Una mañana del 21 de noviembre de 1921, el piloto orureño Juan Mendoza Nernuldes alza vuelo, como el Cóndor de los Andes, en su biplano Fiat, bautizado “Oruro”, surcando por los cielos desde Poopó hasta Oruro, distante 50 kilómetros. (*) De esta manera Mendoza escribe una de las mayores glorias de la historia de la aviación boliviana, siendo el primer piloto boliviano en lograr esta hazaña desafiando los 3.700 msnm de la ciudad de Oruro, luego de vencer una serie de dificultades y postergaciones.

Juan Mendoza Nernuldes nació en Obrajes, distante a 35 Km. al Noreste de la ciudad de Oruro, el 16 de noviembre de 1893. Desde muy joven fue un intrépido aventurero en busca de desafíos. Siendo estudiante del Colegio Bolívar, fue vencedor con la medalla de oro del raid en bicicleta Oruro-La Paz el año 1910. Ya en su mente maduraba la idea de hacerlo próximamente en avión.

Gracias al apoyo económico del “Comité Pro Aviación de Oruro”, que se organizó en 1915, y del Tesoro Departamental de Oruro, partida que fue gestionada por los parlamentarios orureños, los estudios de aviación de Juan Mendoza son financiados en la Escuela de Aviación de Villa Lugano y el Palomar, en Buenos Aires, Argentina. En 1916 obtiene su título profesional de Piloto Aviador a nivel internacional y de constructor, gracias a sus conocimientos de mecánica.

En agosto de ese año regresa triunfante a Oruro, que fue objeto de un gran recibimiento. Ya con amplia experiencia, con gran entusiasmo e ilusión ofrece sus servicios para el establecimiento de la Escuela de Aviación, que se hará realidad en 1923.

Con el firme propósito de volar por los cielos bolivianos, en sociedad con Alfredo Etienne adquiere en Argentina un biplano Fiat de industria italiana de 180 HP (caballos de fuerza) construido para vuelos de baja altitud, lo cual no fue un impedimento para nuestro piloto y así desafiar la presión atmosférica del altiplano y romper el mito de que no era posible volar en la altura. Previamente en Buenos Aires realiza varias pruebas en el aeródromo “El Palomar” y “Castelar”, que fueron documentados en el filme “Vuelo sobre Buenos Aires del Aviador Juan Mendoza”, en septiembre de 1921.

Con esta experiencia exitosa, posteriormente el biplano fue trasladado desde Argentina por tierra y aire, en algunos tramos, hasta la Quiaca. Desde esta población fronteriza, pretendía despegar hasta Oruro, pero debido a las condiciones atmosféricas desfavorables no le fue posible. Entonces el aeroplano fue desarmado y transportado por vía férrea hasta Villazón y luego hasta Uyuni. En Uyuni se armó el aeroplano y en homenaje a la efemérides cívica de Potosí, Mendoza realiza su primer vuelo en territorio boliviano el 10 de noviembre de 1921. Posteriormente el aeroplano se desarma y es trasladado por tren hasta Poopó, distante 50 Km. de la ciudad de Oruro, y de allí, el 21 de noviembre, emprende su segundo vuelo, de unos 30 minutos, hasta alcanzar la serranía orureña y sobrevolar la ciudad.

Ante el asombro de una muchedumbre entusiasta de unas 40.000 personas que se reunieron en las proximidades de Papel Pampa, la pista de aterrizaje, Mendoza fue recibido apoteósicamente y conducido en hombros hasta la plaza principal en un ambiente de júbilo que le tributó honores. Este primer vuelo tuvo su significación para la creación posteriormente de la Escuela Militar de Aviación, una de las aspiraciones de Juan Mendoza. También realizó, en 1922, un vuelo en la ciudad de Cochabamba, aunque sufrió un percance por fallas en el motor, el Fiat se precipitó del que salió felizmente ileso.

En el siguiente pasaje vemos cómo los políticos, las más de las veces, actúan de acuerdo a su conveniencia e intereses, sin ningún escrúpulo: La figura de Mendoza se hacía popular, por lo que Bautista Saavedra aprovechó para invitarle a que acepte ser Diputado por Oruro, pero Mendoza lo rechaza, lo que provoca un revanchismo despótico de Saavedra con la confiscación de su aeroplano, arguyendo falta de pago de impuestos; y posteriormente al crearse la Escuela Militar de Aviación, el 12 de octubre de 1923, Mendoza es agraviado al no ser aceptado en dicha Escuela. Y hoy, sufre un segundo agravio, con el cambio de nombre del Aeropuerto de Oruro.

Debido a las deudas y costos que demandaba el mantenimiento y operación de la aeronave, resignando su pasión por el vuelo, en Oruro instala una maestranza, dedicándose íntegramente a la mecánica, otra de sus aficiones.

Durante la Guerra de Chaco (1932-1935), mediante Orden General Nº 309, de 8 de octubre de 1932, Juan Mendoza fue asimilado al grado de Capitán y sirvió a la Patria como organizador y responsable de la Maestranza y del Departamento de Transportes del ejército boliviano en Villamontes; por Orden General Nº 21, de 26 de mayo de 1934, es ascendido al grado de Mayor Asimilado; en reconocimiento a su destacada labor, por Orden General Nº 1, de 1 de enero de 1935, se le confiere la jerarquía de Mayor de Reserva; y concluido el conflicto bélico, se desmovilizó con el grado de Teniente Coronel de Reserva.

Pasado el tiempo, y en mérito a sus servicios y proezas, el Concejo Municipal de Oruro, mediante Resolución Municipal de 10 de octubre de 1945, denomina oficialmente al aeropuerto “Juan Mendoza”, como fiel testimonio de su aporte a la aviación boliviana; nominación que está registrada internacionalmente según los códigos de aeronavegación. Entre otras condecoraciones y homenajes, en 1961 la Fuerza Aérea Boliviana le confirió el brevet de Comandante “Piloto Honoris Causa”, y en 1965 la Medalla al Mérito Aeronáutico; el Gobierno Nacional en 1967 le reconoce con el Cóndor de los Andes en el grado de Oficial; la Mesa Redonda Panamericana de Oruro, en 1982 inauguró en su honor un singular monumento, consistente en una aeronave T-33 Mark III, obsequiada por la Fuerza Aérea Boliviana.

Este insigne piloto e impulsor de la aviación nacional, falleció en la ciudad de Cochabamba el 28 de agosto de 1976; cumpliéndose su voluntad su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal en un acto solemne en un avión especial de la Fuerza Aérea Boliviana para su descanso eterno en el Mausoleo de los Notables.

Por tanto, la figura de Juan Mendoza Nernuldes es parte de la memoria e identidad de los orureños, con un valor cívico e histórico; un personaje para orgullo del pueblo boliviano y orureño en particular, que debe ser preservada en los anales de la historia y desagraviada ante el atentado de cambiar su nombre, que con todo merecimiento legítimo lleva el aeropuerto de Oruro y así le corresponde por derecho.

Nota

* Aunque el genio del Renacimiento Leonardo Da Vinci en el siglo XV inventó una máquina para que el hombre pueda volar como las aves, fueron los hermanos Wright (Wilbur y Orville) los inventores del aeroplano, uno de los inventos más grandiosos del siglo XX, logrando el primer vuelo de la historia el año 1903.

* Residente orureño en La Paz.