La Habana, Caracas, Malabo, Addis Abeba y Viena, (PL).- La III cumbre del Foro de Cooperación África-América del Sur (ASA) celebrada en febrero mostró intereses comunes de los gobernantes del mecanismo de integración birregional, quienes aprobaron 27 proyectos en diferentes sectores.

África dispone de los ingrediente necesarios para el desarrollo de sus economías y avanzar a un futuro industrializado, aseguró la presidenta de la Comisión de la Unión Africana (UA) Nkosazana Dlamini Zuma al intervenir en la vigésima cumbre del bloque panafricano, que finalizó el 28 de enero luego de dos días de sesiones.

Dlamini Zuma exhortó a los dirigentes africanos a abandonar sus actitudes habituales en materia de industrialización y advirtió que países que estaban en el mismo nivel que los de África progresaron más rápidamente. Debemos desarrollar nuestro propio modelo de crecimiento económico para superar la situación existente, aseveró.

En la última década los países africanos registraron un crecimiento promedio del 5% y la voluntad, según estudios de Naciones Unidas, es registrar un crecimiento superior a ese porcentaje hasta 2014. En 2012 la producción industrial total en África alcanzó el 2,6%, con aumento destacado en Sudáfrica (2,9%), en contraste con la caída en Egipto, reveló la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).

Según los datos de la ONUDI difundidos por el sitio digital afrol News, la producción africana aumentó un 2,2% respecto al tercer trimestre de 2011, considerada la tasa más baja registrada desde 2009. “La producción total del continente (en su conjunto) aumentó un 2,6 por ciento. Entre las principales economías continentales, Sudáfrica ha aumentado en 2,9 puntos porcentuales y Egipto descendía un cinco por ciento”, apuntaron los medios.

Dlamini Zuma señaló que seis de las 10 economías que más crecieron en el mundo están en África, mas la población joven del continente se inspiró en una revolución basada en las microfinanzas para la introducción de los servicios de transferencia de dinero en la telefonía móvil.

La presidenta de la Comisión de la UA subrayó que la revolución en la Tecnología de la Información y Comunicación, que se extiende por toda África, la existencia de vastas extensiones de tierras de cultivo, de recursos minerales y una población instruida deberá favorecer la rápida industrialización.

A su turno, el presidente de Ghana John Dramani Mahama valoró que pese a atravesar un período difícil, las economías africanas están llenas de promesas, y remarcó que “con el desarrollo de las tecnologías en África, debemos seguir adelante”, publicó la agencia PANA.

Al intervenir en la reunión de la UA, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon se mostró preocupado “por los millones de africanos que viven en la pobreza”. Advirtió a los dirigentes africanos a tomar precauciones, en particular, para resolver las desigualdades de sus sociedades que constituyen fuentes de inestabilidad.

África y Sudamérica consolidan su alianza

La III cumbre del ASA fue inaugurada el 20 de febrero en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial. Concurrieron representantes de 63 estados que integran el bloque, 54 del continente africano, miembros de la Unión Africana, y 12 del Cono Sur, en representación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

La reunión tuvo como eje central profundizar la cooperación Sur-Sur, de ahí que se aprobaron 27 proyectos en diferentes sectores y la declaración final recogió cómo dar una estructura más sólida a este mecanismo de integración birregional, surgido a iniciativa de Brasil y Nigeria.

Luego de celebrar dos cumbres, en Abuja, Nigeria, en 2006, y en Isla Margarita, Venezuela, en 2009, se ha avanzado en el diálogo político, pero fuentes diplomáticas coincidieron en la ausencia de concertaciones en programas concretos.

África y Sudamérica, dos regiones con más analogías que diferencias y sometidas por siglos a los intereses de las potencias coloniales, buscaron en Malabo abrir nuevos espacios a la complementariedad. Entre los temas abordados estuvieron los vinculados a proyectos de transporte, ciencia, turismo, tecnología, minería y seguridad.

Como parte de la III cumbre de la ASA se desarrollaron diferentes foros culturales y económicos para promover el intercambio entre las dos regiones con el objetivo de materializar el tema central de este cónclave: el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.

El llamado a la necesaria y vital unidad entre los pueblos africanos y sudamericanos prevaleció en el encuentro. El presidente de Guinea Ecuatorial y anfitrión Teodoro Obiang Nguema valoró en su intervención el rol que está llamado a desempeñar en América Latina y en el mundo la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), al proponer estudiar la posibilidad de que este foro se incorpore al ASA.

Consideró que la ausencia de los estados centroamericanos y caribeños a estas citas “no se justifica ni por razón política ni económica” y propuso que la reunión analizara la apertura a todos los países de esa región americana. Apuntó que “la historia de nuestros continentes, largamente explotados por otros países, nos impulsan a tomar iniciativas de cooperación Sur-Sur que nos permitan emerger con libertad, independencia y coexistencia en este mundo globalizado de confrontación de intereses”.

