Con la renuncia al papado de Benedicto XVI, según la profecía de San Malaquías, su succesor sería el último Pontífice de la Iglesia Católica. Malaquías nació en Irlanda en 1094 y fue ordenado sacerdote en 1119 y arzobispo de Armagh en 1132. A su muerte en la abadía de Clairvaux se le atribuyeron muchos milagros, pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía.

La más famosa se refiere al papado. Está compuesta de “lemas” descriptivos que pueden referirse a un símbolo de su país de origen, a su nombre, a su escudo de armas o a cualquier cosa referente al Pontífice. A inicios de 1140 tuvo “visiones” acerca de 112 papas a partir de Celestino II, elegido como Sumo Pontífice en 1130 hasta el último Papa descrito en su lista como Pedro II Romano.

En el listado de 112 Papas, los últimos cinco son descritos por sus nombres en latín:

PABLO VI (Flos Florum-Flor de Flores), Giovanni Battista Montini nació en Concesio, Italia, fue elegido Pontífice Máximo de la Iglesia Católica en 1963, en su escudo de armas aparecen tres flores de lis.

JUAN PABLO I (De meditate lunae-De la media luna), Albino Luciani nació en Forno di Canale, Italia, en la diócesis de Belluno, subió al trono pontificio en 1978. Albino Luciani significa luz blanca y reinó por 34 días, poco más de un ciclo lunar. Belluno en latín significa bella luna y murió la noche del 25 al 26 septiembre mientras la luna estaba en “media luna”.

JUAN PABLO II (De labore solis-Del trabajo del sol). Karol Wojtila Pontífice desde 1978 hasta 2005. Durante la II Guerra Mundial, el futuro papa de la Iglesia Católica trabajó primero como minero y luego como obrero en una fábrica de productos químicos en su natal Polonia. Wojtila nació un día de eclipse de sol y murió un día de eclipse del sol.

BENEDICTO XVI (De Gloria Olivae-De la Gloria del Olivo) Joseph Ratzinger, Pontífice de la Iglesia Católica de 2005 a 2013, nació un sábado de Gloria, el último sábado antes de Semana Santa que inicia con el Domingo de Ramos (de olivo). Escogió su nombre honrando a San Benedicto, perteneciente al orden de los “olivetanos”.

Según la última predicción de San Malaquías, el sucesor de Benedicto XVI adoptará el nombre de Pedro II, nombre del primer Obispo de Roma y sucesor de Jesucristo. El lema de Malaquías dice: “In persecution extrema S.E.R. sedetib Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationisbus: quibus transactis civitas setticollis dirvetur, judex tremedus iudicabit populum suum”. (Durante la última persecusión de la Santa Iglesia Romana, un Pedro Romano será Pontífice quien conducirá su grey por muchas tribulaciones, cuando se acaben, la ciudad de las siete Colinas (Roma) será destruída y el temible juez juzgaráa a su pueblo”.

La Iglesia Católica, oficialmente, no ha dado mucha importancia a estas profecías, esperando que el nuevo Pontífice, leyéndolas, no adopte el nombre de Pedro.