El ultranacionalismo avanza en Europa como lo hace el comején en la madera, con toques a una ya hueca puerta del continente, incapaz de buscar fórmulas eficaces para frenar el auge de ese movimiento. A la par de los últimos cuatro años de crisis económica en la Unión Europea (UE), se hacen cada vez más fuertes tendencias excluyentes dentro de la propia población, más allá de militancias políticas, como el Frente Nacional en Francia, Jobbik en Hungría, el Partido Nacionaldemócrata Alemán, el Partido Popular en Suiza, el Partido de la Libertad de Holanda, Aurora Dorada en Grecia y el Partido del Progreso Noruego, entre muchos otros ultranacionalistas.

La falta de empleo, los salarios precarios, la inseguridad sobre la ayuda que puede brindar el estado, la crisis de las familias, devastadas por el desespero de salir a flote, pone en riesgo valores humanos como la dignidad, la solidaridad o la tolerancia. Además, la globalización al servicio de los intereses financieros internacionales destruye conquistas sociales, los valores democráticos reciben el mayor ataque conocido desde distintos fundamentalismos y emerge una violencia neofascista.

En tal situación, cuando como ocurre en España o Grecia los índices de desempleo superan el 26% de la población laboralmente activa, sin que aparezca algún viso de mejoría, o cuando la economía de la UE decrece en un 0,1% en el primer trimestre, es difícil apelar a los valores mencionados. Nuevos peligros acechan a la condición humana en esos casos como la intolerancia, la indiferencia, el odio y la discriminación de otros, y sirven como caldo de cultivo para organizaciones políticas neofascistas, antisemitas, racistas o antiislámicas.

Todo ello llevó al auge de agrupaciones xenófobas que caminaban hace años de forma silenciosa por toda Europa y en el caso de las antiguas repúblicas ex soviéticas, aceleraron su actividad tras los cambios de sistema operados allí, comentan analistas de la UE. El racismo y la xenofobia en algunos casos tuvieron un solapado carácter estatal como ocurrió en 2008, en tiempos de los gobiernos de Silvio Berlusconi en Italia y Nicolas Sarkozy en Francia, con redadas contra la comunidad gitana, una de las más marginadas en Europa.

Por cierto, los orígenes de los gitanos se sitúan a principios de 1300, cuando varias comunidades indias fueron hechas prisioneras por sultanes árabes para llevarlos luego como esclavos al centro de Europa, en especial, al actual territorio de Moldova y Rumania. Sin embargo, los gitanos fueron largamente discriminados, bajo acusaciones de ser vagos y ladrones, una minoría que suma entre 10 y 16 millones de personas en toda Europa.

El problema de los romas en Europa llevó a la realización en 2011, en Lisboa, del foro Gitanos en el siglo XXI, en el cual participaron representantes de 23 países, incluidos de Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Suecia, Rusia y Sudáfrica, entre otros. De acuerdo con Daniela Rodrigues, de la organización SOS Racismo, las políticas de falsa defensa de los intereses de la mayoría de la población aplicadas en su momento por Berlusconi y Sarkozy permitieron una arremetida contra los gitanos en pleno siglo XXI.

Aún así, los marroquíes aparecen entre los más marginados en Europa; un muestreo hecho en naciones europeas demostró que el 23,1% de los estudiantes interrogados es renuente a contar con compañeros de clase de esa comunidad. Entretanto, el desempleo afecta, sobre todo, a la juventud, que, a la vez, es el sector más vulnerable a la propaganda del odio, el racismo y la intolerancia con extranjeros, miembros de otras religiones o representantes de diferentes razas (negros, árabes).

Ello se debe, en parte, al fácil acceso y habilidad de los jóvenes en Internet, donde se relacionan en las redes sociales por encima de otros grupos, y, en muchos casos, la ausencia de una ideología viable que evita en sus postulados las tendencias racistas o xenófobas. Muchas veces, el reclutamiento de miembros de organizaciones ultranacionalistas recorre el siguiente esquema: fanáticos ultra de clubes de fútbol que son bombardeados con propaganda de odio en Internet para luego acudir a conciertos de neofascistas, destaca la agencia IPS.

Quizás la fórmula anteriormente manejada pueda parecer un tanto simplista, pero ello destaca como una de las vías más empleadas para llenar las filas de agrupaciones como el Frente Nacional, en Francia, Jobbik, en Hungría, o el Partido Nacionaldemócrata Alemán.

