresó el diplomático.

Referido a la guerra contra el trasiego de sustancias alucinógenas, implementada por Washington, el presidente guatemalteco Otto Pérez Molina reafirmó que “la política que hemos venido siguiendo, durante los últimos 50 años, es una política que no ha dado los resultados que se esperaban en la disminución del consumo de las drogas”.

El jefe de Estado se refirió al tema luego de recibir unas 170 mil firmas electrónicas de actores de la sociedad civil que respaldan su propuesta de encontrar otro método para combatir el narcotráfico en América. Al exponer sus ideas en el discurso inaugural, el mandatario insistió en la necesidad de encontrar nuevas rutas para enfrentar el narcotráfico, al cual criticó por tener un alto costo social en el continente.

“Considero de vital importancia esta asamblea en la que se debatirá sobre una política integral para enfrentar el problema de las drogas, que representa un desafío cada vez más complejo que genera efectos negativos en la convivencia, en la seguridad ciudadana (…) y en el desarrollo”, manifestó el gobernante.

* Corresponsal de Prensa Latina en Guatemala.