La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que nueve homicidios al año por cada 100 mil habitantes es una tasa “estándar normal”, pero cuando el índice de criminalidad es igual o superior a 10 puede hablarse ya de “epidemia”. La tasa de homicidios en África y América es más del doble del promedio global y en la actualidad de los 10 países más violentos del mundo, casi todos son latinoamericanos, a la cabeza de Honduras con un promedio superior a 82 homicidios por cada 100 mil habitantes.

La violencia derivada de la criminalidad está en aumento y cada año cerca de 500 mil personas son víctimas inocentes de la actividad de organizaciones criminales a nivel mundial; solo una de cada 10 víctimas cae en lugares de conflicto armado y campos de batalla, y nueve personas mueren abatidas a balazos en las ciudades de todo el mundo. [1]

En 2010 ocurrieron 468 mil crímenes a nivel mundial y comparando los porcentajes con el tamaño de la población de cada región, resulta que la tasa de homicidios en África y América es más del doble que el promedio global. La tasa de homicidios es particularmente alta en África, donde se cometió alrededor del 36% de todos los crímenes reportados, más de 40% de ellos por arma de fuego. La situación es más grave en Costa de Marfil Costa (56,9 por cada cien mil personas), Zambia, Malawi y Uganda, y se percibe una relación de causalidad entre el aumento de la tasa de homicidios y la crisis financiera de 2008-2009. [2]

Centroamérica en su conjunto es la segunda zona del mundo con la mayor tasa de muertes violentas y Honduras destaca como primero del planeta, con 82,1 homicidios por cada cien mil personas, seguido por El Salvador (66), Jamaica (52,1), Venezuela (49), Belice (41,7) y Guatemala (41,4). La tasa de muertes por arma de fuego es de 77 por cada 100 mil habitantes en Honduras, 62 en El Salvador, 37 en Colombia y Venezuela, 25 en México y 11 en Perú. [3]

El informe Delincuencia Organizada Trasnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas realizado por la ONU reporta una tasa de 69 homicidios por cada 100 mil habitantes en El Salvador , seguido por Guatemala con 39, Panamá con 14,9, y Costa Rica con 10,3. El estudio estima que la tasa de homicidios en Estados Unidos es de cinco por cada cien mil habitantes. Por otro lado, Honduras, Guatemala, El Salvador y República Dominicana aparecen en los primeros lugares de un ranking centroamericano sobre delincuencia e índice de robos y asaltos. Siguen en la lista Panamá, Costa Rica y Nicaragua, según la encuestadora CID Gallup Latinoamérica.

De las 50 ciudades más agresivas de 2011, 40 se encuentran en América Latina, 14 en Brasil, 12 en México y cinco en Colombia. De las 10 ciudades más violentas del mundo cinco son mexicanas. La ciudad más peligrosa es San Pedro Sula (Honduras) con una tasa de 159 homicidios por cada 100 mil habitantes, seguida por Ciudad Juárez (México, 148), Maceiló (Brasil, 135), Acapulco (México, 128), Distrito Central (Honduras, 99), Caracas (Venezuela, 98), Torreón (México, 88), Chihuahua (México, 83), Durango (México, 80) y Belém (Brasil) con 78 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. (Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México). [4]

Para el presidente nicaragüense Daniel Ortega, el principal problema por vencer en Mesoamérica y el Caribe es el narcotráfico y el crimen organizado. En ese sentido, en la 39 cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) la Comisión Ordinaria de Seguridad de Centroamérica aprobó ocho proyectos tendientes a fortalecer las estrategias encaminadas a enfrentar el crimen organizado. Entre las propuestas destacan las relacionadas con la profesionalización de los operadores de justicia, el fortalecimiento para la coordinación de las instituciones, la seguridad fronteriza, eficacia del sistema penitenciario y el observatorio regional de seguridad democrática.

Honduras es el país más violento del mundo

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras (Conadeh) informó que las muertes violentas en el país centroamericano aumentaron de forma acelerada desde 3.262 casos reportados en 2007, a 4.473 casos en 2008, 5.265 en 2009, y 7.104 en 2011. Según expertos de la Onudd, una de las causas del incremento de la violencia fue el golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. Otro reciente estudio de la Organización de Estados Americanos (OEA) advierte una violencia creciente en Honduras en los últimos cinco años, atribuible a la crisis política generada tras al golpe al presidente Zelaya y la posterior violencia provocada por carteles del crimen organizado. [5]

El comisionado nacional del Conadeh Ramón Custodio estimó que más de 51 mil personas murieron violentamente en Honduras desde 2000 hasta agosto de 2012. En 2001 el país centroamericano reportó 51 asesinatos por cada 100 mil habitantes y una década después el índice subió a 92, por encima de El Salvador (69) y Costa de Marfil (57), revela el informe Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas. [6]

Con 7.172 homicidios en 2012 y una tasa de 85,5 homicidios por cada 100 mil habitantes, Honduras se consolidó como el país con la mayor cifra de criminalidad del planeta, advierte el informe anual 2012 del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). [7]

Según la rectora de la UNAH Julieta Castellanos, es urgente aplicar otra estrategia para reducir la alta tasa de muertes violentas que desangran a Honduras, y reconoció con pesar que miembros de la Policía y el Ejército aparecen implicados en numerosos crímenes. Se realiza una depuración de la policía, tras confirmarse que algunas unidades estaban involucradas en narcotráfico, secuestro, robo de autos, sicariato y extorsiones. Entre enero de 2005 y julio de 2011 el Conadeh recibió 9.216 denuncias en contra de agentes hondureños.

