Nueva Delhi y La Habana (PL).- Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, las cinco economías emergentes más dinámicas del planeta, conforman el grupo Brics, una poderosa asociación que representa de conjunto el 43% de la población mundial, el 30% de la superficie terrestre, el 18% del Producto Interno Bruto global, y el 35% de las reservas de divisas.

Cuando a inicios de siglo la compañía Goldman Sachs los bautizó con el acrónimo de BRIC (sin incluir a Suráfrica, que luego se sumó al grupo), ese término era apenas un concepto de inversión, una suerte de modelo acaso útil para pronosticar las tendencias económicas globales para los siguientes 50 años. Hoy, fortalecidas sus economías a un ritmo anual envidiable, y potenciada su presencia en el mercado mundial, el quinteto es una respetada asociación hacia la cual el mundo vuelve la mirada cuando se habla de cómo encarar la crisis financiera, promover la reforma de los organismos financieros internacionales o enfrentar desafíos globales como el cambio climático o la seguridad alimentaria.

A continuación, algunos de los datos más relevantes de este grupo que, a la vuelta de unos pocos años, puede permitirse el lujo de reunirse bajo el lema “Asociación Brics por la estabilidad, la seguridad y la prosperidad mundial”:

– La primera cumbre del BRIC se celebró en Ekaterimburgo, Rusia, en 2009; le siguieron las de Brasilia, Brasil, en 2010; y la de Sanya, China, en 2011. Fue en esa tercera cumbre donde el acrónimo sumó una “s”, cuando la ya influyente agrupación multilateral acogió como miembro a Suráfrica.

– Los Brics no tiene una agenda fija, pero abordan con fluidez temas de actualidad como la reforma de la ONU, una mayor representación en las instituciones de Bretton Woods, el manejo de la crisis financiera mundial o el diseño de estrategias de comercio y cooperación, bien entre ellos o con otros países.

– Los Brics cubren más de la cuarta parte de la superficie terrestre y, con China y la India en punta -las dos naciones más pobladas del mundo- representan el 42% de la población mundial. Las producciones de los miembros de la asociación aportaron más del 50% del crecimiento económico mundial en la última década.

– Los bienes creados por los Brics equivalen al 40% del Producto Interno Bruto y su proporción aumenta rápidamente. Goldman Sachs asegura que hacia 2035 los Brics podrán convertirse en un núcleo económico mucho mayor que el G-7, integrado por las principales potencias industriales.

– En la III cumbre de 2011 los dirigentes del Brics se fijaron por primera vez un plan de acción concreto para la cooperación en las áreas de economía, finanzas, comercio, salud y cultura, entre otras. Uno de los propósitos de la IV cumbre fue sentar las bases de un banco Brics para financiar proyectos de infraestructura, bien propios o de otras naciones en desarrollo.

– Reunidos en la IV cumbre de la asociación en Nueva Delhi a fines de marzo de 2012, los presidentes Dilma Rousseff (Brasil), Dimitri Medvedev (Rusia), Hu Jintao (China) y Jacob Zuma (Suráfrica), y el primer ministro indio Manmohan Singh reclamaron una mayor participación en las decisiones relativas a la gobernanza global.

En la Declaración de Delhi, los líderes de los Brics exigieron mayor presencia en la arquitectura financiera internacional, más voz en nombre de los países en desarrollo, y la creación de un sistema monetario internacional más justo y en función de los intereses de todas las naciones.

Reclamaron también el fin de la hegemonía europea y estadounidense en el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y reiteraron que la selección de los presidentes de esos organismos debe realizarse a partir de los méritos de los aspirantes y no de su nacionalidad. A la hora de decidir sus cuotas de dirección, esas instituciones deben tener en cuenta el peso de los países emergentes, expresaron.

Hasta ahora, mediante un acuerdo tácito, Europa y Estados Unidos se han repartido olímpicamente las respectivas presidencias del FMI y del BM. Los Brics recalcaron que el esfuerzo en curso para aumentar la capacidad de préstamo del FMI solo cristalizará si hay confianza en que la totalidad de los miembros de la entidad están realmente comprometidos con esas reformas.

Tras exponer la “necesidad urgente” de mejorar el flujo de financiamiento a los países emergentes y en desarrollo, también instaron al BM a dar mayor prioridad a la movilización de recursos hacia esas naciones y reducir los costos de los préstamos. Los líderes del BM deben comprometerse a transformarlo en una institución multilateral que refleje verdaderamente la visión de todos sus miembros, incluyendo una estructura de gobierno que refleje la realidad económica y política actual, consideraron.

Señalaron que de una entidad rectora de la cooperación Norte-Sur, el BM debiera promover una asociación de igualdad con todos los países a fin de superar una obsoleta dicotomía donante-receptor. “Exigimos mayor representatividad en la arquitectura financiera internacional, más voz a nombre de los países en desarrollo, y la creación de un sistema monetario internacional más justo que sirva a los intereses de todos las naciones”, manifestaron.