La ultraderecha en el estrado

Desde hace unos años la ultraderecha europea ocupa un estrado en diferentes foros políticos, incluido el propio Parlamento Europeo (PE), donde en la actualidad 30 escaños son ocupados por partidos de esa tendencia. El PE cuenta con diputados de la Alianza Europea por la Libertad, el Movimiento Europeo de Libertades y la Alianza Europea de Movimientos Nacionales.

Pero en el plano nacional, asustan aún más los “éxitos” de las agrupaciones como el Partido Popular en Suiza, que llegó al 29% de los votos en comicios parlamentarios, y en Holanda el Partido de la Libertad, con 15,5% de preferencia. El propio Jobbik en Hungría, cuyos miembros portan uniformes oscuros y armas, y se les acusa de cometer asesinatos de gitanos, contaron con el 16,7% de los boletos depositados el pasado año.

Además, en Grecia la ultraderecha llegó al gabinete, mientras crece el número de adeptos de la neofascista Aurora Dorada, en medio de manifestaciones populares que demandaron al ejecutivo frenar el auge de las corrientes xenófobas en esa nación sumida en la crisis. El Partido del Progreso Noruego, que en su momento contó con el 23% de la preferencia popular en las urnas, también se suma a la lista de los “exitosos ultranacionalistas”, al igual que el movimiento Verdaderos Finlandeses, o la extrema derecha danesa, respaldada por el 14% de los votantes.

En Bulgaria los controvertidos resultados de recientes comicios anticipados dejaron a conservadores y socialistas sin posibilidades para formar gobierno en solitario. El ahora gobernante y centroderechista Partido de los Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB) obtuvo el 30,5% de los votos, con lo cual pasó de 117 escaños a 97. Los opositores del Partido Socialista Búlgaro (PSB) lograron acaparar 26,6% y asegurar 84 plazas de los 240 con que cuenta el parlamento unicameral.

Como ya ocurrió en Francia, Holanda, el Reino Unido, Dinamarca, Hungría y Austria, la crisis económica europea permite la llegada al legislativo búlgaro de fuerzas ultraconservadoras y de tendencia xenófoba como es el caso ahora del movimiento nacionalista búlgaro Ataka, que logró el 7,3% de los boletas depositadas y contaría con 23 puestos en el legislativo.

Todo ello llevó a la formación de alianzas ultraderechistas como la de Movimientos Nacionalistas Europeos (AENM), que de conjunto recibieron unos 300 mil euros por concepto de ayuda a partidos parlamentarios establecida por ley en varias naciones europeas. Uno de los peligros más palpables de las formaciones ultraderechistas es que partidos históricamente apegados a preceptos democráticos llegan a incluir dentro de sus prácticas acciones con inclinaciones xenófobas, incluidas medidas de exagerado control migratorio.

En medio de las diversas tendencias racistas y xenófobas que se registran en la región, existen tres grandes grupos considerados como los más vulnerables como el caso de los jóvenes inmigrantes, usados como fuerza laboral que en cualquier momento se desecha. Otro grupo se vislumbra más bien entre los musulmanes, cuyas prácticas religiosas y culturales son presentadas como un peligro para la sociedad europea y resultan responsabilizados de todos los males sociales. Un tercer sector vulnerable son los que pueden ser fácilmente considerados como indeseables, expulsados o explotados, como es el caso de los gitanos.

Además, la exposición a la propaganda neofascista crea los llamados lobos solitarios que de forma individual pueden causar mucho daño, sobre todo, porque los servicios de inteligencia centrados en los estereotipos de musulmanes terroristas podrían dejarlos sin atención. Ello ocurrió con el anglosajón Timothy McVeigh, quien en su momento colocó una furgoneta cargada de explosivos frente a la sede del Buro Federal de Investigaciones en el estado de Oklahoma, con saldo de decenas de muertos. Tal acción fue imitada luego por subversivos chechenos o por otros grupos violentos en Afganistán y otras naciones.

El más reciente caso es el del noruego Anders Breivick, quien en julio de 2011 asesinó a más de 90 personas, en su gran mayoría jóvenes, para confirmar sus convicciones ultraderechistas. Muchos de sus actos se basan en materiales como los Diarios de Turner, del escritor nazi William Pierci, quien ya tiene distribuidos unos cinco millones de copias.