El ex presidente Manuel Zelaya denunció que en el país operan escuadrones de la muerte para crear terror y convertir al país en un Estado fallido, tras calificar de crímenes selectivos los perpetrados contra el activista de la resistencia Emo Saddlo; el periodista Alfredo Villatoro; el analista y experto en temas antidrogas Alfredo Landaverde; el abogado defensor de los derechos humanos Antonio Trejo y el fiscal Manuel Díaz.

La deficiente gestión de la justicia y la incapacidad de las fuerzas del orden hondureñas mantienen en la impunidad los crímenes perpetrados por miles de delincuentes, lamentó por su parte el presidente del Comité de Defensa de los Derechos Humanos Andrés Pavón, tras revelar que desde 1990 se han reportado más de 48 mil homicidas sin condenas. (latribuna.hn)

El presidente de la Comisión de Reforma de la Seguridad Pública (CRSP) de Honduras Víctor Meza admitió que es casi imposible realizar cambios en la policía nacional. “No hay manera de reformar esa policía y el denominador común de esa crisis es la pérdida creciente de la credibilidad pública”, manifestó Meza, nombrado en el cargo en mayo del pasado año por el presidente Lobo.

El objetivo de la CRSP es depurar la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia tras el escándalo desatado por el asesinato por agentes del orden, en octubre de 2011, de dos estudiantes universitarios, uno de ellos hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

Dominicana cuenta 3.309 muertes violentas en 2012

La tasa de muertes violentas en República Dominicana en 2011 se situó en 25 por cada 100 mil habitantes. En 2012 murieron de forma violenta 3.309 personas, de las cuales 231 perecieron en supuestos intercambios de disparos con miembros de la Policía Nacional (PN). No obstante, el Consejo Nacional de los Derechos Humanos (Conadehu) aseguró que 420 dominicanos murieron en tiroteos con la Policía, casi el doble de lo reportado por la PN. [8]

La delincuencia infantil es quizás el lado más oscuro de la criminalidad en la sociedad dominicana. Entre febrero y marzo de 2012, ocho niños y adolescentes causaron la muerte de otros tres menores y de un adulto. Un hecho que conmovió a la ciudadanía en marzo del año pasado fue la muerte a palos y pedradas de un niño de siete años por cinco adolescentes de 13, 14 y 15 años de edad, quienes alegaron haber cometido el crimen por robarle 300 pesos (unos ocho dólares). También en marzo una adolescente de 14 años asesinó de 20 puñaladas a su abuela nonagenaria porque no quería dinero, mientras que en febrero, en San Juan de la Maguana, un niño de nueve años mató a otro de siete de una pedrada, por una discusión a la salida de la escuela.

En 2011, la Sociedad Dominicana de Psiquiatría que agrupa a psicólogos y psiquiatras advirtió al gobierno que el país se estaba convirtiendo en “tierra de nadie”, y que la desigualdad social y económica, el crecimiento económico sin equidad y la creciente brecha entre pobres y ricos incidían en los altos niveles de criminalidad en República Dominicana.

Es lamentable observar, dice la SDP, cómo la población joven y adulta en edades productivas participan en muertes violentas debido a factores multicausales como son la exclusión social, el desempleo, la pobreza, el abuso de drogas y la disfunción familiar crónica. Y también frustración, desesperanza aprendida, falta de habilidades para la vida, trastorno de personalidad y la despersonalización a causa de la crisis de identidad en que viven cientos de jóvenes en el país. Todas estas problemáticas psicosociales se deben al incremento del abuso de alcohol, marihuana, cocaína y otras drogas, pero también el acceso fácil a las armas de fuego.

