(ABI).- El ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana denunció el domingo la existencia en Bolivia de intelectuales, administrativos y políticos que trabajan en “preservar la hegemonía de Estados Unidos”, y ofreció becas a los periodistas para que investiguen el verdadero tipo de cooperación que brindó la agencia norteamericana USAID en Bolivia.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), recientemente expulsada por decisión del Presidente Evo Morales, sirvió para fomentar las dictaduras e instalar el neoliberalismo en Bolivia, reiteró el ministro Quintana en entrevista con medios estatales.

Desde su instalación en Bolivia en 1964, USAID desarrolló proyectos de salud, medio ambiente, apoyo a la democracia y lucha contra el narcotráfico, los que eran administrados directamente por Estados Unidos, pues la agencia no brindó en ningún momento información sobre el manejo de recursos y áreas de inversión, en franca violación de la Carta Magna boliviana, aseguró Quintana.

El Ministro de la Presidencia explicó que entre 1964 y 1982 esa “supuesta” cooperación trabajó en la legitimación de la dictadura. En esa época, Estados Unidos no podía darse el lujo de que gobiernos comunistas se instalen en Latinoamérica y en Bolivia y la mejor manera de evitarlo era “colocar dictaduras militares”.

En esa línea, todas las agencias de Estados Unidos como la CIA, la DEA, los cuerpos de paz llegaron al país para impedir que se instauren regímenes democráticos que decidan por sí mismos convivir con Estados Unidos o el bloqueo soviético.

Posteriormente, entre 1980 y 2005, el gobierno estadounidense utilizó a USAID para instalar el neoliberalismo en Latinoamérica y su tarea era “convertir al país en mercado”, lo que significó que cada país debía asumir la política neoliberal y consecuentemente transfiera sus recursos naturales a las grandes transnacionales.

Según Quintana, en ambas épocas USAID desarrolló la política del chantaje, la intimidación y la imposición, para lograr un control directo en el Estado Republicano y “tener el dominio hegemónico político y económico”. Una buena parte de los recursos de USAID para Bolivia tiene ver con la balanza de pagos, con el programa de monetización de los alimentos a través del PL 480, lo que “derrumbó” la capacidad agrícola del país empobreció más a la gente de escasos recursos. (1)

Luego de conocer la decisión del Jefe de Estado, miembros de la oposición anticiparon que los bolivianos de las áreas más pobres del país serán los directamente perjudicados por la suspensión de los proyectos que administraba USAID, entre ellos los programas de salud Prosalud y Procosi. Sin embargo, el director ejecutivo nacional de Prosalud Luis Fernández aclaró que esa red de clínicas en varias ciudades del país dejó de recibir dinero de USAID en 2008.

El ministro Quintana aseguró que el gobierno se hará cargo de los proyectos que eran financiados con los recursos de USAID. “La plata entre comillas de USAID en las comunidades en Bolivia la vamos absorber como gobierno nacional con plata de los propios bolivianos; no hay porqué preocuparse, debiéramos preocuparnos por cómo la plata de USAID estaba dividiendo a las organizaciones”

Además, la cooperación de la USAID en Bolivia bajó de 80 millones de dólares (promedio anual en 2005) a 25 millones de dólares desde 2006 y “no nos hemos caído”, aseveró Juan Ramón Quintana, ya que el gobierno comenzó a sustituir el financiamiento de los proyectos y a “cubrir los huecos” que dejaron los 55 millones de dólares de reducción de esa ayuda económica. (2).

Quintana recordó también que Estados Unidos no es el único país que coopera a Bolivia; hay otros países como Venezuela, la Unión Europea y China que apoyan sin el componente de la injerencia política que aplica USAID. “Son cooperaciones bilaterales o multilaterales que no tienen como condición la existencia de estructura extraterritorial que viene a Bolivia a modificar o imponer condiciones económicas, sociales; con esa nos llevamos bien y es cada vez más directa”, comentó el Ministro.

Intelectuales al servicio de Estados Unidos

La ministra de Comunicación Amanda Dávila reveló que USAID mantenía en secreto más del 70% de toda la supuesta inversión en Bolivia y sólo entregaba información sobre el 30% de los recursos. “Ese dinero que no lo controlamos está yendo con una clara intencionalidad política y un objetivo político, que es desestabilizar al gobierno del Presidente Evo Morales”, afirmó en declaraciones a la televisora local Cadena A.

