La Intendencia municipal de La Paz decomisó hasta la fecha más de 2,5 toneladas de sal de mesa con bajo contenido de yodo en decenas de puestos de venta ubicados en las zonas Max Paredes, Illampu, Zoilo Flores, El Tejar, Rodríguez y Munaypata. Unicef advierte que el bajo consumo de yodo es la principal causa del retraso mental y de lesiones cerebrales prevenibles; pero según la OMS el consumo excesivo de cloruro de sodio puede provocar afecciones cardiacas, insuficiencia renal, osteoporosis, obesidad y Alzheimer, entre otros males.

En 2012 funcionarios del Laboratorio Municipal de La Paz comenzaron a recolectar muestras de sal de mesa comercializada en las tiendas de los macrodistritos Max Paredes y Cotahuma, donde se registran los más altos índices de desnutrición en niños y adultos, con el fin de verificar su contenido de yodo.

El jefe de la Unidad de Laboratorio Municipal de Alimentos y Bebidas Gonzalo Uscamayta recordó que el decreto supremo 08388 promulgado en 1968 establece que es obligatorio añadir de 40 a 80 partes por millón (ppm) de yodo a la sal de consumo humano y animal.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la carencia de yodo es la causa principal de retraso mental y lesiones cerebrales prevenibles. Los efectos más nocivos de la falta de ese micronutriente se manifiestan en el cerebro del feto durante el embarazo y en los primeros años de vida de los infantes. Uscamayta advirtió que la deficiencia de yodo en las glándulas tiroides puede causar bocio, responsable de la disminución física y mental, del cretinismo y del deterioro de las facultades mentales en los casos más graves.

Luego de analizar las muestras de sal de mesa, el Laboratorio Municipal y la Intendencia determinaron que sólo seis marcas comercializadas en la ciudad de La Paz cumplen con los niveles de yodo: Amadito, Blanquita, Copisal, El Salerito, Perla Andina y Universo.

Las marcas que no cumplen con las normas son Blanca Nieves, Chilindrina, Cocinero, Coprosaly, Delysal, Dorisal, Gerly, Improsal, Insalio, La Reyna, Prosabol, Purasal, Universal, Universo Rojo y Urkipiña. El intendente Mauricio Ruiz informó que hasta el 13 de marzo se decomisó más de 2,5 toneladas de sal de mesa con ínfimo contenido de yodo.

El jefe del Laboratorio Municipal informó que la comercializadora Universal intenta estandarizar su producción de sal yodada, y prometió adicionar entre 200 a 300 miligramos de flúor por kilo. Uscamayta se reunirá en los próximos días con los representantes de las otras marcas observadas para motivarlos a enriquecer sus productos con yodo.

Los consumidores pueden saber si la sal que consumen tiene yodo realizando una prueba sencilla que consiste en colocar una cucharilla de sal en una hoja blanca, agregar luego entre cinco a siete gotas de limón, cerrar la hoja como un sobre y frotar con las manos para generar calor durante cinco segundos. Si la sal adquiere un color violeta o azul oscuro contiene el nivel de yodo indicado, pero si se torna celeste o blanco significa que sus niveles de yodo son mínimos.

Hasta hace poco China era considerado uno de los países con serios problemas por la carencia de yodo en la sal de mesa. Sin embargo, los desórdenes médicos por esa deficiencia se redujeron al aumentar hasta 98% la cobertura de sal yodada gracias a un programa iniciado en 1995. A finales de 2010, sólo tres de 31 provincias, municipalidades y regiones autónomas (el Tíbet, Qinghai y Xinjiang) todavía no habían sido declaradas libres de la deficiencia de yodo. Se estima que el país asiático produce unos nueve millones de toneladas anuales, de las cuales 50 mil tienen bajo contenido de sodio.

No obstante, la Corporación Nacional de la Industria de la Sal en China (CNSIC en inglés) intenta reducir el consumo de sal en el país, ya que los chinos consumen directamente 5,5 millones de toneladas de sal al año, es decir al menos 15 gramos diarios per cápita, cifra que triplica los cinco gramos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El consumo mundial promedio de sodio oscila entre los dos y seis gramos al día, aunque un adulto puede vivir saludablemente con menos de 0,5 gramos diarios. Las necesidades aumentan cuando se producen grandes pérdidas de líquidos durante la menstruación, la lactancia o a través del sudor.

Consumir mucha sal provoca enfermedades cardiacas y autoinmunes

La sal o cloruro de sodio es muy importante en la dieta, pero su consumo excesivo está asociado con patologías cardiovasculares, hipertensión y otras enfermedades crónicas. Un alto consumo de sal podría provocar trastornos en el sistema inmune, aumentando el riesgo a padecer enfermedades como esclerosis múltiple o artritis reumatoide, alertan varios artículos publicados en los últimos años en la revista Nature.

Expertos de la Universidad de Yale analizaron la relación entre el cloruro de sodio, las células humanas y las enfermedades autoinmunes en personas con presión arterial alta. Identificaron que esas relaciones están mediadas por las células Th17, decisivas en la respuesta contra agentes infecciosos, y cruciales en el desarrollo de esas enfermedades.