Confirman 5.174 asesinatos en Guatemala en 2012

Durante 2011 se cometieron 5.681 homicidios en Guatemala (342 menos que los 5.960 registrados en 2010), de los cuales 82,29% fueron ocasionados por disparos. Del resto, 569 personas murieron en acciones violentas con armas blancas, 173 estranguladas y 198 por heridas con objetos contundentes. Hasta diciembre de 2011 la tasa de homicidios era de 35,74 por cada 100 mil habitantes y los departamentos más violentos eran Guatemala, Escuintla, Petén y Quetzaltenango. [9]

La Policía Nacional Civil (PNC) confirmó 5.174 asesinatos en Guatemala en 2012, cifra por encima de la promesa del presidente Otto Pérez Molina de lograr un descenso de la violencia en 20% respecto a 2011 (5.681 asesinatos). Noviembre y diciembre fueron los meses más violentos, con 476 y 514 muertes, respectivamente. El ministro de Gobernación Héctor López admitió que casi el 85% de los crímenes fue consecuencia de ataques armados. [10]

A 550 ascendieron los asesinatos en enero de 2013, 50 homicidios más respecto a igual mes del año pasado. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala (Inacif) registró 441 asesinatos en febrero de 2013, por encima de la cifra reportada en igual lapso de 2012 (391). En la capital se contabilizó la mayor cantidad de crímenes (168), seguido de los departamentos de Escuintla (47), y Chiquimula e Izabal, con 29 cada uno. El Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (Iepades) detalló que el 82,2% de los 441 decesos fue provocado por armas de fuego.

Bajan los homicidios en El Salvador

El Salvador cerro 2012 con 2.571 asesinatos, 41% menos que en 2011. Se trata de la segunda cifra más baja registrada en los últimos 10 años, solo superada por la de 2003 cuando se contabilizó 2.195 asesinatos, informó la Policía Nacional Civil. Los años 2009, 2010 y 2011 fueron los más sangrientos de la década en el país centroamericano, con 4.367, 4.004 y 4.362 homicidios, respectivamente.

La ostensible caída de la tasa de asesinados se atribuye principalmente a la tregua declarada por las dos principales pandillas del país, la Mara Salvatrucha (MS-13) y la Barrio 18, con mediación del vicario Fabio Colindres y el historiador y ex guerrillero Raúl Mijango. La pacificación comenzó el 8 de marzo de 2012 con el traslado de líderes pandilleros desde centros de alta seguridad hasta prisiones comunes.

La tregua entre las dos mayores pandillas de El Salvador fue anunciada el 9 de marzo del año pasado y en diciembre líderes de cinco maras (MS-13, la 18, Mao-Mao, Máquina y Mirada Locos) aceptaron una propuesta de los facilitadores de crear municipios donde los pandilleros se reinserten en la vida productiva bajo la supervisión del Comité Internacional de La Cruz Roja y la OEA. [11]

La tregua declarada por los pandilleros evitó la muerte violenta de más de 2.200 personas y el promedio de 14 crímenes diarios se redujo a 5,7. El ministro de Justicia y Seguridad Pública David Munguía Payés informó que en enero de 2013 fueron registrados 190 homicidios, 54% menos que en igual período de 2012, cuando se reportaron 413 episodios.

Aumenta la violencia en Haití y Puerto Rico

Al menos 190 personas murieron por heridas de bala en Haití en el primer trimestre de 2012, y en la ciudad capital la tasa de homicidios se elevó de 60,9 a 76,2 por cada 100 mil habitantes, según la investigación Los costos económicos del delito violento en el Haití urbano, realizada por la Comisión Justicia y Paz de la Iglesia Católica. [12]

La Red Nacional de Derechos Humanos alertó sobre un “alarmante aumento” de la violencia urbana en la capital, donde “cotidianamente tienen lugar casos espectaculares de asesinatos, secuestros con pedido de rescate, robos, tirones a bordo de motocicletas, mientras las autoridades no parecen considerar la amplitud de la situación con vistas a aportar las respuestas adecuadas”.

Por otro lado, hasta noviembre de 2012 se registró un récord de más de mil asesinatos en Puerto Rico, que se ha convertido ya en la jurisdicción más violenta de Estados Unidos, del que es un estado libre asociado (ELA) desde 1952, tomando en cuenta que tiene una tasa de 26,4 asesinados por cada 100 mil habitantes, seis veces mayor que la tasa de 4,8 en todos los estados de la Unión.

Al alza la criminalidad Costa Rica y Jamaica

Costa Rica concluyó la gestión 2010 con 986 muertes trágicas y 2011 con 967 muertes violentas, el 84% hombres y la mayoría (298) en la provincia de San José, seguida por Alajuela con 164, informó la Cruz Roja.En 2011 fallecieron 303 personas como consecuencia de accidentes viales, 222 por agresiones o ataques, y 158 por lesiones traumáticas de diversa índole.

Los homicidios múltiples aumentaron en Costa Rica de 10 a 21 entre 2010 y 2011, pese a la reducción general en el número de asesinatos, indica un informe del Poder Judicial. El país pasó de una tasa de 11,5 homicidios por cada 100 mil habitantes a 10, tasa relativamente baja con relación a otros países de América Latina.

En Jamaica murieron al menos 643 personas en el primer semestre de 2012 como resultado de una espiral de asesinatos, superando a la cifra reportada en igual período de 2011 (630). En 2011 murieron 1.133 jamaicanos como resultado de la violencia urbana.