La intolerancia, imperceptible para los cuerpos de seguridad y por la sociedad, al ser uno de los atributos que tiene carácter individual, puede desatar fenómenos muy negativos. Decía Elie Wiesel, sobreviviente del campo de concentración nazi de Auschwitz y premio Nobel de la Paz: “la intolerancia no solo es el instrumento del enemigo, sino el enemigo mismo”.

Ideologías fascistas crecen en Europa

El académico Salim Lamrani asegura que el reciente asesinato de un joven francés por miembros de un grupúsculo de extrema derecha es consecuencia del auge de estas peligrosas ideologías registrado en Europa. Clément Méric, estudiante de ciencias políticas y miembro de un sindicato antifascista, fue atacado en pleno centro de París por tres o cuatro sujetos “cabezas rapadas” que lo golpearon con manoplas de acero, y falleció un día después tras habérsele diagnosticado muerte cerebral.

Entrevistado por Prensa Latina, Lamrani aseguró que se trata de un crimen horrendo contra un joven de 19 años, agredido por pensar diferente y militar en una organización de izquierda. “Esta situación se enmarca en el resurgimiento de la extrema derecha no sólo en Francia sino en todo el continente debido, entre otras razones, a la crisis económica y la falta de respuestas adecuadas de los gobiernos”, agregó el profesor en la Universidad París Sorbona IV.

También hay responsabilidad en algunos grandes medios de información por su campaña para dar legitimidad y limpiar la imagen del Frente Nacional, un partido fascista, xenófobo y racista. Además, explicó Lamrani, durante las recientes manifestaciones contra la ley del matrimonio para todos, hubo declaraciones irresponsables de dirigentes políticos de derecha, incitando a la violencia durante esas protestas. De acuerdo con el académico, hay que castigar a los responsables, pero también es necesaria una campaña política e ideológica para explicar que la solución de la crisis no está en las propuestas de los partidos ultraderechistas sino en acciones de justicia social y económica.

El asesinato de Méric levantó una oleada de indignación en todo el país y numerosas voces se alzaron para exigir la disolución inmediata de los grupúsculos extremistas. Manuel Valls, ministro del Interior, aseguró este viernes que la República será implacable para “atacar esas ideas nauseabundas que recuerdan las peores horas de nuestra historia”. Mientras, el presidente del grupo ecologista en el Senado de Francia, Jean-Vincent Placé, advirtió sobre una derechización extrema de la vida política, a escala nacional y europea.

Hace poco causó indignación un mensaje racista de un diputado de la Unión por un Movimiento Popular a propósito de los disturbios durante la celebración por la corona del París Saint-Germain en el torneo francés de fútbol. Jean-Sébastien Vialatte, representante en la Asamblea Nacional por el departamento de Var, hizo un paralelo entre los descendientes de esclavos africanos y los responsables de los actos violentos ocurridos en París. “Los alborotadores son seguramente descendientes de esclavos, ellos tienen excusas. Taubira va a darles una compensación”, escribió el político conservador en su cuenta de la red social de Twitter.

Además del explícito racismo del texto, Vialatte atacó también la posición de la ministra francesa de Justicia Christiane Taubira, quien abogó por una política de entrega de tierras a las víctimas de la trata de personas durante el régimen colonial. La alta funcionaria es afrodescendiente y fue la autora de la ley aprobada en 2001 donde el Estado reconoció su responsabilidad por el tráfico de personas desde África hacia América, Europa y otras partes del mundo.

Según la Fundación del Memorial de la Trata de Negros, establecida en Burdeos, el mensaje de Vialatte es un insulto inaceptable a las víctimas de la esclavitud, así como una abierta incitación al odio racial. Mientras, el titular de Agricultura Stéphane Le Foll acusó al legislador de practicar una política “de nivel cero”. Si bien el diputado retiró su texto en Twitter y presentó excusas, cientos de respuestas siguen llegando a su cuenta para rechazar sus expresiones.

Insultos racistas contra una ministra italiana

La elección de Cecile Kyenge, de origen congoleño, como ministra de Integración de Italia desató a principios de mayo una ola de insultos y condenas racistas protagonizada por los militantes de la extrema derecha. Nacida en la República Democrática del Congo, Kyenge respalda la abrogación de la ley sobre inmigración, que no tutela a los solicitantes de asilo y prevé la expulsión inmediata de los ilegales, entre otras regulaciones.

