El pasado 12 de abril, en ocasión del Día del Niño Boliviano, elMunicipio de Yacuiba entregó 12.500 computadorasa estudiantes de primaria.Este esfuerzo que debe ser sin duda reconocido y marca un hito en lainclusión digitalde los estudiantes en nuestro país.

Este esfuerzo que debe ser sin duda reconocido y marca un hito en la inclusión digital de los estudiantes en nuestro país.

No se ha dado mucha información respecto a los equipos entregados. De acuerdo a un anuncio en la página web del Municipio de Yacuiba y a la convocatoria para la adquisición de los equipos, se trata de Computadoras Classmate PC, procesador Atom de 1.6, con un 1 GB de memoria RAM, 32 GB de almacenamiento y monitor de 10.1 pulgadas con conectividad a redes Ethernet y Wifi, adquiridas a un costo de $us 388,99.- cada una.

El Classmate PC es un computador portátil pequeño de bajo costo, diseñado especialmente para escolares de países en desarrollo, un producto del gigante de los microchips INTEL, creado para el mercado de notebooks para niños, luego de que el proyecto sin fines de lucro Un Portatil por Niño OLPC (One Laptop Per Child) creará el 2007 la XO, la primera computadora de estas características, conocida genéricamente como la Laptop de 100 dólares.

Gracias al lanzamiento de la XO de OLPC compañías como Intel, Hewlett Packard y Lenovo -entre otros- desarrollaron equipos educativos de bajo costo para niños. Años después surgieron las netbooks que permitieron a mucha gente acceder a un equipo de computación portátil, económico, con acceso a internet y software de última generación.

Uruguay fue el primer país latinoamericano en aprovechar el proyecto OLPC, gracias a una política decida de su gobierno pudo dotar equipos a todos los estudiantes de las escuelas públicas a través del Plan Ceibal iniciado el 2007. Otros países de la región como Argentina, Brasil, Perú y Ecuador tienen programas similares; el gobierno de Bolivia el año pasado optó por dotar de Computadoras a los maestros.

Actualmente existen el mercado tabletas y celulares inteligentes de todo precio y características, y netbooks y laptops han bajado de precio a la par que han aumentado en capacidad y rendimiento.

A la hora de encarar este tipo de proyectos, se debe analizar cuidadosamente la relación costo/ beneficio, ya que inclusión digital no se trata sólo de repartir computadoras, sino que es un proceso debe ir acompañado de proyectos integrales que permitan a educadores y estudiantes aprovechar al máximo los equipos y sus posibilidades educativas, minimizando riesgos colaterales como los peligros del mal uso de internet y las redes sociales -sobre todo para los menores- y tener en cuenta costos adicionales como mantenimiento y actualización de los equipos, para que éstos no queden obsoletos ni bien se los desempaca o inutilizables al poco tiempo.

El software a utilizar debe ser objeto de un análisis particular, compañias como Microsoft suelen dar “la primera probada gratis” para así generar la dependencia de las instituciones y de los usuarios finales -en este caso niños y niñas de primaria- que luego pasan a engrosar sus listas de clientes. El Software Libre, no solo permite minizar costos en este tipo de proyectos, sino que se constituye en un pilar fundamental para una verdadera inclusión digital en el que estudiantes, maestros y desarrolladores son libres de estudiar el software que se utiliza, así como de mejorarlo y/o adaptarlo a sus propias necesidades, sin tener que negociar o re-negociar licencias de software privativo para poder por ejemplo actualizarlo. También es importante considerar que el software privativo (como Microsoft Windows) no puede ser estudiado y menos modificado sin el permiso de las compañias propietarias de los derechos de autor, permiso que dicho sea de paso, las compañias por lo general no estan dispuestas a otorgar.

Esperemos que este tipo de iniciativas sean replicadas por otros municipios en nuestro país, y que los millones que se inviertan en la compra de equipos, sean el resultado de proyectos bien pensados y planes integrales que permitan una adecuada inclusión digital de nuestros niños y niñas para que así queden expuestos a los delincuentes al salir de la escuela o al conectarse a internet, ni sean sólo la factura de compromisos electorales o peor aún pretexto para que los malos burócratas engorden sus bolsillos con fondos públicos.

Fuente: Compartiendo cultura.