México: 17,97 asesinatos por cada 100 mil habitantes en 2012

Desde 2007 se cuentan más de 100 mil asesinatos en México y la tasa de asesinatos por cada 100 mil habitantes se ha disparado en los últimos siete años: nueve en 2005, 10 en 2006, ocho en 2007, 13 en 2008, 18 en 2009, 23 en 2010 y 24 por cada 100 mil habitantes en 2011. En 2011 se registraron 27.199 homicidios, 1.442 casos más que en 2010, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Chihuahua es la entidad federativa con más homicidios (131 por cada 100 mil habitantes); le siguen Sinaloa y Guerrero, con 71 casos cada una; Durango (65); Nayarit (53), y Nuevo León (46). El estado con el índice más bajo fue Yucatán, con solo tres muertes por cada 100 mil habitantes.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México denunció que en el último sexenio crecieron las violaciones de las garantías individuales, los casos de tortura aumentaron un 500% y subieron de forma exponencial las desapariciones forzadas y las detenciones arbitrarias. Solo ocho de cada 100 delitos son denunciados y de ellos apenas se investiga el 1%. [13]

El municipio de Acapulco del estado mexicano de Guerrero registró en 2012 una tasa de homicidios dolosos de 147 por cada 100 mil habitantes, casi ocho veces la media nacional, según el estudio La violencia en los municipios de México, divulgado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal. La tasa de homicidios el año pasado fue de 17.97, aunque 59 de los 212 municipios tienen indicadores superiores a esa tasa. [14]

Preocupante criminalidad en Brasil

De enero a noviembre de 2012 Brasil registró 155.336 denuncias de actos violentos, 67.590 reportes más que en 2011, lo que representa un aumento del 77%, detalló la secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República. Las agresiones contra niños y adolescentes alcanzaron 120.344 casos y en la actualidad hay más casos de violencia doméstica por abuso sexual, niños descuidados y abandonados, quemados o azotados, dijo María Aparecida Azevedo de la Fundación Niñez de Sao Paulo.

Desde noviembre de 2012 los estados de Sao Paulo y Santa Catarina vivieron dos graves crisis de violencia con saldo de muertos, saqueos y varios vehículos incendiados. El 11 de noviembre Sao Paulo despertó con un nuevo saldo de 10 muertos y ocho personas heridas, tras una semana de actos vandálicos en los que perdieron la vida unas 60 personas. [15]

La ola de violencia desatada en Sao Paulo se extendió el 15 de noviembre al sureño estado de Santa Catarina, donde se registraron 45 ataques de bandas criminales y 12 ómnibus fueron incendiados en Florianópolis, Navegantes, Itajaí, Blumenau y Criciúma y Camboriú, además de tiroteos contra unidades de la Policía Militarizada y presidios. [16]

El 30 de enero de 2013 se desató la segunda ola de violencia incontenible en Santa Catarina y hasta el 7 de febrero se contabilizaron 67 ataques en 19 ciudades, con un saldo de un muerto, 19 heridos y 24 presos. Se registraron ataques en la capital estadual Florianópolis, así como en Joinville, Itajaí, Camboriú, Criciúma, Chapecó, Sao Francisco do Sul, Gaspar, Jaraguá do Sul, Palhosa, Sao José, Laguna, Araquari, Balneário Camboriú, Maracajá, Navegantes, Tubarao y Ilhota.

El 13 de febrero el gobernador de Santa Catarina Raimundo Colombo solicitó ayuda federal ante el incremento de las acciones vandálicas que sumaban ya 95 en 29 ciudades. Un total de 11 mil efectivos militares fueron desplegados para reforzar la seguridad del estado. El 14 de febrero la ola de violencia se extendió al vecino Sao Paulo, donde cuatro ómnibus fueron incendiados y una mujer murió baleada. [17]

El 15 de febrero efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad (FNS) de Brasil llegaron a Santa Catarina para enfrentar a los delincuentes. El comandante general de la Policía Militar Nazareno Marcineiro confirmó el arribo a Florianópolis de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) con efectivos. Hasta el 18 de febrero la intervención de la FNS permitió un descenso de las acciones de vandalismo. Tras el traslado de 40 reos peligrosos, algunos líderes de facciones criminales, mafias y traficantes, a cárceles federales, así como el arresto de varios abogados, sospechosos de pasar información de los pandilleros, la tranquilidad comenzó a retornar al estado brasilero.

Los países menos violentos

Nicaragua registro 675 muertes violentas en 2012, 63 menos que en el año anterior, lo cual representó una disminución de 8,5%. De enero a noviembre de 2012 los robos en sus distintas modalidades también experimentaron un descenso de 35% respecto a 2011, informó la Policía Nacional. Nicaragua ostenta una tasa de 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, la segunda más baja de Centroamérica.