“Kyenge regresa al Congo”, decía una pancarta de la formación Fuerza Nueva, desplegada en las afueras de la sede del Partido Democrático, en la ciudad de Macerata. En una conferencia de prensa, la primera negra en integrar un Gobierno en la nación europea, se refirió al cartel, del cual negó estar preocupada y expresó que hechos como estos no podrán detenerla. Desde hace varios días la Ministra había sido blanco de ofensas por quienes se oponen a su propuesta de otorgar automáticamente la ciudadanía a todos los nacidos en Italia, con independencia del origen de sus padres.

Además de Fuerza Nueva, el centroderechista Partido de la Libertad fustigó las declaraciones de Kyenge, quien abogó por adoptar la ius soli (derecho al suelo). En un comunicado, la formación de extrema derecha señaló que no se puede vender la ciudadanía italiana a las personas extrañas a su cultura y tampoco obligar a aplaudir un modelo de sociedad multirracial como el de los barrios periféricos de París.

Según la presidenta de la Cámara de Diputados Laura Boldrini, es impropio de un país civilizado la serie de insultos que, sobre todo desde algunos sitios en Internet, se está vertiendo sobre la nueva Kyenge. La dirigente parlamentaria alegó que con ese nombramiento el nuevo Ejecutivo da un paso importante no sólo para los nuevos italianos, sino para todos, porque comprenden finalmente lo rico, contemporáneo y al mismo tiempo antiguo que es el encuentro entre culturas. Este proceso puede no gustar a todos, pero no es de ninguna manera tolerable la vulgaridad racista contra una persona por el color de la piel, expresó.

De acuerdo con Boldrini, en algunos sitios por Internet se practica sistemáticamente la incitación al odio racial, lo cual no tiene nada que ver con la libertad de expresión. Son también muy graves las palabras usadas por algunos exponentes políticos, que van más allá del disenso legítimo sobre las iniciativas que Cécile Kyenge pretende promover, agregó en referencia a Mario Borghezio, miembro de la Liga del Norte, quien se refirió a Kyenge con palabras despectivas.

Policías racistas en Grecia e Inglaterra

La plataforma Unidos Contra el Racismo y la Amenaza Fascista de Grecia (Keerfa) denunció a mediados de mayo la impunidad de un ataque racista cometido en la isla de Creta gracias a la connivencia policial. La agresión ocurrió durante en la localidad de Jania y las víctimas fueron tres inmigrantes marroquíes, quienes primero fueron abordados e identificados por una patrulla de uniformados y con posterioridad atacados por una decena de personas, al parecer miembros del partido neonazi Amanecer Dorado.

En el intervalo entre el primer suceso y el segundo los agentes estuvieron hablando con el grupo de agresores, dándoles algún tipo de indicación sobre los magrebíes, según expusieron testigos presenciales citados por Keerfa. Estos mismos avisaron a la policía tras producirse la salvaje paliza pero no hubo detenciones, pese a identificar a alguno de los atacantes en un bar cercano, ni se realizó atestado alguno cuando posteriormente fueron a la comisaria dos de los agredidos junto a otras dos personas que habían presenciado los hechos.

La policía justificó su negativa a tomar declaración en que los jóvenes extranjeros carecían de documentación y uno de ellos fue agredido por un agente durante su estancia en las dependencias policiales, según denunció el organismo antirracista.

Por otro lado, al conmemorarse dos décadas del asesinato del joven negro británico Stephan Lawrence, la policía metropolitana de Londres mantiene los mismos problemas de racismo entre sus filas y en sus acciones. La Asociación de Negros de la Policía Metropolitana (BPA) denunció que persiste la discriminación en el tratamiento de los detenidos y reclutamiento de representantes de las minorías étnicas para el citado órgano del orden público, informó The Guardian.

Oficiales asiáticos y negros recodaron la trágica muerte de Lawrence, quien fue atacado por una banda de jóvenes neofascistas en el barrio londinense de Etham, el 22 de abril de 1993. Tras el incidente, ocurrido cerca de una parada de ómnibus, Scotland Yard careció de testigos del asesinato y se lavó las manos, sin profundizar la investigación del caso, cuyos implicados fueron juzgados solo el pasado año.

