Una persistente sequía que afecta a Panamá ha provocado la peor crisis energética del país en 15 años y obligado al gobierno a tomar medidas extremas, incluida la suspensión de labores escolares y la modificación de la jornada laboral en el sector público. Hace menos de dos años el Ejecutivo panameño tuvo que prestarse al menos 33 millones de dólares del BID y la CAF para reparar los daños ocasionados por las inundaciones.

El Sistema Nacional de Protección (Sinaproc) de Panamá declaró ayer estado de emergencia nacional por la sequía que afecta al país, en especial a cinco provincias donde los daños en la agricultura y la ganadería son millonarios. El director del Sinaproc Arturo Alvarado dijo que la sequía se siente más en el llamado Arco Seco, que incluye a las provincias de Herrera y Los Santos, así como en Coclé, Chiriquí y Panamá.

La sequía causa estragos en los principales sectores productivos de Panamá, y también aviva los incendios forestales. Los medios de prensa panameños manifestaron su preocupación luego de que el Cuerpo de Bomberos, sin revelar estadísticas, reconociera que en los primeros meses de 2013 se han duplicado los siniestros en el país. (1)

Por si fuera poco, hay un descenso significativo en los niveles de los embalses de las hidroeléctricas Bayano y Fortuna que repercute en un grave déficit de generación eléctrica en un país donde desde 1998 no se registran cortes de energía por escasez y desde 2008 no se había vivido una situación de estrechez semejante. Los cauces de los principales ríos de Chiriquí están en sus niveles mínimos, al igual que en casi todo el país, aunque entre las provincias más afectadas están, además, Coclé y Panamá.

Panamá posee decenas de hidroeléctricas de envergadura variada. En los diferentes ríos de la provincia de Chiriquí, por ejemplo, operan 22, pero hay 24 en etapa de construcción y otras 20 más en proceso de trámite para iniciar su construcción. Sin embargo, esos proyectos vitales ante el crecimiento de la demanda de electricidad en el país, crean una serie de problemas a la agricultura y la ganadería porque afectan el caudal de los ríos, los sistemas de riegos y a las comunidades que dependen de esas aguas.

La intensa sequía agudiza las discrepancias entre ambientalistas y gobierno que enfrenta las acusaciones de grupos ecologistas porque, según ellos, la situación actual es consecuencia de que no se midieron con responsabilidad los niveles del impacto negativo de las hidroeléctricas en las comunidades.

El presidente Ricardo Martinelli advirtió a la población de los problemas en el suministro de electricidad que puede generar la preocupante baja en los niveles de las presas que abastecen de agua a las plantas hidroeléctricas. Dijo que el Estado subsidia con 23 millones de dólares ese servicio para evitar aumentar la tarifa eléctrica, pero si no llueve habrá problemas porque las dos líneas de transmisión están copadas por el bajón de agua en los lagos. (2)

Comienzan a regir medidas de ahorro energético

Inusuales medidas urgentes de ahorro energético comenzaron a aplicarse desde hoy en Panamá en los sectores público y privado a nivel nacional para paliar los daños en el sistema eléctrico por la sequía e impedir apagones programados. El Consejo de Gabinete aprobó la víspera una resolución en la que ordena el racionamiento del consumo eléctrico, el cual contempla el cierre de supermercados, cines, bares, cantinas, casinos, discotecas y centros de diversión nocturna de lunes a jueves a partir de las 10 de la noche.

El Gabinete también ordena apagar desde este miércoles los sistemas de acondicionadores de aire en horario entre 11 de la mañana a tres de la tarde de oficinas públicas, centros comerciales, comercios y demás actividades. Esas medidas se suman a las anunciadas poco antes que contemplan la suspensión de clases por tres días en los centros educativos públicos y privados del país (primarias, secundarias y universidades).

Además, se mantiene la jornada laboral en el sector público de 7:30 de la mañana a 1:30 de la tarde con la finalidad de garantizar la prestación eficiente, continua e ininterrumpida del servicio público de electricidad hasta que la fase de racionamiento decretada sea suspendida.

Paralelamente, el Gabinete declaró Estado de Emergencia en las provincias de Coclé, Veraguas, Los Santos y Herrera, las más afectadas por la intensa sequía en el denominado Arco Seco panameño. Las lluvias se han atrasado un mes y probablemente demoren una semana más, indicó Meteorología.