Por otro lado, Ecuador registra una de las tasas de homicidios más baja de América Latina, con 12,7 casos por cada 100 mil habitantes al finalizar 2012, informó el Ministerio del Interior. En 2011 se reportaron 2.345 casos de homicidios y asesinatos, mientras que en 2012 descendieron a 1.884, la cifra más baja en los últimos 12 años. En 2001 se reportó una tasa de 13 homicidios por cada 100 mil ecuatorianos, en tanto que hasta 2006 la cifra ascendió a 18 casos.

Uruguay inicio 2012 con un recrudecimiento de los delitos y hechos violentos que provocaron 22 muertes, mientras que entre enero y noviembre de 2012 se reportaron 247 homicidios. En la actualidad Uruguay clasifica como la nación con la tasa de homicidios más baja de América del Sur, Central y el Caribe, resalta un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con seis homicidios por cada 100 mil habitantes en 2011, y ocho en 2012.

En Bolivia se registran mensualmente 4.094 delitos, 135 diarios y cinco por hora. La delincuencia se concentra e incrementa en los departamentos del eje troncal (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz). La Dirección Nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) informó que las denuncias relacionadas con hechos delincuenciales en el primer semestre de 2011 aumentaron un 5% respecto a 2010, de 23.193 a 24.568 casos.

En el período se reportaron 384 homicidios, 54 casos más que en el primer semestre de 2010. Los tres delitos con mayor incremento fueron el robo de domicilios, los asaltos y los fraudes económicos financieros, sumando 14.947 casos, más del 50% del total de hechos atendidos. Al mismo tiempo se observó una reducción de denuncias de trata y tráfico de personas de 186 casos en 2010 a 144 en 2011, y los relacionados con menores y familia de 2.728 a 2.382.

En febrero de 2013 el jefe de Interpol en Cochabamba Elvin Baptista denunció la llegada a Bolivia de jóvenes extranjeros con visa estudiantil dedicados a actividades delictivas. En los últimos años la Interpol registró la entrada de entre cuatro o cinco mil jóvenes extranjeros de forma gratuita, algunos de los cuales terminaron aprehendidos por diferentes delitos o tráfico de drogas.

Unos 12 mil norteamericanos asesinados por armas de fuego en 2012

Cada año casi 100 mil personas mueren o son heridas por armas de fuego en Estados Unidos, y en 2010 se registraron alrededor de 12 mil homicidios por armas de fuego. Los delitos violentos en 2011 registraron un incremento del 18%, cifra sin precedentes en 20 años, debido al aumento de asaltos simples, que pasaron de cuatro millones en 2010 a cinco millones en 2011 (22%), y de los robos en las viviendas de tres millones en 2010 a cuatro millones en 2011, según un informe del Departamento de Justicia.

Reportes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) dan cuenta que la criminalidad se disparó por el incremento de asaltos y hurtos de smartphones, y los territorios con mayor impacto delictivo fueron Nueva York, Los Angeles, Chicago, Miami, San Francisco, Oakland, y Filadelfia. [18]

Alrededor del 9% de los casos de agresiones terminan con la muerte de la víctima, la mayoría de los robos ocurre en ómnibus, servicios de trenes urbanos, sitios públicos de escasa visibilidad e incluso en grandes tiendas. Las ciudades de Chicago y Filadelfia están sufriendo un alza significativa en la criminalidad con sucesivos reportes de balaceras en suburbios. En Chicago la mortalidad por crímenes aumentó 38% con 240 defunciones durante el primer semestre de 2012, 66 reportes fatales más que en 2011. [19]

En Canadá, el asesinato de un joven el 11 de junio de 2012 elevó a cuatro los homicidios ocurridos en tres noches seguidas en Toronto, ciudad que registra un alza alarmante de sucesos violentos. Agentes de la policía hallaron el cadáver del hombre con varios impactos de bala, cerca de una escuela en el norte de Ottawa, la mayor del país norteño. El crimen elevó a 30 los homicidios perpetrados en Toronto hasta esa fecha. Según cifras oficiales, Toronto enfrentó el año pasado una de las etapas más violentas con 142 tiroteos hasta mediados de junio.

Impactante costo del delito en América Latina y el Caribe

Según el Banco Mundial, una reducción del 10% de los homicidios pudiera representar un alza del 0,7% de las inversiones. En Estados Unidos, la inestabilidad social y la pérdida de productividad derivada cuestan a cada contribuyente un promedio de 3.200 dólares al año.

La economía de Jamaica en la última década habría crecido 90% más de no ser por la espiral de violencia e inseguridad que vive el país caribeño. “La economía tiene ahora, en el mejor de los casos, un tercio del tamaño que debería tener de no ser por la fuga de capitales y la pérdida de la inversión extranjera por la violencia”, indica un estudio de la Universidad de las Indias Occidentales.