La Ministra de Comunicación aseveró que USAID pagaba a determinados ciudadanos para que intenten desestabilizar al gobierno de Morales desde distintas trincheras mediáticas. “Casualmente”, varios proyectos impulsados por la agencia estaban vinculados a “ex autoridades que tienen un papel político, que son analistas políticos, que van a los medios de comunicación, que tienen programas en canales de televisión y en radios, personajes que sistemáticamente arremeten contra cualquier iniciativa que plantea el Órgano Ejecutivo para intentar mejorar la economía del país”.

Según el ministro Juan Ramón Quintana, “Estados Unidos se ha encargado, a través de sus distintas agencias y programas, de formar a sus intelectuales orgánicos que defienden los intereses de EE.UU. por encima de los intereses de la patria”. Reveló que existen intelectuales orgánicos de EE.UU. en campos vinculados a la lucha contra el narcotráfico, entre ellos ex funcionarios de los ministerios del Estado en los gobiernos neoliberales, y también policías y militares.

Para identificar a esos intelectuales sólo se debe recordar diferentes episodios, entre ellos “quién entregó los misiles chinos a los EE.UU. Fíjense, siendo militares, traicionaron a su institución, traicionaron a su patria entregando armas para la defensa de su patria a la potencia extranjera”, dijo el Ministro de la Presidencia.

Quitana consideró que “es lógico que una potencia extranjera del tamaño de EE.UU., a través de sus agencias en el extranjero, en este caso en Bolivia, tiene la necesidad de formar cuadros intelectuales, administrativos y políticos para preservar su hegemonía en los países”. Entre esos intelectuales orgánicos pagados por Estados Unidos, citó a Diego Ayo, Iván Arias, Juan Carlos Urenda, Ernesto Justiniano y Carlos Hugo Molina, entre muchos otros.

El Ministro de la Presidencia sugirió a los periodistas preguntar al encargado de negocios de Estados Unidos en Bolivia Larry Memmott quiénes son sus consultores en cada uno de sus programas de cooperación en el Estado Plurinacional, a qué ONGs financian, cuánto de dinero entrega a cada organización y sobre todo quiénes son sus directores y funcionarios. (3)

Quintana interpretó que esos intelectuales “hoy día están pagando su lealtad y su fidelidad política cuando eran funcionarios”. En ese sentido, ofreció a los periodistas una beca para investigar la verdadera dimensión de la cooperación norteamericana en Bolivia e invitó a los medios de prensa “a que hagan una revisión de quiénes son los que ofician de portavoces de Estados Unidos y lo defienden con tanto entusiasmo, con mucho más entusiasmo que los propios funcionarios de Estados Unidos”.

Notas:

1. La embajadora de Bolivia en Rusia María Luisa Ramos recordó que USAID colaboró a los bolivianos con alimentos transgénicos no autorizados. La diplomática conoció que entre abril y mayo de 2001 llegaron al país alimentos transgénicos que estaban en pleno análisis con animales y no eran aptos para el consumo humano, además de que no fueron autorizados por el gobierno. A eso se sumó la declaración del entonces embajador de Estados Unidos en Bolivia Manuel Rocha, quien señaló que “a caballo regalado no se le mira los dientes”, lo cual Ramos calificó como un exceso.

2. La ministra Dávila puso en duda la supuesta gran inversión de 2.000 millones de dólares que, según USAID, invirtió en el país desde 1968, al señalar que no existe evidencia fehaciente que demuestre algún progreso en las regiones donde tuvo presencia. “Con mucho menos dinero nosotros estamos saliendo de la pobreza, apoyando con toda la atención a los sectores pobres, ¿qué pasó con los 2.000 millones de dólares? es la pregunta que nos hacemos”.

3. Según un reporte de la red Erbol, Quintana reveló que Carlos Hugo Molina, Roberto Barberi, Rubén Ardaya, Luis Luna y Juan Carlos Campero fueron contratados por una ONG de EE.UU. para el programa “Fortalecimiento de Instituciones Democráticas”. También Luis Carlos Gemio, Eduardo Antelo y Abel Martínez habrían sido contratados para un “proyectito de descentralización” de USAID. Para “reformas al Régimen Impositivo (fueron contratados) José Antonio Nogales y Juan Brum. Para el proyecto Autonomías Departamentales: Juan Carlos Urenda, Carlos Portocarrero y Cecilia Bonadona. Como motivadores en el proyecto Sociedad Civil: Franz Barrios, Ivan Arias, Diego Ayo, Marcelo Rengel yCayo Salinas”, detalló la autoridad gubernamental.