Beijing (PL).- La igualdad de géneros mucho puede beneficiarse de las leyes con ese fin, pero en China la hazaña de Liu Yang aportará otro tanto al citado objetivo tras convertirse en la primera mujer del país en viajar al espacio. Su presencia en la tripulación de la nave Shenzhou-IX, lanzada el 16 de junio de 2012, constituye otra prueba de que las mujeres solo necesitan oportunidades para demostrar cuánto pueden hacer y desmentir aquello de que algunas tareas o actividades son “solo para hombres”.

Los avances en la esfera científico-tecnológica de Chinamostraron un momento cumbre en 2011, con el primer acoplamiento espacial, paso esencial para propósitos mayores como la construcción de una estación espacial propia. Iniciado en 1992, el Programa Espacial Tripulado (PET) de China tuvo que vencer varias etapas antes de lograr ese éxito, el 3 y 14 de noviembre de 2011 entre las naves Shenzhou-VIII y Tiangong-1, como el desarrollo de satélites y el envío del primer “taikonauta” al espacio.

El término taikonauta es un neologismo formado a partir del chino “tàikong”, que significa espacio, y del griego nautes (navegante) en semejanza con cosmonauta y astronauta, acuñados por rusos y norteamericanos. La palabra oficial china taikonauta fue propuesta por Chiew Lee Yih en mayo de 1998 en Internet y se aceptó rápidamente en el mundo anglosajón e hispano.

Yang Liwei se convirtió en el primer hombre que China envió al espacio exterior el 15 de octubre de 2003. A bordo de la Shenzhou-V (nave divina), Yang dio 14 vueltas a la Tierra a 340 kilómetros de altura. La VI misión despegó en octubre de 2005 con dos taikonautas, Fei Junlong y Nie Haisheng, mientras que en la VII (septiembre 2008), tripulada por tres taikonautas varones, el comandante Zhai Zhigang realizó la primera caminata espacial. Con ello, China se convirtió en el tercer país en realizar una actividad extra vehicular, después de la Unión Soviética y Estados Unidos.

El año 2011 estuvo marcado por el lanzamiento del primer módulo-laboratorio no tripulado, el Tiangong-1, el 29 de septiembre. De 8,5 toneladas de peso, una longitud de 10,4 metros y un diámetro máximo de 3,35 metros, el también llamado Palacio Celestial y piedra angular para las misiones de encuentro y acoplamiento, sirvió de base para la primera operación de ese tipo con la nave Shenzhou-VIII lanzada el 1 de noviembre de 2011. (1)

La Shenzhou-VIII hizo historia al ejecutar junto al citado módulo el primer y segundo acoplamiento espacial de la nación, el 3 y 14 de noviembre. Ambas operaciones, que duraron media hora, son consideradas entre las más sofisticadas en la esfera tecnológica espacial. Así, China se convirtió en el tercer país en realizar una actividad de este tipo, lograda antes por la Unión Soviética y Estados Unidos.

Al espacio la nave Shenzhou-IX con una mujer a bordo

El 16 de junio de 2012 China lanzó la nave espacial Shenzhou-IX con tres taikonautas a bordo: Jing Haipeng, Liu Wang y la primera taikonauta femenina del país en salir al espacio, Liu Yang de 33 años. El comandante Haipeng se convirtió en el primer taikonauta en viajar dos veces al espacio. La vez anterior lo hizo en 2008, a bordo de la Shenzhou VII.

La misión de 13 días tuvo como principal tarea efectuar por primera vez una prueba de acoplamiento manual entre la Shenzhou-IX y el Tiangong-I. El despegue se realizó según lo previsto, a las 18:37 hora local, con un cohete Larga Marcha 2F mejorado como vehículo portador, desde el Centro Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en la noroccidental provincia china de Gansu.

El mismo 16 de junio la nave espacial se separó de su cohete portador y alcanzó la órbita prevista, informó el Comandante en Jefe del PET Chang Wanquan. El 18 de junio los taikonautas realizaron el primer acoplamiento espacial tripulado entre la nave Shenzhou-IX y Tiangong-I, y pasaron hacia el módulo para realizar varios experimentos, pruebas y descansar. Fue un paso importante en el camino hacia la construcción de una estación espacial china para 2020, en el marco del PET iniciado oficialmente el 21 de septiembre de 1992.

La nave Shenzhou-IX y el módulo laboratorio Tiangong-I ejecutaron el 24 de junio el primer acoplamiento manual de China, con lo cual el país demostró el dominio tecnológico de esas maniobras y la capacidad de enviar personal y cargamento al espacio. Liu Wang fue el encargado de ejecutar la maniobra a las 12:42 hora local (04:42 GMT).

El 28 de junio la Shenzhou-IX se separó de forma manual con éxito del Tiangong-I, a fin de prepararse para su regreso a la Tierra. La operación, primera de su tipo para China, también fue llevada a cabo por el taikonauta Wang. Al día siguiente, la misión fue declarada exitosa por el comandante en jefe del PET, luego de que la cápsula de retorno de la Shenzhou-IX con sus tripulantes a bordo tocó tierra alrededor de las 10:00 hora de Beijing (02:00 GMT).

