Berlín y Ginebra (PL).- El proceso contra la célula terrorista neofascista “Clandestinidad Nacionalsocialista” (NSU), en la ciudad de Múnich, constituye uno de los juicios penales políticos más importantes de la historia alemana desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El 25 de abril el gobierno alemán reconoció ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas errores cometidos en las investigaciones sobre una serie de asesinados de la célula terrorista.

Beate Zschaepe acudirá al banquillo de los acusados de la Audiencia Territorial de Múnich, en la sexta sala penal, sala A-101, el 6 de mayo. Se le acusa, sobre todo, de homicidio en 10 casos, lesiones físicas graves en 22 casos, extorsión e incendio doloso. Zschaepe también es acusada de ser miembro de una organización terrorista, de la autodenominada “Clandestinidad Nacionalsocialista” (NSU).

Además de ella, otros cuatro cómplices de la asociación deberán comparecer ante la Audiencia Territorial de Múnich. La terrorista es la acusada principal; los otros dos implicados, Uwe Mundlos y Uwe Boehnhardt, se pegaron un tiro después de un fracasado atraco a un banco en el 2011.

Días antes del anuncio del comienzo del histórico juicio -primero para el 17 de abril, luego fue pospuesto-, miles de manifestantes recordaron en Múnich a las víctimas del NSU. Al mismo tiempo, los participantes exigieron una lucha consecuente contra el neofascismo y la violencia de derecha. La viuda del ciudadano griego Theodoros Boulgarides, asesinado en el 2005, afirmó que su familia había estado en choque por mucho tiempo, primero por el asesinato y después por las falsas sospechas de las autoridades alemanas. “Casi ocho años más tarde seguimos consternados”, expresó durante la manifestación.

Los participantes de la jornada de protesta portaban en pancartas las fotos de las víctimas del NSU. También alistaron los nombres de otras víctimas de neonazis en la protesta que fue convocada por grupos de izquierda. Según la policía, asistieron más de 5.500 personas, pero los organizadores afirmaron que fueron 10 mil los participantes y expresaron que ésta había sido “la mayor manifestación contra el racismo registrada en Múnich en los últimos 20 años”.

El proceso ha causado un escándalo. La persistente negativa del tribunal bávaro a posibilitar la asistencia de periodistas de países de procedencia de las víctimas provocó un agudo debate en las últimas semanas. La corte argumentó que las 50 plazas previstas para la prensa ya estaban adjudicadas y precisó que ello se hizo en el orden de las solicitudes formuladas con vista al proceso.

A pesar del significado de uno de los procesos políticos más importantes en Alemania después del fin de la Segunda Guerra Mundial, el tribunal de Múnich se niega a realizar el juicio en una sala más grande. Según la corte de Múnich, 324 medios y periodistas solicitaron plazas para cubrir directamente el juicio, pero en la sala hay solamente capacidad para 50.

Medios de comunicación alemanes anunciaron que presentarán demandas contra la falta de puestos para brindar cobertura informativa en un juicio al grupo terrorista neonazi NSU. Una serie de medios de alcance nacional no recibieron acreditaciones y después de un conflicto de varias semanas, la Audiencia Territorial de Múnich entregó los 50 puestos mediante un sorteo.

La directora del diario “Tageszeitung” Ines Pohl, anunció a través de Twitter que su redacción analiza la posibilidad de presentar otra demanda para conseguir por lo menos la transmisión en vivo del proceso. También los diarios “Frankfurter Allgemeine Zeitung” y “Die Welt” analizan tomar la vía jurídica contra la decisión de la Corte.

Después de un debate público, que duró varias semanas, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania aprobó una demanda para permitir presencia de la prensa en el juicio contra la célula neonazi. El Tribunal Supremo ordenó a la Corte de Múnich facilitar a representantes de la prensa internacional suficientes puestos en el proceso, en respuesta a una petición del diario turco Sabah.

Poco antes de que se tomara la decisión, 55 diputados de la oposición alemana publicaron una nota de protesta contra la exclusión de la prensa internacional en el juicio contra la célula neonazi. En el debate público ya no sólo se habla de los crímenes de la banda nazi, sino también de la vinculación de órganos estatales con redes de extrema derecha. Por eso, manifestantes exigieron en Múnich eliminar la Oficina Federal de Protección de la Constitución.

