La Habana y Matanzas, Cuba (PL).- Las elecciones generales del 3 de febrero en Cuba definieron la composición de un nuevo Parlamento con mayor representación femenina y de jóvenes, que regirá durante los próximos cinco años en la isla caribeña. Con sólo 21 años de edad recién cumplidos en enero, Jenniffer Bello resultó de las representantes más jóvenes electas a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba.

Tras una primera fase electoral en octubre pasado, donde fueron seleccionados los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, el 3 de febrero se celebró la segunda etapa, para elegir a los 612 diputados al Parlamento (Asamblea Nacional), y a los 1.269 delegados a las Asambleas Provinciales. La asistencia a las urnas fue masiva, pues votó el 89,68% de los cubanos en una jornada que transcurrió con normalidad, pese a las lluvias reportadas en varias partes del país.

El vicepresidente del Consejo de Ministros Miguel Díaz-Canel subrayó que votar en Cuba constituye un ejercicio soberano de defensa de la Revolución, del socialismo y del país, y es también reconocer las virtudes del pueblo. Destacó el carácter soberano del voto en la isla caribeña, “pues se ejerce de acuerdo a los deseos de cada quien, en el marco de todas las libertades posibles y sin ninguna presión”.

El actual presidente de la Asamblea Nacional Ricardo Alarcón calificó los sufragios de “día de fiesta y celebración”. Cada vez que en Cuba hacemos elecciones, estamos reafirmando y ejerciendo nuestra soberanía, porque este es nuestro sistema, no lo copiamos de ninguna parte, declaró a la prensa en un colegio del municipio de Playa.

Al día siguiente, los medios informaban los resultados preliminares otorgada las autoridades electorales: de las boletas depositadas en las urnas resultaron válidas el 94,17% (siete millones 418 mil 522), mientras que el 4,63% estaban en blanco y el 1,2% anuladas.

De acuerdo con la información preliminar otorgada por la Comisión Electoral Nacional (CEN), las propuestas a diputados al Parlamento cubano resultaron electas, así como los delegados a las 15 Asambleas Provinciales del Poder Popular. El CEN detalló que el ente quedó conformado por un 48,36% de mujeres, mientras que los jóvenes de hasta 25 años representan el 18% para un promedio de edad es de 48 años.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil Ramón Pardo destacó la amplia representatividad juvenil en estos comicios, así como su espíritu de renovación, sobre todo por la presencia de jóvenes y mujeres escogidos por el pueblo de manera democrática para continuar impulsando el proyecto revolucionario.

Según la Constitución cubana, la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) es el órgano supremo del poder del Estado, representa y expresa la voluntad soberana del pueblo, y es el único con potestad constituyente y legislativa en la República. Se compone de diputados elegidos por el voto libre, directo y secreto de los electores, en la proporción y según el procedimiento que determina la ley, por un período de cinco años.

Ahora falta constituir la nueva legislatura, donde la Asamblea Nacional elegirá de entre sus diputados a su Presidente, al Vicepresidente y al Secretario. De entre sus diputados, también saldrá el Consejo de Estado, integrado por un presidente (funge como jefe de Gobierno), un primer vicepresidente, cinco vicepresidentes, un secretario y 23 miembros más.

Jenniffer Bello, una joven diputada en el Parlamento cubano

Con sólo 21 años de edad recién cumplidos en enero, Jenniffer Bello es una de las representantes más jóvenes electas a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, que quedará constituida el próximo 24 de febrero. El 3 de febrero, además de recibir el voto como una de los 41 parlamentarios por la occidental provincia de Matanzas, también obtuvo las boletas de los electores para integrar la Asamblea territorial compuesta por 76 delegados.

En diálogo con Prensa Latina, Bello asegura sentirse como una joven común de estos tiempos en su país y admite leer mucho, ser conversadora, gustarle la música tanto bailable como clásica y, sobre todo, ser buena estudiante. Entre sus lecturas prefiere las históricas, en especial aquellas vinculadas con la mayor de las Antillas, “las revistas de análisis políticos y, en particular, la literatura martiana”. “Disfruto mucho con las Obras Completas de (José) Martí”, subraya.