El cumplimiento exitoso de las primeras misiones espaciales tripuladas chinas de encuentro, acoplamiento y separación, con participación de una mujer, afianzó las bases para la construcción de una estación permanente del país, objetivo previsto para 2020. La alegría de la nación por ese logro estuvo reflejada en los rostros de los tres taikonautas a su regreso a la Tierra, en una misiva de felicitación de las máximas autoridades, y en el aplauso del público a todo el personal que lo hizo posible. (2)

Mientras, Tiangong-1 permanecerá en su órbita anterior a estas operaciones en espera de próximas tareas. El módulo está diseñado para operar durante dos años y realizar seis acoplamientos, cuatro de los cuales ya fueron ejecutados, dos automáticos con la Shenzhou-VIII -no tripulada-, el 3 y 14 de noviembre pasado, y los dos con la IX mencionados antes. (3)

Viaje espacial con impacto en la igualdad de géneros

La participación de Liu Yang, ex piloto de la fuerza aérea nacional, en la nueva misión del programa espacial chino, aún por concluir, inspiró respeto y admiración, y a la vez significó un golpe al machismo. La novedad transmitió un mensaje de igualdad de géneros, ya que la primera taikonauta compartió tareas con dos hombres.

Liu no fue simplemente una viajera espacial. Entre sus tareas se mencionan la realización de experimentos médicos y otras pruebas, sin olvidar que participa en una misión cuyo objetivo principal es ejecutar el primer acoplamiento manual del país, hito de un programa cuyo propósito final es construir una estación espacial.

La historia de la misión reveló otros detalles sobre los avances de las mujeres en China, donde, como en muchas otras naciones, la mencionada meta todavía está por alcanzarse. Pudiera pensarse que Liu es única, pero ese criterio está muy lejos de la realidad. Esta taikonauta y la otra candidata finalista surgieron de un grupo de 15 mujeres.

Su sencillez es comparable con su grandeza, apreciable en una frase pronunciada poco antes del despegue de la Shenzhou-IX. Me siento honrada de volar al espacio en nombre de cientos de millones de mujeres chinas, dijo en esa ocasión. Desde entonces la imagen de Liu hace historia. Tal hazaña sirve para recordar que más de 50 mujeres viajaron antes al espacio, camino que abrió Valentina Tereshkova el 16 de junio de 1963.

Pero sobre todo fomenta la conciencia sobre un mensaje expresado por el director del Centro de Entrenamiento e Investigación Astronáutica de China Chen Shanguang: Las actividades de exploración espacial serían incompletas sin la participación de mujeres. Nativa de la provincia de Henan, centro de China, Liu Yang es una experimentada de la aviación con 1.680 horas de vuelo acumuladas, que le avalaron para ser reclutada como candidata a taikonauta en mayo de 2010.

Catalogada por sus compañeros como extrovertida, elocuente y versada y elogiada por su oratoria, la primera taikonauta china disfruta también de otros placeres como leer; le gustan en especial novelas, ensayos y libros de historia. También es una buena cocinera, según se ha divulgado.

Sin dudas, con esta misión Liu aportará al desarrollo del país en el sector espacial, pero su impacto en la sociedad china devendrá en un nuevo paso en el camino hacia un mayor reconocimiento a la labor y capacidad de las mujeres, necesario para lograr la igualdad de géneros.

Notas:

1. El Tiangong-1 (Palacio Celestial) fue lanzado con éxito a bordo del cohete portador Larga Marcha 2FT1. Transportó cámaras capaces de captar imágenes hiperespectrales útiles para monitorear el ambiente de la Tierra. Ello permitirá detectar contaminantes atmosféricos, enfermedades en plantas, la distribución de recursos terrestres y oceánicos del país y la presencia de metales pesados en cultivos con el fin de promover la seguridad de los alimentos, entre otros parámetros.

2. Según la referida nota, el éxito de las operaciones de encuentro y acoplamiento entre la nave Shenzhou-IX y el módulo laboratorio Tiangong-I marcan un progreso decisivo en el cumplimiento del segundo objetivo estratégico del PET. El programa está concebido en tres etapas que incluyen el desarrollo de satélites, envío de taikonautas al espacio, y dominio de las técnicas de acoplamiento para el establecimiento de una estación espacial, cuyos resultados científicos en condiciones de gravedad cero China prevé compartir con el resto del mundo. La máxima prioridad del programa es el ser humano, según se ha recalcado, por eso se eligió en primera instancia la opción no tripulada, con la Shenzhou-VIII en 2011, a fin de comprobar la seguridad de sus hombres y mujeres en el espacio.

3. He Yu, comandante jefe del sistema de la nave Shenzhou-IX, dijo que a juzgar por las actuales condiciones, la vida del Tiangong-1 se puede alargar en tanto ha consumido menos de la cuarta parte del combustible y ni siquiera se han usado los sistemas de reserva. Vaticinó además que en caso de que mantenga su perfecto estado, trabajará junto con el Tiangong-2, que se lanzará más tarde.

* Corresponsal de Prensa Latina en China.