El desarrollo de las investigaciones muestra que la Oficina Federal de Protección de la Constitución “no tiene ninguna razón de ser en este país”, declaró la abogada Angelika Lex, la cual representa a la viuda de Boulgarides en el juicio a la NSU. Los investigadores habían presumido que los autores del delito pertenecían al entorno familiar o habían relacionado a las víctimas con el crimen organizado.

En la derecha apenas se indagó, pues por más de un decenio los investigadores andaban dando tumbos a ciegas. “Las víctimas no somos los extras de una película. Nosotros estamos en el centro de los acontecimientos”, expresó un orador que hace 20 años había estado entre los afectados del atentado de incendio racista en la ciudad de Moelln.

Añadió que, desde el punto de vista de las víctimas, no había confianza en el Estado alemán. La superviviente de Auschwitz, Esther Bejarano, dijo en una comunicación grabada: “No podemos dejarles ni un dedo a los nazis en esta ciudad”. Según ella, recordar significa actuar. La anciana, de 88 años, expresó: “El que no haya pasado por el infierno de Auschwitz no puede entender lo que significa cuando los neonazis se pasean por las ciudades alemanas”.

Registran más violencia ultraderechista en Alemania

Mientras el gobierno alemán de la canciller Angela Merkel reduce los fondos para programas antirracistas, un nueva estadística demuestra la necesidad de la lucha contra la violencia xenófoba. Informaciones del Ministerio del Interior dan cuenta de que la cifra de crímenes ultraderechistas aumentó drásticamente en 2012 en comparación con el año anterior.

“Según los resultados preliminares, podemos contar con un aumento de los actos de violencia en cuatro por ciento a un número total de 17.600 casos registrados”, dijo el ministro del Interior Hans-Peter Friedrich.

Conforme a la estadística ministerial, hay un aumento en dos por ciento de los crímenes de grupos fascistas. En el año 2011 hubo 828 de estos casos, en consecuencia hubo por lo menos 840 excesos neofascistas en 2012. Por contraste, el gobierno de Merkel obstaculiza desde hace varios años la prohibición del partido fascista alemán NPD.

El gobierno de Berlín confirmó que no presentará una demanda ante el Tribunal Constitucional para solicitar la prohibición del ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD), que aglutina a los sectores neonazis del país.

Varios países recomendaron a Alemania reforzar las medidas para luchar contra el racismo, la discriminación y otras formas de intolerancia, durante el Examen Periódico Universal (EPU) del país europeo en el Consejo de Derechos Humanos. Si bien Alemania ha registrado algunos avances en el cumplimiento de las recomendaciones del anterior EPU en 2009, aún persisten graves violaciones de los derechos humanos de las minorías, en particular los migrantes y los gitanos, de acuerdo con el reporte.

Otra preocupación expresada por los oradores fue la reiterada utilización de la fuerza policial para reprimir las manifestaciones populares. En ese país, que es una de las principales economías del mundo, 13% de la población vive en la pobreza. Varias delegaciones recomendaron a Alemania ratificar la Convención sobre los Derechos a los Trabajadores Migratorios y adoptar medidas para la inclusión social de las minorías.

Este fue el sexto país examinado en la sesión 16 del EPU, que en esta ocasión evaluará la situación de los derechos humanos en 13 naciones de Europa, Asia, África y América. Creado en 2007, el EPU es un mecanismo de revisión periódica de las obligaciones y compromisos en esa materia y comprende a los 193 miembros de la ONU, sin distinción.

El 25 de abril el gobierno alemán reconoció ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas errores cometidos por las autoridades en las investigaciones sobre una serie de asesinados de la célula terrorista NSU. “Las autoridades fallaron en las investigaciones y por eso no se ha podido detener a los asesinos”, dijo el encargado del gobierno alemán para los derechos humanos Markus Loening ante el organismo con sede en Ginebra.

Sin embargo, el también diputado del Partido Democrático Liberal (FDP) aseguró que el ejecutivo de la canciller Merkel toma muy en serio la sucesión de una docena de asesinatos neofascistas. En la sesión del Consejo, varios representantes hicieron preguntas críticas a la delegación alemana, sobre todo acerca del racismo, atropellos por parte de la policía y otros temas delicados.

El representante de Rusia en el gremio reprochó al gobierno alemán diversas manifestaciones de racismos, argumentando que minorías étnicas han sido reiteradamente víctimas de discriminación. El diplomático ruso exigió de gobierno alemán investigar más los excesos de la policía. En su respuesta, Loening dijo que su gobierno saludo “un diálogo abierto y crítico” con la comunidad internacional.

* Corresponsal Jefe de Prensa Latina en Alemania.