El informe “Tecnología, Banda Ancha y Educación: hacer progresar el programa de la Educación para Todos” revela que a finales de 2012 unos 2.500 millones de personas utilizaban Internet, pero solo el 25% de la población de los países en desarrollo accedía a la red de redes. Las brechas digitales y del conocimiento persisten, pese a que millones de personas tienen acceso a nuevas tecnologías, advirtió la Unesco, autora del informe.

La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inauguró ayer en París el encuentro “Diez años después de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información”.

Si bien unos 2.500 millones de personas accedían a Internet al finalizar el año 2012, gran parte vive en los países desarrollados, dijo la directora general de la Unesco Irina Bokova. Por ejemplo, mientras en las naciones más ricas el 93% de los estudiantes accede a la red en sus centros escolares, en el continente africano hay una computadora por cada 150 alumnos en promedio. De los casi mil millones usuarios de Facebook, una cuarta parte (265 millones) vive en solo tres países: Estados Unidos (169), India (51) y Brasil (45).

Hasta finales de junio de 2012, alrededor de cuatro de cada 10 personas utilizaban Internet en China, sumando un total de 538 millones de usuarios, según el Centro de Información de la red de China. La población china en línea es igual a las combinadas de Estados Unidos y Brasil. De ese total, 210 millones son compradores online, de los cuales 44 millones utilizan sus teléfonos móviles para pagar en línea, 14 millones más que el año anterior. Los teléfonos móviles han superado a las computadoras de escritorio como la vía principal para acceder a Internet, al utilizar ese canal alrededor de 388 millones de chinos.

Por otro lado, Brasil registró en septiembre de 2012 un total de 83 millones de accesos de banda ancha, 58% más con respecto a igual periodo de 2011, según la Asociación Brasilera de Telecomunicaciones (Telebrasil). En total, 63,6 millones de conexiones activas corresponden a banda ancha móvil, que creció el 84% en los 12 meses anteriores. Este modo de acceso en Brasil sumó 12,7 millones de terminales de datos y 50,9 millones de teléfonos 3G, lo cual representa un incremento del 86% con respecto a septiembre de 2011.

El Índice de Red Visual de Cisco prevé que el tráfico de Internet global se cuadriplicará para el año 2015 y alcanzará los 966 exabytes por año, mientras que en América Latina, con una tasa de crecimiento anual del 48%, el tráfico IP crecerá siete veces.

La proliferación de tabletas, teléfonos móviles, dispositivos conectados y otras máquinas inteligentes están aumentando la demanda por conectividad. De ahí que para 2015 habrá casi 15 millones de conexiones de red vía dispositivos -incluyendo de máquina a máquina- y más de dos conexiones por persona en el planeta. Asimismo, habrá casi 3 mil millones de usuarios de Internet, lo que representa más del 40% de la población mundial proyectada, de los cuales 260 millones serán de América Latina.

Respecto a la velocidad de banda, Cisco espera que el promedio aumente cuatro veces, de 7 Megabits por segundo en 2010 a 28 Megabits por segundo en 2015. En América Latina la velocidad de ancho de banda promedio crecerá 2,9 veces entre 2010 y 2015, desde 2.8 Mbps a 8 Mbps.

La Unesco estima que hasta el año 2017 más de mil millones de habitantes del planeta tendrán acceso a Internet por medio de teléfonos móviles, pero prevé que se mantendrá la brecha digital que existe entre las naciones industrializadas y los países en desarrollo.

Las causas de la brecha digital

Un factor crítico para el uso eficiente y productivo de las TIC es la disponibilidad y calidad de la banda ancha en América Latina, que todavía restringe el acceso al servicio, tanto de usuarios residenciales como de las empresas, por influir en las velocidades de conexión, la calidad, la teledensidad y las tarifas.

Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la penetración de la banda ancha fija en la región se encuentra muy por debajo de la de países y regiones más desarrolladas. Esto indica que los beneficios derivados del uso de la banda ancha están únicamente al alcance de un grupo reducido de la población.

En ese contexto, la gran brecha de acceso que existe en la región tanto entre países como entre éstos y países desarrollados, en términos absolutos y con respecto al ingreso promedio de la población, implica una fuerte restricción al desarrollo y podrían retrasar el desarrollo del sector. La enorme brecha digital en el mundo se debe sobre todo a la falta de transferencia de tecnologías y a los costos. Hay países donde el costo de la conexión a la banda ancha es mayor al salario promedio mensual.

Las mayores distancias involucradas en la conexión de los países de América Latina a la red global implican mayores costos de acceso debido a la capacidad de transmisión requerida para el acceso, que por lo general es a través de Estados Unidos. Además, el bajo tráfico impide un mejor aprovechamiento de la infraestructura desplegada dando lugar a mayores costos relativos que en otras regiones. El costo del acceso internacional impacta entre 20% y 40% del precio final del servicio de banda ancha.

La segunda edición del Índice de Tarifas de Banda Ancha para América Latina confeccionado por Signals Consulting revela que, a excepción de Bolivia y Guatemala, todos los mercados de Latinoamérica presentan ofertas de 1 Mbps por menos de 35 dólares. La investigación remarca una leve subida del precio del servicio con relación al sueldo mínimo de la región en comparación con 4T11, situación que se evidencia en operadores como GVT Brasil, Telefónica Colombia y Claro Ecuador.

El desarrollo de los servicios de banda ancha durante los primeros dos meses de 2012 ha contribuido a que el precio promedio de acceso de 1 Mbps en la región sea equivalente al 16,8% de un salario mínimo promedio. Esto implica un aumento de 6,8% en comparación con las tarifas del último bimestre de 2011.

“El salto en el precio regional se deriva de dos variables: un incremento en el número de operadores contemplados en el Índice de Banda Ancha y la gradual eliminación de planes de 1 Mbps por varios operadores de la región que ofrecen como menor velocidad conexiones de 2 Mbps y 3 Mbps. La situación se contrapone con la agresiva reducción de la tarifa de banda ancha observada en Bolivia, aunque este mercado continúa exhibiendo precios prohibitivos para la mayoría de la población pues el costo promedio de conexión de 1 Mbps equivale al 78% de un salario mínimo”, explicó el presidente de Signals Telecom Consulting José Otero.

Según el informe de Signals, Argentina se posiciona como uno de los tres mercados con menor precio en banda ancha en relación al salario. “Mercados como Costa Rica y Panamá presentan un comportamiento similar en las conexiones de 1 Mbps. No obstante, la oferta de velocidades superiores a los 5 Mbps continúa con signos de inmadurez en estos mercados. La mayor variedad de ofertas de conexiones de 10 Mbps se observan en Brasil y Colombia, mientras que Paraguay exhibe el mayor precio promedio en la región para este tipo de acceso al representar 89.24% de un salario mínimo local”, precisó Otero.

Además, la investigación evidencia una diferencia en estrategias de los operadores al momento de comercializar sus servicios de banda ancha. Según Otero, “existen políticas disímiles en cada uno de los mercados. Por ejemplo, en Brasil y Uruguay es normal la imposición de topes de descargas con cargos adicionales y/o degradación de la velocidad si se supera el límite, mientras que en México se incluyen servicios de telefonía de larga distancia nacional o internacional dentro de la tarifa”.

Las enormes asimetrías en el acceso a las nuevas tecnologías impiden el reconocimiento de la diversidad cultural y, por ende, la construcción de un añorado Nuevo Orden para la difusión de contenidos. Es patente la dominación mediática de las potencias occidentales, reforzada por la manipulación publicitaria.

Con reportes de Prensa Latina.