El crimen y la violencia tienen un dramático impacto económico sobre las mujeres, los jóvenes y el patrimonio de las familias de América Latina y el Caribe, según un conjunto de estudios encargados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los cuales muestran las nuevas dimensiones del impacto de la violenciaen las economías latinoamericanas, que van desde el peso que tienen los niños al nacer hasta el valor de las propiedades.

La violencia y el crimen constituyen la mayor preocupación de las poblaciones de América Latina y el Caribe, superando otros temas como el empleo y la salud. La región padece tasas de homicidios y delitos que están entre las más altas del mundo y el nivel de confianza en las instituciones públicas como la policía está entre las más bajas.“El crimen tiene costos tangibles directos como los gastos en mantener infraestructuras privadas y públicas para combatir y prevenir el crimen”, dijo la asesora sectorial de Instituciones para el Desarrollo del BID Ana Corbacho.

“Una mejor estimación de los costos económicos de la violencia y del crimen ofrece información vital para tomar decisiones de política pública en el sector de la seguridad ciudadana. Permite una discusión más sólida respaldada en datos entre los diferentes entes públicos, incluyendo las áreas de seguridad, de economía, planeamiento y presupuesto, para que las políticas de prevención de la violencia constituyan verdaderas políticas de Estado”, dijo Gustavo Beliz, especialista del BID que coordinó el emprendimiento.

Los hijos de las mujeres que han sufrido una violencia intrafamiliar tienen más riesgo de nacer con bajo peso, y pueden sufrir una salud más precaria, pues se vacunan menos y tienen más riesgo de sufrir diarreas, según un estudio realizado en siete países de la región.

En Brasil, un mayor sentido de inseguridad reduce el valor de las rentas que perciben las viviendas en las zonas urbanas, agregando US$13.000 millones al valor de las propiedades. Las embarazadas brasileras que viven en zonas rurales con altos índices de homicidios tienen más probabilidades de que sus bebés nazcan con bajo peso (menos de 2,5 kg), por citar algunos ejemplos.

En México, el aumento del 1% en el número de homicidios tiene como consecuencia la caída del 1,8% del precio de mercado de las viviendas. En Uruguay, el costo económico de la violencia alcanza unos US$1.200 millones al año, lo que equivale al 3,1% del PIB.

En México, los municipios con mayores niveles de violencia provocada por los cárteles del narcotráfico durante 2006–2010tuvieron un consumo de electricidad —un indicador alternativo del PIB—tuvo un rezago de6,8% por año frente a localidades menos violentas. Los municipios con las tasas más altas de homicidio también experimentaron unareducciónen su tasa deempleo y niveles más bajos de propiedad empresarial.

En Uruguay, la consecuencia del crimen suma US$319 millones, e incluyen los costos de la propiedad robada, de la oportunidad del tiempo en prisión, de los homicidios, y los costos intangibles de víctimas de otros crímenes. Otro estudio pone foco en los problemas de la delincuencia juvenil. En Colombia, los jóvenes que son capturados y enjuiciados tienen hasta un 15% menos de probabilidades de acudir al sistema de educación formal, lo que representa 0,9 menos años de educación.

Notas:

[1] Secretario general de la Organización Internacional de Policía Criminalística (Interpol) Ronald K. Noble, 81 reunión general de la Interpol, Roma 2012.

[2] Estudio Global de Homicidios de la Organización de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Onudd) con información de 207 países.

[3] En el mundo hay 875 millones de armas para una población de siete mil millones de personas, lo que significa un arma por cada ocho personas, es decir 12% de la población mundial armada. Las armas de fuego matan anualmente a 740 mil latinoamericanos, de los cuales 500 mil sucumben fuera de zonas de conflicto a manos del crimen organizado y la delincuencia común. En la ALC hay 80 millones de armas de fuego, en su mayoría en manos de civiles. Oficial del Centro Regional para la Paz, el Desarme y el Desarrollo de América Latina y el Caribe (Unlirec) Camilo Duplat, Prensa Latina.

[4] Cali ciudad capital del departamento del Valle del Cauca es la más peligrosa de Colombia, con una tasa de 75,7 asesinatos por cada 100 mil habitantes. Tercera urbe más poblada del país con 2,3 millones de habitantes, Cali es escenario de enfrentamientos entre pequeños y medianos narcotraficantes y delincuentes en general que tienen en su poder unas 230 mil armas ilegales de las cerca de cinco millones de piezas que se estima circulan en Colombia.

[5] Durante los primeros 28 meses de gestión del presidente Porfirio Lobo se denunciaron al menos 15.657 muertes violentas, señala un informe del Conadeh. A los 31 meses de gestión de Lobo el número de muertes violentas ascendió a 17.500, es decir una víctima cada 74 minutos. La ONU considera que el tráfico de drogas causa solo una cuarta parte de los homicidios en Honduras, y muchos factores económicos, políticos y sociales inciden en los elevados índices de violencia como por ejemplo la falta de acceso a la educación y a la salud, el desempleo que afecta al 45% de la población económicamente activa y la pobreza extrema que lacera al 70% de los hondureños. La Onudd reconoció que tras la deposición de Zelaya aumentaron la violencia y el tráfico de drogas. Solo como ejemplo, por Honduras transitó cocaína por valor de 1.994 millones de dólares en 2010, el 13% del PIB del país.

