En la legendaria ciudad peruana de Cusco, representantes de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Chile y Argentina lanzaron la postulación del Qhapaq Ñan o Camino Inca como Patrimonio Cultural de la Humanidad, y acordaron preservar esa obra de integración física, cultural, social y económica de más de cinco mil kilómetros de extensión, que hasta el día de hoy hermana a una extensa zona desde el norte argentino hasta el sur colombiano.

Los gobiernos de Bolivia, Argentina, Colombia, Ecuador y Perú decidieron postular al Camino Real Inca o Qhapaq Ñan como Patrimonio Cultural de la Humanidad en el XVIII Foro de ministros de Cultura de América Latina y el Caribe, celebrado el 22 julio de 2011 en la ciudad de Santa Cruz.

Las políticas del Vivir Bien/Buen Vivir, una propuesta civilizatoria que busca llegar a un grado de armonía total con la comunidad y el cosmos, son fundamentales en el proceso de integración de la región latinoamericana y caribeña, coincidieron representantes sudamericanos en el XVIII Foro.

“Las políticas culturales contribuyen a la construcción del Sumay Kawsay a partir de tres ejes: la descolonización, los derechos culturales y los emprendimientos culturales que tienen como resultado la nueva identidad contemporánea”, dijo en la oportunidad la ministra de Culturas de Ecuador Erika Sylva.

Durante la Reunión Final del Segundo Ciclo del Informe Periódico del Estado del Patrimonio Mundial para América Latina y el Caribe, que en diciembre del año pasado definió el plan de acción de los sitios patrimoniales de la región para los próximos siete años, los delegados de los seis países acordaron priorizar la promoción de la ruta precolombina que se extendía desde el sur de Colombia hasta Argentina y Chile, atravesando Ecuador, Perú y Bolivia.

Según un estudio realizado por el director de Patrimonio del Ministerio de Culturas de Bolivia Marcos Michel, el Qhapaq Ñan es una de las obras arquitectónicas camineras de mayor trascendencia en la historia de la humanidad. El camino principal y sus ramales se extienden por más de 33 mil kilómetros de vías empedradas que fueron utilizadas por el imperio incaico durante su expansión por toda la región andina sudamericana.

En Bolivia, el tramo principal del Camino del Inca vincula el Desaguadero con Viacha, rodeando el lago Titicaca, con ramales en los departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí. El ramal precolombino de El Takesi, cuya antigüedad se remonta a la época Tiwanakota, es una ruta que comienza en Ventilla, a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar (msnm), y recorre varios pisos ecológicos en los Yungas de La Paz.

Hace poco una caminata ecoturística de 400 kilómetros, denominada del Titicaca al Mar, partió desde la población de Copacabana, en el departamento de La Paz, hacia la Playa de Vila Vila en Perú, atravesando la Isla del Sol, Yunguyo, Ticaco, Tarata y el Valle de Sama. Esta marcha convocada por el Ministerio de Culturas y los gobiernos locales de Perú buscaba articular el desarrollo de corredores ecoturísticos en las regiones cercanas al Lago Titicaca, la zona costera de Tacna y la región altiplánica de Puno, además de promocionar productos turísticos en la modalidad de caminata y turismo vivencial, entre ellos el Camino del Inca, todo en el marco del Proyecto Corredores Ecoturísticos.

En el norte chileno-argentino existían dos ramales principales del camino real: Urco (masculino, frío, seco, árido, superior, derecha y alto) que recorría estepas del altiplano andino, y Uma (femenino, húmedo, fértil, inferior, izquierda y bajo) que atravesaba los valles (Lupacas, Pacajes, Carangas, Quillacas Azanaques, Aullagas, Uruquillas, Sevaruyos, Cara Caras, Cahrcas, Chichas y Lípez). (1)

En Chile, el Camino del Inca abarca 125 kilómetros de vías distribuidas en cinco tramos. El primer tramo empedrado (con muros de contención y laterales, además de hitos de piedra y drenajes) comienza en la Región de Arica, con la ruta de la Sierra entre Putre y Zapahuira. Continúa en Antofagasta, con el sendero del Cobre, entre el volcán Miño y Lasana; sigue por la ruta de Topa Inca, entre Cupo y Catarpe, y continúa en Capricornio Andino, entre Camar y Peine. De la Región de Atacama se incluye la Ruta del Despoblado, desde el Portal del Inca, en El Salvador, hasta Finca de Chañaral.

El Comité Editor encargado de elaborar el expediente de postulación del Qhapac Ñan o Sistema Vial Andino está integrado por el ministro de Culturas de Bolivia Pablo Groux, la encargada del área internacional del Consejo de Monumentos de Chile Vera Fikarová y otros expertos de los seis países. “Trabajamos por más de siete años y tenemos registrados más de 650 sitios y nominados 120 kilómetros”, precisó el embajador de Ecuador en Bolivia Ricardo Ulcuango.

El expediente de la candidatura fue presentado en enero de este año ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), organismo que emitirá su veredicto en la sesión del Comité de Patrimonio Mundial en julio de 2014. Hasta la fecha, numerosos elementos del patrimonio cultural inmaterial -un conjunto de prácticas, tradiciones, conocimientos o maneras de ser, que forman parte de la identidad y la cohesión social de pueblos y comunidades en diferentes regiones del mundo, transmitidas a través de varias generaciones- fueron adoptados por el Comité Intergubernamental de Salvaguarda de la Unesco. (2)

El 9 de mayo de 2013 fue lanzada oficialmente la candidatura del Camino de Inca en una ceremonia indígena desarrollada en la explanada del templo inca de Coricancha, en Cusco, con la presencia de la jefa de la Unidad América Latina y el Caribe del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco Nuria Sanz y representantes de los países por cuyos territorios pasa la red vial precolombina.

El ministro de Cultura de Perú Luis Peirano destacó el ejemplo del Qhapaq Ñan como obra de integración física, cultural, social y económica que hasta hoy hermana a toda la región, y auguró que su reconocimiento como Patrimonio Mundial traerá beneficios culturales y económicos a los pueblos de toda el área.

En el acto celebrado en la antigua capital del Imperio Inca, representantes de los seis países se comprometieron a preservar, desarrollar el entorno y fomentar la investigación integral del Qhapaq Ñan y la infraestructura arqueológica que lo acompaña. Peirano resaltó que dicha tarea “debe basarse en el respeto de los valores ancestrales que lo integran y el fortalecimiento de las identidades locales a partir de su puesta en uso social para el beneficio de las comunidades”.

Notas:

1. Masiel Fernández Bolaños, corresponsal de Prensa Latina en Bolivia.

2. Existen diversos registros, entre ellos la denominada Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; el del patrimonio que necesita una protección urgente porque su viabilidad o existencia está en peligro; un listado de buenas prácticas de salvaguarda, y otro donde están aquellos elementos que requieren asistencia financiera internacional, explica la secretaria de la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial Cecille Duvelle. Entre los aspirantes a la Lista Representativa está el repentismo, como se conoce en Cuba al arte de la improvisación poética, cantada con acompañamiento musical. Se trata de una tradición oral con más de tres siglos de existencia extendida en la actualidad por todo la isla y que juega un papel importante en la promoción del sentido de pertenencia a la comunidad. También postulan el tejido tradicional del sombrero de paja toquilla de Ecuador; la popular representación de Los Diablos Danzantes de Venezuela; la Ichapekene Piesta o la “fiesta más grande de San Ignacio de Moxos” de Bolivia; el arte del carnaval de Recife, Brasil; y las Fiestas de San Francisco de Asís o San Pacho en Quibdó, Colombia.

Con reportes de ABI y Prensa Latina.