El teléfono celular acaba de cumplir 40 años. En mayo de 1973 el ingeniero estadounidense Martin Cooper de la Motorola llamó desde una calle de Manhattan, en Nueva York, al ingeniero de la Bell Labs, Joel Engel su directo rival, con el primer teléfono celular para comunicarle el éxito de su invento. Fue la primera llamada telefónica “sin hilos” que ha cambiado la historia de la telefonía y de todos los habitantes del globo terráqueo.

El aparato usado por Cooper era un DynaTac, que significa Dinamic Adaptive Total Area Converage, pesaba más de un kilo, no tenía display, para cargar sus baterías se necesitaban 10 horas, era grande como un zapato número 45 y su autonomía era de 35 minutos.

Para esos tiempos, el DynaTac era un milagro de tecnología que prácticamente terminaba con los experimentos iniciados en 1947 en los laboratorios de la Bell Lab y en el de la Motorola.

Pero sólo 17 años después de esa famosa llamada telefónica “sin hilos” que hizo Martin Cooper, el invento llega a tener una platea más amplia gracias a las asignaciones de las primeras frecuencias.

El succesor del protótipo de Martrin Cooper fue el Dyna Tac 8000X, que en esos tiempos se vendía a 3.995 dólares, unos 9.322 dólares de los actuales. En l980 inicia la época de oro de los teléfonos celulares de Motorola con la serie MicroTac, llegando al ápice con el modelo Startac que es uno de los mejores actualmente.

Desde esos años, los teléfonos celulares inician un viaje hacia un éxito inesperado. En sólo siete años se ha llegado al millón de usuarios. Las cifras actuales según las nuevas estadísticas, dicen que hay más celulares que habitantes en el mundo. Entre celulares, lápices ópticos y tablets se llega a 6,6 mil millones de usuarios y las previsiones para el 2018 son de 9.3 mil millones de personas que usarán los teléfonos celulares, los lápices ópticos y los tablets.

Llamar por teléfono celular en estos días es una función secundaria, ahora uno se conecta a internet, participa a una chat, busca una calle, calcula un viaje en carretera, se hacen fotos o videos, se compra una canción o un libro, se puede pagar la cuenta de un centro comercial y hacer mil cosas más.

En un futuro próximo, todas estas funciones se convertirán en objetos portátiles como Google Glass o el reloj-pc que están en studio tanto en Apple como en Samsung.