[6] La situación de violencia es de tal magnitud que desde 2010 hasta julio de 2011 al menos 250 de los 298 municipios del país centroamericano registraron tasas de homicidios por encima de la media mundial, fijada en 8,8 homicidios por cada 100 mil habitantes. Incluso 156 municipios superaron los 50 homicidios por cada 100 mil habitantes y de estos, alrededor de 86 reportaron tasas de más de 80. Las cifras de 2011 muestran un pico desde 2004, año en el que las muertes violentas sumaron 31,9 por cada 100 mil habitantes. En Honduras muere una persona de forma muerte cada 74 minutos y sin existir guerra fue la nación más violenta del mundo en 2011 con 86,5 homicidios por cada 100 mil, detalló el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional de Honduras, aunque el informe de la OEA asegura que la tasa subió a 91,6.

[7] En 2012 se reportaron 10.411 muertes por causas externas a nivel nacional, de las cuales 7.172 son homicidios, 1.243 accidentes de tránsito, 1.082 por causas indeterminadas, 592 decesos no intencionales y 322 suicidios, la mayoría por ahorcamiento. Del total de homicidios, 6.566 víctimas (91,6%) son hombres y 606 mujeres (8,4%), complementa la UNAH citando cifras oficiales de la Secretaría de Seguridad y el Ministerio Público. Aunque en 2012 disminuyó en 0,9% el número de homicidios con respecto a 2011, hubo 598 homicidios mensuales, con un promedio de 20 víctimas diarias. De mayo a noviembre de 2012 se contabilizó un promedio de 500 homicidios y muertes violentas mensuales, en cambio de diciembre a la fecha aumentó a 700. Los departamentos más peligrosos son Atlántida, Cortés, Francisco Morazán, Copán, Ocotepeque, Yoro, Olancho, Comayagua y Colón, y todos ellos sobrepasan la tasa nacional de homicidios. Los menos violentos son Dios, Valle, Choluteca, El Paraíso e Intibucá, pero ninguno de ellos está por debajo del promedio mundial de homicidios de 8,8 por cada 100 mil habitantes. Un estudio de la organización no gubernamental Casa Alianza Honduras reveló que solo en agosto de 2012 unos 85 jóvenes fueron asesinados, 10 de ellos adjudicados a miembros de la Policía. El 67% de los homicidios permanece en la impunidad. San Pedro Sula, Tegucigalpa, Comayagüela, Choloma, Villanueva, Danlí, Pimienta, La Ceiba, Omoa y Catacamas ostentan el mayor número de menores muertos de forma violenta.

[8] De acuerdo con el Conadehu, los policías fueron responsables del 28,4% de las muertes “trágicas” el año pasado; dos personas (Félix Manuel Jiménez y Danilo Cuevas) desaparecieron luego de ser apresadas por uniformados el 11 de noviembre.

[9] De enero a octubre de 2010 se contabilizaron 47 muertos por linchamientos en Guatemala, superando en tres a los linchados durante todo el año precedente, informó la Procuraduría de los Derechos Humanos. En los últimos siete años sumaron 651 los casos de linchamientos, los cuales ocasionaron 216 decesos y 911 heridos, la mayoría de gravedad.

[10] En Guatemala fueron asesinadas 2.887 personas entre enero y julio de 2012, 2.403 por armas de fuego, según un informe de la Policía Nacional Civil (PNC). Otros 3.466 individuos resultaron heridos, 2.285 de los cuales sufrieron lesiones provocadas por armamentos. El 34% de los asesinados eran jóvenes de entre 16 y 29 años. La directora del Iepades Carmen Rosa de León advirtió que va en aumento la entrega de armas a niños y adolescentes por parte de pandilleros. A 800 mil ascienden las armas ilegales que entran por la frontera con El Salvador, Honduras o provienen de México vía Belice, comentó la directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible. Un arma puede alquilarse o comprarse en el mercado informal por menos de 126 dólares. Fuentes oficiales y representantes de organizaciones no gubernamentales están alarmados por los asesinatos presuntamente a manos de menores, luego del homicidio de un taxista cometido supuestamente por un niño de 10 a 12 años.

[11] Se estima que en las prisiones permanecen unos 10 mil pandilleros encarcelados y en los barrios actúan todavía cinco veces esa cantidad, por lo cual el proceso debe profundizarse con una iniciativa denominada santuarios de paz, que beneficie a la población en las calles y contribuya a erradicar homicidios, secuestros y robos. Los pandilleros condicionan la creación de los municipios santuarios a la derogación de la Ley de Proscripción de Pandillas, que desde 2009 facilita las redadas policiales, algo sobre lo cual tendrán que pronunciarse los poderes del Estado.