A fines del pasado año, fue seleccionada delegada (primer eslabón en la estructura de gobierno de esta nación) por la circunscripción 80 de la barriada de Versalles en esta ciudad, distante 100 kilómetros al este de La Habana. “Me sentí un poco asustada para enfrentar esta tarea que necesita apoyo y comprensión de la comunidad, mi familia, profesores y compañeros de estudio. Todo ello significa mayor entrega y planificación de mi vida”, sostiene.

A lo largo de su trayectoria estudiantil, tanto en la etapa primaria, secundaria y preuniversitaria, desempeña distintos cargos a nivel de grupo, escuela, provincia y nación entre los pioneros y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media. Finalizada la etapa de bachillerato, adopta la decisión de incorporarse de forma voluntaria por un año al Servicio Militar Femenino en la brigada de la frontera, en la oriental provincia de Guantánamo.

“Mi familia está adaptada a respetar mis decisiones, y las que tomo son porque estoy muy segura de mí misma. Mi núcleo nunca me ha reprochado ni por las (decisiones) más difíciles”, enfatiza. En la mencionada región guantanamera, Estados Unidos mantiene, en contra de la voluntad actual del gobierno y el pueblo de Cuba, una base militar instalada a principios del pasado siglo.

Con el triunfo el 1 de enero de 1959 de la Revolución cubana liderada por Fidel Castro, desde el enclave aeronaval estadounidense comenzaron a ejecutarse planes subversivos para derrotar al radical y progresista gobierno popular. El 9 de noviembre de 1961, a unos 12 kilómetros de la ciudad de Guantánamo, quedó integrado el Batallón de la Frontera, el cual se transformó en Brigada a fines de 1964, encargada de custodiar la única frontera artificial de Cuba.

“Tuve muchas experiencias, adquirí elementos militares para mi formación. Fue muy importante estar en la primera línea, mantener una ética militar, desempeñarme como exploradora, además de una elevada preparación física”, apunta Bello. “Afrontamos riesgos y momentos difíciles, pero recuerdo con añoranza esos tiempos que incluyeron la presencia de gran cantidad de mosquitos y ranas en mis noches de guardias”, recuerda.

Bello cursa en la actualidad el segundo año de la carrera de Pedagogía-Sicología en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Juan Marinello de la urbe matancera, donde es la presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU). Todo este cúmulo de responsabilidades no ha impedido un espacio para el amor, que comparte con su novio Luis Felipe Domínguez, educando del tercer año de la Universidad de Ciencias informáticas. “Es un gran apoyo y me comprende. Le dije que tenía una novia un poco complicada pero me dijo que no importaba”, comenta con risueña picardía.

“Todo el que ejerce una función en la sociedad, puede recibir la incomprensión de los que te rodean”, reflexiona. “Me siento muy cubana e identificada con mi país, por lo tanto defenderé con honor su sistema de valores, al cual todo joven cubano debe estar identificado y alejado, a su vez, de sistemas mercantilistas y comerciales”, destaca.

Expresa Bello que le hubiera gustado haber compartido en la Asamblea Nacional del Poder Popular con el líder histórico de Cuba, “pero él siempre nos enseñó a ver a las personas en su momento y la Revolución no es de una sola persona, es todo el pueblo”. “Tanto Martí como Fidel son personalidades muy grandes de la Historia. No son imágenes de mármol o bronce, sino seres humanos que se anticiparon a su tiempo”, añade.

“Martí unió a los veteranos de la Guerra (1868-1878) con los pinos nuevos para hacer la Guerra Necesaria. Muchas veces he tratado de imaginar la República que el soñó. Fidel, como seguidor de Martí, tomó sus ideas y dirigió a Cuba hacia el futuro. En una reciente declaración a la prensa, dijo que tenía envidia a la juventud, entonces cuantas cosas no pueden hacer los jóvenes en la actualidad”, significa.

Bello acota que haber dirigido durante sus años estudiantiles le ha entrenado para sus nuevas responsabilidades, “aunque hay que tener más agilidad para enfrentar los distintos y nuevos problemas. Hay que hacerse una mejor distribución de las tareas y una mayor disciplina en todos los sentidos”.

La joven legisladora sabe que va a cumplir “porque soy exigente conmigo. Esta octava legislatura es compleja porque se implementarán en ella lineamientos del Partido, por lo tanto hay que prepararse mejor y estoy segura de hacer un papel honorable”.

* Yeanny González es periodista de la Redacción Nacional y Wilfredo Alayón, corresponsal de Prensa Latina en la provincia de Matanzas.