El gobierno panameño lucha para evitar los apagones que, aunque serían programados y anunciados con anticipación, afectarían a decenas de miles de personas en la capital debido a la gran cantidad de rascacielos y la mala costumbre de derrochar electricidad. Con calores excesivos muy relacionados con la sequía intensa, la falta de aire acondicionado en las dependencias del Estado y los comercios privados ya está afectando a trabajadores y público que asumen la climatización artificial como un hecho natural.

Algunos comercios, talleres y escuelas privadas han echado mano a generadores portátiles o paneles solares y escapan así a los recortes y otras medidas de ahorro, mientras que el cambio de horario laboral, ahora de seis horas, ha mejorado en algo el flujo vehicular.

Fenómenos meteorológicos extremos consecuencia del cambio climático

Según Hidrometeorología del Centro Nacional de Despacho de Panamá, la actual temporada de sequía es una de las más difíciles sufridas por el país debido al cambio climático en la región, con afectaciones en la temperatura y el régimen pluvial sin que se vaticine mejoría para las próximas semanas. El año pasado ocho estados de Estados Unidos también padecieron la peor sequía en 50 años, que recortó fuertemente la cosecha de maíz, reduciendo el suministro a su menor nivel en 17 años. De igual manera, en Pernambuco, Brasil, 99 municipios fueron declarados en estado de emergencia por la peor sequía en medio siglo.

Al igual que Panamá, en junio de 2011 autoridades de El Salvador advirtieron que la baja en los acumulados de agua en los embalses de las hidroeléctricas podría paralizar las centrales generadoras en un plazo de 20 a 30 días. El presidente de la Comisión Hidroeléctrica del río Lempa (CEL) Irving Tóchez reveló que en abril de ese año la producción de las hidroeléctricas equivalió al 22,56% de la generación total de la nación.

El año pasado Uruguay y Paraguay también enfrentaron serios problemas en la generación de hidroelectricidad. El 19 de diciembre de 2012, la Administración Nacional de Electricidad de Paraguay (ANDE) se declaró impotente para evitar el colapso total del sistema energético y previó apagones de 15 y 17 horas, superiores a los ya aplicados. Con temperaturas veraniegas que superaban los 42 grados centígrados, la infraestructura de la ANDE no resistía la demanda ciudadana. Estamos en crisis porque el sistema de distribución llega al límite de su capacidad y colapsará debido a la alta demanda y la falta de infraestructura, reconoció el director general de la empresa Carlos Heisele.

A fines de mayo de 2012 la generación hidroelectricidad en Uruguay enfrentaba problemas complejos. Las mediciones del nivel de agua en la represa de Salto Grande (noroeste) eran bajas y estaban en niveles históricos, en tanto los embalses del Río Negro (Baygorria, Palmar y Rincón del Bonete) también registraban índices disminuidos. La capacidad instalada del país se acerca a los 1.900 megawatts, sin embargo en la actualidad es cinco veces menos de lo habitual. (3)

La influencia del calentamiento global en los fenómenos meteorológicos, especialmente fuertes o intensos, por ejemplo temperaturas extremas, intensos ciclones tropicales, extensas áreas de sequía e incremento de precipitaciones, ya están aquí y se mantendrán, advierte un estudio coordinado por la Universidad de Harvard.

El clima es esencialmente la distribución estadística de las variables meteorológicas (temperatura, precipitaciones, humedad del aire), o rasgos generales (calor frío, sequedad, lluvia), que se dan en una región durante un periodo de tiempo, normalmente 30 años de datos observacionales. Un examen cuidadoso de los recientes acontecimientos meteorológicos muestra como los casos extremos, que antes se daban con una frecuencia de uno en 100 años, ahora suceden en uno de cada 20 años o menos, indica el documento elaborado en coordinación con la Academia Nacional de Ciencias y la Universidad de Columbia.

Las series de datos temporales no son suficientemente largas como para proporcionar la certeza estadística que uno desearía, pero los resultados son sugerentes, agrega el estudio. Destaca además el incremento de tormentas individuales acompañadas de intensas precipitaciones, así como el mayor número de sequías. La investigación refleja el incremento significativo de las condiciones meteorológicas extremas en la última década; todo esto es congruente con una atmósfera más húmeda y más templada debido al desequilibrio radiactivo inducido por los gases de efecto invernadero.

Al respecto, el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá que hoy asigna un presupuesto adicional de 3 millones de dólares para enfrentar la grave sequía, hace menos de dos años suscribió contratos de préstamo por 33 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) para trabajos de recuperación de daños ocasionados por las inundaciones registradas en varios puntos del país. (4)

El director del Sinaproc Arturo Alvarado explicó entonces que las lluvias que se registraban en toda la geografía nacional eran atípicas, pues ocurrían en un período de transición en el que el fenómeno La Niña afecta zonas convergentes hacia la línea ecuatorial.