La falta de acción policial llevó a una comisión independiente sobre la citada tragedia a admitir en 1999 que en la Policía Metropolitana el racismo estaba institucionalizado, por lo cual demandó aplicar medidas para eliminar esa situación. Pero dos décadas después la BPA denuncia que, aunque disminuyeron algunas manifestaciones, en Scotland Yard se mantiene institucionalizada la discriminación de las minorías, pese a aplicar medidas para mejorar esa situación. (1)

El 2 de junio, el arresto de 58 antifascistas opuestos a una manifestación de ultranacionalistas británicos coincidió con la presentación de acusaciones formales contra Michael Adebolajo por asesinar al militar Lee Rigby. Miembros de la Unidad contra el Fascismo fueron detenidos por la Policía Metropolitana (Scotland Yard) al bloquear una calle que lleva a la zona de Westminster para impedir el paso a una demostración del ultraderechista Partido Nacional Británico (BNP).

La marcha del BNP fue convocada para lanzar llamamientos contra los musulmanes, después que Adebolajo, de 28 años, y Michael Adebowale, de 22, supuestamente asesinaron a machetazos a Rigby, el pasado día 22, en el barrio de Woolwich. Contra Adebolajo, quien permaneció nueve días en un hospital al ser herido por la policía tras el incidente, la corte británica presentó una acusación por asesinato premeditado. (2)

El suceso desató una ola de actos violentos contra la comunidad musulmana que ya sobrepasa los 200 casos, incluidos ataques a dos mezquitas. La familia del soldado fallecido llamó a los británicos a evitar el uso del nombre de su allegado para fomentar choques entre ciudadanos por diferencias religiosas o de otra clase, pero aún así, el BNP mantuvo su convocatoria a realizar la demostración.

El pasado 30 de mayo en Bruselas, dirigentes de la UE debatieron con representantes cristianos, judíos, hindúes y musulmanes sobre la manera de reforzar el diálogo y la comprensión mutuas para combatir el auge del antisemitismo y la islamofobia. Los presidentes de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso y del Consejo Europeo Herman Van Rompuy, así como el vicepresidente del Parlamento Europeo László Surján discutieron además con las autoridades religiosas sobre cómo colocar a los ciudadanos en el centro del proyecto europeo.

Barroso admitió que varios de los participantes pusieron de relieve el desafío o peligro de tener movimientos antisemitas o de islamofobia en las sociedades europeas y defendieron permanecer extremadamente vigilantes ante este auge. El vicepresidente de la comunidad islámica en Italia imán Yahya Pallavicini llamó a la colaboración conjunta entre las comunidades islámica y judía en Europa para hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de la crisis. De ese modo, consideró, se podría evitar no solo el antisemitismo o la islamofobia sino también la fobia contra cualquier símbolo religioso de las comunidades y evitar cualquier tipo de discriminación.

Por su parte, el representante de la comunidad chií en Europa Syed Alí Abbas advirtió de la victimización de los grupos minoritarios en tiempos de crisis y señaló la importancia de que un musulmán defienda a un judío y viceversa. En tanto, Van Rompuy expresó que el proyecto europeo está bajo presión por la crisis, y señaló que la equidad y el rechazo a la violencia, el odio y las fobias deben estar en el corazón del mensaje del bloque.

Notas:

1. De acuerdo con el censo de población de 2011, el 40% de los londinenses pertenece a las minorías étnicas, sin embargo, el reclutamiento de policías dentro de esa parte de los ciudadanos creció de 2,3, en 1993, a solo 10,4 en la actualidad. La proporción de prejuicio al seleccionar a las personas para una revisión en las calles se mantiene al ser los británicos de las minorías negras y africanas ocho veces más requeridos que los blancos, reveló The Guardian. En el caso de la aplicación del Acta de Orden Público, vigente desde 1994, la proporción de los abordados en las calles para un cateo en el caso de las minorías supera en 28 veces más a los efectuados a los blancos anglosajones.

2. El joven, nacido en Londres pero descendiente de una familia nigeriana, al igual que Adebowale, también es acusado de intento de ultimar a dos policías y de posesión de armas de fuego, indicó la cadena pública de radio y televisión BBC. Ambos implicados en la muerte del militar británico declararon, según una grabación de vídeo mostrada por la televisión, que se trataba de un acto de venganza por los musulmanes muertos en naciones donde Reino Unido mantiene desplegadas sus tropas.

* Jefe de la redacción Europa de Prensa Latina.