El primer ministro de la India llamó a las otras cuatro naciones miembros del Brics a hablar con una sola voz para salvar los obstáculos que entorpecen las metas de crecimiento de la asociación. “Todos estamos afectados por la desaceleración económica mundial, la volatilidad de los precios de los alimentos y de la energía, el desafío de conciliar el crecimiento con los objetivos medioambientales, la incertidumbre política en Asia occidental, y el surgimiento del terrorismo y el extremismo”, alertó Singh en la sesión plenaria de la IV Cumbre del grupo.

Apuntó que en su condición de miembros también del G-20, los países Brics (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) deben encontrar soluciones apropiadas “para ayudar a Europa a ayudarse a sí misma” y coordinar políticas capaces de reactivar el crecimiento mundial. El jefe de gobierno indio llamó asimismo a sus huéspedes a cooperar estrechamente para dar vida a la Ronda de Doha, en busca de soluciones innovadoras frente a los obstáculos que han estancado su progreso.

Dijo que a fin de lograr una mayor complementariedad dentro del grupo debe promoverse una mayor interacción entre las respectivas comunidades empresariales mediante la facilitación de las visas de negocios, la eliminación de las barreras comerciales, la propiciación de los flujos de inversiones y la evitación de medidas proteccionistas. Consideró necesario igualmente trabajar en bloque a la hora de abordar el tema de la ampliación de la base de capital del Banco Mundial y otras entidades bancarias multilaterales al objeto de que estas puedan cumplir un “apropiado papel” en la financiación de infraestructuras de desarrollo.

Singh instó además a sus colegas a abordar de conjunto las insuficiencias de las instituciones de la gobernanza política y económica mundial, en tanto que “en más de seis décadas no han seguido el ritmo de los cambios en el mundo”. Tras reconocer que las instituciones financieras internacionales han experimentado “algunos progresos”, acotó que “del lado político hay una falta de movimiento”.

Un banco Brics, meta inmediata

Una de las decisiones más trascendentes de la IV Cumbre de los Brics fue la de dar luz verde a la idea de crear un banco propio para financiar proyectos de infraestructura entre las naciones miembros del grupo y otras en desarrollo. Los mandatarios solo evaluaron las posibilidades de ejecutar el proyecto, pues este comporta múltiples y complejos detalles técnicos que confiaron a expertos.

“Instruimos a nuestros ministros de Finanzas examinar la viabilidad de esta iniciativa, establecer un grupo de trabajo conjunto para los estudios adicionales, e informarnos en la próxima Cumbre (Suráfrica 2013)”, señalaron en la Declaración de Delhi.

De enorme importancia estratégica, la fundación del barco entrañará un minucioso proceso, de seguro no exento de polémicas, para definir aspectos como su estructura, aportación de capitales, poder de voto y criterios de selección de los países y las obras que recibirían inversiones, entre otros. Algunos influyentes sectores de Occidente no han ocultado su preocupación porque esas y otras ideas lleven a los Brics a convertirse en una agrupación rival capaz de desafiar su hegemonía en las principales instituciones multilaterales, entre ellas el FMI y el BM.

Otro cardinal acuerdo fue el de facilitar la concesión de créditos en las respectivas monedas nacionales a las empresas de los países miembros, a sabiendas de que el actual monto de sus intercambios comerciales -ascendentes a 230 mil millones de dólares- aún reserva enormes potencialidades. El dólar estadounidense, en consecuencia, tendrá cada vez menor relevancia en las transacciones que realicen los países implicados.

También relevante fue la forja de la Alianza de Intercambio Brics, mediante la cual los índices de referencia de las bolsas del quinteto estarán interrelacionadas a fin de blindar sus reservas monetarias y aportar un mayor dinamismo al flujo interno de capitales. En cuanto a desarrollo endógeno, el grupo se pronunció por modelos de crecimiento más racionales y sustentables sin comprometer las necesidades actuales, y el diseño de estrategias fiables en áreas críticas como la seguridad alimentaria y energética, saneamiento urbano y acceso al agua.

Esperanza para un mundo en bancarrota

En un mundo caracterizado por la inestabilidad financiera y económica, sobre todo desde 2008 a partir de una crisis de deuda expandida, la presencia de los Brics constituye ejemplo de relevancia, pues muestran indicadores capaces de asombrar a los economistas cuando en los últimos 10 años sus flujos de inversión extranjera directa (IED) se triplicaron hasta los 263 mil millones de dólares.

Un reciente informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) aprecia el desarrollo de estas naciones y mantiene su observación sobre el futuro. El director de la División de Inversión y Empresas de la Unctad James Zhan declaró que la reciente década permitió a los Brics convertirse en importantes emisores de IED al transitar del uno por ciento del total global al 9%.