Panamá tiene un privilegiado régimen pluvial que abarca nueve meses del año y es muy beneficioso para la agricultura, el acopio de agua potable y sus ríos y saltos que permiten el desarrollo de plantas hídricas para generar energía. Pero también es muy peligroso por su configuración orográfica susceptible a inundaciones y deslizamientos de tierra que son una preocupación permanente para el gobierno y los ciudadanos.

En noviembre de 2012 el Consejo de Gabinete de Panamá declaró nuevamente el estado de emergencia nacional como consecuencia de los graves daños ocasionados por las fuertes lluvias, que dejaron hasta esa fecha al menos tres muertos en las provincias de Colón y Panamá. Martinelli dijo que solicitaría la ratificación de los directivos del recién creado Fondo de Ahorro, y una enmienda a su norma actual que permita adelantar su entrada en vigencia prevista para 2015 y disponer parte de esos recursos para la ayuda a damnificados y rehabilitación de infraestructuras.

A principios de marzo de 2013, un frente frío cuyas características han sido vientos muy fuertes, ocasionó un muerto (ahogado), seis barcos encallados y por lo menos 10 residencias inundadas en la provincia panameña de Colón. En esa región de la costa atlántica se reportaron caídas de postes del tendido eléctrico, árboles y voladuras de techos, pese a que Panamá no suele ser azotado por ciclones.

Notas:

1. Los más notorios y recientes incendios en Panamá han sido el del vertedero capitalino, que por siete días contaminó con humo la capital, afectando la salud de los ciudadanos, y un fuego que devoró dos viejos caserones en la ciudad de Colón, que creó un problema social con los damnificados. Otro incendio forestal que arrasó 20 hectáreas en Cerro Chupá, distrito de Macaracas, provincia panameña de Los Santos, seguía fuera de control hasta el 9 de abril, reportó el sitio digital tvn-2.com. El fuego llevaba ya cinco días arrasando madera, vegetación espesa y afectando a las aves y otros animales silvestres.

2. A la sequía se une el deterioro de dos termoeléctricas que han salido del sistema para recuperación y mantenimiento. Martinelli anunció que pronto se licitará una tercera línea de transmisión eléctrica que ayudará a evitar la actual situación. También expresó que la línea de transmisión con Colombia debe empezar a construirse pronto ya que es un acuerdo binacional, pero otra cosa diferente sucede con Costa Rica donde existe un conflicto entre esa nación y un ciudadano norteamericano que ha impedido que el proceso de conexión eléctrica avance.

3. “En cualquier otro momento de la historia, hace una década o más, con una situación la mitad de complicada de la actual, hace rato que tendríamos cortes de luz porque no existían otras posibilidades”, declaró entonces el director de Energía Ramón Méndez. Uruguay instaló desde 2006 unos 500 megawats por fuentes no tradicionales como biomasa y energía eólica, a los que se sumaron 300 mw/hora adquiridos a Argentina y otros 120 mw a Brasil. La estatal electroenergética uruguaya UTE gasta en la actualidad cuatro millones de dólares diarios por la baja generación de electricidad en la represa de Salto Grande, ubicada en el curso medio del río Uruguay, entre las ciudades de Salto, cabecera del departamento homónimo (Uruguay) y Concordia (Provincia de Entre Ríos, Argentina). La capacidad instalada se acerca a los 1.900 megawatts, sin embargo en la actualidad es cinco veces menos de lo habitual.

4. En diciembre de 2011 el gobierno panameño declaró estado de emergencia nacional como paso previo en la implementación de medidas para garantizar una disposición de fondos y recursos para enfrentar los graves daños ocasionados por las lluvias asociadas al fenómeno meteorológico La Niña. Hasta el 21 de octubre de ese año unas 2.200 personas fueron afectadas por las fuertes lluvias, sobre todo en las provincias de Darién y Chiriquí. Tras el derrumbe de las laderas de dos cerros en el río Palo Blanco se formó un lago artificial de 274 hectáreas y las autoridades locales decidieron evacuar de manera forzosa a todos los vecinos río abajo. El 22 de octubre el dique se rompió e inundó a siete comunidades de Barú, provincia de Chiriquí. Quedaron bajo el agua las comunidades de San Antonio, Blanco Arriba, Majagua Civil, Finca Higuito, Finca Majagua, Sangrillo y Balaspit, pero la evacuación de un millar de personas impidió que se registraran muertes.

Con reportes de la corresponsalía de Prensa Latina en Panamá.