[12] Al menos 212 personas murieron baleadas entre abril y junio, a los que se suma un aumento de casos de peleas callejeras, agresiones y violaciones sexuales, haciendo un total de 307 casos. En ese lapso ocurrieron en promedio 22 crímenes más que en el trimestre precedente. Se reportó un creciente número de linchamiento (24 casos, respecto a 18 en los tres meses anteriores) y de asesinatos de policías (11).

[13] Del 1 de enero de 2005 al 31 de julio de 2012, el organismo recibió 5.568 quejas imputables a la autoridad por incumplir algunas de las formalidades para la emisión de órdenes de cateo o durante la ejecución de éstas, así como para las visitas domiciliarias. El Senado también fue informado sobre la investigación de 2.126 casos de desapariciones forzadas y de 24.91 personas extraviadas. La propia CNDH dijo contar con un registro de 46.015 ejecuciones, 15.921 cuerpos no identificados y 1.421 inhumados en fosas clandestinas.

[14] Acapulco es el más violento del país por su elevado número de delitos de homicidio, secuestro, violación, extorsión, robo con violencia y lesiones dolosas, con cifras incluso superiores en un 32% al municipio de Laredo, que ocupa el segundo lugar nacional. De las 20 de esas demarcaciones con cifras más elevadas de homicidios, cinco pertenecen a Guerrero (Acapulco de Juárez, Zihuatanejo de Azueta, Iguala de la Independencia, Chilpancingo de los Bravos y Taxco de Alarcón) y cuatro corresponden al estado de Morelos (Cuernavaca, Cuautla, Temixco, Yautepec y Jiutepec). Tamaulipas es el municipio de mayor tasa de secuestros; la ciudad de Oaxaca carga con la mayor tasa en lesiones dolosas y la delegación Cuauhtémoc, en ciudad de México, tiene la más elevada en robos con violencia; y Cuautla, Morelos, la de extorsiones.

[15] Más de 250 personas murieron en Sao Paulo desde octubre de 2012, entre ellos 90 policías desde principios de ese año. El 12 de noviembre el ministro de Justicia José Eduardo Cardozo y el gobernador del Estado Geraldo Alckmin rubricaron el pacto que establece, entre otros puntos, la creación de un comando conjunto de inteligencia para luchar contra la delincuencia, organizaciones del crimen y narcotraficantes en ese territorio. El acuerdo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2014 y podrá ser prorrogado de mutuo acuerdo entre las partes.

[16] Sao Paulo y Santa Catarina vivieron el 16 de noviembre una nueva jornada de violencia con un saldo de ocho muertos, incluido un niño y varios vehículos incendiados. En Santa Catarina se reportaron acciones vandálicas en 13 ciudades y 10 autobuses quemados. Desde el comienzo de las acciones violentas 25 vehículos habían sido destruido.

[17] En Santa Catarina los actos vandálicos alcanzaron la cifra de 100 desde el 30 de enero en 32 ciudades. Un total de 64 vehículos fueron atacados en todo el estado durante los dos periodos de violencia registrados. En noviembre último quedaron fuera de servicio 27 ómnibus y otros 37 fueron dañados desde el 30 de enero pasado, según el Sindicato de Trabajadores del Transporte Urbano (Sintraturb).

[18] Los aparatos más codiciados por los ladrones son el Google Android, la familia Iphones de Apple, el Nokia Symbian, el RIM BlackBerry, el Windows Phone, y de Samsung, el Bada y el Galaxy III. Estos modelos se pueden vender rápidamente a 400 dólares en el mercado ilegal. El alcalde de Nueva York Michael R. Bloomberg indicó que en 2012 se registraron en esa urbe 3.484 crímenes más que en 2011, y en más de 30% de ellos el móvil fue el robo de teléfonos. En Los Angeles un cuarto de los delitos por asaltos estuvieron relacionados con celulares, 27% más que en 2011, mientras que en Oakland ocurrieron 1.300 robos de smartphones hasta noviembre.

[19] Los crímenes interraciales aumentaron en Estados Unidos durante los últimos 30 años, y ciudades del sur siguen como las más violentas. En la lista de territorios con más violencia están Louisiana, Tennessee, Nevada, Florida, Arizona, Missouri, Texas, Arkansas, South Carolina y Alabama.

* Con reportes de prensa de Roma, Bruselas, Estocolmo, Seúl, Nairobi, Washington, Ottawa, Santo Domingo, Tegucigalpa, Managua, Guatemala, Panamá, San Salvador, San Juan, Puerto Príncipe, Kingston, La Habana, Lima, Quito, Montevideo, Bogotá, La Paz y Sao Paulo, y datos de los periodistas de Prensa Latina Silvia Martínez Puentes, María Julia Mayoral y Elsy Fors Garzón.