El cardenal español Santos Abril y Castelló, ex nuncio apostólico en Bolivia y Argentina, ha sido el hombre decisivo del cónclave para la elección del Papa Francisco.

El miércoles 13 de febrero, después de las dos votaciones de la mañana, el cardenal italiano Angelo Scola aventajaba al cardenal Odilio Scherer, brasileño, que era el candidato de la curia romana para contrarestar al arzobispo de Milán. Los cardenales estadounidenses, latinoamericanos, africanos y asiaticos, no veían de buen ojo estas dos candidaturas.

A medio día, el cardenal Jorge María Bergoglio, por primera y única vez, no almuerza con los demás cardenales en la residencia de Santa Marta y pide al cardenal Santos Abril y Castelló que lo visite en su habitación. Santos Abril y Castelló se presentan en la habitación del cardenal argentino manifestándole que los cardenales americanos del norte y del sud votarán por él, igualmente los africanos; los asiáticos no se pronuncian por el momento.

En la primera votación de la tarde del miércoles, Bergoglio supera a Scola y en la quinta se tiene únicamente que ratificar lo que los cardenales han decidido: Jorge María Bertoglio, arzobispo emérito de Buenos Aires será el successor de Benedicto XVI. Los europeos se adecuan y muchos italianos abandonan a sus candidatos. Jorge Mario Bergoglio se convierte en Papa Francisco con más de noventa votos de los 113 cardenales que han participado en el cónclave.

Al día siguiente, Papa Francisco visitó la Basílica de Santa María la Mayor para agradecer a la Virgen María de su elección, el cardenal Santos Abril y Castelló, arcipreste de la Basílica Liberiana fue encargado de recibir al recién elegido Pontífice Máximo en su primera visita fuera de la ciudad del Vaticano.

La elección del primer cardenal argentino y sudamericano como sucesor de Pedro, que ha tomado como nombre el del pobrecillo de Asís ha sido recibido en todo el continente Americano con enorme satisfacción. La mayoría de los Jefes de Estado de Latinoamerica estuvieron presentes en Roma el día del inicio del ministerio petrino de Francisco. Todas las poblaciones, sobretodo rurales, han vivido una verdadera fiesta de fe.