Tales elementos recuerdan que desde 2010 las economías en desarrollo acaparan la mitad de los flujos de inversión extranjera directa y dos años después superan a los países desarrollados con 130 mil millones de dólares por encima. Las inversiones de los Brics buscan en esencia los mercados en vías de desarrollo hasta acaparar el 42% del total, aunque el viejo continente sigue como punto de destino principal de dichas inversiones. Ese elemento anota un contexto de cadenas regionales de valor para el mercado de la UE.

Dicho documento señala que los flujos de inversión entre los propios Brics aún se reportan como limitados, con 2,5% del total o lo que es igual a 260 mil millones de dólares, aunque hace una década esta cifra era sustancialmente menor, equivalente a 0,1% o 29 mil millones. Para esa categoría, el integrante africano de la coalición está al frente de las inversiones entre estas naciones con una quinta parte de sus flujos externos de inversión en 2011, en particular hacia China.

China constituye el mayor inversor del grupo con cifras de 425 mil millones de dólares en cuanto al IED, mientras Brasil acapara 500 millones de dólares, de los que 447,5 millones corresponden a China, siempre según Unctad.

Las relaciones bilaterales brasileñas son específicamente fuertes con China en particular referentes al comercio como punta de lanza de las exportaciones de materias primas. Pese a ello, es limitada en la actualidad la presencia de empresas brasileñas en China con principal atención hacia la provisión de servicios como financiación, consultoría empresarial y comercio, venta y distribución de productos y la licitación pública.

Sudáfrica representa otro de los focos de inversión directa extranjera de brasileños, rusos, indios, chinos y los propios sudafricanos, en sectores como la manufactura y servicios. Pese a que el continente africano solo representa un cuatro por ciento de los flujos del IED hacia el extranjero, los Brics ya aparecen como principales inversores en esa región del mundo al acaparar el 25% del dinero foráneo.

En la V Cumbre del grupo Brics celebrada en marzo de 2013 los jefes de Estado Dilma Rousseff, Vladímir Putin, Xi Jinping, y Jacob Zuma, junto al primer ministro de la India Manmohan Singh, fortalecieron la alianza estratégica de las cinco economías emergentes.

Este encuentro fue el primero de esa naturaleza que se celebró en África y sesionó bajo el lema “Asociación para el desarrollo, la integración y la industrialización”. Los gobernantes aprobaron iniciativas como la creación del Banco de Desarrollo para la asistencia mutua en situaciones financieras complejas, que tendría un capital inicial de 50 mil millones de dólares aportados por sus componentes.

Según Zuma las negociaciones formales para establecer la institución se sustentaron en la “considerable necesidad de infraestructuras, que sumarán 4,5 billones de dólares en los próximos cinco años”. Los gobernantes convinieron también en la creación de una reserva de riesgo para el comercio y el desarrollo con el objetivo de promover una mayor cooperación, así como interconectarse mediante un cable submarino de 28.400 kilómetros, alternativa para acabar con la dependencia tecnológica en ese campo.

Otro paso importante fue la constitución del Consejo de Negocios Brics, que se utilizará como “plataforma para profundizar y promover los vínculos económicos, comerciales y las inversiones” entre sus miembros. Este Consejo profundizará la promoción de las relaciones comerciales, la transferencia tecnológica y cooperación en áreas como el sector bancario, la economía ecológica, la manufactura e industrialización por la vía privada.

Putin resumió lo logrado en Durban al considerar que el objetivo estratégico “en la perspectiva a mediano y a largo plazos es fijar el Brics en las posiciones de uno de los elementos clave del sistema de la dirección global, lo cual concierne a las esferas político-jurídica, así como financiero-económica”.

Más allá de los acuerdos alcanzados en la esfera económica, el grupo Brics se pronunció en un comunicado por defender el derecho legítimo de Siria a la autodeterminación y rechazaron la ulterior militarización del conflicto promovido por las potencias occidentales y países de la región. Junto a ello reconocieron también el derecho de Irán al uso pacífico de la energía nuclear e instaron a disipar las dudas sobre su programa por intermedio del diálogo entre Teherán, el Organismo Internacional de Energía Atómica y los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, más Alemania.

Vladimir Putin, describió al Grupo Brics como uno de los elementos clave en la conformación del mundo multipolar y la creación de un sistema de relaciones económicas internacionales más justo y equilibrado. Los integrantes del quinteto han reafirmado su compromiso con los principios fundamentales del derecho internacional y contribuyen al fortalecimiento del papel central de la ONU, afirmó Putin en una entrevista a la agencia ITAR-TASS.

Destacó que los miembros del grupo rechazan la política de coerción y de usurpación de la soberanía de otros Estados, y comparten enfoques comunes en una serie de problemáticas de la actualidad internacional.

* Alberto Salazar es corresponsal de Prensa Latina en India y Roberto Campos, periodista de la redacción de Economía.