El Presidente de Bolivia Evo Morales exhortó a la unidad de los pueblos africanos y sudamericanos, y destacó las enormes coincidencias entre esas dos regiones del mundo. “Unidad, por la dignidad de nuestros pueblos, unidad por la igualdad y, sobre todo, para la liberación de nuestros pueblos”, subrayó.

Señaló que ha notado en discursos de jefes de Estado de África y Sudamérica ante organismos internacionales una actitud de rebeldía para poner fin a los dominios imperiales. “Eso nos alienta bastante, porque no estamos solos en nuestra lucha permanente contra los imperios que nos usaron para saquear nuestros recursos naturales y para robar nuestros recursos económicos”, remarcó.

El mandatario boliviano subrayó que la unidad de los países contribuirá a la liberación de sus respectivos pueblos en su larga lucha por la definitiva independencia. Mencionó las coincidencias entre Bolivia y Guinea Ecuatorial, dos países “saqueados por España”.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff propuso una alianza especial en el sector agropecuario entre su país y los estados africanos. La propuesta está basada en “una misma raíz social y cultural”, al ser Brasil una nación con la mayor cantidad de africanos en su formación.

Su ofrecimiento consistió en implementar esa colaboración mediante programas de enseñanza de técnicas agropecuarias y el suministro de tecnologías de punta desarrolladas por el Estado sudamericano y requeridas por los países africanos. Brasil y África -remarcó- no sólo tenemos una raíz social, cultural e histórica, sino que también hemos formado parte de un mismo gran continente.

En su discurso la gobernante brasileña reiteró la necesidad urgente de reformar a las Naciones Unidas en beneficio de los países de África y Sudamérica. “Nada justifica que África y América del Sur sigan sin representación permanente en el Consejo de Seguridad”, subrayó. Demandó también una reforma en la manera de gobernar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a favor de los países emergentes, así como de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Rousseff señaló que los intereses comerciales y “nuestras asociaciones económicas” requieren de esfuerzos articulados “para la expresión de nuestros intereses en la OMC”. El presidente de Nigeria Goodluck Jonathan acentuó por su parte que África y América del Sur tienen inmensas posibilidades a nivel de recursos humanos y naturales, que sitúan a las dos regiones en “posición ventajosa en el contexto de la globalización”.

De manera general, los oradores destacaron el crecimiento económico de alcanzado por ambos bloques geográficos, y expresaron sus reservas respecto a que se centra en la exportación de materias primas y no en su industrialización. Sobre ello coincidieron en estimular los procesos de industrialización de los países africanos y sudamericanos, para poder procesar cuanto antes esos productos básicos en su beneficio.

Si bien la convalecencia del presidente de Venezuela Hugo Chávez impidió su asistencia a la III cumbre de la ASA, su mensaje enviado al cónclave alertó los peligros y llamó a fortalecer la integración Sur-Sur mediante un permanente vínculo de trabajo. El texto, leído por su canciller Elías Jagua significó que “somos un mismo pueblo”, unido por indivisibles lazos históricos, destinados a marchar juntos hacia la absoluta y plena redención.

Acentuó que los continentes sudamericano y africano disponen de suficientes recursos naturales, políticos e históricos “para salvar al planeta del caos al que ha sido conducido”. Chávez remarcó en la carta su más absoluto rechazo a toda actividad injerencista de la Organización del Atlántico Norte y recordó que la estrategia neocolonial busca dividir a las naciones más vulnerables del mundo y someterlas a una “esclavizadora relación de dependencia”.

En la clausura de la III cumbre ASA, el canciller de Ecuador Ricardo Patiño destacó la necesidad de que América del Sur y África tienen un pasado común de luchas emancipadoras, de sufrimiento y de conquistas pero también un futuro común de esperanza y de desarrollo; de ahí la necesidad de se conviertan en socios estratégicos para el desarrollo y prosperidad de los pueblos de ambas regiones.

La III Cumbre ASA constituye un triunfo sobre las políticas del neocolonialismo, afirmó el ministro venezolano de Relaciones Exteriores Elías Jaua, pues la cita se realizó a pesar de las acciones que buscan dividir e incluso desintegrar al continente africano mediante un proceso de desestabilización que incluyó la intervención militar y genocida contra el pueblo de Libia.

Jaua celebró la ratificación de Venezuela como miembro de la Secretaria Permanente del bloque, junto con Nigeria, Guinea Ecuatorial y Brasil, y adelantó que el país espera realizar próximamente una reunión en Margarita (noreste) con todos los estados que deseen integrarse al bloque.

La declaración final de la III cumbre ASA reafirma el compromiso de consolidar la cooperación en seguridad alimentaria, fortalecimiento institucional, medio ambiente y deportes. Asuntos sociales, género, ciencia y tecnología, comercio, turismo, infraestructura, minería y agricultura.

* Jefe de la redacción África y Medio Oriente de Prensa Latina.