Las Th17 ayudan a combatir las infecciones, pero un exceso de las mismas en el organismo produce una inflamación perjudicial en las zonas del cerebro responsables de la pérdida de mielina, causa de los síntomas de la esclerosis múltiple. Al experimentar con ratas, otros científicos descubrieron que las alimentadas con una dieta alta en sal eran más propensas a desarrollar una enfermedad similar a la esclerosis múltiple.

Por otro lado, el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF en inglés) informó que uno de cada siete casos de cáncer de estómago podría evitarse si las personas disminuyeran su consumo diario de sal. La dosis recomendada son 6 gramos, pero se ingieren hasta 8,6 gramos, indicó el organismo luego de realizar una investigación en el Reino Unido. (1)

El cáncer de estómago es una enfermedad de difícil diagnóstico, generalmente en estado avanzado. Cada año se registran 980 mil casos a nivel mundial y 800 mil personas fallecen por esa causa, convirtiéndose en la segunda causa de muerte por esa enfermedad después del tumor pulmonar.

El consumo moderado de sal favorece más la salud cardiaca que el exceso o las dosis bajas, concluyeron investigadores de la Universidad McMaster, Canadá, luego de revisar dos trabajos sobre el efecto de la ingesta del consumo alto, bajo o moderado de sal sobre la salud.

Los científicos analizaron los niveles de sodio y potasio en muestras de la primera orina de la mañana de unas 30 mil personas que participaron en dos ensayos clínicos. Luego de cuatro años, el 16% de los participantes sufrió algún problema cardiaco.

El estudio mostró que el consumo elevado de sal, entre siete y ocho gramos diarios, resultó dañino para la salud cardiaca, pero una ingesta baja, menos de tres gramos por día, también representó un mayor riesgo de muerte. Según los científicos, estas conclusiones podrían desafiar las guías de salud estadounidenses que aconsejan consumir menos de 2,3 gramos de sodio diario o 1,5 gramos en las personas que tienen un mayor riesgo de hipertensión o enfermedad cardiaca.

El estudio aportó más evidencias de que las personas que añaden mucha sal a la comida presentan un mayor riesgo de muerte por accidentes cerebro vasculares (ACV), ataque cardíaco y otros eventos cardiovasculares. Mientras, los que comen con poca sal corren un mayor riesgo de cardiopatía y hospitalización por insuficiencia cardiaca. (2)

La OPS insta a reducir el consumo de sal

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) exhortó a todos aquellos que preparan alimentos fuera del hogar a reducir el uso de la sal. Los restaurantes y servicios de comida a menudo agregan sal en exceso a sus comidas, porque piensan que eso es lo que el consumidor quiere, explicó la experta Branka Legetic.

Elegir alimentos procesados con bajo contenido de cloruro de sodio no siempre es la mejor solución, porque de por sí la comida procesada tiende a ser menos saludable que los alimentos frescos, opinó por su parte el experto en nutrición de la OPS Enrique Jacoby.

“Las comidas que vienen en bolsas o en cajas, que llamamos ultra procesadas, deben ser evitadas. Los alimentos procesados con menos sal están llenos de calorías vacías, son bajos en micronutrientes, y suelen estar formulados para hacer que las personas consuman más. El mejor consejo es comer comida real como los que comían nuestros abuelos”, recomendó Jacoby.

La OPS destaca que varios países de las Américas, entre ellos Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica y Cuba, se esfuerzan por reducir la ingesta de sal con iniciativas que incluyen campañas educativas en medios de comunicación.

Por ejemplo, más de 400 productos de consumo masivo y 31 empresas en Argentina avanzan en la reducción del contenido de sodio entre un cinco y un 15%. La disminución voluntaria del contenido de sodio, que deberá realizarse en el transcurso de cuatro años, abarca cuatro grupos de cárnicos y derivados; farináceos; lácteos, y sopas y caldos.

Algunas entidades alcanzaron ya las metas fijadas y otras están a más del 90% de cumplimiento del acuerdo suscrito en octubre de 2011 por la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Ministerio de Salud.

Notas:

1. La WCRF precisó que los alimentos procesados tienen 25% de sal y el otro 25% lo añaden las personas en la mesa. Para que los consumidores conozcan la dosis de sal saludable a ingerir el organismo propone una guía en el etiquetado de los paquetes como luces de semáforo. El color rojo denotaría un alto contenido, el ámbar mediano y el verde bajo.

2. Estos resultados refuerzan la importancia de disminuir el consumo de sal entre aquellos que consumen un alto contenido, así como en los productos manufacturados que tienen demasiada. Para las personas que añaden sal a los alimentos en cantidades moderadas, aún constituye una interrogante si una reducción mayor sería beneficiosa, indicó Salim Yusuf, uno de los autores principales de la investigación, en un artículo publicado por la Journal of the American Medical Association (JAMA).